jueves, 29 de marzo de 2012

Los okupas de la derecha radical italiana



Casa Pound
Los okupas de la derecha radical italiana
18 MAR 2012 intereconomia | JULIO ROMÁN En diciembre pasado un desequilibrado, pertrechado con un arma, disparó contra un grupo de vendedores ambulantes senegaleses en Florencia, hiriendo a varios y matando a dos. El crimen conmocionó a Italia y dio a conocer a una organización por la que el asesino tenía simpatía: Casa Pound.


Gianluca Caseri, que así se llamaba el autor de los disparos, había participado en algunos actos de Casa Pound. Eso bastó para que esta asociación recibiese el fuego mediático y político. Lejos de amilanarse, la réplica llegó en forma de entrevistas a su líder, Gianluca Iannone, y con un comunicado de repudio al crimen y al intento de sacar tajada por parte de algunos que sorprendió a quienes creían encontrarse ante una organización racista y partidaria de la caza al inmigrante.
“En el código genético de Casa Pound no se encuentra la xenofobia ni ninguna incitación a la violencia discriminatoria. Por eso jamás ninguno de nosotros ha sido implicado en alguna acusación por motivos racistas, étnicos o religiosos”, señalaba la nota, al tiempo que explicaba que “nos oponemos al fenómeno de la inmigración en masa, que para nosotros es un puñal de doble filo que destruye y humilla de igual manera a los inmigrados y a la población autóctona”.

El Señor de los Anillos

El remate terminaba de descolocar: “La sede central de Casa Pound Italia está en el centro del barrio chino de Roma, lo cual nunca provocó ningún tipo de tensiones. Al contrario, organizamos el 19 de diciembre un encuentro público con la comunidad china de la capital para ver cómo podemos colaborar para hacer de nuestro barrio, el Esquilino, un lugar más agradable para todos”.

Pero ¿qué es esa extraña organización que encandila a los jóvenes de la derecha radical italiana y en cuya sede central, un sólido edificio romano, ondea en la fachada una bandera vanguardista con su emblema, una tortuga? Ni más ni menos que un movimiento que comenzó a partir de ocupaciones de edificios deshabitados.

La prehistoria de Casa Pound habría que buscarla en la década de los setenta del siglo pasado, cuando las juventudes del Movimento Sociale Italiano (MSI), el Fronte Della Gioventù, se decantó por lo alternativo. Eran tiempos de renovación en la llamada Destra y eso se notó. Por la ventana salieron las viejas iconografías o la nostalgia incapacitadora y por la puerta entraron nuevos aires que plantearon debates sobre el ecologismo, la música o la literatura. Fueron los años de los Campos Hobbit, cuando la iconografía de la obra de J.R.R. Tolkien empapó las filas de la Destra: frases como “Gandalf vive y lucha con nosotros”, grupos de música como Compagnia dell’Anello o El Señor de los Anillos como obra literaria de referencia.

A favor de los excluidos

De aquellos polvos, vinieron los lodos que, ya en los noventa, favorecerían la creación del centro Bartolo por militantes juveniles “misinos” en la calle Bartolucci de Roma. Social y autogestionario, sí. Pero de Destra. Y a principios del siglo XXI tomó el relevo Casa Montag. Luego, a finales de 2003, aparece Casa Pound. Radicada en la Via Napoleone III de Roma, en el Esquilino, donde habita una gran parte de la comunidad china de la capital italiana, se trataba de un inmueble okupado destinado a dar cobijo a varias familias sin hogar.

El nombre de Pound no fue casual. Con él se rendía homenaje a Ezra Pound, el poeta estadounidense defensor hasta el final de Benito Mussolini y de la República Social Italiana (RSI) y, sobre todo, fustigador de la usura y el economicismo.

Constituida en asociación en 2008, Casa Pound pasó a expandirse por toda Italia, con varias okupaciones en diversas ciudades y la formación de iniciativas paralelas. Así, Ianone no solo lidera Casa Pound, sino que también está al frente de un grupo de música (ZetaZeroAlfa) y una emisora por internet (Radio Bandiera Nera) e inspira librerías como La Testa di Ferro, pubs como Cutty Sark y una organización estudiantil, el Blocco Studentesco. Incluso cuentan con una antigua estación de tren en la que se celebran fiestas, conciertos y conferencias, llamada Area 19. Todo bajo el paraguas de Casa Pound, que continúa su cometido inicial de reconstruir edificios abandonados para beneficio de familias italianas.

A esto hay que sumarle que las casas de estos peculiares okupas ofrecen su propia oferta cultural y deportiva y desarrollan campañas a favor de los excluidos italianos y de minorías étnicas o religiosas en el extranjero. En ese sentido, los militantes de Casa Pound prestaron labores de voluntariado en Abruzzo tras el terremoto de 2009 y el pasado mes de febrero apoyaron la situación de emergencia por la ola de frío, participando en la distribución de víveres y medicamentos a poblaciones aisladas o en la limpieza de placas de hielo.

En el plano internacional, y aunque sorpresa, la organización -que mantiene como eslogan “Cero por ciento racismo, cien por cien identidad”- ha realizado cometidos similares con la minoría karen, reprimida salvajemente por el régimen militar birmano, o por los cristianos serbios de Kosovo. En 2011 miembros de Casa Pound recorrieron varios orfanatos de Kenia distribuyendo alimentos, libros y medicinas.

A paso de tortuga

La elección de este animal como emblema de Casa Pound obedece a lo simbólico del mismo y a las diversas interpretaciones que se le pueden dar, según expone la propia organización. No solo porque la tortuga -testudo en italiano- va unida a su caparazón, que es su hogar, sino también por su paciencia y porque esa era la formación de protección que utilizaban las legiones romanas, entre otras explicaciones.

http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/sociedad/los-okupas-derecha-radical-italiana-20120314

Resiste las coacciones del marxismo

miércoles, 28 de marzo de 2012

Contra la nostalgia y a favor del reformismo







HACIA UNA NUEVA POLÍTICA


¿REACCIONARIOS O REVOLUCIONARIOS ?


LA RUPTURA CON EL PASADO


NO es posible asentar sobre base popular una política que no sea, en algún modo, revolucionaria, o más exactamente, reformista. Si bien se mira, todas las actitudes políticas que prenden entusiasmo en el pueblo van animadas de un espíritu de protesta; y tanto más se aproximan al triunfo cuanto mayor energía ponen en la crítica y acreditan más certeramente su contenido reformador: la raíz política más fecunda en el sentimiento de las masas es el descontento. De una manera o de otra, el partido que aspira a una popularidad genuina, ya sea con la suprema aspiración de convertirse en nacional, o al menos con la de poseer fuerza combativa eficaz, ha de proclamar una incompatibilidad con el pasado, el lanzamiento de algún lastre histórico de los que el pueblo abomina o recela.


Sabedores los hombres de la demagogia liberal del provecho que en la política rinde la explotación verbalista del descontento popular, cultivan, ante todo, y aun exclusivamente, la protesta contra lo existente o lo antiguo. Colocan sistemáticamente la felicidad del pueblo -regentado por ellos naturalmente- en un porvenir fantástico que por lo mismo que es desconocido nada cuenta pintar, con los mejores colores.


La dialéctica revolucionaria, bien se sabe que no es otra cosa sino "una polémica con el pasado", como decía cierto popularísimo hombre de derechas hace pocos días hablando de la constitución que nos han hecho los masones. Es de ver la iluminada fruición, el fanático coraje con que las clases que llamadas desheredadas acogen ese enfado verboso de los revolucionarios al uso marxista o liberalesco, para juzgar el pasado. A todas las mentes inferiores les va bien el regalo gratuito de los paraísos imaginarios y aplauden por eso a quien dibuja y promete sin ambages una Edad de oro, mucho mejor si es venidera que pasada.


Llegar en la ruptura con el pasado hasta abominar de toda la Historia, es una bárbara fechoría y una blasfemia que sólo cabe defender poseyendo el inefable cretinismo de ese ministro de Fomento, que dijo: "Nada hay que conservar".



HAY QUE CONSERVAR Y RESTAURAR


Hay, sí, que conservar, y sobre todo hay que restaurar. Tenemos que conservar, fomentándole, el sentimiento de la unidad hispánica, el respeto sagrado a la integridad familiar, el patrimonio -harto disminuido, es cierto- de sentimiento religioso y honradez social, no menos que la fortaleza económica de pueblo independiente, todavía real a despecho de las acometidas criminales consumadas por la furia parlamentario-socialista. Y tenemos que restaurar la fe en el destino grandioso histórico de la raza, las concepciones autóctonas de la cultura española, las costumbres cristiano-españolas para regir la administración y cumplir los deberes sociales, así como el afán de crear y la aptitud para el heroísmo, sustituidos en los últimos tiempos por la cobardía europeizante y el derrotismo individualista.


CONTENIDO REVOLUCIONARIO


Con ese credo conservador y restaurador ya tiene la nueva política un magnífico contenido revolucionario. Poseerá la más brillante capacidad de proselitismo presentando ante el pueblo la viva protesta contra las deserciones antipatrióticas y la dilapidación traidora de energías materiales y valores espirituales en que incurre la ineptitud gobernante.


No menos tajante habrá de ser la protesta contra la tozudez del capitalismo burgués, cerrado a toda transigencia voluntaria con la ya ineludible victoria de una nueva estructura económico-social, La invalidez de las formas capitalistas para llenar el derecho a un bienestar medio de todos los ciudadanos del Estado y equipar a la Nación para conquistas de grandeza, no puede suplirse con remiendos tacaños y tímidas concesiones. Hay que llegar a una nueva fase económica, con el predominio sindicalista (resurrección gran industrialista de los gremios) que cierre el camino a la ciega irrupción del bolchevique, con soluciones radicales de tipo nacional.


Por otra parte, urge, como decimos, movilizar las fuerzas y las personas todas para reconstruir la Nación e imponer el seguimiento de veredas de grandeza colectiva: todo esto es un programa revolucionario más sincero que el demoliberal o el marxista.



(Libertad, núm. 29, 28 de diciembre de 1931.-Reproducido en el mismo semanario, núm. 126, 18 de marzo de 1935, y en El Estado Nacional, págs. 27-29.)

martes, 27 de marzo de 2012

Historia. Los conocimientos revolucionarios y la tecnica sindical en Mussolini


Los precedentes revolucionarios de Mussolini fueron su mejor escuela de capacitación para el golpe de Estado y más aún para la organización de la reacción burguesa.

Mussolini trataba de organizar un estado antiproletario, y no podía olvidar que, como antiguo revolucionario, conocía el terreno que pisaba. Esto dio una seguridad a sus métodos que están muy lejos de disfrutar los demás dictadores pseudofascistas, llámense Carmona o Pilsudski.

Vayamos, pues, con método, analizando cuáles son esos precedentes revolucionarios:

a) Sorel y Marx. Mussolini, como discípulo de Jorge Sorel, poseía un conocimiento detallado de la doctrina y del panorama de las fuerzas sindicalistas en Italia. Un renegado, Rossini, colaboró con el Duce en la tarea de nutrir de ingredientes sindicales el fascismo.

En primer lugar aprendieron la táctica soreliana de la violencia, explicada en las Reflexiones sobre la violencia, del propio Sorel, libro, quizá, el más significativo del fundador del Sindicalismo.

En segundo término, se dieron cuenta del interés que podría tener la organización sindical de la producción, y esto les sirvió para comprender la definitiva importancia que para la hegemonía del Partido Fascista tendría el llegar a someter los Sindicatos al control del Estado.

Tienen, pues, raíces sorelianas los métodos y parte de la ideología fascista. Solamente que esos aspectos revolucionarios los toma el fascismo parcialmente, utilizándolos como arma contra la revolución; contra los intereses del proletariado.

De Marx aprendió Mussolini, antiguo socialista, una multitud de cosas, también para volverlas contra la revolución. Pero fundamentalmente una: la disciplina, que había de ser el arma que centralizase, realizando un modelo de regularidad y control, sus organizaciones fascistas.

b) Mussolini y la socialdemocracia. Este es otro aspecto de interés. Su permanencia en la socialdemocracia, viviendo horas emocionantes y eminentes, en la historia del Partido, le sirvió más tarde de mucho. Conocía con precisión cuáles eran las flaquezas, las debilidades y errores de aquellas organizaciones, y así operaba sobre seguro.

No solamente sus dotes de polemista y su audacia política le destacaron entre los mejores militantes italianos, especialmente durante la época de su labor en Avanti, sino su energía revolucionaria, probada en innumerables ocasiones, que hacía aparecer como imposible que Mussolini fuese el mismo hombre, que años más tarde iba a realizar la tremenda traición histórica del fascismo.

He aquí cómo le describe Pedro Nenni, en la cárcel, en una de las ocasiones en que padeció prisión: «Era lo que podía decirse un preso modelo. Su bondad con los compañeros de prisión no tenía límite. Todo lo excusaba y ponía en la cuenta de la iniquidad social... Y partía su comida con ellos, gustosamente.»

Este aspecto humano, unido a sus aptitudes revolucionarias, le convirtieron en uno de los líderes más estimados de los socialdemócratas. Más tarde iba a reclutar entre sus camaradas de entonces no pocos camisas negras, entregados, como él, a la reacción.

La socialdemocracia iba a ser uno de los obstáculos que se interpusieran entre su Partido y el Poder; una de las barreras que tendría que franquear, destrozándola. De mucho le sirvió conocerla como muy pocos en Italia.

c) Estrategia y táctica marxista. Reconocen los mismos apologistas italianos del fascismo que el triunfo de Mussolini fue debido a su dominio de la táctica marxista. Sabía cómo se hace y cómo se inutiliza la revolución proletaria. Aprovechó esos conocimientos para realizar la toma del Poder contra el proletariado, combatiéndole antes en sus centros nerviosos.

Malaparte dice, con absoluta verdad: «La táctica seguida por Mussolini para apoderarse del Estado no podía haber sido concebida más que por un marxista. No hay que olvidar nunca que la educación de Mussolini es marxista.»

No quiere decir esto que la táctica fascista para apoderarse del Estado fuese la misma que la que hubiera seguido el proletariado, sino que sólo un hombre educado revolucionariamente en Carlos Marx, había podido adivinar que la táctica para apoderarse del Estado su Partido debía ser precisamente la de impedir que lo conquistase el proletariado.

La situación revolucionaria era clara y precisa para el Partido comunista; pero la falta de control de éste sobre las masas, no permitió que la revolución social triunfase; el duelo por el Poder no se libraba sino entre la guardia roja y las camisas negras, con un cien por cien de ventajas a favor de Mussolini.

El duce supo en todo momento, tanto en el período de lucha contra las organizaciones obreras como en el de hostilización a los gobiernos liberales burgueses, observar aquellos dos inolvidables principios de Marx: la revolución debe mantenerse siempre en la ofensiva; la revolución debe comenzarse y llevarse hasta el final.

Y, con amplio éxito para su Partido, aplicó este sistema de combate al movimiento reaccionario que se enseñoreó de Italia.

d) Etapas y consignas. Donde se manifiesta el sentido demagógico de Mussolini, la utilización de principios falsamente revolucionarios, es en el viraje de su Partido, cuyas etapas fundamentales conviene bocetar brevemente.

Primera. La primera etapa del fascismo, es lo que pudiéramos llamar prehistoria del Partido. Expulsado Mussolini del Partido Socialista por su criterio intervencionista en la guerra, expuesto en un violento e inesperado artículo en Avanti, se escinde con él un importante grupo de intervencionistas. En 1919, firmada la paz, Mussolini reúne estos antiguos partidarios en Milán, durante el mes de marzo, y constituye sus fascios de combate. No tenían entonces consignas fijas; era un período de indefinición. Los fascios no se distinguían sino por un sentido absoluto, categórico, de la disciplina. El mismo año, después de algunas uniones infructuosas, actúa como partido autónomo en las elecciones, con éxito menos que mediano.

Segunda. A partir de 1919 empieza el Partido Fascista a desentenderse de sus contactos radicales con los socialistas y a buscar afiliados entre la burguesía. Abandona las antiguas consignas de reforma agraria, la industria a los obreros, &c. Comienzan a aparecer las consignas nacionalistas económicas, y la dirección sindical sentida por Rossoni y por el mismo Mussolini, adulterando la doctrina sindicalista con el criterio de paritaridad. Aún figuran en este período consignas, como la jornada de ocho horas, que iba a combatir en el Poder.

Tercera. A partir de 1921, cuando ya la toma del Poder se presenta como un hecho indudable y fatal, se condensan en su forma actual las consignas fascistas, y se da el viraje completo, enrolando partidarios fanáticos y decididos en las filas de la burguesía.

e) Premisas revolucionarias del sofisma fascista: Estado y Sindicatos. La dialéctica fascista, de carácter sustantivamente sofístico, ha extraído su consecuencia reaccionaria, su organización antiproletaria del Estado de dos principios auxiliares de la revolución, forjados al calor de ella.

Uno de esos principios es el postulado político de la fortaleza del Estado, postulado político transitorio de marxismo, ya que se concibe el Estado proletario como arma de realización del comunismo.

El segundo es el postulado social de control sindical por parte del Estado y sindicación necesaria de todos los trabajadores, principio de máxima eficiencia para el bienestar de la clase obrera y campesina, cuando el Estado es también un Estado de los campesinos y de los obreros.

Mussolini proclamó, indudablemente, en el subsuelo teórico del fascismo ambos principios, exagerándolos si cabe: supremacía indiscutible e ilimitada del Estado y actividad sindical sometida al control y potestad del Estado.

Pero en el primero de esos principios se encierra el sofisma de la identificación del Estado ilimitado y omnipotente con la burguesía. La conclusión ha de ser, necesariamente, la sumisión del proletariado a los intereses de la burguesía, expresados en el fascismo.

Es, pues, un manejo demagógico de dos principios nacidos y llevados a la práctica al calor de la revolución. Es uno de los muchos aprendizajes que el traidor Mussolini extrajo de la revolución.

Santiago Montero Diaz (De manera posterior a escribir este texto se metio en las JONS de Ramiro ledesma Ramos)

jueves, 22 de marzo de 2012

El neonazi se llamaba Mohamed


El neonazi se llamaba Mohamed
GEES
http://www.libertaddigital.com/opinion/gees/el-neonazi-se-llamaba-mohamed-63829/

Ante la ausencia de un fascista al que culpar, han comenzado las disculpas. Nadie puede comprender cómo un muchacho tan simpático como Mohamed cometió, presuntamente, los siete asesinatos

La izquierda político-mediática se empleó a fondo para culpar de los asesinatos del sur de Francia a la extrema derecha.

El mensaje era doble. Por una parte, y la comunicación procedía aquí de la elite política europea, metía en un mismo saco un accidente de autobús, la miseria auto-infligida en Gaza y el deliberado tiroteo contra niños judíos en una escuela religiosa privada. Por otra, si alguien había matado hebreos y militares de origen norteafricano, ya fueran cristianos, debía ser de ultraderecha, así que cargaban las tintas de la pista neonazi.

Pero hete aquí que el neonazi en cuestión se llamaba Mohamed y se había entrenado con los talibán. Compartía ciertamente con los biempensantes una serie de preocupaciones obsesivas que había pretendido vengar con sus crímenes: los niños palestinos, la guerra de Afganistán y la normativa francesa sobre el velo.

Ante la ausencia de un fascista al que culpar, comenzaron las disculpas. Nadie podía comprender cómo un muchacho tan simpático como Mohamed cometió, presuntamente, los siete asesinatos. Acaso se radicalizó en prisión o le dio pena la decadencia del terrorismo o no entendió las enseñanzas recibidas en sus dos viajes a tierra talibán. En suma, si no era de derechas no podía ser tan malo.

Esta actitud recuerda a la prevalente en los dos atentados anti-judíos con resultado de muerte en la reciente historia francesa. Contra la sinagoga de la calle Copérnico en 1980, cuatro muertos, y contra el restaurante Goldenberg en 1982, seis muertos. Ninguna condena. Sí, durante mucho tiempo la Francia de entonces, bajo el poder del socialista Mitterrand y la influencia del radical programa común de la izquierda, buscó a los culpables entre los antisemitas habituales, bajo las losas de petainistas varios, neonazis, o derechas extremas. Sin éxito. Ambos asaltos se debían a la corriente más marxista y antiimperialista de los terroristas palestinos, la del miembro originario de la OLP Abú Nidal, muerto a su vez violentamente en la Bagdad de Sadam en que se refugiaba en 2002.

Las amenazas a las sociedades libres, las occidentales fundadas en la tradición judeo-cristiana, no proceden hoy de grupos neo-nazis tan mal organizados como alejados del poder sino de los terroristas islámicos y de la comprensión que suscitan en los despachos de redacciones y cancillerías donde se alojan los forjadores de la opinión ortodoxa.

Por eso hay que felicitar tan efusivamente a los franceses. Ante la presencia en la zona tanto del ministro del Interior, muy locuaz contra el islamismo y el multiculturalismo, como del de Defensa, no se han manifestado contra la guerra de Afganistán, ni la legislación republicana o a favor de Hamás. Se abstuvieron igualmente de llamar asesinos fascistas a los miembros del gabinete. Aun estando en campaña electoral, se limitaron a enterrar dignamente a sus muertos, perseguir eficazmente a los criminales y evitar hacer el juego a quienes quieren, en palabras de Mohamed, poner a Francia de rodillas. Todo un ejemplo a seguir.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Visión critica de las cortes de Cadiz



Temo que mientras, sin tregua
Con los franceses luchamos
Con esas cortes a España,
me la estáis afrancesando.


¿Para qué esas libertades
que nunca el pueblo ha buscado?
Libertad siempre la hubo
Para lo bueno y lo cristiano:
Si quieren otra...es que quieren
Libertad para lo malo.

“Con Cádiz se acaba España, y con España Europa”

Y que aprenda España entera
Que la pobre Piconera
Como van al mismo centro
Royendo en su madera
Los enemigos de dentro
Cuando se van los de fuera
Mientras que el pueblo se engaña
Con un engaño marcial
De la guerra y de la hazaña,
Le está royendo la entraña
Una traición criminal...
¡La Lola murió del mal
del que está muriendo España!

Jose Maria Peman (Las cortes de Cadiz)

martes, 20 de marzo de 2012

domingo, 18 de marzo de 2012

Lucha por la libertad en la universidad!!!




Dimision del Rector por prohibir un acto de Aula Inconformista

Queremos hace llegar nuestra indignación y protesta ante la censura y prohibición que el sr. Antonio García Gómez, Decano de la Facultad de Geografía e Historia ha realizado sobre el acto que se quería realizar este viernes 16 de marzo sobre "La Reforma Laboral y su impacto en el empleo joven" en la facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Sevilla.

Nos consta que el sr. Decano ha prohibido dicho acto en su Facultad sin motivación y a un día de llevarse a cabo, habiendo sido autorizada desde que se le solicitó, sin duda detrás de esta censura de última hora se encuentra las amenazas y coacciones de elementos de extrema izquierda violenta que pululan por esa facultad, amenazas y coacciones a las que el sr. Decano ha hecho caso y ha cedido, atropellando los derechos y libertades fundamentales de un grupo de estudiantes de la US que tenían el "peligroso" objetivo de realizar una charla sobre la Reforma Laboral, además impartida por un prestigioso laboralista sevillano.
Por los derechos de los estudiantes, contra los chantajes de la extrema izquierda y contra la censura:
¡DECANO DIMISIÓN

viernes, 16 de marzo de 2012

Yo trabajare el dia 29, que vengan!! Nos vemos en las calles

¿Qué Queda del Falangismo?






Por José Javier Esparza




El caso de José Antonio Primo de Rivera es completamente singular.

Su vida pública se reduce a cinco años; su jefatura de Falange, a tres. Después, la muerte se lo llevó. Desde el punto de vista de la política práctica, su peso fue irrelevante: balsa a la deriva en las aguas turbulentas de la II República, a la izquierda no le costó gran cosa aplastarlo ante la pasividad de una derecha a la que el hijo del dictador le resultaba más bien incómodo. José Antonio careció por completo de la garra y la ambición que caracteriza a los grandes revolucionarios: Lenin, Mussolini, Hitler, capaces de establecer una estrategia implacable de conquista. Como político, no nos engañemos, fue un fracaso.

Sin embargo, todo lo que José Antonio pensó, escribió y proclamó durante aquellos breves años, en la tribuna parlamentaria o en el mitin de calle, posee una altura y una profundidad excepcionales. En ese sentido, su figura forma parte eminente de la historia del siglo XX en España. Más intelectual que hombre de acción, José Antonio debe ser juzgado antes por sus ideas, por sus escritos, que por su “balance” político. Más revolucionario que conservador, pero también más conservador que fascista, el lugar del fundador de la Falange debe inscribirse en la historia de la derecha española. Podríamos resumir así su lugar: José Antonio recuperó algunos de los grandes temas del nacionalismo revolucionario europeo y los insertó en la tradición intelectual de la derecha española, sometiéndola a una fuerte convulsión. La mixtura, bastante singular, es lo que da toda su personalidad al pensamiento joseantoniano, que no puede definirse exactamente como pensamiento “nacionalsindicalista”, sino que desborda las etiquetas estrictamente políticas.

Un pensamiento original

En efecto, en las muchas páginas dejadas por Primo de Rivera saltan con idéntica frecuencia –contradictoria- Ortega y Menéndez Pelayo, D’Ors y Maeztu, y ese es el filtro a través del cual adquieren color propio las ideas importadas del fascismo italiano y su corporativismo. Crítico de la modernidad, sin embargo la asume al considerar prioritaria la cuestión social y el mundo del trabajo. Nacionalista por temperamento, sin embargo supera el nacionalismo al hacer propia la idea de imperio, que tanto debe a Eugenio D’Ors. Católico por profunda convicción personal, sin embargo rehuye cualquier confesionalismo político, lo cual le aleja de los ámbitos tradicionalistas. Lejos también del espíritu romántico –tan consustancial a los fascismos y especialmente al nacionalsocialismo-, José Antonio opta por una visión clásica del Estado, por una idea arquitectónica de la comunidad nacional. Pero no sucumbe a la divinización del Estado, sino que trata de hacer a éste compatible con el protagonismo de las personas encuadradas en sus formas “naturales” de organización (familia, municipio, sindicato). El conjunto, el cuerpo teórico, adquiere una consistencia muy superior tanto a su traslación programática –los 27 puntos de Falange- como a sus posteriores desarrollos políticos.



José Antonio, un símbolo


Todo eso quedó prácticamente congelado desde aquel 20 de noviembre de 1936, bajo las balas del Frente Popular. A partir de esa fecha, José Antonio fue más una figura que un hombre. Se ha escrito mucho sobre la instrumentalización posterior de la figura del Ausente por el régimen de Franco: la transformación de un programa revolucionario en coartada retórica para un régimen autoritario y ultraconservador. Esto es, en general, verdad, pero conviene establecer unos cuantos matices de la mayor importancia. Primero, que tal instrumentalización sólo fue posible porque el grupo dominante de la propia Falange así lo quiso. Este grupo fue el vencedor de una violenta querella interna entre facciones falangistas enfrentadas; los derrotados en la pugna podrán resultarnos más o menos simpáticos, pero es aventurado suponer que estuvieran en condiciones reales de ofrecer un modelo viable de organización del Estado. Después, el grupo vencedor –franquista, conservador- no dejó de aplicar buena parte del programa falangista en la España de posguerra. La construcción de viviendas sociales, la alfabetización de las mujeres a través de la Sección Femenina (una tarea sobre la que demasiado apresuradamente se lanzan hoy desdenes) o la mejora progresiva de las condiciones laborales son sólo unos pocos ejemplos.

¿Y hoy? Hoy el mundo es enteramente distinto al que José Antonio conoció. Por eso sus ideas políticas son necesariamente inactuales. En ese sentido, tan absurdo es imaginarle como un señoritingo aficionado a las pistolas y a las juergas –la caricatura izquierdista- como presuponerle un genio inmarcesible capaz de cabalgar por encima de los siglos. El pensamiento de José Antonio Primo de Rivera es tributario de su tiempo y sólo en él puede ser plenamente entendido. Ahora bien, sus páginas siguen dejándonos reflexiones de indudable brillantez y perspectivas que, por bien fundadas, no pasan de moda.

Hoy el lugar de José Antonio no debería estar en carteles pegados en las paredes de la ciudad, sino en los programas de estudio de las universidades.

jueves, 15 de marzo de 2012

No nos dejemos engañar, su revolucion es basura!!!





Es, pues, una substancia nueva la que debe afirmarse, en sustitución de aquella, podrida y desviada, creada en el clima de la traición y de la derrota, mediante un lento avance más allá de los esquemas, de los rangos y de las posiciones sociales del pasado. Se trata de una figura nueva que debemos tener ante los ojos para poder medir la propia fuerza y la propia vocación. Esta figura, es importante y fundamental reconocerlo, no tiene nada que ver con las clases en tanto que categorías sociales y económicas, ni con los antagonismos que les son relativos. Dicha figura podrá manifestase tanto bajo la forma del rico como del pobre, del obrero como del aristócrata, del empresario como del investigador, del técnico, del teólogo, del agricultor, del hombre político en sentido estricto. Pero esta nueva substancia conocerá una diferenciación interna, la cual será perfecta cuando, de nuevo, no quepan dudas acerca de las vocaciones a las que seguir y sobre las funciones de la obediencia y del mando, cuando un prístino símbolo de autoridad absoluta reine en el centro de las nuevas estructuras jerárquicas.

Esto define una dirección tan antiburguesa como antiproletaria, una dirección totalmente liberada de las contaminaciones democráticas y de las mentiras “sociales” y, por consiguiente, dirigida hacia un mundo claro, viril, articulado, hecho por hombres y por jefes de hombres. Despreciamos el mito burgués de la “seguridad”, de la mezquina vida estandarizada, conformista, domesticada y “moralizada”. Despreciamos el vínculo anodino propio de todo sistema colectivista y mecanicista y de todas las ideologías que confieren a los confusos valores “sociales” primacía sobre los valores heroicos y espirituales, por medio de los cuales se debe definir, para nosotros, en todos los dominios, el tipo del hombre verdadero, de la persona absoluta. Algo esencial será conseguido cuando se despierte nuevamente el amor por un estilo de impersonalidad activa, en el que lo que cuenta es la obra y no el individuo, por el cual seamos capaces de considerar como algo importante no a nosotros mismos, sino a la función, la responsabilidad, la tarea que se acepta, el objetivo perseguido. Allí donde este espíritu se afirme se simplificarán muchos problemas de orden también económico y social, los cuales quedarían sin solución si se afrontaran desde el exterior, sin la previa eliminación de la infección ideológica que ya, de partida, perjudica todo retorno a la normalidad e incluso la misma percepción de lo que significa normalidad.

Ancha es Castilla

miércoles, 14 de marzo de 2012

El emboscado


Miseria del Antisitema

Por José Javier Esparza



Es enternecedor escuchar cómo los portavoces del desorden establecido reprueban los altercados de los “antisistema”, en Grecia o en otros lugares. En el fondo, los severos amonestadores no dejan de sentir cierta inclinación hacia los iconoclastas: no en vano ellos fueron cocineros antes que frailes, pirómanos antes que bomberos, velocidad antes que tocino. Los turbulentos abuelos que en su juventud incendiaron el mundo, apelan ahora a la sensatez de los nietos (la sensatez que ellos no tuvieron). Es la esencia misma del liberalismo, por otro lado. Pero hablemos de cosas serias.

Abandonemos por un momento a los vigilantes del orden y escuchemos a los autodenominados “antisistema”, esos muchachos que salen a la calle para romperlo todo. ¿Qué dicen? ¿Qué quieren? Es casi cómico: envueltos en una vetusta retórica aprendida en alguna web demencial, hablan de hundir el capitalismo y el “fascismo” para devolver el poder al pueblo. Juego de rol: me pido Trotski o, mejor, Bakunin; del mismo modo que hace algunos años, en la otra orilla, uno podía “pedirse” Mussolini o Himmler. Si cada sistema tiene el enemigo que se merece, al nuestro, tan ruin, no podía corresponderle otro que estos miserables espíritus atiborrados de porros y rap, con pelos rastafari y lecturas fragmentarias de fanáticos hoy olvidados.

Pero no creamos que todo esto carece de significado. Del mismo modo que hubo una vez un lumpenproletariado, indeseable casta paria de la clase obrera, hoy ha crecido una lumpenburguesía expulsada del paraíso de la prosperidad y que clama venganza. Esa generación es hija del optimismo desbocado de los “treinta años gloriosos” (1950-1980, más o menos) y ha crecido en un mundo que, a falta de esperanzas, multiplicaba las expectativas (de riqueza, de bienestar, de democracia, de prosperidad). Mas he aquí que el mundo se cierra, las expectativas se esfuman y, entonces, ¿qué? Nada. Y contra la nada oficial, se despierta otra nada subversiva. Lo decía Jünger: la frase “la propiedad es un robo” tiene un sabor singular cuando la pronuncian no los expoliadores, sino los expoliados. Pero no dejamos de movernos en el mundo del nihilismo, a ambos lados del campo de batalla.


El Emboscado tampoco está a gusto en el sistema. No acepta que la función social de las personas se reduzca a ser una pieza de la Gran Máquina, no acepta que lo económico sea el único horizonte de nuestras vidas, no acepta que las cosas del espíritu se hayan reducido a una suerte de vicio privado que el (des)Orden Establecido ha de extirpar (“por nuestro bien”), ni acepta tampoco que las relaciones entre los sexos se conciban como si el prójimo fuera simplemente una muñeca hinchable destinada (y destinado) a darnos placer, ni que la democracia se reduzca a esta farsa de caciques partitocráticos y banqueros plutocráticos, ni que nuestras identidades personales y colectivas se disuelvan en el magma fofo de una cosmópolis sin alma, ni que…

Pero el Emboscado no es un “antisistema” como estos orcos que queman contenedores y vehículos y tiendas, esta horda necia que hace pagar al pueblo la incompetencia y la corrupción de quienes exprimen la buena fe o la pereza de ese mismo pueblo –al final siempre es el pueblo el que paga: esto ha sido así en todas las revoluciones, revueltas, algaradas y fervorines que en el mundo han sido, incendiados todos ellos en nombre, precisamente, de la liberación del pueblo. El Emboscado, digo, no es un antisistema porque percibe con toda claridad la trampa, a saber: el antisistema termina siendo exactamente lo que el sistema necesita para sobrevivir. Ningún orden puede sobrevivir sin enemigos. Cuanto más primario y elemental sea ese enemigo, mejor. Y el enemigo ideal es aquel que sólo aspira a romperlo todo para sustituirlo por el vacío –un enemigo que se hace necesariamente despreciable tanto por sus medios como por sus fines.

El antisistema es un tipo que, cuando el sistema reparte las cartas, rompe la baraja y escupe sobre el tablero. Con ello se gana la animadversión de la concurrencia, da razones a la policía para que intervenga y, lo que es peor, deja las cosas como estaban. El antisistema de la lumpenburguesía, descerebrado por definición, no daña al Desorden Establecido, sino que lo fortalece. Ha entrado en el juego.

El Emboscado es otro tipo de temperamento. Para empezar, no acude a la timba. Y después, cuando el sistema reparte cartas, el Emboscado las desdeña. El Emboscado construye su propio juego fuera, en el exterior, reedificando la vida desde el principio, lo más lejos posible de las imposiciones de los vigilantes. ¿Dónde? En todas partes: en la vida familiar, en la educación de los hijos, en las lecturas que elige o las músicas que escucha, en las ropas que viste y en las oraciones que reza, incluso en su forma de hacer el amor.

Vivir en el bosque significa reconstruir la propia vida en un acto soberano de libertad personal. No es posible vivir como si el sistema no existiera, por supuesto; tampoco es cómodo vivir contracorriente. Sin embargo, es posible sentir de otra manera y plasmar todo eso en un orden propio y más digno.

Cuanto más crezca el bosque, menos temible será el sistema.

martes, 13 de marzo de 2012

11-M LUTO NACIONAL, ¡SINDICATOS INFAMES!

Cuando la izquierda no quiere justicia y prefiere revolver una guerra fratricida de hace más de 70 años ignorando a la vez las falsedades de un atentado brutal de hace 8 años, las partes sanas que aún quedan en el pueblo español nos revolvemos frente a la ignominia.

LA IZQUIERDA, UNA VEZ MAS, TRAICIONA A ESPAÑA!!

Dia de luto y de recuerdo por las víctimas del peor atentado de la historia pese a estos despreciables sindicatos sin escrúpulos que jamás se han acordado de ellas excepto cuando les ha convenido.

IN MEMORIAM


domingo, 11 de marzo de 2012

"Gritaran las piedras"



"En la misma arquitectura, la más material de las Bellas Artes, veréis ese espíritu brillar en los primitivos templos románicos, que todavía no han podido levantar la bóveda circular sobre sus muros, que tienen pobres techumbres y aquella ornamentación lineal y rígida como las espadas de los guerrilleros de la Reconquista, pero que irán multiplicando y enriqueciendo la arquivolta ajedrezada sobre las columnas que se agrupan en sus portadas, embelleciéndolas con tímpanos hasta convertirlas en arcos triunfales del Arte, como el Pórtico de la Gloria, que parece levantado por la fe para recibir el arte ojival, que llega con las magníficas catedrales que son como la materia idealizada y arrodillada ante la cruz; inmensas custodias de granito, que hacen dudar al ánimo absorto si las atraviesa el sol para concentrar en ellas todos sus rayos y besar humillado el altar del que es foco de la eterna luz, o si es el foco mismo del amor el que irradia luces para inflamar al mundo a través de las vidrieras de colores, rojas como la sangre y verdes como la esperanza." Vázquez de Mella (El catolicismo en nuestro arte)





"El Cristo profetizó todo el plan de la arquitectura gótica aquel día en que las gentes sensibles y respetables -como las que ahora se incomodan con los organillos de la calle- protestaban contra la algazara de los haraganes de Jerusalén. "El día que éstos callen -dijo- gritarán las piedras". A impulso de su espíritu inmenso se alzaron, cual ecos clamorosos, las fachadas de las catedrales en la Edad Media, pobladas de caras chillonas y de bocas abiertas. Y así, gritando las piedras, se pudo cumplir la profecía." G. K. Chesterton (Ortodoxia)

sábado, 10 de marzo de 2012

La Tierra Media y la Roma eterna


La Tierra Media y la Roma eterna



"Auden ha afirmado que para mí "el Norte es una dirección sagrada". Eso no es cierto. El Noroeste de Europa, donde yo (y la mayoría de mis antepasados) he vivido, tiene mi afecto como es propio que lo tenga el hogar de un hombre. Amo su atmósfera y sé más de sus historias y sus lenguas que de otras partes, pero no es "sagrado" ni agota mis afectos. Por ejemplo, siento un particular amor por la lengua latina, y entre sus descendientes, por la española. Que no es verdad en relación con mi historia, debería demostrarlo la mera lectura de las sinopsis. El Norte era el asiento de la fortaleza del Diablo. El avance de la historia culmina con lo que se parece mucho más al restablecimiento de un Sacro Imperio Romano eficaz con su asiento en Roma que a nada que hubiera sido concebido por un "nórdico"". (J.R.R. Tolkien, Cartas, Carpenter ed., pp. 436-437)



"Moribus antiquis stat res romana virisque"
"Gracias a sus antiguas costumbres y a la virilidad de los romanos se mantiene la causa de Roma" Ennio

viernes, 9 de marzo de 2012

11 M "Luto nacional, sindicatos infames"








Contra la usura



Contra la usura

"Recibir interés por un préstamo monetario es injusto en sí mismo, porque implica la venta de lo que no existe, con lo que manifiestamente se produce una desigualdad que es contraria a la justicia. Para su evidencia, debe recordarse que hay ciertos objetos cuyo uso consiste en su propia consumición; así consumimos el vino utilizándolo para la bebida y el trigo al emplearlo para la comida. De ahí que en estos casos no deban computarse separadamente el uso de la cosa y la cosa misma, sino que a todo aquel a quien se concede el uso se le concede también la cosa misma. De ahí que, tratándose de tales objetos, el préstamo transfiere la propiedad de los mismos. Luego si alguien quisiera vender de una parte el vino y de otra el uso del vino, vendería dos veces la misma cosa o vendería lo que no existe; y por esta razón cometería manifiestamente un pecado de injusticia. Por igual motivo comete una injusticia el que presta vino o trigo y exige dos pagos: uno, la restitución del equivalente de la cosa, y otro, el precio de su uso, de donde el nombre de usura.
Hay, por el contrario, otros objetos cuyo uso no implica su propia consumición; así, la utilización de una casa es habitar en ella, no destruirla, y, por consiguiente, tratándose de esta clase de cosas, se pueden conceder por separado ambos elementos, como cuando se cede a otra persona la propiedad de una casa, reservándose para sí el uso durante un cierto tiempo; o a la inversa, cuando se le concede el uso de la casa, reservándose para sí su dominio. De ahí que se pueda lícitamente recibir un pago por el uso de un inmueble y reclamar después la devolución del edificio prestado, como ocurre en el alquiler y arrendamiento de casas.

Mas el dinero, según el Filósofo, en V Ethic. y en I Polit., se ha inventado principalmente para realizar los cambios; y así, el uso propio y principal del dinero es su consumo o inversión, puesto que se gasta en las transacciones. Por consiguiente, es en sí ilícito percibir un precio por el uso del dinero prestado, que es lo que se denomina la usura. Y del mismo modo que el hombre ha de restituir las demás cosas injustamente adquiridas, también ha de hacerlo con el dinero que recibió en calidad de interés." (SANTO TOMÁS DE AQUINO, Suma Teológica, II-IIae, q. 78, a. 1)

miércoles, 7 de marzo de 2012

lunes, 5 de marzo de 2012

nosotros aún aún más arriba planeando sobre bosques de brazos extendidos



La colina de los cerezos - Lucio Battisti


Y si de verdad quieres vivir
una vida luminosa y más fragante
borra con coraje esa súplica de los ojos
Demasiado a menudo la sabiduría
es solamente la prudencia más estancada
y casi siempre detrás de la colina está el sol


Pero por qué no quieres ser azul y reluciente
pero por qué no quieres vagar conmigo
volando en torno a la tradición
como una paloma en torno a un globo cautivo
y con un golpe de pico
bien ajustado pincharlo y él abajo abajo abajo
y nosotros aún aún más arriba
planeando sobre bosques de brazos extendidos
una sonrisa que no tiene ya ni una cara ni una edad


Y respirando brisas que se propagan
sobre tierras sin límites ni confines
nos alejamos y luego nos reencontramos más cercanos
y más en alto y más allá
si cierras los ojos un instante
ahora hijos de la inmensidad


Si sigues mi mente, si sigues mi mente
abandonas fácilmente los antiguos celos
pero no te das cuenta de que es sólo el miedo
el que contamina y mata a los sentimientos
las almas no tienen sexo ni son mías


No no temas, tú no serás presa de los vientos
pero por qué no me das tu mano, por qué
podríamos correr sobre la colina
y entre los cerezos ver la mañana, y el día
Y dando una patada a una piedra
residuo de infierno, hacerla rodar abajo abajo abajo
y nosotros aún aún más arriba
planeando sobre bosques de brazos extendidos
una sonrisa que no tiene ya ni una cara ni una edad


Y respirando brisas que se propagan
sobre tierras sin límites ni confines
nos alejamos y luego nos reencontramos más cercanos
y más en alto y más allá
ahora hijos de la inmensidad

jueves, 1 de marzo de 2012

Infanteria de Marina Celebración del 475º Aniversario de este Cuerpo de élite de la Armada española


Para la Infantería de Marina todo empezó el 27 de febrero de 1537 cuando el Rey Carlos I asignó de forma permanente a las escuadras de Galeras del Mediterráneo las Compañías Viejas del Mar de Nápoles. Los antiguos arcabuceros, que en número de 30 guarnecían las galeras, fueron agrupados en un cuerpo especial y entrenados para combatir «por tierra y por mar».

Más tarde, en 1566 con Felipe II, se constituyó como verdadera fuerza de proyección de desembarco anfibio. La primera del mundo -le seguiría la inglesa- y 238 años antes que los «marines» estadounidenses copiaran este Cuerpo de élite de la Armada

Hoy se conmemora en Cartagena el 475º Aniversario de un Cuerpo que, ligado a la Casa Real (de ahí la franja roja del pantalón de su uniforme), ha estado en los principales escenarios de la Historia militar de España. He aquí las 10 principales gestas de la Infantería de Marina, cuyo lema es «Valientes por Tierra y por Mar».

1. Argel (1545 y 1575)
Proyectada en las galeras para pelear el dominio del «Mare Nostrum» al Imperio Otomano, los infantes de Marina tienen actuaciones destacadas en las expediciones militares en Árgel, que tenían el objetivo de castigar el puerto desde donde partían los barcos berberiscos para imponer su ley.

El número de hombres de guarnición por buque quedó establecido en un total de 125, incluidos el capitán, el alférez, el sargento, un pífano y un tambor.

2. Lepanto (1571)
El 7 de octubre de 1571 la Santa Alianza vencía a la flota turca en la batalla de Lepanto. Fue «la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros», tal y como plasmó Don Miguel de Cervantes, uno de los infantes de Marina insignes que participaron en la batalla. La Infantería de Marina fue la primera en abordar la galera «Sultana» del almirante otomano Alí Pachá. Hoy día el pendón de la galera se conserva en la Catedral de Toledo.

3. Conquista de las Azores y Tercera (1582)
Fue el primer gran desembarco de una fuerza naval. Sucedió en la isla Tercera del archipiélago de las Azores, donde la Marina española frenó a Francia en sus pretensiones en esa parte del Atlántico. Esta batalla se situaba en el contexto de sucesión al trono en Portugal tras la muerte del Rey Sebastián I. Se enfrentaron 25 naves españolas, comandadas por Don Álvaro de Bazán, contra 60 naves francesas, comandadas por el almirante Felipe Strozzi quien falleció en la batalla.

4. La Habana, defensa del Castillo del Morro (1763)
Una de las características del uniforme de los infantes de Marina es el pantalón de doble franja roja, distintivo de Cuerpo de Casa Real, (actualmente sólo la Guardia Real y la Infantería de Marina tienen derecho a usarlo en España). Dicha distinción se le dio tras la feroz defensa realizada del Castillo del Morro de La Habana en 1763.

5. Expedición a Pensacola (1770)
La batalla de Pensacola o Panzacola fue librada entre españoles, que apoyaron a los revolucionarios estadounidenses, contra los británicos por el dominio de La Florida, cedida siete años antes a Inglaterra a cambio de la devolución de La Habana y Manila.

6. Toulouse (1814)
Durante los primeros meses de 1814 los Batallones de Marina de Ferrol son las primeras fuerzas españolas que entran en Francia persiguiendo al ejercito napoleónico, y es en su propio país en donde el 10 de abril terminan una campaña de seis años contra el ejercito invasor, tomando la ciudad de Toulouse con demostración de gran bravura y arrojo, motivo por el cual la corona concede a los Batallones de Marina ferrolanos la «Corbata de Tolosa», en cuya cruz aparece la leyenda «Valor y disciplina».

7. Conchinchina (1858)
Un siglo antes que los «marines» estadounidenses pisaran Vietnam, los infantes de Marina españoles arribaron a la Cochinchina, junto con tropas francesas, para realizar una expedición de castigo contra los lugareños tras el asesinato de varios misioneros españoles y franceses. El militar español al frente de las tropas fue el Coronel Carlos Palanca. El 10 de febrero de 1859 las tropas aliadas atacaron Saigón y el 17 asaltaron la ciudad y se apoderaron de 100 cañones, gran cantidad de municiones y víveres que sirvieron para abastecer a 8.000 hombres durante un año.

8. San Pedro Abanto (1874)
Tras las Guerras Carlistas, el Reinado de Amadeo de Saboya y la efímera I República se restablece la dinastía Borbón en la persona de Alfonso XII. No obstante se recrudecen las hostilidades en 1874, comenzando la Tercera Guerra Carlista. Se ordena el alistamiento del 2º Batallón del 1º Regimiento de la Infantería de Marina sito en San Fernando, que al mando del teniente coronel Joaquín Albacete Fuster, comienza la campaña combatiendo en Cuenca y Guadalajara. Continúa en Bilbao, centro del poderío carlista, produciéndose en esta campaña las acciones de Somorrostro, San Pedro de Abanto y Caserío de Murrieta.

Esta época de duras campañas expedicionarias está jalonada de héroes del Cuerpo. De entre todos ellos destacan el teniente coronel Albacete Fuster, que tras duros combates con los carlistas rompió el frente en San Pedro Abanto llegando hasta Murrieta en una brillante carga a la bayoneta en 1874, acción por la que se concede al 2º Batallón la corbata Laureada de San Fernando. Hoy día la Escuela de Infantería de Marina de Cartagena se denomina «General Albacete y Fuster».

9. Larache (1911) y Alhucemas (1925)
En las primeras décadas del siglo XX las unidades del Cuerpo se distinguen en África en numerosas ocasiones, destacando el desembarco de Larache de 1911 y el de Alhucemas de 1925, en vanguardia de la columna del general Fernández Pérez. Además, fue la primera vez en la historia en la que las fuerzas de apoyo aéreo al desembarco, las fuerzas navales y las fuerzas de tierra actuaron bajo un mando unificado, (el de Miguel Primo de Rivera), creándose así el concepto moderno de desembarco anfibio, que se implantaría en la II Guerra Mundial.

10. Bosnia, Haití, Líbano y Afganistán
En la era de las misiones internacionales de finales del siglo XX y principios del XXI, la Infantería de Marina se ha desplegado en Bosnia y Herzegovina 1996-2010, Haití -en 2005 despliegue por los únicos medios de la Armada de casi 600 infantes durante año y medio-, Líbano en 2006 (casi 600 infantes de Marina en una semana embarcados y desplegados «en el fondo del saco del Mediterráneo») y en Afganistan desde 2008, con ocho infantes de Marina que conforman un equipo ACAF (Adquisición y Control de Apoyo de Fuegos), encargado de enlazar con Aire en caso de un hostigamiento o ataque enemigo.