lunes, 9 de julio de 2012

Retorno a lo abierto


Seleccionar el centro neurálgico

Prisionera de los tópicos, embotellada en callejones sin salida, agarrotada detrás de los caciques, envenenada por envidias, rencores, maledicencias, el área de los “puros” no puede ir a ninguna parte, a no ser que sus miembros más vitales me muevan autónomamente, de forma ágil y directa. Solo de una libre asunción de posiciones, de acción, de afirmación, de las partes vitales, puede partir un sentido de pertenencia articulado que esté basado en la reciprocidad, premisa indispensable para el advenimiento de un sistema de fuerzas corsarias. Dejando atrás prejuicios y obstáculos y cursando relaciones preferenciales sobre dos bases: las de la calidad de los hombres y las del cometido objetivo. ¡Basta ya de etiquetas de buenos y malos! Aquí en el Lacio existen fuerzas militantes del PDL que dan lecciones a muchos, a casi todos, sea de estilo, sea de fidelidad al fascismo en todas sus manifestaciones  (incluyendo la dedicatoria de calles o plazas a Ettore Mutti o Alessandro Pavolini), que dan lecciones de militancia, de lealtad, de dedicación, de solidaridad. La lista es larga…

Han de abandonarse y superarse tanto la hemiplejia del presunto purismo como la presunción de quien desde el borde de la calle reparte patentes: pero considerados pros y contras…

De aquí se deduce que la atención sinérgica fuera del área de la derecha radical   propiamente dicha tiene que privilegiar a las bases militantes y a diferentes cuadros militantes del partido exmisino, pero la dialéctica política para encontrar apoyos tiene que orientarse hacia exponentes de distinta matriz. No se puede realizar un razonamiento sistémico sin incurrir en errores de demasiada simplificación, pero no se pueden no ignorar las premisas que he expuesto a)existen componentes serios en PDL que nada tienen que aprender de la derecha extrema, ni siquiera en el plano ético b) se trata de miembros jóvenes pero también de cuadros c) los representantes institucionales más abiertos al debate no proceden solamente de AN. Así pues, en una lógica de comunicación y estrategia se debe tener en cuenta también lo que esta mas allá de las dos hojas hechas pedazos de la espada neofascista (AN y extrema derecha) y se ha de pensar en correas de transmisión con los ambientes populistas menos acomplejados

¿Significa esto que es mejor el PDL que la extrema derecha? Políticamente si, si se tienen en cuenta los dirigentes las perspectivas y hasta los programas. Pero yo persisto en no elegir una sopera en vez de otra, respetando siempre todas las que contienen un buen caldo, y en proponer un paso ulterior que consiste en el abrir los horizontes mentales para la constitución de un centro neurálgico autónomo, completamente nuevo. Para el afianzamiento de un sistema de fuerzas realmente transversal e incidental(Ni partidista ni extra partidista sino orgánicamente mixto), que sepa ser minoría cualificada e innovadora en mensajes, imágenes y pensamientos.

Y al trabajar por este objetivo es necesario tener muy presente que a este lado de la artificial empalizada que permite a los caciques apacentar y que agarrota y neutraliza las energías, existen notables comunidades que tienen mucho que dar y enseñar, aunque sea con medidas y cualidades diferentes: desde Casa Pound a la OSA, desde Cuore Nero a secciones locales de Fiamma, por no hablar de muchas realidades locales autónomas repartidas por la península…

Todas estas realidades, a ambos lados de la línea ficticia deberían confluir, manteniendo la debida autonomía y los soportes jerárquicos, no en contenedores o federación sino en proyectos reales que vinculen a los militantes mas allá…

Retorno a lo abierto

¿Qué es lo que puede unir sino algunas ocasiones de lucha y construcción? Lucha por una identidad que se situé a la cabeza de las nuevas tendencias de la época y no a la cola de los teatrillos de la periferia. Después: un empeño por trasladar todas las enseñanzas del pasado, todos los principios, tanto en la cotidianidad de los individuos y de la comunidad como en las propuestas de ley y en ejemplos vividos de nuevas afirmaciones éticas y sociales… no vivir en ceremonias tribales y monopolizarlas , sino por compartir con los demás…Volvamos a lo abierto y disputemos a quien ha intentado hacerse con él, el monopolio de las luchas, sin taparnos la nariz ni temor a la comparación. Y hagámoslo como se debe y de la única manera que se puede hacer: imponiéndonos con firme dulzura y no con ostentación huraña y agresiva; a la calle se va para comunicar, recoger, crear consenso y no para asustar a los transeúntes o ajustar cuentas con el resto de protagonistas.
(Sorpasso Neuronico)