viernes, 29 de abril de 2011

Juan Pablo II


“si la unidad de los pueblos europeos quiere ser duradera no puede ser solamente económica y política. Como ya recordé en mi peregrinación a Compostela, en noviembre de 1982, el alma de Europa sigue hoy estando unida porque su punto de referencia son los valores comunes humanos y cristianos”.

"La recuperación del derecho de autodeterminación y el desarrollo de la libertad política y económica no bastan para reconstruir la unidad europea. El objetivo de la unidad europea sigue estando lejos. No habrá unidad europea hasta que no se base en la unidad espiritual".

"La historia de Europa es un gran río en el que desembocan numerosos afluentes, y la variedad de tradiciones y culturas que la forman es su mayor riqueza. Los fundamentos de la identidad de Europa están construidos sobre el cristianismo. Y su actual falta de unidad espiritual procede principalmente de la crisis de esta autoconciencia cristiana".

"Occidente tiene mucha necesidad de nuestra fe, viva y profunda, en la etapa histórica de la construcción de un sistema nuevo. El Oriente devastado espiritualmente necesita una señal fuerte de abandono en Cristo. El perdón es la condición de la reconciliación".

"En las universidades se puso todo tipo de obstáculos a cualquier forma de pensamiento filosófico que no respondiera al modelo marxista. Y se hizo de un modo simple y radical, actuando contra los que seguían otras corrientes de pensamiento filosófico."...Lo ocurrido en Polonia tras la subida al poder de los marxistas tuvo consecuencias similares a las provocadas anteriormente en Europa occidental por los procesos desarrollados a partir de la Ilustración. Se hablaba, entre otras cosas, del «ocaso del realismo tomista», entendiendo con ello también el abandono del cristianismo como fuente de un pensamiento filosófico.


La patria es en cierto modo lo mismo que el patrimonio, es decir, el conjunto de bienes que hemos recibido como herencia de nuestros antepasados, con un engarce profundo entre el aspecto espiritual y el material, entre la cultura y la tierra

"La nación es, en efecto, la gran comunidad de los hombres que están unidos por diversos vínculos, pero, sobre todo, precisamente por la cultura. La nación existe "por" y "para" la cultura".

1 comentario:

aqui dijo...

Este mismo tipo fue el que al principio de su "pontificado" se fue a arrodillar ante los judios... a quienes consideraba "sus hermanos mayores"...