domingo, 13 de febrero de 2011

Memoria Historica.Falange un movimiento romantico cara al Sol




”Creemos en la aurora, en las estrellas y en los trigos” Utrera Molina

“España es para nosotros el fragmento más entrañable de este Cosmos, una parte bien lograda en el Universo, que quiere vivir y realizar la armonía divina, repitiendo rítmicamente la Naturaleza del todo, en la gran traslación imperial hacia la unidad de destino, y en la rotación y revolución nacional de su conciencia irrenunciable. Ni la Patria es indiferente al Orden Universal, ni las Artes pueden ser indiferentes al Orden de la Patria”.

Rafael Sánchez Mazas, 1940

“En la amanecida inmortal de España, crecerán espigas de sangre, se amasará con ellas el pan nuevo que será pan de sangre; y cuando nuestros hijos coman de ese pan sobre la mesa de la Patria, arrojados fuera los cobardes y los sacrílegos, la generación de nuestros hijos será la generación Nacionalsindicalista invencible y activa; porque toda la tierra de España, palmo a palmo, está teñida de nuestra sangre, que es trigo eterno y semilla fecundadora; y nosotros tenemos la dura y gloriosa misión de abrir el surco, de sembrar y de morir; y bajaremos a la tumba con el ademán impasible y el rumor alegre de las canciones viejas”.

Antonio Díaz Rodríguez, 1938.

“La conciencia de pertenecer a un pueblo elegido, está presente en la interpretación de nuestra guerra como Cruzada y de España como pueblo llamado a salvar al hombre moderno del abismo en el que se haya caído”.

F. Javier Conde, 1942.

“La concepción falangista tiene un perfil ardiente y heroico. Es dura. Hombres ganados con transigencias, con tácticas suaves no nos sirven. Habladles claro, sed resueltos y violentos en vuestras palabras y en vuestras obras. No ocultéis a nadie vuestra misión. Hay que batirse con nobleza de cara: el que tenga miedo, que lo diga. Que llegue a todos por vosotros un estilo y una manera de ser. NO aguantéis a nadie; no hagáis concesiones, odiad las medias tintas, las transigencias y las retiradas. Vuestros primeros hombres han de responder a estas condiciones y estar formados en este espíritu; preferid uno eficaz a muchos medianos”.

José Antonio Girón, 1943. Hacia una Nueva Aristocracia.

“Las grandes capitales” y “los grandes capitales” -super-urbanismo y gran capitalismo- siguen siendo los enemigos de la humanidad labradora. El labrador se juega con esfuerzo heroico su cosecha, a las vueltas del tiempo, en la rueda del año. Pero en esta ruleta de las cuatro estaciones, en este tablero al cual pone su vida el labrador, la Ciudad y la Banca tienen los ceros. El campo es una víctima de los tahúres de la Ciudad y de la Banca”.

Rafael Sánchez Mazas. “Esquema de una política de aldea”, 1935.

“Cuando el Estado se encuentra en la sima, cuando las instituciones están podridas, abandonadas o deshechas, cuando la situación nacional es deplorable, cuando un pueblo, como pasaba en España (y pasa ahora, añadimos nosotros), ha renunciado a su destino cobardemente; cuando un pueblo, como sucedía con el nuestro, se ha dejado arrebatar todas sus instituciones sin un tiro de defensa; cuando un pueblo se declara vencido, está postrado, entonces el empujón que le renueva, la violencia que le saca de quicio, la revolución que le perturba, sólo le puede lanzar por el camino ascensional de la grandeza”.

Dionisio Ridruejo, 1938.

“Entrar en la Falange equivale a entrar en un orden religioso. En una formación dinámica de cuerpo y alma… Todo en nosotros se ha supeditado al mantenimiento de un frente moral. Nuestras ideas sobre la Patria, la conducta, la economía, el estilo, la historia, la política, la sociedad, el hombre, han dependido únicamente de unos imperativos morales. Esta moral no consiste en una moral utilitaria, ni palabrera, ni patriótica, ni nostálgica, ni sentimental, ni llorona, sino en una moral religiosa de fraternidad y de justicia . Parte la Falange de una CONCEPCION TOTAL DEL MUNDO Y DEL HOMBRE, de una concepción clásica y cristiana, que asumímos por entero en sus imperativos de hoy frente a la realidad histórica. Es una manera de concebir a Dios, al Mundo, al Cielo y a la Tierra, al Espíritu y al Cuerpo, a la Idea y a la Acción, por una convinción inseparable de que la vida humana debe ser regulada por una sabiduría que la trasciende, por fines que la trascienden, y, en primer lugar, por una sabiduría divina, por un Dios ordenador, sin el cual no concebimos la Naturaleza ni la Historia”.

Rafael Sánchez Mazas, 1933.

“La revolución que queremos consiste en volver a la auténtica jerarquía de los valores, en saber, sencillamente, que por encima de nosotros está la Patria y por encima de la Patria está Dios, en saber que el hombre no puede ser esclavo del hombre ni del dinero, que sobre la verdad económica existe la verdad teológica y que la verdad teológica nos dice que no es justo que haya quien se muera de hambre, mientras otros disfrutan de todos los lujos. En una palabra, la revolución que nosotros queremos es la revolución de las ideas, que, al fin y al cabo, es la única que marca rumbo y huella en la marcha de los pueblos”.

José Luis de Arrese, 1940.

“Nuestra revolución es la del espíritu contra la materia. De la armonía contra el número. De la calidad contra la cantidad. De los cuerpos sociales contra las colectividades puramente numéricas. De la nación viva contra la patria sin alma”.

José Antonio. 1935.

(Sobre el Haz y el Yugo) Los reyes católicos adoptan este símbolo a través de sus reyes de armas o heraldistas y de los humanistas italianos (marineo suculo y Prieto Mártir), procedentes del Nápoles Imperial y renaciente de nuestro Alfonso V el magnánimo; y a través de nuestros renacentistas Castellanos como Nebrija, es adoptado de la simbología numismática del signatario grecorromano que puso de moda el Renacimiento. En monedas imperiales aparece el Haz Alado, haz de rayos, flechas radiantes, yugadas por alas. Sobre todo en monedas de nuestro Trajano. El yugo con haz de espigas esta también en monedas acunadas en cecas Turdetanas: como en un sextercio de Obuleo, puesto por ejemplo. El haz alado era el símbolo de cesarismo. Del imperio. Del poder. Es decir, de Júpiter. Símbolo divino, fulgurante, fulmíneo. Por tanto un símbolo de raíz aria. He ahí, como este emblema de remotos orígenes arios fue la divisa de la Roma imperial. Y paso a nuestra Bética.

Al cruzar por tierras de Jerez y contemplar nuestro haz y yugo, el de nuestra FET JONS, floreciente en campos, cortijos y ventas del camino, me pareció verlo de otro modo. Alucinadamente. Como una planta mágica, como una flor surgida de la entraña misma de aquel paisaje. Me pareció el signo natural y místico de la España romana, ligada por sus venas de ríos, minas y mares, al riñón divino de Júpiter, de Zeus, al mismísimo Dios. Me pareció, ese signo, el autentico emblema del Genio de España.

Ernesto Gimenez Caballero

1 comentario:

Anónimo dijo...

http://www.hispaniainfo.es/web/?p=15480