martes, 8 de febrero de 2011

¿Adios España? El final de un tunel.





El final de un túnel

Hoy, después de casi siete años de la imposición por bombazo de Zapatero como Presidente del Gobierno de España, podemos ver el resultado de una estrategia siniestra que pretende instaurar la nueva legalidad de los asesinos de cientos de españoles como si partoricitos de Idiazábal se trataran y de un nuevo orden donde el cuestionamiento de la Nación Española fundamente nuestra organización estatal.

Hoy el señor Zapatero se sostiene en el parlamento de la mano de los nacionalistas vascos del PNV a las órdenes de Urkullu. Hoy el señor Zapatero permite al señor Artur Mas de CIU que Cataluña se endeude a diferencia de Castilla la Mancha y Murcia, ZP el padrino del Tripartito y el pacto del Tinell cede nuevamente ante el separatismo. Hoy el señor Zapatero mira con ojos enternecedores a “Sortu” una formación de izquierdas creada a sus pechos y los de Rubalcaba, para tapar las vergüenzas de ETA ,unos asesinos de izquierdas que han causado terror en toda España desde hace 40 años.

Y es que da la sensación de que Zapatero está apoyado por unas fuerzas misteriosas que pretenden cumplir una hoja de ruta, suspendida cautelarmente en el periodo Aznar, en las que la destrucción de facto de la Nación Española sea la meta final.

¿De qué otra manera podríamos comprender que Zapatero, pese a la oposición de su propio partido, permanezca en la poltrona con el único apoyo de Urkullu y su PNV, cuando en el País Vasco gobierna PSOE con el PP?

¿Cómo comprender que a pesar de las encuestas más que negativas del PSOE en importantes regiones como Andalucía, Castilla la Mancha y Extremadura, Zapatero ni el PSOE mueven ficha?
No solo no mueven ficha sino que benefician a regiones gobernadas por separatistas frente a las propias como es el caso de Castilla la Mancha vs Cataluña

¿Existe algún interés oculto a que toda España, exceptuando País Vasco, Navarra y Cataluña, fuera gobernada por el PP después de Mayo?

En el imaginario nacionalista esa situación, que pretendidamente puede parecer negativa para sus intereses, en el fondo no lo es, y no lo es porque esa situación plasmaría de facto una realidad que ellos vienen pregonando, pero que en ese momento se vería como una realidad sociológica por imposición democrática, que daría lugar a que las supuestas naciones históricas negocien con lo que para ellos es España, es decir el resto, gobernadas por el PP “la España social e ideológica”.

Esa es la única situación en la que su preeminencia y diferenciación del resto de España podría hacerse realidad de manera permanente.

La izquierda que luchaba por un federalismo estatal o porque sus regiones fueran también objeto de derechos y autonomía iguales son repudiados por el PSOE (José María Barreda, Rosa Diez, Sosa Wagner, Julio Anguita, Ibarra, Leguina…).

El PSOE una vez más serviría de fiel sirviente de intereses oscuros como ha hecho a los largo de toda su historia. El PSOE se reinventaría nuevamente y volvería a cumplir algún encargo de sus amos eternos en una situación futura.

En España desde la muerte de Carrero Blanco, todo sigue sus cauces y si se tuercen el terrorismo, los golpes de estado o el islamismo de opereta entra en escena.

Zapatero es la marioneta ideal para que España por fin sea constitucionalmente destruida.

Alonso Calatrava


Recomiendo a todos los lectores que adquieran el libro “Adiós España, verdad y mentira de los nacionalismo”

“España tiene un problema colectivo del que el nacionalismo es sólo el síntoma más evidente y el terrorismo la consecuencia más sangrante. España es un país en el que el patriotismo ha perdido durante un siglo su legitimidad, pero en el que han crecido patriotismos imposibles de patrias que nunca lo fueron, basados en la manipulación interesada de la verdad histórica y de los elementos objetivos de la identidad nacional. Laínz no ha escrito un libro antinacionalista, o contrario a las identidades colectivas, sino un texto ejemplar que demuestra la diferencia entre una identidad milenaria, cristiana, romana y germana, con todos los atributos subjetivos y objetivos de la nacionalidad -España- y unas identidades creadas desde la nada con la voluntad expresa y decidida de destruir la nación española. El libro, leído con esta clave, sirve para vacunar contra dos males casi igualmente graves: el nacionalismo separatista, por un lado, y la tentación universalista, individualista y materialista, por otro. No es casual ni táctica la alianza entre marxismo y separatismo, por ejemplo; y quien haya leído y entendido a Laínz -lo que se espera de cualquier español culto preocupado por estos hechos- aprenderá a evitar ambos extremos, y ambas tergiversaciones de la realidad.”
Pascual Tamburri (Arbil)
http://www.arbil.org/(78)lain.htm

Interesante y premonitorio artículo de Jesús Lainz en el Semanal Digital en 2004:

En su día los nacionalistas presionaron para que la Constitución incluyera el término nacionalidades con el doble fin de justificar un techo competencial mayor y de utilizarlo, en el momento que estimasen maduro, como trampolín hacia la reivindicación de la categoría de nación y la subsiguiente secesión, lo que no es ficción puesto que ya lo han hecho. Ya con el término nacionalidades pretendieron imponer la constitucionalización de la existencia de esas naciones, pues parece que la existencia de una nación lleva implícito el derecho a regirse por sí misma. Pero una generación después aspiran a zanjar la cuestión de forma inequívoca, introduciendo directamente la categoría de nación. Este salto cualitativo ha sido posible debido a la ingeniería ideológica que desde los gobiernos del PNV y CiU se ha llevado a cabo sobre todo entre la intelectualmente más manipulable juventud. Y, fundamentalmente, ha sido posible a causa del terreno despejado de toda controversia del que el PNV ha disfrutado gracias a sus compañeros del terrorismo nacionalista vasco.

Para ello, naturalmente, se precisa la sustitución de los actuales estatutos y la reforma de una Constitución que deja bien claro en su artículo 2 que la nación española es una e indisoluble. El motivo de este empeño de los nacionalistas está muy lejos de ser un pueril matiz terminológico, pues lo que con esta modificación pretenden es verse libres de la carga de probar la realidad de las naciones por ellos inventadas y así evitar un pleito que tienen perdido de antemano por falta de pruebas. Mediante la oficialización de esta categoría para sus regiones se estaría admitiendo una plurinacionalidad de España completamente ajena a su realidad, quedando ésta reducida a un mero esqueleto estatal cuya carne estaría constituida por diversas naciones yuxtapuestas. Naciones a las que, en un siguiente paso, nadie podría negar su derecho a la secesión del artificial Estado común.

Pujol lo dejó bien claro en aquellas declaraciones de octubre de 1998 que tanta polémica levantaron:

"Mientras que Cataluña es una nación, España no lo es. (...) Decir que España es una nación de naciones es una vaguedad. (...) Si Cataluña, Euskadi o Galicia son naciones, es difícil que el Estado que las contiene también lo sea".

No podemos estar más de acuerdo en que eso de la nación de naciones es una vaguedad. Pero porque, al contrario de lo afirmado por Pujol, si España es una nación, es difícil que sus regiones también lo sean.

Que España es una nación es algo evidente hasta para el más obcecado, mientras que las nacioncitas de cartón piedra surgidas de la imaginación de cuatro iletrados e impuestas a la población mediante una sistemática intoxicación de la opinión pública necesitan algo más que las declaraciones de un político para tener existencia. Por eso las dan por ciertas, las proclaman dogmáticamente, vociferan contra el que disienta, y niegan la realidad española con patética testarudez.

Y su aspiración es que algún día un político débil y desorientado les dé la razón sancionándolo constitucionalmente.
nacionalismo.blogs.com/.../files/el_engao_de_la_nacionalidad.rtf

3 comentarios:

Carlos Fernández Ocón dijo...

Hernan Perez, encantado de 'conocerte' a ti y lo tuyo. Espero que no tengas inconveniente, he copiado/pegado cosas y te he enlazado.

Saludos
(yo vendré a ver, pero puedes decirme lo que sea en el blog o en carlosgardenia@yahoo.es)

Anónimo dijo...

Es necesario recordar que Canarias es la COLONIA más antigua del mundo con más de 5 siglos desde 1402. Lee wikipedia sobre Alonso Fernandez de Lugo, Beatriz de Bobadilla o conquista de canarias. Canarias no es españa nunca jamas, lo de comunidad autónoma es eso un vulgar disfraz para someternos a tu país.

¡Tilelli Tkanaren!

Hernan Perez dijo...

Es patético el comentario del guanchito . Canarias es étnica e históricamente España . Lo demás son cuentos de anormales