lunes, 10 de enero de 2011

LA TERCERA ROMA


EUGENIO d´ORS con sus tres hijos. De izquierda a derecha: Juan Pablo, Álvaro y Victor



«Para nosotros el imperio de Roma es un “eón”, una constante a través de los tiempos como frente a ella lo es Babel constante de la dispersión de los nombres, si Roma lo es de su unidad. Carlomagno, Sacro Imperio, y a su manera Napoleón, son revelaciones de esta constante». Eugenio D´ors

“Es evidente que en el hemisferio del Consumismo la vida es más llevadera, y no deja de haber aquí cierto aire de libertad, aunque las elecciones suelen estar muy condicionadas por la seducción de las masas, que ha alcanzado una perfección técnica irresistible, y que esta apariencia de libertad falta en el hemisferio comunista. Pero no es menos cierto que el deterioro humano del Consumismo, al ser más placentero e insensible, resulta por ello mismo mucho más letal que la brutal disciplina del Comunismo. Éste, por lo menos, puede hacer mártires, en tanto que el Consumismo no hace más que herejes y pervertidos.

HAY TODAVIA UNA VENTAJA EN EL ESTE que no suele tenerse en cuenta, pero que me parece muy importante: el Este no sufrió la corrupción protestante, de suerte que, bajo la larva marxista, se esconde todavía un cristianismo, aunque pueda ser cismático, menos contaminado que el del Oeste, corrompido por la Reforma Protestante. Si algún día esa larva marxista pudiera ser eliminada, quizás sería del Este de donde otra vez habría que esperar la Luz: ¡Ex Oriente Lux!. Y bajo el quizá Mito de Moscovia como LA TERCERA ROMA no sabemos si no late todavía una verdad misteriosa que el futuro nos pueda desvelar. Pero el futuro sólo es de Dios, y los hombres no podemos predecirlo sin una gracia especial para ello.

En definitiva, puede haber una guerra mundial o puede ésta no ser necesaria, pero, en todo caso, ese NUEVO ORDEN sólo puede venir por la “violencia de Dios”, la theou bía que decían los griegos… Las victorias implican siempre violencia: PARA UN NUEVO ORDEN, UNA NUEVA VIOLENCIA”.

“La Violencia y el Orden”. Tratado de Teología Política, 1986. Álvaro D’Ors

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