jueves, 30 de septiembre de 2010

Orientaciones de Derecha


Orientaciones
..En primer lugar, debemos reconocer claramente que las destrucciones que hoy en día nos rodean son más bien de carácter moral y espiritual que de naturaleza material, económica o social. No hay nada que no se pague: el destino relativamente mejor... que la traición y la deserción nos han deparado tiene su contrapartida en un desfallecimiento interior, en un marasmo ideológico, en un decaimiento del carácter y de toda verdadera dignidad. Reconocer esto significa también reconocer que el problema principal, el fundamento de cualquier otro, es de naturaleza interior: rebelarse, renacer interiormente, darse una forma, crear en sí mismos un orden y una rectitud. Nada han aprendido de las lecciones del pasado reciente quienes hoy todavía se ilusionan a propósito de las posibilidades de una lucha puramente política y sobre el poder de tal o cual fórmula o sistema, si no se parte, ante todo, de una nueva cualidad humana. Es éste un principio que hoy, más que nunca, debería aparecer con una evidencia absoluta: si un Estado tuviera un sistema político o social que, en teoría, valiera corno el más perfecto, pero en el cual la substancia humana fuese deficiente, entonces este Estado descendería antes o después al nivel de las sociedades más bajas, mientras que, por el contrario, un pueblo, una raza capaz de engendrar verdaderos hombres, hombres de intuición justa y de instinto seguro, alcanzaría un alto nivel de civilización y se mantendría en pie, firme frente a las más arduas y calamitosas pruebas, incluso aunque su sistema político fuera deficiente o imperfecto. Hay que adoptar, pues, una precisa posición contra el falso “realismo político”, que piensa sólo en términos de programas, de problemas, de organización de partidos, de recetas sociales y económicas. Todo esto es contingente y no esencial. La medida de lo que aún puede ser salvado depende, por el contrario, de la existencia o no de hombres que vivan no para predicar fórmulas, sino para ser ejemplos; no para ir al encuentro de la demagogia y del materialismo de las masas, sino para despertar diferentes formas de sensibilidad y de interés. A partir de lo que, pese a todo, sobrevive aún entre las ruinas, reconstruir lentamente un hombre nuevo, animarlo gracias a un determinado espíritu y una adecuada visión de la vida, fortificarlo mediante la adhesión férrea a ciertos principios. Este es el verdadero problema...

..Ante un mundo podrido cuyo principio es: “haz lo que veas hacer”, o, también, “primero el vientre, el pellejo (tan citado por Malaparte), y después la moral”, o también: “éstos no son tiempos en que se pueda uno permitir el lujo de tener un carácter”, o, en fin: “tengo una familia que alimentar”, nosotros oponemos esta norma de conducta, firme y clara: “No podemos actuar de otra forma, éste es nuestro camino, ésta es nuestra forma de ser”. Todo lo que de positivo se podrá obtener hoy o mañana nunca se logrará mediante la habilidad de los agitadores y de los políticos, sino a través del natural prestigio y el reconocimiento de los hombres de la generación anterior, o, mejor aún, de las nuevas generaciones, hombres que serán capaces de todo ello y que suministrarán una garantía en favor de su idea...


...De lo que se trata es más bien de una revolución silenciosa, de origen profundo, que debe resultar de la creación, en el interior del individuo, de las premisas de ese orden que, después, tendrá que afirmarse también en el exterior, suplantando fulminantemente, en el momento justo, las formas y las fuerzas de un mundo de decadencia y de subversión. El “estilo” que debe imperar es el de quien se mantiene sobre posiciones de fidelidad a sí mismo y a una idea, en un recogimiento profundo, en un rechazo por todo compromiso, en un empeño total que se debe manifestar no sólo en la lucha política sino también en toda expresión de la existencia: en las fábricas, en los laboratorios, en las universidades, en las calles, en el dominio personal de los afectos y los sentimientos. Se tiene que Ilegar al punto en que el tipo humano del que hablamos, que debe ser la sustancia celular de nuestras tropas en formación, sea reconocible, imposible de confundir, diferenciado, y pueda decirse de él: “he aquí alguien que actúa como un hombre del movimiento”...

...Despreciamos el mito burgués de la “seguridad”, de la mezquina vida estandarizada, conformista, domesticada y “moralizada”. Despreciamos el vínculo anodino propio de todo sistema colectivista y mecanicista y de todas las ideologías que confieren a los confusos valores “sociales” primacía sobre los valores heroicos y espirituales, por medio de los cuales se debe definir, para nosotros, en todos los dominios, el tipo del hombre verdadero, de la persona absoluta. Algo esencial será conseguido cuando se despierte nuevamente el amor por un estilo de impersonalidad activa, en el que lo que cuenta es la obra y no el individuo, por el cual seamos capaces de considerar como algo importante no a nosotros mismos, sino a la función, la responsabilidad, la tarea que se acepta, el objetivo perseguido. Allí donde este espíritu se afirme se simplificarán muchos problemas de orden también económico y social, los cuales quedarían sin solución si se afrontaran desde el exterior, sin la previa eliminación de la infección ideológica que ya, de partida, perjudica todo retorno a la normalidad e incluso la misma percepción de lo que significa normalidad.
...

...No existe la Historia como entidad misteriosa escrita con mayúscula. Son los hombres, mientras estos son realmente hombres, quienes hacen y deshacen la historia; el así Ilamado “historicismo” es más o menos lo mismo que lo denominado en los ambientes de izquierda “progresismo”, y éste sólo fomenta hoy la pasividad frente a la corriente que aumenta y empuja siempre hacia abajo. Y en cuanto al “reaccionarismo”, preguntad: ¿Qué queréis, que mientras vosotros actuáis, destruyendo y profanando, nosotros no reaccionemos, sino que nos quedemos mirandoos y más aún, os animemos diciendo: bravo, continuad? Nosotros no somos reaccionarios, porque la palabra no es lo suficientemente fuerte y, sobre todo, porque partimos de lo positivo, representamos lo positivo, valores reales y originarios que no necesitan de ningún “sol del mañana”...

...nuestro radicalismo de la reconstrucción exige que no se transija no sólo con ninguna de las variedades de la ideología marxista o socialista, sino tampoco con aquello que en general se puede Ilamar la alucinación o el demonismo de la economía. Se trata aquí de la idea de que en la vida individual y colectiva el factor económico sea lo más importante, real, decisivo; que la concentración de los valores e intereses en el plano económico y productivo no sea la aberración sin precedentes del hombre occidental moderno, sino algo normal, no una brutal y eventual necesidad, sino algo que se desea y se exalta. En este círculo cerrado y oscuro se encuentran atrapados tanto el capitalismo como el marxismo. Debemos romper este círculo. Mientras no se sepa hablar más que de clases económicas, de trabajo, de salarios, de producción, mientras se piense que el verdadero progreso humano, la verdadera elevación del individuo, está solamente condicionado por un particular sistema de distribución de la riqueza y de los bienes y tenga relación con la pobreza y el bienestar, con el estado de la prosperity o con el socialismo utópico, se permanecerá siempre en el mismo plano de lo que debe combatirse...

...Quien contra las fuerzas de izquierda no sabe reaccionar sino en nombre de los ídolos, del estilo de vida y de la mediocre modalidad conformista del mundo burgués, ya ha perdido, por anticipado, la batalla. No es este el caso del hombre erguido, que ya pasado por el fuego purificador de las destrucciones externas e internas. Políticamente, este hombre no es el instrumento de una pseudo-reacción burguesa. Se remite, por regla general, a las fuerzas e ideales anteriores y superiores al mundo burgués y a la era económica, y es apoyándose en ellos que traza las líneas de defensa y consolida las posiciones desde donde partirá, súbitamente, en el momento oportuno, la acción de la reconstrucción...

...Lo esencial es no descender al nivel de los adversarios, no limitarse a seguir simples consignas, no insistir en demasía sobre lo que depende del pasado y que, aun siendo digno de ser recordado, no tiene el valor actual e impersonal de una idea-fuerza; en fin, no ceder a las sugestiones del falso realismo politiquero, problema éste de todos los “partidos”. Ciertamente, es necesario que nuestras fuerzas tomen parte también en la lucha política y polémica del cuerpo a cuerpo, para crearse todo el espacio posible en la situación actual (18). Pero más allá de esto, es importante y esencial que se constituya una elite, que, con aguerrida intensidad, definirá, con un rigor intelectual y una intransigencia absolutos, la idea en función de la cual es preciso unirse, y afirmará esta idea sobre todo en la forma del hombre nuevo, del hombre de la resistencia, del hombre erguido en las ruinas. Si nos es dado superar este período de crisis y de orden vacilante e ilusorio, sólo a este tipo de hombre corresponderá el futuro. Pero incluso aunque si el destino que el mundo moderno se ha creado, y que ahora lo arrolla todo, no pudiera ser contenido, gracias a tales premisas las posiciones interiores permanecerán intactas: en cualquier circunstancia, lo que deberá ser hecho será hecho, y perteneceremos así a esa patria a la que ningún enemigo podrá nunca ocupar ni destruir.

martes, 28 de septiembre de 2010

lunes, 27 de septiembre de 2010

Los caciques y la chusma



Por otra parte, siempre ha sido norma de vida para el caciquismo ampararse contra la ciudadanía en las bravuconerías de los delincuentes políticos. Así como los caciques de la Monarquía tenían sus chulos de distrito, los de la República -que muchas veces son los mismos, con ropaje republicano se valen de las bravatas del pistolerismo social-comunista, y hasta toman oficialmente su voz, pronunciando grandes amenazas contra la libertad de los ciudadanos que no se les someten.


La colectividad es objeto de la agresión bien combinada de esos elementos parásitos: Hay un consorcio inmoral de los que viven aprovechándose del mando, sin otro servicio que el de dañar a todos con su mal gobierno, y los que alientan con la ilusión de conquistar ese mando para gobernar peor. ...

El deber de los españoles que trabajan y no comen de la Política, y de todos los que conservan la honrada repugnancia contra todo intento de absorción roja, es atacar valientemente, ferozmente si es preciso, las agresiones combinadas de los caciques y la chusma incivil.

Hay que romper la farsa de quienes se atribuyen la exclusiva de los derechos populares. Urge acreditar que el pueblo, alejado ordinariamente de la calle y de la bulla política por la necesidad de trabajar, sabe imponerse también en la calle, mantener su propia libertad frente a la insolencia de las infames bandas de alborotadores.

Es falso que los obreros, la masa honrada de trabajadores manuales, esté al lado de sus caciques, ni mucho menos en unión de la gentuza que deshonra la libertad republicana. Sabe mucho la gente trabajadora de desengaños políticos y conoce bastante con qué arbitraria facilidad se toma su nombre con el solo objeto de defender los privilegios de enchufistas y niños bien.

(Anónimo. Libertad, núm. 32, 18 de enero de l932.)

Memoria Historica. Mafia y fascismo


Detalles sobre el pacto de caballeros entre Estados Unidos, los padrinos mafiosos y los liberales y comunistas italianos en 1943.

Todos los habitantes de este planeta sabemos por todos los medios de información que la más tenebrosa sociedad delictiva del mundo es la mafia siciliana. Hubo sólo un hombre que pudo doblegar su inmenso poder, su dinero sin límites, sin claudicar jamás: Benito Mussolini.

Se podría definir esta lucha en tres etapas:

1. Desde la Marcha sobre Roma (24 de octubre de 1922) hasta las elecciones legislativas de 1924, cuando existió obsecuencia y dádivas de padrinos como don Caló Vizzini, aunque la mafia siempre apoyó al partido liberal, que protegió sus actividades ilícitas.

2. Desde la elección de diputados nacionales de 1924, el Dr. Alfredo Cucco, se convirtió en el líder fascista de Palermo. Luego fue invitado el Duce a una gira por la Isla, y cuando fue recibido en el pueblo de Piana dei Greci el intendente (a su vez padrino mafioso) lo trató despectivamente, sugiriéndole que "Sicilia no necesitaba a los fascistas". De regreso a Roma, el Duce nombra prefecto de policía en Sicilia al Comisario Cesare Mori, fascista valiente y audaz quien con los carabinieri y refuerzos del ejército (a pesar de las protestas del ministro de defensa, General Di Giorgi) ordena aniquilar la mafia. El primero en caer es el padrino Cuccia, el ofensor del Duce. El Comisario Spano tomó en un golpe comando el pueblo de Gangi, requisó casa por casa deteniendo a los padrinos Gaetano Ferrarello, Burgio (de Mazara) Diliberto (de Colli) y Bongiorno di Campofranco (Caltasinetta). Por otro frente los sindicatos fascistas enfrentaron a la mafia en la ciudad de Corleone, se fundó el primer sindicato corporativo cuyo primer secretario general fue Bernardino Verro y el líder sindical-campesino Aurelio Orago, hizo votar en el parlamento una ley de reforma agraria para Sicilia. Estas ofensivas contra el sindicalismo y los latifundistas colaboracionistas con la mafia fueron muy resistidas. El número de homicidios (por vendettas) disminuyó de 278 (1924) a 24 (1928). El Duce le escribe al Comisario Mori:





"El fascismo que liberó a Italia de tantas plagas va a cauterizar, si fuera necesario por medio del hierro o del fuego, la herida de la delincuencia siciliana…Cinco millones de laboriosos patriotas sicilianos no tienen porqué soportar que los vejen, exploten y deshonren algunos centenares de malvivientes".


El Duce ordenó al Ministro de Justicia, Dr. Rocco, la redacción de un nuevo código penal, promulgado en 1930 con el objeto de derrotar a la Cosa Nostra. En represalia hubo mártires Camisas Negras víctimas de la mafia: Mariano De Caro y los hermanos Perricone.El Comisario Mori es designado senador nacional y reemplazado por el Comisario Albini.

3. Estalla la II Guerra mundial. Luego de la derrota del Africa Korps en Túnez el 10 de julio de 1943, los aliados invadieron Sicilia y por un "pacto de caballeros" entre el presidente Franklin Roosevelt y el cappo di tutti cappi Lucky Luciano, la mafia colaboraría con la invasión a cambio del indulto a jerarcas mafiosos. Todo esto fue aprobado por el senador Estes Kefauver, presidente de la comisión antimafia del Senado de EE.UU. luego de la guerra. El contacto entre el Ejército de EE.UU y la mafia fue el Coronel Charles Poletti, de ascendencia italiana y amistades mafiosas de EE.UU. Primero ordenó liberar a todos los presos de la cárcel de Ucciardone (Palermo) y del penal de la isla de Pantellería. Luego nombró como intendentes de Villalba al padrino Vizzini y de Misilmeri al padrino Genco Russo. Los partisanos comunistas al mando de Antonio Canepa y Girolamo Li Causi y el contrabandista Salvatore Giuliano colaboraron en esta tarea de "Liberación", por la cual todos estos grupos: la mafia, los liberales, los marxistas y el ejército yankee realizaron un baño de sangre en Sicilia masacrando a todos los Camisas Negras y carabinieri ejecutados en las plazas públicas, como el ahorcamiento del incorruptible Comisario Amenta, en la ciudad de Corleone. El hecho disgustó al mismo Gral. Patton.
En honor a la verdad se debe expresar que en la zona de Sicilia ocupada por los británicos, tanto por el Mariscal Lord Bernard Montgomery como el gobernador civil Lord Renneld Rodd, prohibieron cualquier tipo de colaboración con la mafia.
La única época en la historia italiana en que dicho país estuvo libre de la delincuencia mafiosa fue durante el Gobierno Fascista entre 1924 y 1943, volviéndose a la "normalidad" luego de 1945.

martes, 21 de septiembre de 2010

Sindicalismo ¿¿??


"nuestro papel puede resultar útil a condición de que nos dediquemos anegar el pensamiento burgués, para poner en guardia al proletariado contra la invasión de ideas o costumbres de la clase enemiga, puede afirmarse sin cesar qué la imitación de la burguesía conducira al proletariado a un estado de degeneración".


"a la vez que se vuelven prudentes, las federaciones obreras muy grandes alcanzan a considerar las ventajas brindadas por la prosperidad de los patronos y a tomar en cuenta los intereses nacionales. El proletariado se encuentra arrastrado hacia una esfera que le es ajena: se convierte en colaborador del capitalismo. La paz social parece entonces muy próxima a transformarse en el régimen normal".

George Sorel

lunes, 20 de septiembre de 2010

martes, 14 de septiembre de 2010

jueves, 9 de septiembre de 2010

martes, 7 de septiembre de 2010

Juventudes a la intemperie



«He aqui el escenario, la urdidumbre de cualquier gran ciudad del mundo. Entre sus tentáculos de cemento, entre el humo y el estrépito, la aglomeración y el desasosiego, acosada y tentada por las más bajas solicitudes de la corrupcion espiritual, alientan extensos núcleos de una juventud sin ideales. Los esfuerzos realizados por los estadistas y las entidades seculares para arropar el desangelamiento moral de las nuevas generaciones sin amor al pasado ni fe en el futuro, que viven como en un estado de angustia nacido del caos que provocó la ultima contienda universal, no han bastado para evitar que, junto a una juventud que se prepara para construir un mundo mejor, enardecida de nobles ambiciones, se agite y se consuma en el nirvana de su desaliento, y en los percances morbosos de cada dia, otra juventud que vive a la intemperie.»
1961 Federico de Urrutia

...Tristes han ido desertando de los tenderetes donde creyeron encontrar asilo, y, hoy se quejan y desconfían a la intemperie...

¿A qué aguardan ahora las juventudes a la intemperie? ¿Renunciarán a toda esperanza? ¿Se retraerán a torres de marfil? ¿Aguardarán a confiar de nuevo en voces partidistas que otra vez las seduzcan para desencantarlas? Si esto hiciera nuestra generación, se recordaría como una de las más cobardes y estériles. Su misión es otra, y bien clara: llevar a cabo por sí misma la edificación de la España entera, armoniosa; por sí misma, por la juventud misma que la siente y entiende, sin intermediarios ni administradores. Esta generación, depurada por el peligro y el desengaño, puede buscar en sus propias reservas espirituales acervos de abnegada austeridad. Cuando se ha aprendido a sufrir, se sabe servir. En el ánimo de servicio está el secreto de nuestro triunfo. Queremos ganar a España para servirla. Arrojados a la intemperie por las tribus acampadas bajo los sombrajos de los partidos, queremos levantar el nuevo refugio fuerte, claro y alegre en cuyas estancias se identifiquen servicio y honor.

Jose Antonio 1935

lunes, 6 de septiembre de 2010

Juan de Austria


"Hijos mios,a morir hemos venido,o a vencer,si el cielo lo dispone.No deis ocasión para que el enemigo os pregunte con arrogancia impía,¿donde está vuestro dios?.Luchad en su santo nombre porque muertos o victoriosos habreis de alcanzar la inmortalidad".--Juan de Austria a las tropas españolas en Lepanto