martes, 29 de junio de 2010

Los derechos históricos prescriben todos de un modo inexorable. Y el darles satisfacción, contrariando el espíritu del tiempo, supone inconsciencia



El momento español
¡Hispanos, de frente a Cataluña!

Hay que impedir que España y la República caigan en el deshonor... Todos los españoles deben meditar sobre la nueva arquitectura del Estado


El ciclo histórico


El acontecimiento social y político más grandioso de nuestra época es esa nueva capacidad humana de no liberarse, de emprender con alegría la ejecución de magnas empresas colectivas, de renunciar al afán burgués por asegurarse su propio destino individual, pequeñito y solo. ...

Aquí en España hemos hecho, terminamos de hacer, una revolución liberal, muy justificada. Pues es evidente que urgía liquidar de modo rotundo los más leves resquicios de las tiranías feudales. Pero es también urgente salir de esta etapa inactual y mediocre. Y lanzarse a la realización sistemática del supremo destino hispánico, que consiste en el triunfo de nuestros valores y en el hallazgo de una articulación económica justa.

Pues bien, en esta hora de unificación nacional surgen voces de disidencia. Hay partes de España que se resisten a aceptar la nueva época y a mirar de frente las nuevas responsabilidades. Responden así a los últimos vestigios de las ansias caducadas. Aplican y traspasan los principios liberales de los individuos a las regiones. Es el liberalismo en su última consecuencia. Si la libertad, decía Lenin, destruye el Estado, nosotros añadimos que los romanticismos regionales destruyen los pueblos.

Pero nosotros nos opondremos a que se lleve a efecto sin lucha la destrucción de España.

Para ello hay que advertir el ciclo histórico completo que finalizo con la Gran Guerra. En el siglo XVI aparecieron robustos y equipados, capaces para la gran empresa que imponía la época renacida, tres o cuatro grandes pueblos: España, Francia, Inglaterra, Alemania. Todos ellos acomodaron la variedad interior al único imperativo de servir la grandeza nacional. Ello se consiguió adoptando cada pueblo sus futuros y entregándoles la vida sin reparo. Cuando periclitó la vigencia de las clases feudales y se hizo dueño de los mandos económicos el burgués, tuvo lugar en el orbe político una revolución, la instauradora de la libertad y del derecho del hombre a la disidencia. Sin duda, en el siglo XIX fueron fecundas tales afirmaciones. Hoy, cumplido el ciclo, los pueblos advierten, en cambio, la necesidad de algo que posea una firmeza absoluta. ...

Vuelven, pues, las disciplinas nacionales requiriendo a los hombres para aceptar los destinos supremos, los que trascienden de su control y satisfacción individual. He aquí la era antiburguesa ante nosotros, seccionando los apetitos ramplones. La gran España, que es nuestro gran pueblo, está mejor dotada que nadie para triunfar en la hora que se inicia. Tenemos reservas universales, espíritu imperioso, capacidad de riqueza y de expansión económica. Nuestro es y debe ser el mundo.


La deslealtad de Cataluña

Estos minutos optimistas que España vive no logran, sin embargo, interesar a las figuras directoras de una región hispánica, Cataluña. En su anacrónica ceguera, se empeñan en condenar a ineficacia a nuestro pueblo. Quieren su vida aparte, royendo nuestro prestigio histórico e impidiendo el futuro de España. Se basan en románticos anhelos y representan la época caducada. Son la reacción, la voz vieja. España debe obligarles a ir hacia adelante, a abandonar sus plañidos infecundos.

Todo ha de sacrificarse en esta hora al logro de una marcha nacional que garantice la pujanza hispánica. ¿Cataluña libre? ¿Liberada de qué? ¿Del compromiso de colaborar en la grandeza de España? Eso tiene un nombre gravísimo, que hemos de pronunciar con emoción serena: ALTA TRAICIÓN. Y debe castigarse. Estamos seguros de que el pueblo catalán no sigue a su minoría directora hasta el límite extremo de su actitud. Desde luego, los obreros sindicalistas, en magníficas declaraciones, han procurado quedar limpios de toda responsabilidad desmembradora. Es una prueba más de lo que antes dijimos acerca del actualísimo sentido político del proletariado. Quedan, pues, reducidas las apetencias hispanófobas a los núcleos retardatarios de pequeños burgueses y de intelectuales de mirada corta.

El pensamiento de Cataluña, hoy recluido en tan exiguos trechos, realiza una labor bien desgraciada, justificando y excitando los pequeños objetivos. La tradición hispánica, los siglos que sellaron la unidad, las glorias mismas locales de Cataluña, imponían actitudes muy diferentes. Los derechos históricos prescriben todos de un modo inexorable. Y el darles satisfacción, contrariando el espíritu del tiempo, supone inconsciencia suicida.

Al implantarse en España la República, los núcleos catalanes separatistas antepusieron la satisfacción de sus afanes a los intereses del Estado republicano naciente. Sin temer la posible reacción que en el Ejército o en el pueblo españoles pudiera provocar su actitud egoísta, proclamaron el Estado catalán y nombraron su Gobierno. Les bastó una mínima seguridad de que por lo menos en Cataluña se aseguraba el nuevo régimen para desvincularse de lo que aconteciera en el resto de España.

La estructura federal

No nos oponemos a que el futuro Estado republicano adopte una articulación federal. Tan sólo hemos de insistir en un detalle, y es el de que todo el período constituyente esté presidido por el interés supremo, que es el interés de España. Inclinarse hacia o preferir la estructura federal porque una o dos comarcas sientan reverdecidas sus aspiraciones locales, nos parece un profundo error. En nombre de la eficacia del nuevo Estado, sí. En nombre de los plañidos artificiosos de las regiones, nunca.

De ahí la necesidad de que, adoptando el régimen federal, todas las comarcas autónomas posean idéntico estatuto en sus relaciones con el Poder supremo. Las Cortes constituyentes no deben examinar el estatuto catalán, sino más bien el estatuto de las comarcas. Si queremos dar nacimiento a un pugilato absurdo de aspiraciones localistas y empequeñecer el radio de la mirada hispánica, desentendiéndola de los destinos superiores, basta con un desequilibrio en los privilegios comarcales.

Nos damos cuenta del peligro de que esto acontezca, otorgando a Cataluña un régimen distinto al de otras regiones. Si Cataluña pide más que Galicia, Vasconia o Castilla, es que se siente a sí misma menos dispuesta a acatar y servir los intereses comunes, los de la totalidad de la Patria, y entonces se hace merecedora, no de privilegios, sino de castigos implacables.

Siempre hemos creído que debe modernizarse el concepto comarcal, de forma que comprenda tanto los núcleos históricos como aquellos que se enlacen por conexiones actuales de sentido económico y comercial. Véase un ejemplo: la Confederación del Ebro, que extiende intereses comunes de regadío por territorios de tan diversa filiación histórica, como es la Rioja, la Navarra meridional, Aragón, sur de Cataluña, impide de seguro la fijación de un régimen autonómico idéntico al que se hubiera forjado hace quince años. Por eso ponemos tanto interés en que se robustezcan las entidades municipales. Estos organismos, una vez purificados de las extrañas faenas a que han venido dedicándose, pueden mejor que nadie tejer de nuevo las líneas articuladoras de las comarcas. Una vez acordada por las Cortes la preferencia federal, deben los municipios tender sobre el suelo patrio la red auténtica de las ramificaciones fecundas. Es el único medio de que no se intercepten voces artificiosas que reclaman ilusorias redenciones. Cuando los intelectuales de un gran pueblo no se elevan por cobardía histórica a la concepción nacional y pierden la justificación de los fines imperiales, acaecen las polarizaciones en torno a pequeños focos románticos, de cien kilómetros de radio, engendradores de todas las decadencias. Cuando muy pronto se proyecte sobre España la necesidad de su articulación federalista, conviene eludir el influjo de esos núcleos, y para ello nada mejor que el contacto inmediato con el pueblo. De ahí nace nuestro deseo de vigorización de la vida municipal, de atención a los clásicos concejos, que pueden muy bien ser la más limpia voz del pueblo.

Atención, pues, a los clamores falsos e ilusorios de algunas regiones, sobre todo de Cataluña. De un Estado en período constituyente nadie puede quejarse. No existen tiranías ni mordazas. Repitamos: ¿de qué quieren liberarse hoy los núcleos insumisos?

España, potencia de imperio

España, por naturaleza, esencia y potencia, es y tiene que ser un candidato al imperio. Las frases nacionalistas son aquí frases imperiales. España es un país de Universo, como las líneas cósmicas de Einstein. Sus rutas dan la vuelta al mundo, como nuestros navegantes gloriosos. En la hora actual, de frente a los proyectos federalistas, hay que acentuar el carácter de imperio que encierra la hispanidad. Sea ese concepto grandioso del imperio el soplo eficaz que presida la articulación de las comarcas autónomas.

Otorgar y permitir autonomías regionales, sí, pero a cambio del reconocimiento por todos de que la España grande es nutriz de imperio. Si todavía hay opiniones medrosas que se asustan de la magnitud de este vocablo, deben ser condenadas al silencio, como enemigas de la auténtica grandeza nacional.

Nada impide que las instituciones de la República, y quizá hoy ellas mejor que otras, dejen vía libre a la España grande, imperiosa y floreciente, a cuyo servicio deben estar sin titubeos todas las vidas españolas.

(«La Conquista del Estado», n. 8, 2 - Mayo - 1931

Sudafrica, genocidio contra la poblacion Euro-africana



Mientras el mundial de fútbol continua, la comunidad internacional sigue mirando hacia otro lado ante la barbarie que año tras año se lleva a cabo en el país africano.

La alarmante ola de criminalidad (50.000 homicidios por año, proporcionalmente, 8 veces más que en EE.UU.) y la nueva legislación creada por el CNA, que prohíbe a los blancos ocupar numerosos puestos de trabajo, ahora reservados a los negros, están empujando a miles de blancos a abandonar el país. Desde el fin del Apartheid en 1994 hasta la actualidad ya han emigrado casi un millón de blancos. Los altos índices de delincuencia y la creciente sensación de que el CNA no ha sabido gobernar bien el estado, no hacen más que agravar la incertidumbre.

Los blancos asesinados en Sudáfrica se cuentan por miles en la ultima década permaneciendo silenciado por todos los medios de comunicación mientras día tras día continúan siendo asesinados hombres, mujeres y niños en el país

Ser granjero en Sudáfrica: 313 muertes por cada 100.000 trabajadores anuales
http://www.news24.com/SouthAfrica/Po...s-job-20060713

'Estamos en los días finales de la vida blanca en Sudáfrica' (artículo del timesonline)
http://www.timesonline.co.uk/tol/new...ffset=0&page=1

Abuchean a Shakira por ser blanca y no estar a la altura para cantar una cancion negra
http://new.es.music.yahoo.com/blogs/yahoo_musica/16017/sudfrica-abuchea-a-shakira/

lunes, 28 de junio de 2010


"Creando el comienzo del verano aquí y allá florecen escondidos narcisos y la rosa de los Alpes esplendece bajo el aire".

"El sol dispersa su fuerza salvadora allí donde no lo sospechamos".

Martin Heidegger

domingo, 27 de junio de 2010

Agustin de Foxa



Agustín de Foxá: perfiles de un diplomático atípico

JOSÉ ANTONIO NAVARRO GISBERT


El Foxá envuelto en una espesa nube que hace difícil distinguir en él lo verdadero de lo legendario, lo auténtico de lo verosímil, era merecedor de una biografía esclarecedora de un personaje en la doble acepción de la palabra: la que se refiere a un ser de carne y hueso, y la del que siguiendo los pasos de Pirandello encontró autor. En el caso de que Foxá hubiera tenido más larga vida, y en los años reposados de una fértil existencia hubiera acometido una autobiografía, es probable que le planteara la dificultad de distinguir entre la aureola que se fue tejiendo alrededor de él y lo real a través de su obra literaria y peripecia vital.

Una aproximación a su vida y obra ha venido a corregir una ausencia que chirriaba. Luis Saguera, diplomático de carrera como Foxá, aunque de una generación posterior puesto que su ingreso en el cuerpo data de 1968, ha venido a corregir esta ausencia con una obra publicada dentro de una colección «La valija diplomática» en la que importantes miembros de la carrera han dejado testimonio de su paso por diversos espacios geográficos lugar de destino para el desempeño de sus funciones. Escogidos a voleo figuran en la colección embajadores de España como Jaime de Piniés, representante español en las Naciones Unidas, donde protagonizó destacados episodios diplomáticos; Enrique Llovet, memorable autor de la letra de la habanera que como tema musical de la película «Los últimos de Filipinas» fijó en la memoria de los españoles una época en la que el «yo te diré, por qué mi canción…» hizo fortuna. Llovet, con el seudónimo de Marco Polo ofreció en las páginas de la prensa española de los años cincuenta y sesenta del pasado siglo, una amplia visión de los problemas del mundo, y dado el conocimiento que de él tenía, le permitió definirse como «experto en follones internacionales.» Treinta y dos títulos contiene esta «valija diplomática» que permite acercar a los interesados en temas relacionados con la presencia de España en el escenario del mundo al conocimiento de importantes episodios de nuestra política exterior.

Luis Sagrera, al abordar la ejecución de su obra, reconoce, son sus palabras, que «corría el peligro de sentirme desorientado por las afirmaciones y silencios que rodeaban a la polémica figura de Foxá, objeto de apasionadas y opuestos puntos de vista. He tratado de superarlos recordando que de él podría decirse lo que Clouard escribió sobre Alejandro Dumás: “Se le ha reprochado haber sido divertido, fecundo y prolijo ¿Habría ganado algo con ser aburrido, estéril y avaro?”»

Prolífico en el cultivo de diversos géneros, destacó sobremanera como conversador de altos vuelos. Está extendida la opinión de cuantos tuvieron oportunidad de tratarlo todo lo asiduamente que permitía el agitado traslado continuo impuesto por su condición de diplomático, que de haber tomado nota del caudal de sus observaciones, ocurrencias y opiniones acerca de los temas más dispares, dispondríamos ahora de una ingente obra literaria para agregar a la recopilación publicada por Prensa Española.

Fue, entre otras cosas, un insigne escritor oral. La fama de su calidad expresiva de viva voz llegó al extremo de que era suficiente que cualquier anfitrión al invitar a sus comensales pronunciara el «viene Foxá» para garantizarse plena asistencia.

Durante su paso por Italia tuvo ocasión de asistir a la histórica entrevista de Franco con Mussolini que tuvo lugar en Bordighera. Allí fue testigo del argumento que el Caudillo esgrimió ante el Duce, mediante el cual afirmaba la negativa a sumarse a la causa del Eje. La base argumental la desarrolló Franco mostrando a Mussolini un pan negro habitual en el consumo de los españoles de aquellos años. Según Luis Segura, «le dijo que generalmente las guerras comenzaban comiendo pan blanco y terminaban comiendo pan como el que le enseñaba. Con ello quería Franco hacer hincapié en la imposibilidad de que, comenzando por lo que debía ser el final, un país como España entrara en la guerra.» Además de Roma dejó estela de su paso por Bucarest, Helsinki, Montevideo, Buenos Aires, La Habana y una luz efímera en Manila de donde abatido por la enfermedad tuvo que ser trasladado a Madrid para vivir sus últimos días.

Los meses transcurridos en la capital finlandesa alcanzaron notoriedad debido al éxito alcanzado por la obra de Curzio Malaparte «Kaputt.» La arrogancia de este condotiero de la pluma le llevó a decir años después de la publicación de esta obra, modelo dentro de la literatura de escándalo, refiriéndose a Foxá: «el conde Agustín de Foxá, a quien hice célebre con Kaputt…» Lo cierto es que junto con Himmler, Isabel Colonna o la princesa Luisa de Prusia, Foxá es una de las figuras destacadas del libro, pero, por otra parte, brillaba con luz propia, proponiéndoselo o espontáneamente.

Una excursión desde Buenos Aires, donde estuvo destinado, le llevó al altiplano boliviano, y como contagiado por el efecto alucinógeno de la coca que mastican los indios como remedio infalible para combatir el soroche o mal de altura, dejó esta pincelada ilustrativa de toda una cultura: «Fui a Bolivia, donde las indias van vestidas de lagarteranas pero con bombín de Charlot y pendientes de diamantes entre sus trenzas. Llevan siete sayas de diferentes colores y, cuando bailan, se irisan entre las llamas de ojos de mujer y caderas tan voluptuosas que obligarían a dictar una disposición a los Virreyes prohibiendo a los indios pastores del altiplano conducirlas si no iban bien acompañados de sus mujeres. Así nació el pecado nefando que no mereció la anatema de la Biblia porque Jehová nunca vino a América… »

En La Habana, para hacer frente a determinados comentarios, uno de ellos procedente de un conocido empresario azucarero, su capacidad de improvisación le permitió salir al paso de malintencionadas ironías con la siguiente andanada:

Para presumir de genio
y para hablar mal de España
hay que tener mucho ingenio
y el tuyo… sólo es de caña.

Acerca de Foxá una conspiración de silencio ha pretendido ocultarlo a la curiosidad de cuantos puedan tener interés por conocer a los auténticos valores de la literatura española del siglo XX. Ha sido obra de la inteligentsia encargada de expender pasaporte de progresía con criterios dignos de los mejores tiempos del Santo Oficio. Se atribuye a Baroja, nada sospechoso de la más mínima gota de reaccionario, la afirmación de que «la intransigencia de los liberales y de los que en España se llaman avanzados» ha instalado una alcabala para cobrar peaje a los señalados como conservadores, fascistas y otras caprichosas lindezas.

Los 53 años de su corta vida pudieran describirse así: nació, escribió, vivió y murió. Una vida que puede definirse como rica anécdota tras la que se escondía una frondosa personalidad.

ELMANIFIESTO.COM

viernes, 25 de junio de 2010

Irlanda



El Primer Ministro pide perdón en nombre de Gran Bretaña por lo que ha pasado en aquel 'Bloody Sunday' de 1972 en el que 14 personas perdieron la vida.

jueves, 24 de junio de 2010

martes, 22 de junio de 2010

Feliz Solsticio de Verano y noche de San Juan!!



EL SOL
HIMNO

Para y óyeme ¡oh sol! yo te saludo
y extático ante ti me atrevo a hablarte:
ardiente como tú mi fantasía,
arrebatada en ansia de admirarte
intrépidas a ti sus alas guía.
¡Ojalá que mi acento poderoso,
sublime resonando,
del trueno pavoroso
la temerosa voz sobrepujando,
¡oh sol! a ti llegara
y en medio de tu curso te parara!
¡Ah! Si la llama que mi mente alumbra
diera también su ardor a mis sentidos;
al rayo vencedor que los deslumbra,
los anhelantes ojos alzaría,
y en tu semblante fúlgido atrevidos,
mirando sin cesar, los fijaría.
¡Cuánto siempre te amé, sol refulgente!
¡Con qué sencillo anhelo,
siendo niño inocente,
seguirte ansiaba en el tendido cielo,
y extático te vía
y en contemplar tu luz me embebecía!
De los dorados límites de Oriente
que ciñe el rico en perlas Oceano,
al término sombroso de Occidente,
las orlas de tu ardiente vestidura
tiendes en pompa, augusto soberano,
y el mundo bañas en tu lumbre pura,
vívido lanzas de tu frente el día,
y, alma y vida del mundo,
tu disco en paz majestuoso envía
plácido ardor fecundo,
y te elevas triunfante,
corona de los orbes centellante.
Tranquilo subes del cénit dorado
al regio trono en la mitad del cielo,
de vivas llamas y esplendor ornado,
y reprimes tu vuelo:
y desde allí tu fúlgida carrera
rápido precipitas,
y tu rica encendida cabellera
en el seno del mar trémula agitas,
y tu esplendor se oculta,
y el ya pasado día
con otros mil la eternidad sepulta.
¡Cuántos siglos sin fin, cuántos has visto
en su abismo insondable desplomarse!
¡Cuánta pompa, grandeza y poderío
de imperios populosos disiparse!
¿Qué fueron ante ti? Del bosque umbrío
secas y leves hojas desprendidas,
que en círculos se mecen,
y al furor de Aquilón desaparecen.
Libre tú de la cólera divina,
viste anegarse el universo entero,
cuando las hojas por Jehová lanzadas,
impelidas del brazo justiciero
y a mares por los vientos despeñadas,
bramó la tempestad; retumbó en torno
el ronco trueno y con temblor crujieron
los ejes de diamante de la tierra;
montes y campos fueron
alborotado mar, tumba del hombre.
Se estremeció el profundo;
y entonces tú, como señor del mundo,
sobre la tempestad tu trono alzabas,
vestido de tinieblas,
y tu faz engreías,
y a otros mundos en paz resplandecías,
y otra vez nuevos siglos
viste llegar, huir, desvanecerse
en remolino eterno, cual las olas
llegan, se agolpan y huyen de Oceano,
y tornan otra vez a sucederse;
mientras inmutable tú, solo y radiante
¡oh sol! siempre te elevas,
y edades mil y mil huellas triunfante.
¿Y habrás de ser eterno, inextinguible,
sin que nunca jamás tu inmensa hoguera
pierda su resplandor, siempre incansable,
audaz siguiendo tu inmortal carrera,
hundirse las edades contemplando
y solo, eterno, perenal, sublime,
monarca poderoso, dominando?
No; que también la muerte,
si de lejos te sigue,
no menos anhelante te persigue.
¿Quién sabe si tal vez pobre destello
eres tú de otro sol que otro universo
mayor que el nuestro un día
con doble resplandor esclarecía!!!
Goza tu juventud y tu hermosura,
¡oh sol!, que cuando el pavoroso día
llegue que el orbe estalle y se desprenda
de la potente mano
del Padre soberano,
y allá a la eternidad también descienda,
deshecho en mil pedazos, destrozado
y en piélagos de fuego
envuelto para siempre y sepultado;
de cien tormentas al horrible estruendo,
en tinieblas sin fin tu llama pura
entonces morirá. noche sombría
cubrirá eterna la celeste cumbre:
ni aun quedará reliquia de tu lumbre!!!

José de Espronceda

Desmemoria Historica. La Division Azul eliminada del Museo del Ejercito



Los historiadores, en contra del boicot de Defensa a la División Azul

El nuevo Museo del Ejército abrirá sus puertas con una importante ausencia, como informó ayer LA RAZÓN: la colección de la División Azul que recoge recuerdos de este contigente que luchó contra las tropas de Stalin. Ante la información publicada, este diario consultó ayer a varios destacados historiadores sobre esta omisión. Y también sobre la «legitimidad» de un proyecto museístico que podría contar con el visto bueno de la Real Academia de la Historia. De entrada, el director de la RAH, Gonzalo Anes, eludió «hacer elucubraciones sobre cosas que no conozco. El Museo del Ejército está cerrado todavía, lo están organizando y no puedo decir una palabra de algo que ignoro totalmente». El responsable de la alta institución historiográfica explicó que «el Ministerio de Defensa, en efecto, ha trabajado, me consta que muchísimo, para organizar el Museo de la mejor manera posible, y ha pedido que la Academia de la Historia examine las cartelas que van a colocarse en las distintas salas. Se creó una comisión, formada por tres académicos, que informarán a la Academia del trabajo que hayan hecho sobre esas cartelas, y la Academia hará las observaciones pertinentes, pero eso todavía está en curso».


Ya hubo otra comisión
Aunque el director de la RAH evitó dar nombres de esa comisión –«ése es un dato interno»– LA RAZÓN pudo saber que se trata de Feliciano Barrios, Carmen Sanz y Hugo O’Donnell quienes la forman (éste último la preside). Ya hubo otra similiar, aunque no en la RAH, sino promovida por el Ministerio de Defensa, hace una década, cuando Eduardo Serra ocupó la cartera. Ademá de algunos altos mandos militares, el propio Anes, José Alcalá-Zamora y Queipo de Llano y Luis Suárez fueron consultados entonces sobre el futuro del Museo del Ejército en el Alcázar de Toledo.


El propio José Alcalá-Zamora dice que es un tema «que me fastidia mucho». Él ha visto los carteles y asegura que «son bastante erróneos. Hay errores históricos, de hecho, sobre el tipo de armas... Son disparatados. No estoy en la Comisión, pero lo que he visto me parece deleznable o condenable». Y cree que la ausencia de la División Azul «es algo muy típico». Y asegura: «La División Azul debería estar en el Museo porque representa un hecho histórico. A unos les gustará más que a otros, pero participó en ella el Ejército español».


Y el académico de la historia Luis Suárez formó parte también de aquella antigua comisión. «Todos éramos partidarios de que se hiciese el Museo en el Alcázar de Toledo. No sé los detalles de lo que van a realizar ahora y es posible que eso no me resultase tan satisfactorio», explica el historiador. «Van a suprimir cosas, y no me parece correcto. Guste o no guste, no cabe duda de que la División Azul se trata de un episodio fundamental en la historia del Ejército. Fue gente muy valiente la que estuvo allí combatiendo y escribió páginas de gran relieve».


Otro conocido historiador, el hispanista Stanley Payne, asegura que «esto es otra indicacion de que la llamada “Memoria Historica” no se refiere ni a la memoria ni a la historia. Es más manipulacion políticamente correcta. La Division Azul es posiblemente la division más famosa de las de cualquier país de la II Guerra Mundial, y la literatura en varios idiomas sobre ella la mas extensa de cualquier unidad militar individual de cualquier país. Es una verdadera lástima que el Museo nuevo no respete la historia. Se debe, a lo menos, devolver estas materias a la Hermandad».


Jorge Fernández-Coppel, miembro de la RAH, recuerda el antiguo museo y el espacio dedicado a la ahora excluida columna de voluntarios: «Era una sala muy bonita que explicaba muy bien lo que era la División Azul, con uniformes originales, que habían donado personajes importantes que habían estado allí. La verdad es que era uno de los lugares más visitados del Museo. Tú vas a Alemania, a Inglaterra o a EE UU, y los grandes museos de los que combatieron contra los nazis tienen un grandísimo apartado dedicado al ejército alemán. Pero nosotros somos los más provincianos de todos. La sala era una maravilla».


El director del Instituto CEU de Estudios Históricos, Alfonso Bullón de Mendoza, conoce el proyecto del Museo, para el que fue consultado, aunque no ha visto cómo ha quedado. Por eso prefiere no hablar de la División Azul, «pero todo lo que sea perder fondos no me parece buena cosa». En cualquier caso, añade, «lo más llamativo es no haber conservado una sección importante, lo que fue el Museo del Asedio. El edificio tiene su propia historia y que la pierda es absurdo».



“ La sala de la División Azul era una de las más visitadas. Pero somos el país más provinciano»
Jorge Fernández Coppel, de la Real Academia de la Historia

“ Guste o no guste, se trata de un episodio importante en la vida del Ejército español. Fue gente muy valiente la que estuvo allí combatiendo»
Luis Suárez, de la Real Academia de la Historia

“ Todo lo que sea perder fondos no me parece bueno»
Alfonso Bullón de Mendoza, director del Instituto CEU de Estudios Históricos

“ Los carteles que he visto son erróneos, con errores históricos»
José Alcalá-Zamora y Queipo de Llano, miembro de la RAH

“ Es otra indicación de la “Memoria Histórica” que ni es memoria ni historia. La División Azul es la más famosa de cualquier país de la II Guerra Mundial»
Stanley Payne, historiador e hispanista

...arriba, el azul de las noches sin fin


Sucias bodegas de sombra y de sangre
se abren al cielo, impasible y feliz,
al rojo y al negro pendón de Falange,
y arriba, el azul de las noches sin fin.

Palpitan gloriosas estrellas lejanas,
murmuran en torno aguas que no vi,
y a cada disparo se enciende un lucero
y escalan al cielo almas de marfil.

¡Al Pe Pri!

Torres de esperanza, destellos de imperio
ya trepan, ya alcanzan la cota, el cenit;
ciento ochenta almenas gritan a los vientos:
Nuestro es el triunfo, siempre es nuevo abril.

De sombra y de sangre la fosa se anega;
cinco flechas vuelan. ¡míralas allí!
¡Ya vuelve el Ausente, se rasga la niebla!
Ciento ochenta almenas le miran venir.

¡Al Pe Pri!

lunes, 21 de junio de 2010

Roma


"Virgilio. De los poetas de la tierra no hay uno solo que haya escuchado con tanto amor. Mas allá de Augusto, de Roma y de aquel imperio que, a través de otras naciones y de otras lenguas, es todavia el Imperio. Virgilio es nuestro amigo. Cuando Dante Alighieri hace de Virgilio su guia y el personaje mas constante de la Comedia, da perdurable forma estetica a lo que sentimos y agradecemos todos los hombres"

J.L. Borges

domingo, 20 de junio de 2010

LA CANCION DE LOS VIEJOS CAMARADAS




Del 33 al 47
van catorce años, si cuento bien,
mucho ha llovido desde entonces,
mucho ha caído, mucho está en pie,
mucho ha caído como las hojas
que sirvieron cuando fue su vez...
Quizá justo sea,
pero sólo sé
que de cada cuatro
cayeron tres.

Eran locos, violentos,
algo perdularios, ¿y qué?,
ni temían ni debían
y todo lo afrontaban en pie,
mas cuando los irreprochables
-carrerita y mucho quinqué-
chaqueteaban y se escondían,
ellos se fueron con él,
y a fuerza de ir a la fuente
de cada cuatro cayeron tres.

Y los prudentes y los sensatos
cual siempretiesos quedaron en pie,
es lo de siempre, claro está,
pero esta vez
fue porque de cada cuatro
cayeron tres.

Los veo a veces, serios y amargos,
otras riendo, con o sin mujer,
pero en sus ojos -ojos de antaño-
veo que no tienen nada que aprender
de esos listillos que lo saben todo
y esos caimanes que venir las ven,
porque palacios, templos y fábricas
-ellos los saben, y bien-
se alzaron sobre lo huesos
de esos tres, y otros tres, y otros tres

Luis de Santa Marina

sábado, 19 de junio de 2010

viernes, 18 de junio de 2010

jueves, 17 de junio de 2010

La España de ZP

La élite del poder (los que gobiernan) debe coincidir con la élite funcional (los mejores) y no caer en el error de asignar a alguien como élite del poder si no ha sido antes élite funcional. Si esto sucede con frecuencia, entonces surge la decadencia y el colapso. Vilfredo Pareto





miércoles, 16 de junio de 2010

Plaza del Castillo. Rafael Garcia Serrano


Intereconomía rescata "Plaza del Castillo", de García Serrano

Manuel R. Ortega

Fue, y con razón, el cronista literario de la Guerra Civil desde el bando nacional, el autor de una Anábasis azul, como otros lo fueron desde el bando contrario.

18 de diciembre de 2009

Rafael García Serrano, Plaza del Castillo. Biblioteca Homo Legens. Madrid, 2009. 24 euros.

Hubo más, por descontado. Pero la trilogía novelada por excelencia de los nacionales y especialmente del ámbito falangista, escrita por quien no sólo vivió los hechos sino que los protagonizó, corresponde a la pluma de Rafael García Serrano.

Hoy el escritor navarro es, como otros de su época y adscripción ideológica, un apestado. Y pese a ello sus ediciones, algunas cuidadas y otras semiclandestinas, continúan cosechando éxito. Hace ya unos cuantos años El Mundo llegó a incluir Plaza del Castillo en una de sus promociones. Por algo sería. García Serrano vende. Y está bien que lo haga.

Casi nadie en Francia -siempre quedan policías del pensamiento en todas partes- niega el carácter de grandes literatos a nombres como Céline, Brasillach o Drieu, entre otros muchos más. Tampoco podrá negarse que, con toda su carga ideológica del lado zurdo, La forja de un rebelde de Arturo Barea, e incluso La esperanza de André Malraux, son dos obras representativas del guerracivilismo literario en su campo. Sin embargo, hacer lo propio con los escritores españoles del bando nacional continúa abriendo la caja de las persecuciones y del muro de silencio. Un muro más virtual que real. Ahí está, estos días, la noticia de que el Madrid, de Corte a checa de Agustín de Foxá ha incrementado sus ventas después de que los nietos de Lenin, haciendo gala de libertad de expresión, prohibiesen un homenaje al escritor en Sevilla.

Setenta años después del fin de la lucha fratricida, hay quienes se emperran en ganar una guerra entonces perdida y con los enemigos de enfrente desaparecidos. Obviamente, las páginas de Plaza del Castillo rebosan de pensamientos políticamente incorrectos para los guardianes de la ortodoxia literaria e intelectual. ¡Como si la obra de García Serrano, y de otros muchos, no hubiera que leerla poniéndola en relación a su contexto! Cuenta José María Doménech en el estudio introductorio de esta edición, parida por el esfuerzo recuperador de la editorial Homo Legens que dirige el profesor Javier Paredes, que el escritor navarro tuvo dos características: ser católico y falangista. Doble pecado, por tanto, para ser condenado como un maldito en nuestros días. Lo peor de todo no es ese velo de censura al que han sido sometidos, sino el desconocimiento, porque la trilogía de la Guerra Civil de Rafael está formada por novelas costumbristas, cargadas de sentimiento, de vivencias y de anécdotas reales convertidas en literarias, y con el dominio suficiente para pasar de lo más coloquial a lo más elevado sin caer en la grandilocuencia.

Al fin y al cabo, Plaza del Castillo no sólo es la novela de los días previos a la sublevación del 18 de julio en Navarra y Pamplona. Es la de los Sanfermines de 1936, la de los usos y costumbres de la capital navarra en aquellos tiempos, la de las tradiciones que se remontan a lo más profundo de las memorias de los pueblos. También es la de los preparativos de la conspiración, la camaradería, la lucha y la muerte, la amistad por encima de la ideología y el amor. Hay frases que descolocarían a los nuevos inquisidores, como aquella en que el capitán Contreras, uno de los conspiradores presos, ve ondear la bandera republicana y lanza una reflexión a sus camaradas: "Pienso que es la bandera de mi patria y que si alguien la atacase me gustaría defenderla a modo (…) a mí la Monarquía y la República me traen sin cuidado y las mismas diferencias tengo con Don Alfonso que con Don Manuel". Por no hablar de esa otra que algunos no aceptarían que saliese de la boca de un nacional: "Me produce mucho más miedo un banquero español que ese pobre Lenin español con su tartera de caviar y dinamita". O incluso aquella de un voluntario a otro: "La historia ha pasado junto a ti y tú pensabas en una chica. Es bonito, hombre".

Y tanto. ¡Bendito maldito!


http://www.elsemanaldigital.com/articulos.asp?idarticulo=103633

Cuando los Dioses nacian en España

martes, 15 de junio de 2010

Rojo y Negro 1942

La legion a España


Estimados amigos:

Me dirigo a vosotros , en nombre de mis camaradas, para que os hagáis eco de una noticia y, y al menos con su difusión, nos echéis una mano a los legionarios que servimos en Melilla y que sufrimos impotentes el agravio político-institucional. Unos, como mandos militares de otras unidades: que se sepa la verdad. Otros, como periodistas: que se sepa la verdad. Otros, como

Nos quieren quitar la estatua del Comandante Franco que hay en nuestra casa, el Acuartelamiento Millán -Astray, en Melilla. El oficial distinguido y héroe de la guerra de África que, con el grado de General y luego de Generalísimo tanto ofendió a los masones y a los bolcheviques en nuestra guerra civil y luego instauró aquella dictadura que, a ratos, desagradó a otros muchos a izquierdas y derechas (y sus zonas transversales)...Y aunque, algunos, tambien defendamos la memoria de aquel general, del que se trata aquí es de nuestro comandante.

El Comandante Franco da nombre a la única Bandera que queda en pie en nuestro malogrado Tercio. A la sombra de esa estatua, elevada con rocas colocadas una a una por los legionarios, muchos remplazos se han fotografiado orgullosos de pertenecer a nuestra familia en este glorioso Tercio.

La estatua es nuestra, como nuestras son las armas de La Legión y las palabras eternas, cariñosas, severas y aleccionadoras que nos dedicó nuestro fundador, el General Millán-Astray.

Nosotros no sabemos de política. Sabemos sólo que nuestras tradiciones y nuestros muertos justifican, más que la paga, los sufrimientos pasados y que habremos de pasar por España y sus intereses, aquí, en Asia y donde haga falta. Y el Comandante Franco, que representa esa estatua, es uno de los nuestros.

El próximo sábado 26 de Junio vendrán unos militares de alta graduación y bajos principios a hacer el trabajo sucio de los políticos nihilistas. Y habremos de abrirles las puertas de nuestra casa para que nos la vengan a profanar. Y nosotros habremos de formar marciales, el que aun sepa lo que es eso, y desfilar ante ellos para honrar su vileza y traición. Y, entre bostezo y bostezo, mientras miran el reloj, algunos apretaremos los dientes y el lobo nos morderá de verdad el corazón mientras, hipócritamente, cantamos el Novio de La Muerte.

¿Dónde ha quedado el Espíritu de Unión y Socorro? En el bahúl de los recuerdos... al menos así es aquí, en La Legión de Melilla. Pero vostros sois libres, al menos algunos, de la decadencia, de la nómina, de la ineptitud con poderes, y de los superiores así que a vosotros sí que se os puede pedir socorro, como hasta hace poco se pedía entre camaradas legionarios...y como, hasta hace poco, se pedía a La Legión. Así pues, ahora somos nosotros los que acudimos a vosotros:

¡A LA LEGIÓN, ESPAÑA!

lunes, 14 de junio de 2010

No al cierre del valle


Disculpas de Eduardo Garcia Serrano y articulo




Eduardo García Serrano | Rosa Díez seduce a la derecha
Redacción | Minuto Digital

Decía Angel Ganivet que “España es un país absurdo y metafísicamente imposible”. Tenía razón mi maestro y colega regeneracionista. La prueba empírica de su definición nos la ofrece hoy la fascinación electoral de la derecha sociológica con Rosa Díez. Mientras ella estará sintiendo el estremecimiento de placer que se experimenta al dominar la inteligencia de otros en pos de sus propios intereses, yo barrunto ante ella la cómica sensación que se experimenta siempre ante el peligro de lo absurdo. Porque absurdo es que Rosa Díez se haya convertido en la gran esperanza electoral de la derecha sociológica española.

Si la sociedad española fuera lógica y España un país metafísicamente posible, Rosa Díez sería la opción electoral racional y natural del socialismo jacobino legítimamente desencantado y cabreado con el PSOE de ZP. Pero no, en España es la derecha sociológica la que cuelga sus esperanzas electorales, como una vela sin viento, de la raquítica figura de Rosa Díez.

La génesis de la pérdida del mapa y de la brújula, del GPS y de los puntos cardinales de la derecha sociológica data de la podredumbre ideológica del PP y de la ruptura de la relación entre la necesidad y la cosa o persona necesitada. De ahí que la derecha española lleve muchos años ofreciéndose, como Ifigenia en Aulide, para ser sacrificada, hasta ahora en los altares del PP, y a partir de ahora en los de Rosa Díez.

Lo más difícil es hacer evidente lo que nos pasa, y lo que le pasa a la derecha sociológica española es que se ha convertido en una marioneta electoral porque lleva muchos años proclamando aquello en lo que, de verdad, no cree y actuando como si deseara creerlo. Claro que todo depende de la actitud interior, y cuando la voluntad no es fuerte en lugar de empujarte te detiene. Por eso ahora la derecha sociológica se detiene ante los altares de UPy D para ofrecerle a Rosa Díez su desencanto y el estrago de sus ilusiones perdidas en el PP sin querer, no ya ver, ni siquiera oír que Rosa Díez nace del mismo semen envenenado que engendró la alianza de separatistas y socialistas en Vascongadas, donde ella sirvió como ministrilla/consejera de un gobierno autonómico traidor a España y que, después de aquella gloriosa servidumbre a lo que más detesta la derecha sociológica española, el separatismo, Rosa Díez se deslizó siempre por los pasillos del PSOE sin más compañía que su intrigante interés hasta conseguir ser eurodiputada. Y allí, en el Parlamento Europeo, de súbito, le entraron unas irrefrenables ganas de hacer pipí justo a la hora en la que la Eurocámara votaba en sesión solemne la internacionalización de las aspiraciones políticias de ETA, que habían sido llevadas hasta allí por su partido, el PSOE. Con lo cual Rosa Díez se abstuvo. Se abstuvo no de hacer pipí, sino de votar NO porque su partido, o sea el PSOE, le había ordenado que si no quería votar SI, se desmayase o se fuese al water. Cualquier cosa antes que romper la disciplina de voto socialista, y Rosa Díez es muy disciplinada a la hora de proteger sus intereses.

La derecha sociológica abomina, por ejemplo, de lo que un par de lesbianas murcianas le acaba de hacer al juez Ferrín Calamita por negarse a satisfacer de inmediato la adopción de una niña por parte de estas dos amiguitas de los placeres sáficos. Pues bien, una de estas lesbianas es Vanesa de las Heras Hermosilla, candidata al Congreso de los Diputados por la lista de Rosa Díez en Murcia. Es sólo un ejemplo de la absurda fascinación de la derecha sociológica española con Rosa Díez. Pero hay más, muchos más. Tantos que un servidor barrunta ante Rosa Díez la cómica sensación que se experimenta siempre ante el peligro de lo absurdo.

La cultura de la otra España


Juan Vazque de Mella,Ramiro de Maeztu,Angel Ganivet,Miguel de Unamuno,Pio Baroja,Azorin,Eugenio D´Ors ,Manuel Machado,Ernesto Gimenez Caballero,Muñoz Seca,Jacinto Benavente,Gregorio Marañon,Wenceslao Fernandez Flores,Julio Camba,Alvaro Cunqueiro,Pombo Angulo,Eduardo Marquina,Jardiel Poncela,Josep Pla,Victor de la Serna,Victor Pradera,Lamo de Espinosa,Ximenez de Sandoval,Julio ApAricio, Rafael Garcia Serrano, Eugenio Montes, Jose Maria Fontana,Federico de Urrutia,Menendez Pidal,Garcia Valdecasas,Perez de Ayala,Leopoldo Panero,Angel Maria Pascual,Sanchez Mazas,Carlos aria Ydigoras,Francisco Cossio,Luys Santa Marina,Jacinto Miquelarena,Agustin de Foxá,Samuel Ros,Dioniso Ridruejo,Rodrigo Uria,Pedro Lain Entralgo,Torrente Ballester,Antonio Tovar,Pedro Mourlane Michelena,Jose Felix de Lequerica,Joaquin de Zugazagoitia,Francisco Vega Ceide,Jose Maria Hinojosa Lasare,Fernando de la Quadra Salcedo,Juan Barja de Quiroga,Juan Ignacio Luca de Tena,Carmen de Icaza,Adriano del Valle...

viernes, 11 de junio de 2010

CRISIS. SIGLO XXI


La crisis existía en nuestra civilización desde que empezó el siglo XX. La crisis existe desde el instante en que el hombre ha dejado de ser interesante para una sociedad atenta solo a mantener sus rígidos esquemas de producción y consumo, incluso por encima de las vidas de los ciudadanos; la crisis existe desde que los hombres ya no cuentan y la vida comunitaria se rige exclusivamente por el numero, desde que la individualidad se pisotea, desde que el estado puede actuar según sus propios intereses (en nombre del pueblo) sin que mecanismo social alguno sea capaz de oponerse; la crisis existe desde que el gran capital manipula el arte a su antojo convirtiéndolo en simple operación financiera, desde que una minoría puede controlar los mecanismos de formación de toda la opinión publica y convertirlos en infalibles herramientas de poder. Y, sobre todo, la crisis existe desde que el hombre pierde su sentido de responsabilidad social, se vuelve egoísta y su vida en el seno de la sociedad no la concibe como tarea de servicio sino como posibilidad de lucha para mejorar mas y mas su propia situación personal frente a los demás.

El ciudadano ideal de esa sociedad moderna no será precisamente el hombre libre, consciente y responsable, rebelde y personal, sino el pobre esclavo en el que se ha creado unas necesidades de consumo que, para llenar , debe compensar con un trabajo absorbente de producción, incapaz de rebelarse e, incluso, incapaz de concebir la posibilidad de rebelión. El ciudadano ideal es el que acepta sumisamente las formulas que le presentan, el demócrata mediocre cuyas metas se acaban ante la pequeña pantalla de su televisor, el hilo que le mantiene permanentemente conectado con sus señores. Así, el moderno esclavo no tiene ya cadenas, pero las ondas le mantienen en el mismo permanente estado de dependencia de su señor. Como concluye Evola, el individuo ha conquistado así toda su libertad, y la cadena no le es medida, a fin de que sus ilusiones de marioneta agitada no conozcan limites.

La crisis es, pues, absoluta, antes o incluso al margen del caos económico. El desastre de la economía es la ultima consecuencia del desastre humano, personal y social. Cuando el arte hace ya casi un siglo que ha fracasado estrepitosamente sin ser capaz de generar un nuevo gran estilo de la altura de siglos pasados; cuando los sistemas políticos han demostrado su incapacidad por traer al planeta la paz, el orden y el progreso que tanto pregonaban; cuando los pensadores han confirmado la esterilidad de sus ideas, le toca el turno, el ultimo turno, a la economía. Y ahora es cuando, de repente, todos se rasgan las vestiduras asustados: ¡Crisis!

Esa crisis, nacida dentro del sistema, abarca por su naturaleza propia a cuantos se han integrado en ese sistema: ante el caos actual , poca diferencia encontraremos entre los métodos de oriente y de occidente, entre los partidos socialistas, comunistas o liberal demócratas, entre las soluciones teóricas marxistas y las liberales, como no sean los nombres de los que han de mandar. Todo forma parte de ese inmenso timo que ha sido la política del siglo XX. El problema básico ha radicado, como afirmara Ezra Pound en “Paris Review”, en conservar una cultura especifica en medio de este horrible remolino, de esta horrible avalancha hacia la uniformidad. Por eso, la solución de la crisis no será la repetición de los tópicos antinatura de la igualdad, el poder supremo de la economía o el mantenimiento de los enfrentamientos de clase. La solución de la crisis solo podrá venir de fuera del sistema, solo podrá lograrse derrumbando el sistema. “No queremos-decía Drieu- una victoria electoral ni un éxito académico: ¡Queremos una revolución!”. La solución de la crisis solo podrá traerla una revolución que haga del esclavo moderno de la sociedad tecnocratizada, el hombre libre del siglo futuro, que desenmascare a los grandes manipuladores de la economía, que devuelva el arte al pueblo y amontone las mamarrachadas oportunistas producida por los estériles de nuestra época, que nos devuelva a las leyes de la naturaleza- nuestra propia naturaleza-, que elimine el imperio absoluto de la gran ciudad….Esa revolución vendrá por si sola, como lógica evolución, cuando los esclavos modernos se hallen ya exhaustos y sus propios amos desconcertados ante el caos al que ellos mismos han precipitado a la civilización. Es necesario que las tinieblas acaben de inundarlo todo para que, de la desesperación, el esclavo moderno saque fuerzas para romper sus cadenas, esas hondas invisibles que le mantienen drogado, incluso contra toda lógica y todo instinto natural. “Creo en la revolución -concluía Drieu- en la medida en que no creo ni en la duración ni en el valor de la sociedad que me rodea”.

Pronto o tarde, dolorosamente, terriblemente, la revolución acabara triunfando, y entonces el siervo liberado se volverá hacia atrás y vera el siglo XX como una época de tinieblas, de represión y vació, que no entenderá siquiera como pudo soportar. Y solo entonces, lejos de las modernas ciudades, entre los cánticos de las nuevas juventudes, llenas del idealismo de la vida en la naturaleza, este hombre se sentirá al fin libre y vera en los otros hombres, al fin libres ya con el, una razón para crear ese nexo de solidaridad y de camaradería que hace que un grupo de hombres se llame Pueblo.

Y ese Pueblo, el pueblo que habremos forjado, es el único que de verdad podrá llamarse libre. La economía será la base que regulara sus medios para subsistir y crecer, la Naturaleza le dará el criterio de lo conveniente y lo falso, la cultura será su preocupación constante, y el arte será su manifestación suprema.

miércoles, 9 de junio de 2010

EUROPA. Eduardo Garcia Serrano


Europa, el murmullo de una palabra que desliza por nuestros labios el susurro de las memorias compartidas desde las murallas de Troya hasta nuestros días. Europa, todo lo que a los europeos nos viene dado de la leche materna, todo lo que ha pasado a formar parte del tejido de nuestro modus vivendi y de nuestro modus operandi, incorporando a un marco de propósito y significado el pasado y el futuro a través del pensamiento y de la acción europea, el aliento de la Historia arremolinándose en torno a nosotros en términos de siglos.

Atenas, Roma y Jerusalén. Sócrates, Julio César y el Cristianismo. La filosofía griega que enseña al hombre a pensar y a buscar, la geometría de la lógica y de la razón, la ciencia y el análisis. Grecia, la democracia y la aparición del hombre libre, ni aristócrata ni plebeyo: el ciudadano.

Roma, el Estado, el Derecho y el Imperio. Roma, las leyes para vivir fuera de la humillación, para vivir con respeto. Las leyes por encima de la espada y del dinero. Roma no sólo gobernaba, también transformaba. El poder de sus ideas se imponía no sólo con la espada sino con la toga y el Derecho, con la ingeniería, la arquitectura y la agronomía. Tan es así que cuando Roma cayó toda la Europa togada se sometió al gobierno de los bárbaros, pero los bárbaros se sometieron al Derecho Romano. Alboreó entonces la Edad Media, fecunda fusión de la energía de los pueblos del norte del Rin y de la brillantez intelectual del sur de Europa.

Jerusalén, desde donde la Cruz del Gólgota surca el Mediterraneo universalizándose a través de Europa. El Cristianismo como hilo conductor y eje vertebrador del hombre nuevo y de la nueva Europa desde el Edicto de Milán hasta nuestros días.

Atenas, Roma y Jerusalén, los principios, tanto cronológicos como morales de Europa. Europa como el Muro de Adriano, que marcaba y anunciaba el orden romano como una fortificación de piedra, de leyes, de principios y de valores.

Algunos quieren una Europa dividida en fragmentos lo suficientemente pequeños como para que no puedan dañar a nadie salvo a ella misma. Por eso la libertad de la que disfrutamos contiene las semillas de su propia destrucción y cuando esas semillas germinan por falta de autoridad moral, de autoridad intelectual y de autoridad política, el liderazgo desciende hasta los más necios.

Eduardo Garcia Serrano

Progresismo y Judaismo Internacional frente a Estado-Nacion Israeli






El Conflicto de Oriente Medio entre judíos y palestinos esta desembocando en un enfrentamiento real que desde hace décadas se lleva larvando. La quiebra de la propia idiosincrasia del pueblo judío como pueblo internacional por mandato divino (Diáspora) o por convicciones internacionalistas progresistas frente a aquellos que pretenden el establecimiento real, y definido del estado de Israel, hogar obligado de todos los judíos según la reivindicación sionista nacionalista . El enfrentamiento en principio, para el lector no leído, puede parecer una incoherencia, pero quien conozca un poco la historia del pueblo judío estimara la lógica de este enfrentamiento. Cuando no existía un estado que físicamente delimitara los dominios del pueblo judío el sionismo no era tomado como una amenaza para algunos judios, la propia realización de ese objetivo unía al pueblo desde el punto de vista internacional, hoy día aunque siguen existiendo esos lazos internacionales, Israel es un problema para aquellos que siguen influyendo de manera internacional y que consideran que la diáspora y el internacionalismo judío es un mandato de Iahvé y que el propio Estado Judío delimitado por fronteras reales y físicas es una blasfemia (judíos ortodoxos), y una atrocidad para los judíos liberales-progresistas que les perjudica en su vida diaria y como colectivo integrado en diversas naciones. Existen opiniones enfrentadas presentamos algunos ejemplos:


"Puede parecer una paradoja que judíos estén en contra del sionismo y tengo que aclarar que no todos los judíos son sionistas, esto es una mancha sobre el judaísmo. Sionismo y judaísmo no son sinónimos"

“Aquí no tenemos que fundar nuestro estado, sino que llevarnos bien en el estado donde vivimos, si tratamos de hacer un estado propio entramos en rebelión con los valores divinos y las consecuencias serán terribles. No tenemos derecho a tener un régimen propio en Palestina y el Sionismo es un movimiento reciente y antirreligioso que no acepta que el exilio sea producto de la voluntad divina y con esto se están rebelando ante Dios”,

Rabino Ahron Cohen

"Israel actúa en nombre de todos los judíos del mundo, pero muchísimos consideramos un error tremendo su política: por la violencia que genera y porque nos perjudica gravemente", explica, en conversación telefónica desde Montreal, Yakov Rabkin, catedrático de Historia de la Universidad de Montreal y autor de La amenaza interior. Historia de la oposición judía al sionismo, publicada en España por Hiru.

"Muchos de los autoproclamados portavoces de la comunidad judía en el mundo son en realidad portavoces del Estado de Israel pero, en los países democráticos, las comunidades culturales o religiosas no necesitamos portavoces", añade Rabkin. Y agrega: "Los demás somos gente corriente y no nos organizamos tanto ni tenemos tanto dinero, pero somos la mayoría".

"Creo que hay una mayoría silenciosa de judíos en el mundo que apoya la aplicación de los derechos humanos para toda la gente", recalca CecilieSurasky, portavoz de Voz Judía para la Paz, organización con sede en California. "El problema es que una minoría de extrema derecha ha logrado imponer su agenda mientras los judíos no militantes están en los márgenes. Sucesos como los de estos días en Gaza convencen a los judíos que hasta ahora han estado callados de que deben levantarse y decir basta".

Más de 340 profesionales judíos han firmado un manifiesto que pretenden publicar como "carta abierta a los soldados israelíes" en periódicos de este país contra la campaña militar en curso y los "crímenes de guerra" y las "atrocidades".

"Un Estado judío es intrínsecamente racista y no puede ser democrático porque por definición discrimina a todos los que no son judíos"

"Esta actividad criminal no hace nada para mejorar el bienestar y la salud de los judíos. Al contrario: desde Sderot hasta Sidney, pasando por Ashkelon y Amsterdam, todos nos beneficiaremos de que haya justicia para los palestinos", recalca este llamamiento a la insumisión impulsado, entre otros, por Judíos Americanos por una Paz Justa.

"Un Estado judío es intrínsecamente racista y no puede ser democrático porque por definición discrimina a todos los que no son judíos", opina desde Canadá Diana Ralph, coordinadora de Voces Independientes Judías. "El sionismo es desde su inicio un proyecto imperalista y racista condenado al fracaso si no fuera por el apoyo masivo de EEUU y sus aliados"

Jonathan Ben-Artzi, sobrino del halcón Benjamin Netanyahu, que ha hecho un llamamiento al Gobierno de EEUU: "Hablo como un israelí que apela a los estadounidenses para decirles que no tienen que apoyar ciegamente a Israel. Las acciones de Israel no son todas santas (...) A veces es necesario que se dirijan con firmeza a Israel y nos digan, le digan a nuestro Gobierno, que ponga fin a sus acciones."

Abraham Burg, ex presidente del Parlamento de Israel, de la Agencia Judía y de la Organización Sionista Mundial, ha abjurado de manera estruendosa del sionismo y trata de agitar a la sociedad israelí para que empuje hacia un cambio de rumbo radical. De lo contrario, advierte, Israel no tiene ningún futuro.
La crítica de Burg va a la raíz del sionismo mismo: ha llegado a decir que la presión que observa en Israel contra los árabes tiene paralelismos con la que sufrieron los judíos en los regímenes nacional-socialistas antes de la Segunda Guerra Mundial. Su tesis es que Israel, en su actual formato que privilegia a los judíos, sólo puede sostenerse a través de la violencia y augura que esta será cada vez más brutal.

"¡Hannah Arendt tenía razón! Ella advirtió exactamente qué iba a pasar: es imposible que este Estado viva en paz. Y los judíos de todo el mundo pagamos las consecuencias", concluye Rabkin. La consecuencias, aclara, es el aumento de ataques e intimidación contra los judíos en todo el mundo y la minimización del Holocausto.
"Hay una gran confusión entre los términos israelí, judío y sionista. El propio Estado de Israel la fomenta, pero es muy peligrosa", lamenta. Y concluye: "El antisemitismo tradicional sigue existiendo, pero ya no es la mayor causa de acoso a los judíos. Ahora, el principal riesgo de sufrir una agresión son represalias por la política de Israel".


“¿Algo que decir sobre Israel? –pregunta el rabino a la veterana periodista.
-“Dígales que se vayan de una vez de Palestina” -responde Helen.
-“¿Algún comentario mejor?”-insiste Nesenoff.
-“Recuerde: esa gente está siendo ocupada. Y es su tierra. No es Alemania, no es Polonia” –contesta crispada la corresponsal.
-“Entonces, ¿a dónde deberían ir?” –cuestiona el rabino.
-“A casa” –dice la señora Helen.
-¿Y dónde está su casa”- inquiere el rabino.
-“En Alemania, Polonia, América, el resto del mundo” –finaliza la periodista.

HELEN THOMAS

Rubén Kaplan El embuste de la “flotilla de la libertad”

El sofisma de llamar “Flotilla de la libertad” a las naves que intentaron desafiar en una actitud nítidamente provocadora, el bloqueo de Gaza impuesto oportunamente por Israel para evitar el contrabando de armas destinadas al movimiento terrorista Hamas, quedó evidenciado, cuando efectivos de la Fuerza Naval israelí, al intentar abordar desde helicópteros “Iansuf”, (Búho) el navío de bandera turca “Mavi Marmara” para su inspección, fueron brutalmente agredidos con barras metálicas, cachiporras y cuchillos por los “pacifistas” que integraban la nutrida delegación de activistas pro-palestinos. Según el Acuerdo Interino firmado por la Autoridad Palestina e Israel, refrendado por la comunidad internacional, el mar frente a la costa de la Franja de Gaza está sometido al control naval israelí y el Estado judío está encargado de mantener la seguridad en el área.

martes, 8 de junio de 2010

lunes, 7 de junio de 2010

Militares sin patria


Militares sin patria, por Juan Manuel de Prada.


¿PARA qué existen los militares? Para defender la patria hasta la entrega de la propia vida, si fuera preciso. Y, puesto que la patria es la «tierra de los padres», hemos de concluir que los militares mueren por la tierra y por los padres. Morir por un pedazo de tierra -por extenso o fértil que sea- es algo ridículo, tan ridículo como hacerlo por cualquier otra posesión material, sólo comprensible en quienes están enfermos de avaricia; y como, además, la patria no es tierra que se reparta por partes alícuotas entre sus oriundos, sino que sólo les pertenece en un sentido ideal, tal sacrificio se tornaría doblemente ridículo… si no fuera porque hay algo más. Morir por los padres es obligación de la sangre, si los padres están vivos (y obligación del honor, si están muertos y su memoria es ultrajada); pero morir por los padres de un señor de Cuenca o Albacete a quien no conocemos de nada es algo igual de ridículo que morir por un pedazo de tierra sobre el que no poseemos título de propiedad alguno… si no fuera porque hay algo más. Y ese «algo más» es lo que hace que la defensa de la patria hasta la entrega de la propia vida no sea una tarea ridícula, sino admirable y heroica. ¿Y qué es ese «algo más», se preguntarán las tres o cuatro lectoras que todavía me soportan?

Pues ese algo más es la conciencia de una misión común, que sólo proporciona el sentido religioso. El amor a la tierra de nuestros padres sólo es posible cuando admitimos que estamos ligados en una misión común con nuestros antepasados; una misión que recibimos, heredada a través de la sangre y la tradición, y que da sentido a nuestra vida a lo largo de sucesivas generaciones. Pero este sentido de dependencia a una misión común sólo se explica si aceptamos su naturaleza religiosa: los pueblos se vinculan a la tierra cuando la perciben como una heredad recibida del cielo; y se vinculan a los otros pobladores de esa tierra y a sus antepasados cuando entre ellos surge la conciencia de una Paternidad común. El aglutinante que une a los hombres con la tierra que pueblan, y con los hombres que previamente la poblaron, es siempre de naturaleza religiosa en su origen; y aunque es cierto que luego el patriotismo adquiere expresiones no estrictamente religiosas, no es menos cierto que, a medida que el aglutinante religioso originario se adultera o esclerotiza, el patriotismo se torna cada vez más pomposo y vacío, más aspaventero y presuntuoso. Y cuando ese aglutinante se extirpa, el patriotismo deviene un sinsentido; ante lo cual, los gobernantes que promueven esa extirpación tienen que inventarse paparruchas del tipo de aquel «patriotismo constitucional» con que nos apedrearon hace algún tiempo; paparruchas que, llegada la hora de la verdad, se revelan hueras, chirles y hebenes. Porque nadie muere -salvo que lo obliguen o lo compren- defendiendo ordenanzas o directrices ministeriales; nadie muere -salvo que lo obliguen o lo compren- defendiendo la democracia ni el sistema métrico decimal.

Desligar el amor a la patria de ese «algo más» aglutinante es tanto como cegar las fuentes o arrancar las raíces de ese amor, que inevitablemente termina agostándose, hasta que finalmente fenece y se pudre. Y a un militar al que le arrebatan ese aglutinante ofrecer la vida en defensa de su patria termina, tarde o temprano, antojándosele algo ridículo. Podrá convertirse en carne de cañón -si le obligan a morir- o en mercenario -si lo compran-, pero nunca más será un verdadero militar, porque ha dejado de tener conciencia de la misión común que justificaba su existencia. Así se puede llegar a constituir un ejército sin ideal, desgajado de la tradición que le da sentido, una burocracia de ganapanes en la que se entremezclan mercenarios y carne de cañón, sin otra misión que el cumplimiento de tal o cual directriz ministerial. Así se convierte al ejército en una patulea de tristes esclavos.

www.juanmanueldeprada.com

El orgullo hobbit de un profesor de Instituto


El orgullo hobbit de un profesor de Instituto

Una razón para despreciar los recortes de ZP: dar clase es cobrar (aunque sea poco) por hacer lo que me gusta. Y encima de vez en cuando por encontrar seres humanos con sentido propio.

Ser profesor e intentar enseñar es, entre otras cosas, una fuente de continuas sorpresas. El contacto con la humanidad discente causa sin cesar alegrías y penas, raramente indiferencia. Se puede teorizar mucho sobre todo esto, pero al final los hechos son los que son: abandonar un centro de enseñanza produce irremediablemente pena, llegar a otro una ilusión que en principio parece no compensar lo perdido… y cada año una breve lista de jóvenes esperanzas y sorpresas, de personas a las que vemos potencias y carencias, a las que esperamos ver triunfar y a las que a veces vemos, impotentes, fracasar.

Siendo todo esto cierto, leer o ver a un alumno ya crecido y maduro es una alegría adicional. Por eso hoy no quiero escribir en este blog, y lo cedo a Aitor Ibáñez Alonso, alumno hasta 2009, que no ha sido ni el mejor ni el más brillante ni el más popular, pero que ha competido seriamente por todos esos títulos y por alguno más, y con el que me une la complicidad que al fin nos reúne a todos los que alguna vez nos hemos sentido hobbits. Puede ser que no esté de acuerdo con todo lo que Aitor dice aquí; puede que sí. Lo seguro es que estoy muy contento de que lo haya escrito, y no negaré en ningún foro donde sea preguntado haber sido, en tiempos pasados, su tutor. Tampoco el de otros.

"Un ser humano para gobernarlos a todos", por Aitor Ibáñez Alonso

El mundo fantástico que Tolkien creó en El Señor de los Anillos tiene mucho que ver con la realidad. Todas sus criaturas, aparte de por su aspecto físico, tienen un carácter innato que las diferencian del resto y cada una de ellas canaliza también una parte de nosotros mismos, o de nuestras aspiraciones como colectivo social o a lo que deberíamos aspirar a ser en conjunto.

Las criaturas que más se asemejan al hombre contemporáneo (el hombre que surge del liberalismo decimonónico y cuya mentalidad perdura hasta nuestros días) son los enanos. Procedentes de un linaje tan antiguo como el mundo, los enanos son avaros por naturaleza cuyo afán por la belleza y la exaltación del trabajo del metal, hace que se genere en ellos la perentoria necesidad de conseguir más y más, por el mero hecho de acumular riqueza. Sin duda, los enanos son el paradigma del homo economicus: maximizadores del beneficio, racionalmente egoístas y con infinitas necesidades por satisfacer. Sin embargo, los enanos tienen un gran sentido de la palabra dada y no conocen la traición, solo la venganza si se actúa con mala fe contra ellos. Su lealtad inquebrantable nos hace ver que ante todo su ego no es absoluto y no ponen sus intereses por encima de los demás.

Siguiendo con el repaso a las criaturas fantásticas de Tolkien, hay que mencionar a los hobbits. En mi opinión, ese pueblo de perezosos y abotargados seres que viven en agujeros excavados en la tierra representan el ideal de sociedad pacífica y comunitaria o en otros términos: una comuna. Los hobbits son anárquicos, puesto que no tienen ni tan siquiera un servicio de policía en la Comarca e incluso dejan las puertas de sus casas abiertas. Beben cerveza, fuman pipa, y bailan, y cantan, y ríen y se hacen regalos en sus numerosas fiestas. Para mí, la Comarca y sus fraternales habitantes supone todo lo contrario a nuestra sociedad actual en la que el yo ha desplazado no sólo a la religión sino también a nuestros semejantes.

"Who wants to live forever" decía Farrokh Bulsara en aquella mítica canción. Pues bien, los elfos (los primeros nacidos) no se hacían esa pregunta. Aparte de la inmortalidad, los elfos eran las criaturas más hermosas de la Tierra Media, todo lo que crean es bello y puro y su cultura y artes les hacían poseedores de vastos conocimientos en la forja, manufactura, literatura, música, así como su gran capacidad para estar en armonía con la naturaleza. Es por ello por lo que los elfos son un ejemplo a seguir para todos los seres y un paradigma de máxima expresión del ser. Nosotros, en nuestro camino por conseguir la felicidad también queremos ser elfos, pero sin orejas picudas. Queremos que el tiempo no pase, mantenernos siempre jóvenes, buscamos el placer sensorial, en definitiva, vivir más y mejor. Sin embargo, una vida inmortal puede conllevar la infelicidad al ver que todo aquello que amas perece mientras tú sigues vivo volviéndote desdichado para la eternidad. Por eso, es por lo que muchos elfos mueren a causa de la pena.

La visión del hombre en el mundo de la fantasía tiene rasgos similares a la nuestra. No me extenderé mucho en ello porque la enseñanza que se puede sacar de ellos es poca. Los hombres han sido y serán corrompibles cuya dúctil voluntad se puede torcer como se puede comprobar en ejemplos como el de Isildur o Boromir. Aunque hay excepciones como Aragorn, esa es la tónica general y la que Tolkien quería reseñar. Como vemos, son un espejo de nosotros mismos y de nuestro afán de anteponer nuestros intereses en detrimento de los demás.

Si se le hubiera preguntado al profesor Tolkien cómo es el ser humano actual, seguro que nos respondería: "somos enanos, con voluntad de hombre, que pretenden ser elfos sin reparar en los otros hobbits" .

¿Que con cuál me quedo? No es ningún héroe, ni mago sabio, ni hábil elfo. Sin duda me quedo con un pequeño hobbit que en mi opinión es el protagonista de la obra. Me refiero a Sam, que se enroló en la misión de destruir el anillo por su amigo, y para poder ver elfos, y otras criaturas en su viaje, cuya lealtad y amor hacia Frodo se anteponen a la tentación del Anillo cuando él es portador durante un tiempo. Admiro sobre todo su sencillez y su mentalidad para ser él mismo: un hobbit que ama a sus gentes y a su tierra, y que no necesita ningún anillo de poder ni ningún tipo de medio fácil para vivir su vida.

EL SEMANAL DIGITAL

Historia de España en 500 palabras




Tierras y gentes dispares, aunque quizás remanso occidental de una Última Thule. Tierra de aventura para orientales hasta que Roma trajo luz. Escipión desembarcó, y la Urbe dio nombre y ser a Hispania. Tras larga lucha, España fue una, y con Augusto pueblo, razón y corazón.


A la clara serenidad del Imperio sucedió la zozobra de la decadencia, pero en ella llegó Santiago con la Palabra. Trajano y Arcadio desde lo más alto, Dídimo y Veriniano desde las provincias, opusieron su espada al desorden. De la barbarie germana nació un nuevo orden visigodo. Con Leovigildo, una monarquía; con Recaredo, una Iglesia; con Isidoro, una conciencia. Era ya Patria y no provincia.


Julián y Oppas, eternos traidores, vendieron la independencia y la unidad a invasores siempre ajenos. Del pueblo surgió la respuesta, y en lento despliegue de siglos Pelayo, Alfonso, Sancho, Fernando y Jaime reconquistaron la libertad. Una sola España, Portugal, León, Castilla, Navarra, Aragón, reinos que serán regiones, fueros que forjarán Derecho.


Los Trastámara reconstruyeron el orden gótico de unidad e independencia sobre la hispana variedad. Isabel y Fernando renovaron la esperanza y expulsaron las conciencias extranjeras. Ágiles infantes imperaron en Europa, Colón llevó las velas por doquier, Cortés y Pizarro: para Carlos, un monarca, un Imperio y una espada.


Desde Thomar, Felipe el Grande reinó en toda España, como nunca desde Rodrigo. Mercaderes ingleses y racionales franceses empujaron después la decadencia, amarga pero digna. Una herida se abrió: Portugal, sin dejar de ser, se hizo Estado. El Imperio menguó y reyes capetos medraron. ¿Eran las Luces -progreso, materia, razón, individuo- la solución?


Tras Felipe y sus hijos ningún Borbón ha nacido y permanecido en España. Ésta, y su Corona, fue tratada como privilegio de una familia. Abandonada en el fango de Bayona, la soberanía fue tomada por un pueblo indómito y hecha en Cádiz Nación y Constitución. ¿Había acaso otro camino?


De Cádiz a Cuba y al Ebro, España fue Estado y ya Nación, pero vivió ensimismada. La querella liberal convirtió el Atlántico en foso y excavó trincheras en la conciencia de las gentes. Lejos de mirar al mundo con ambición, los españoles se miraron con odio, en disputa de ideologías contrapuestas.


Durante dos siglos Europa se acostumbró a la ausencia de España. Sembradores de cizaña predicaron secesión en las regiones. Egoísmo en unos, mentiroso odio de patria en otros. División de los espíritus, lucha de clases y miseria moral antes que material: corrupción, dolor, desorden. El Estado perdió la paz y la legitimidad. Media España recogió el poder de la calle y luchó por él contra la otra media. Franco, vencedor en la sangre, impuso el orden y creó nueva riqueza, pero no quiso resolver las grandes cuestiones seculares.


Juan Carlos hizo verdad la previsión de Serrano Súñer, pues España, para seguir siendo, no puede huir de lo que Europa vive, ayer disciplina totalitaria, hoy libertad democrática. Antes que Estado y Nación, un pueblo, una libertad, una Patria; una fecunda variedad en la unidad. Mañana, Dios proveerá.


Pascual Tamburri

viernes, 4 de junio de 2010

Eduardo eres un Crack

"La lucha de clases del siglo XXI ha de ser la unión de empresarios y trabajadores frente a la finanza especulativa" Eduardo Dixit



JUEVES EN EL GATO AL AGUA INTERECONOMIA TV

http://www.intereconomia.com/programa/gato-al-agua/eduardo-garcia-serrano-senora-guarra-y-puerca

Conferencia coloquio en Olias del Rey Toledo sobre la "Pérdida de la conciencia nacional española"

El prestigioso periodista Eduardo García Serrano, director del programa 'Buenos días, España', de 7 a 10 de la mañana, de Radio Intercontinental y tertuliano habitual de “El Gato al Agua” de Intereconomía” , estará en OLÍAS DEL REY, sala del Teatro Municipal , C/ Travesía de Barranco ( al lado de la Iglesia ), el PRÓXIMO SABADO DÍA 5 de JUNIO a las 12 de la mañana con una conferencia coloquio sobre la "Pérdida de la conciencia nacional española"

Invitamos a todas las personas a participar con su presencia en esta conferencia y aprovechar esta oportunidad que amable y generosamente nos ha brindado este gran profesional.

http://www.ppoliasdelrey.es/Noticias/conferencia.htm

jueves, 3 de junio de 2010

Musica de Derecha - Live Ramelli 2010

Ofensiva contra nuestras tradiciones. Corpus Christi Toledo




Chacón se sale con la suya: sin honores, sin himno y sin bandera en el Corpus de Toledo

Aparentemente, el acto fue igual de lucido que siempre, pero con un pequeño detalle: sin la tradicional participación militar a la salida de la custodia del Corpus Christi

La ministra de Defensa, Carme Chacón, le había dado garantías al presidente de Castilla-La Mancha, el también socialista José María Barreda, de que la procesión del Corpus este jueves en Toledo iba a ser como siempre. Y así parecía que iba a ocurrir. Los cadetes formaron con su uniforme de gala y sable pero, para sorpresa de muchos, no presentaron armas al Santísimo, no llevaban la bandera nacional y la banda de la Academia no interpretó el himno de España.



Dicho de otra manera: la ministra se salió finalmente con la suya y volvió al polémico plan inicial, denunciado por LA RAZÓN, de modificar la tradicional celebración en el día grande de Toledo e impedir que los militares rindan honores.



Toledo vivió hoy, por tanto, un Corpus sin honores militares, sin himno y sin bandera, y sin la tradicional participación militar a la salida de la custodia. Esta circunstancia provocó la indignación entre la mayoría de los asistentes, hasta el punto de que, como era de esperar, fue el comentario generalizado durante toda la celebración.



"¡Qué poca vergüenza no dejar tocar el himno a los militares!", se lamentaba una mujer en medio de "vivas" a la procesión. "Ahora tenía que pasar la ministra para saber lo que es bueno", se lamentaba otra de las asistentes. Más pesimista era otro de los toledanos que acudió a la celebración: "Si al final será el último año que saldrán los militares", señaló.



El acto, al que no asistió la ministra de Defensa, estuvo presidido por el presidente regional, José María Barreda, a quien acompañó el presidente del PP, Mariano Rajoy. Como máxima autoridad militar acudió el teniente general Fernando Lens.

LA RAZON

miércoles, 2 de junio de 2010

Militante VS Facha


No somos fachas. es decir, no debemos serlo:

Un facha: dice a menudo "yo"
Un militante: piensa siempre "nosotros"
Un facha: prefiere las tareas divertidas.
Un militante: acepta las tareas que sean necesarias.
Un facha: busca en la conducta de los demás y en las circunstancias razones y excusas para no cumplir obligaciones.
Un militante: cumple sus deberes más allá de lo posible y colabora en todo más allá de su deber estricto.
Un facha: antepone los placeres a los deberes. Dice más que hace.
Un militante: encuentra placer en el deber cumplido. Hace más que dice.
Un facha: limita su militancia a una parte (pequeña) de su horario. Vive en el mundo.
Un militante: organiza su horario en función de su militancia, y si es preciso deja todo para militar. Vive contra el mundo, con sus camaradas.
Un facha: opina más allá de sus conocimientos y de su experiencia. Habla sin saber.
Un militante: acepta lo que recibe de sus superiores, incluso si no comparte en principio la idea. Se forma para tener una opinión correcta.
Un facha: asume su militancia como una cosa más en su vida.
Un militante: cambia su vida, su estilo y sus prioridades en función de su militancia.
Un facha: sigue su propio criterio y elige de cada ejemplo posible lo que le resulta más cómodo.
Un militante: sigue el ejemplo que se le propone para su militancia.
Un facha: pone su entretenimiento y sus relaciones sociales por encima de todo.
Un militante: pone a sus camaradas y su comunidad de camaradas por encima de cualquier otra consideración

La montaña, el esfuerzo, la entrega total, la naturaleza, la sencillez, la disciplina, el sacrificio, la austeridad, la renuncia: son propias del militante.
El desorden, la ciudad, la farra, el rebuscamiento, las dudas, las excusas, el querer quedar bien sin haberlo hecho bien, las vidas paralelas: son propias del facha.

martes, 1 de junio de 2010

Mientras aplazamos las decisiones, la vida transcurre."


"...El tiempo que tenemos no es corto; pero perdiendo mucho de el, hacemos que lo sea, y la vida es suficientemente larga para ejecutar en ella cosas grandes, si la emplearemos bien. Pero al que se le pasa en ocio y en deleites, y no la ocupa en loables ejercicios, cuando le llega el ultimo trance, conocemos que se le fue, sin que el haya entendido que caminaba. Lo cierto es que la vida que se nos dio no es breve, nosotros hacemos que lo sea; y que no somos pobres, sino prodigos del tiempo; sucediendo lo que a las grandes y reales riquezas, que si llegan a manos de dueños poco cuerdos, se disipan en un instante; y al contrario, las cortas y limitadas, entrando en poder de providos administradores, crecen con el uso. Asi nuestra edad tiene mucha latitud para los que usaren bien de ella.

..Creeme que es de hombres grandes, y que sobrepujan a los humanos errores, no consentir que se les usurpe un instante de tiempo, con lo cual viene a ser larguisima su vida, porque todo lo que ella se extendio fue para ellos, no consintiendo hubiese cosa ociosa y sin cultivar.

..Cada cual precipita su vida, trabajando con el deseo de lo futuro y con el hastio de lo presente. Pero aquel que aprovecha para si todo su tiempo, y el que ordena todos sus dias para que le sean de vida, ni desea ni teme al dia venidero.

..No juzgues que alguno ha vivido mucho tiempo por verle con canas y con arrugas; que aunque ha estado mucho tiempo en el mundo, no ha vivido mucho.

..¿Como, pues, en este breve y caduco transito del tiempo no nos entregamos de todo corazon en aquellas cosas que son inmensas y eternas y se comunican con los mejores?

..Mientras aplazamos las decisiones, la vida transcurre."

SENECA

Indoeuropeidad de España


Celtiberos? O simplemente Celtas
José Javier Esparza


La historia es un campo de batalla. En ella no siempre ha salido triunfante la verdad; muchas veces se ha impuesto la mentira en los libros o documentos llamados históricos. En otras ocasiones ha ocurrido justo lo contrario: después de haberse asentado la verdad verdadera en la historia. No sin enconada lucha. No ha dejado de recibir, sin embargo, acometidas o ataques para desbancarla, eclipsarla o tergiversarla. Aquí no reina la paz. Estamos seguros de ello. Durante dos mil años, los historiadores han sostenido que el núcleo de la España antigua correspondía a un pueblo bien definido: Los Celtiberos, una mezcla particular de los pueblos celtas procedentes de centroeuropa con los elementos ibéricos autóctonos. Sin embargo, la investigación de los últimos años ha desmentido esta perspectiva. La expresión “Celtibero” no significaría una mezcla de celtas e iberos, sino, simplemente, “los celtas de Iberia”. La Vieja España era mayoritariamente celta. Hemos de volver a escribir nuestra prehistoria.


Nuestros manuales escolares, a la hora de explicar la formación de los primeros pueblos peninsulares, todavía se hacen eco de las ideas de romanos y griegos sobre el asunto: desde el valle del Guadalquivir hasta la actual Cataluña, por toda la costa mediterránea, los iberos; desde el Algarve portugués hasta el curso alto del Ebro, por toda la costa atlántica y cantábrica, y hasta el pirineo aragonés, los celtas; en medio, en las mesetas y valles del Ebro, el Duero y el Tajo, los celtíberos. Estos últimos serian el producto de la mezcla entre los primeros celtas que llegaron a la península y los pueblos ibéricos. El núcleo de España, por tanto, sería el producto de un mestizaje entre los elementos célticos procedentes del centro de Europa y los elementos ibéricos supuestamente autóctonos.


Esta certidumbre se basaba en las fuentes griegas y romanos, y muy especialmente en el testimonio del historiador griego Diodoro de Sicilia (siglo 1 a.C.), que escribe: “En otros tiempos, estos dos pueblos, los iberos y los celtas, guerreaban entre sí por la posesión de la tierra, pero cuando más tarde arreglaron sus diferencias y se asentaron conjuntamente en la misma, y acordaron matrimonios mixtos entre sí, recibieron la apelación mencionada”. Así explicaba Diodoro la existencia de esos “celtíberos” de los que hablaban ya Timeo y Polibio, y a los que Ptolomeo situaba entre el Moncayo y el Ebro. La cosa estaba cloro.


Mas celtas de lo que se pensaba


Sin embargo, hacia los años 20 de este siglo empezó a valorarse de un modo distinto el peso de lo céltico en la formación de la España antigua. Pedro Bosch Gimpera, en su revolucionaria Etnología de la península ibérica (1932), relacionó los testimonios antiguos sobre la presencia de celtas en España con la existencia de campos de urnas – como los de las culturas célticas centtroeuropeas- y los elementos lingüísticos disponibles. El resultado era sorprendente: la España antigua era mucho más céltica de lo que se pensaba. En la misma línea abundaron los trabajos de Caro Baroja, Blázquez y Antonio Tovar, ya en los años cuarenta. Los descubrimientos arqueológicos posteriores no han hecho sino reforzar esa tesis.


Ahora bien: como en otras muchas ocasiones, factores de orden político (o, más exactamente, ideológico) han deformado la realidad histórica. En efecto, la hipótesis del mestizaje celtibérico encajaba muy bien en los supuestos tanto de una cierta izquierda como de una cierta derecha cultural. A la vieja derecha española, perpetua defensora de la peculiaridad hispánica frente a Europa, le gustaba mucho ese origen singular de la primera España, distinto al de franceses o alemanes, y que mediante la fusión de celtas e iberos prefiguraba la futura fusión de la “hispanidad” en América. Pero, del mismo modo, la izquierda cultural veía con muy buenos ojos ese origen mestizo de España, contrapuesto de forma radical a las pretensiones de “pureza racial” que mantenía la derecha cultural en otros países, y que podría dar razón del carácter “oriental” de España a través de la supuesta continuidad entre iberos, fenicios, árabes y judíos. Este tipo de prejuicios, tanto a la derecha como a la izquierda, han tenido por resultado que todavía hoy sea imposible plantear el asunto del origen de España con un cierto rigor histórico y sin ceder a pasiones intencionadas.


No obstante, la verdad histórica debe abrirse paso por encima de las modas ideológicas o de los tópicos del momento. Y la verdad histórica es que los llamados celtíberos eran, en realidad, celtas. A este respecto, las conclusiones de los lingüistas son inapelables: todas las inscripciones descifradas, en un área muy extensa que va desde el valle del Guadalquivir hasta el Pirineo oriental y desde la meseta sur hasta el Cantábrico, responden a un tipo de lengua céltica. ¿Significa eso que Diodoro de Sicilia se equivocaba, como las fuentes anteriores a él? Los clásicos tenían sus razones. Los celtíberos eran celtas, pero celtas que habían recibido el influjo cultural de la civilización ibérica que en ese momento se extendía por las costas mediterráneas, igual que los celtas franceses del Midi o los celtas italianos del sur de los Alpes entraron en contado con iberos, ligures y etruscos. los celtíberos utilizaban una escritura de tipo ibérico. Quizá por eso se pensó en la hipótesis del mestizaje.


Pero mientras que las inscripciones en ibérico se resisten todavía a la traducción, las celtibéricas han podido ser descifradas, y lo han sido gracias a los avances en el estudio de las lenguas indoeuropeas. El resultado de ese trabajo de desciframiento es inequívoco sobre la celtitud esencial de los celtíberos: celtas que en algún momento adoptaron los signos de una escritura ajena para escribir en su propia lengua. El elemento más importante en esta labor ha sido tal vez el bronce de Botorrita, cuyo carácter celta es indudable. Se trata, eso sí, de un celta peculiar, distinto al de otros lugares de Europa, muy arcaico y, además, diferente incluso al de otros hallazgos supuestamente célticos de la propia península ibérica, como los relativos al dialecto lusitano. Eso significa que la penetración celta en España fue muy temprana, en los primeros años del primer milenio a.C., y que desde entonces vino siendo ininterrumpida durante tres o cuatro siglos.


Pero hay más: el estudio del lusitano y el de los antiguos hidrónimos de la península permiten concluir que, con anterioridad a esta temprana penetración celta, hay que aceptar la llegada de otros grupos indoeuropeos, tal vez unos celtas aún no muy diferenciados del resto de los pueblos indoeuropeos, tal vez aquellos indoeuropeos primordiales que en algún momento constituyeron un sólo pueblo. Estamos ante unas hipótesis que tras los aportaciones de la lingüística pueden manejarse con absoluta garantía de seriedad. A todo ello hay que añadir evidencias como el origen céltico del nombre de Argantonio, el célebre rey de Tartessos, en el extremo sur de la península, y que permite sospechar, cuando menos, la presencia de una aristocracia de carácter indoeuropeo en una civilización hasta ahora tenida por exclusivamente ibérica. El carácter claramente hercúleo del mito tartéssico de Habis (o Habidis), muy estrechamente emparentado con otros héroes semejantes del ámbito céltico, parecen avalar esta sugerencia, así como el culto religioso al jabalí, al ciervo, al caballo y al toro, extendido por toda la península.


Rescribir la protohistoria


Asi las cosas, nos encontramos con un panorama muy diferente al hasta ahora aceptado. Según los nuevos datos, la indoeuropeización de la península no habría sido un fenómeno marginal y tardío, sino intenso y temprano. Desde antes del primer milenio a.C., diversos pueblos indoeuropeos habrían entrado por los Pirineos dando nombre a los ríos y yendo a parar al extremo suroccidental de la Península. Después, un nuevo grupo de pueblos, quizá celtas o protoceltas, indoeuropeos con toda seguridad, habrían seguido el mismo camino, dando lugar a lo que los romanos conocieron como “lusitanos”. Por último, y antes del siglo VI a.C., una nueva oleada, ya propiamente celta, se extiende por toda la península y ocupa las dos mesetas, la cordillera cantábrica (Vasconia incluida, como atestiguo el yacimiento de Cortes de Navarra), las serranías levantinas, el Ebro catalán y la cuenca del Guadiana. Cuando los romanos llegan a España, en el 218 a.C., la península es étnica, lingüística y culturalmente indoeuropea y mayoritariamente celta, con excepción de la franja costera meridional, que es ibérica y está sometida al influjo fenicio. La aportación romana culminará la indoeuropeización de España.


En definitiva, la lingüística ha practicado sobre la historia antigua de España una operación semejante a la que llevó a cabo sobre la civilización Micénica. En el caso de Micenas, la opinión mayoritaria era que se trataba de una civilización oriental y pelásgica, heredera quizá de Creta, hasta que se descubrió que su escritura, el “lineal B”, era en realidad una forma arcaica de griego; Micenas era indoeuropea. Del mismo modo, la investigación sobre los testimonios escritos de esta primera España ha llevado a la conclusión de que nuestra península fue, sobre todo, celta, aminorando considerablemente el peso del componente ibérico y cercanoriental. Por supuesto, quedan pendientes varios problemas: el primero, conocer el origen exacto de Tartessos y su civilización, para confirmar los indicios de presencia céltica en ella; el segundo, elucidar la procedencia y extensión de los iberos, saber si se trataba de un pueblo autóctono -quizás heredero de la civilización megalítica- o si procedía del norte de Africa; el tercero, resolver el problema de los vascos, de quienes se sigue ignorando si pertenecen al ámbito ibérico o si llegaron a España junto a las primeras oleadas migratorias; por último, desvelar la identidad de algunos otros grupos indoeuropeos que, verosímilmente, llegaron a España en época prehistórica y que siguen envueltos en una nube de misterio. Pero lo que ya no admite duda es que la protohistoria de España debe ser escrita de nuevo.


* * *


Fuentes


Francisco Villar, Los indoeuropeos y llos orígenes de Europa. Lengua e Historia, Ed. Gredos, Madrid, 1991 (especialmente la Parte V: Los indoeuropeos en España).
Guadalupe López Monteagudo, Los celtas de la Península Ibérica, apéndice a Venceslas Kruta, Los celtas, Edaf, Madrid, 1977.
Francisco Marco Simón, Los celtas. Bibllioteca Historia 16, Madrid, 1991 (sobre todo el capítulo 5: Los celtas en la península ibérica).


Revista Próximo Milenio, nº 31.