miércoles, 28 de abril de 2010

Orgullosos de ser de derechas. Eduardo Garcia Serrano



http://eduardogarciaserrano.blogspot.com/

-Los jueves en el gato al agua. Intereconomia TV
-Todos los dias en las mañanas de Radio Intereconomia "Buenos dias España" 93.5 FM
-Colaborador del programa Dando Caña, de lunes a viernes de 13,15 a 14 horas. Intereconomia TV

Eduardo García Serrano es periodista. Hijo del gran periodista y escritor navarro, Rafael García Serrano, al igual que su padre, Eduardo tiene y cultiva cuatro grandes pasiones: España, Navarra, el Real Madrid e Italia, país al que admira profundamente gracias a su otro gran maestro periodístico, Indro Montanelli, con el que Rafael García Serrano trabó íntima amistad, que se extendió al ámbito familiar de ambos, cuando el italiano vino a España como corresponsal durante la Guerra Civil.

Atrapados entre una Derecha cobarde y una Izquierda ignorante



Sin miedo a las palabras

¿Derecha? ¿Izquierda? ¿Tienen aún sentido esas palabras? Desde un punto de vista histórico, la "izquierda" ha sido en los dos últimos siglos la fuerza que en cada momento ha impulsado la destrucción del orden –tradicional- y su sustitución por los principios modernos, ilustrados y revolucionarios. Y la "derecha" ha sido el conjunto de fuerzas (nótese el plural) que se han opuesto a esa voluntad de la izquierda, rechazando en todo o en parte los sistemas, ideas, elementos y política de la modernidad. Así que ha habido diferentes "derechas", superpuestas, enlazadas, mutuamente enfrentadas, según los tiempos y los modos de su lucha contra los efectos de la modernidad. Ha habido muchas derechas políticas, llamándose así o no, y diferentes derechas ideológicas y metafísicas, que no son una mera ficción interna del modelo político actual.

Las derechas han acertado en parte en sus diagnósticos espirituales e intelectuales del proceso revolucionario y antiespañol; han fracasado a menudo en su acción política, social y cultural; pero precisamente de cada uno de esos fracasos ha surgido un nuevo haz de derechas, dado que cada paso de la izquierda genera nuevos resistentes y nuevos descontentos. Los politólogos no nominalistas llaman a eso "derecha". Por cierto: un signo claro de la cobardía derechista que nos ocupa es que nadie o casi nadie se reconoce en la palabra "derecha", como si estuviese contaminada o como si pese a su imperfección hubiese una mejor. Sea pues, no es grave, las palabras preocupan más que su significado sólo a los dogmáticos: no la utilicemos si prácticamente no es conveniente, pero saquemos los colores a quienes huyan de ella sólo por comodidad personal, si no es por ignorancia.

Una lucha que no cesa, salvo si se huye de ella

Así que el fracaso de las derechas españolas no es sólo organizativo, sino antes de eso intelectual y espiritual. Todo movimiento social que se oponga a la revolución moderna será una "derecha", de entre las muchas posibles. Ahora bien, la modernidad ha tenido lugar. El ciclo revolucionario iniciado en lo espiritual con el güelfismo, en lo cultural con el Renacimiento, en lo religioso con la Reforma, en lo político con la Revolución Francesa y en lo económico con la Revolución Industrial y el liberalismo nos ha dado siglos de sangre y sufrimiento por un lado, y de progreso por otro. Sus valores hoy imperan. No se trata ya de un cambio político, sino de un cambio radical que hace de todos nosotros, sean cuales sean nuestras convicciones, hombres en todo o en parte modernos. No podemos fingir que los revolucionarios -Gregorio VII, Maquiavelo, Martín Lutero, Robespierre, Adam Smith, Lenin- no han existido, no han condicionado lo que hoy somos o pueden ser aún hoy combatidos como si no hubiesen triunfado. Somos hijos de la modernidad, incluso quienes desearían otra cosa.

Para Werner Sombart la modernidad implica un determinado tipo psicológico al que el capitalismo ha permitido predominar. Pero el egoísta, egocéntrico, ególatra (dicho sea sin matices negativos: de eso se trata en la cultura de la razón individual y del beneficio individual) siempre ha existido. Para André Gide, podía haber burgueses tanto entre los nobles como entre los obreros. El hombre moderno se reconoce por el nivel de sus pensamientos. Es ajeno a la gratuidad, al desinterés, a todo lo que no puede llegar a entender, o a calcular. Para Gilles Lipovetsky, la acción conjunta del Estado moderno y del mercado (que históricamente han sido aliados y no adversarios, contra la vulgata liberal) ha dado lugar al tipo de sociedad en el que el hombre individual se toma a sí mismo por fin último y existe sólo para sí. He ahí una verdad auténticamente exportable.

La derecha no puede ser ni cobarde ni conservadora

En la medida en que la izquierda alcanza sus objetivos se convierte en conservadora, y la derecha, en la medida en que deja de tener posiciones que conservar se torna revolucionaria en nombre de los principios permanentes que defiende. Hasta ahora, en España, una cierta derecha ha sido conservadora porque tenía más que conservar, pero estamos viviendo un punto de inflexión a partir del cual las derechas o aceptan el desafío de ser modernas y revolucionarias o tendrán que resignarse a no existir, a vagar en el limbo de los ensueños y a reducirse a ser tropas auxiliares de la izquierda triunfante.

La valentía necesaria en la derecha empieza por aceptarse a sí misma, si no en el nombre –realmente insignificante pese a su vigor histórico obvio- sí en el contenido, complejo y contradictorio. Tomando una idea de Filippo Ceccarelli, la "derecha" es esa acumulación compleja de liberales e intervencionistas, de proamericanos y antiamericanos, de europeístas y nacionalistas, de católicos tradicionales, anticlericales, laicos y paganos, de moderados y de integristas, de güelfos y gibelinos, de tradicionales y progresistas. Un sujeto para algunos imposible e indefinible, que causa más miedo a sus propios componentes –especialmente a los que niegan serlo, claro- que a la izquierda. Un sujeto que tenga como meta no el regreso, sino la superación, y que en vez de manejar viejas colecciones de lugares comunes sea valiente al articular las "nuevas síntesis" de las que viene hablando Marco Tarchi. Un sujeto necesario.

No todos son cobardes, ni ignorantes

La cobardía en la defensa de un principio es la mejor ayuda en su destrucción. Negarse a aceptar que la situación es de una determinada manera sería, por ejemplo, intentar hacer política en España sin conocer las características del sistema político y social, el nombre de los gobernantes o la historia del país. Cobardía, al fin, porque la consecuencia sería la inacción, el abandono de posiciones, la traición a los compañeros de trinchera. Y así la cobardía de unos reforzaría la ignorancia de otros y la habilidad de quienes impulsan la destrucción por principio.

Lo más curioso es que en las calles está más viva que nunca esa "derecha social española" de la que hablaba Juan Ramón Calero en 1985, "es decir, la de cuantos creemos que la persona es más importante que la sociedad y ésta más que el Estado". Mientras que algunos de los que se suponían más capaces, informados y formados huyen con distintas excusas de los tiempos recios que decían anhelar, la gente normal resiste, aunque sea por instinto. Ya saben ustedes, comunidad viva, como la resistencia españolista en algunas zonas de Navarra.

Tengo un amigo que en breve va a escribir "Cómo ser de derechas y no morir en el intento" y otro empeñado "En busca de la derecha perdida". Ambos usan sin pudor la palabra maldita, y ambos desean superar esa mecanización y esa soberbia que J.R.R. Tolkien consideraba definitorias del mundo moderno. Porque no todo empeora, y ahora toca construir, dejando atrás las ruinas y quienes se aferren a ellas. Toca superar, y no negar evidencias, porque estamos más que sobrados de miedos y de ignorancia.

El semanal Digital 2006

lunes, 26 de abril de 2010

miércoles, 21 de abril de 2010

Bases para un Proyecto de Asociación y Local Social II



Actividades Comunitarias

..., agosto de 1999



- Ciclo cultural, abierto (*) (#) COHESIÓN, ATRACCIÓN, FORMACIÓN, DIFUSIÓN

a) Ciclo de charlas sobre la region y su identidad (*) (#)

b) Club de música; conciertos (*) (#)

c) Tertulia literaria y cinematográfica (*) (#)

- Ciclo de formación, para socios (#) COHESIÓN, FORMACIÓN

a) Lecturas y proyecciones en grupo (#)

b) Participación colectiva en actividades externas (#)

c) Biblioteca y fonoteca (#)

- Socialización (*) (#) COHESIÓN, ATRACCIÓN

a) Bar (*) (#)

b) Conocimiento de la Region: recorridos culturales (*) (#)

- Ciclo de actualidad: encuentros con personalidades invitadas(*) (#) COHESIÓN, ATRACCIÓN, FORMACIÓN, DIFUSIÓN

- Grupos de apoyo al estudio y estudio dirigido (*) (#) COHESIÓN, ATRACCIÓN, FORMACIÓN, DIFUSIÓN

a) Local abierto todas las tardes para estudiantes (*) (#)

b) Sesiones de repaso (en las materias en que sea posible) (*) (#)

c) Ampliación de contenidos; campaña contra la LOGSE (*) (#)

- Juegos de simulación (*) (#) COHESIÓN, ATRACCIÓN, DIFUSIÓN

- Aire libre (*) (#) COHESIÓN, ATRACCIÓN, FORMACIÓN

a) Sección ecológica (*) (#)

b) Acampadas periódicas (*) (#)

c) Grupo de montaña (*) (#)

d) Formación de monitores titulados

- Deportes (*) COHESIÓN, ATRACCIÓN, FORMACIÓN

a) Actividades básicas de cultura física (*) (#)

b) Práctica deportiva colectiva (*)

c) Equipos propios de la asociación (*)

d) Grupos de aficionados

- ...



En negrita: Actividades que requieren un local propio o mejorarían sensiblemente teniéndolo

(*) Actividades completamente públicas, a anunciar mediante carteles, envios postales y/o invitaciones personales

(#) Actividades que podrían comenzar de inmediato




Medios necesarios para mantener un local social




Se considerará un local modesto, de unos 30 m2, ya habitable y con instalación de luz y agua (eventualmente teléfono).



1. Gastos iniciales aproximados (Pts):

- Fianza 70.000

- Gastos de la inmobiliaria 17.500

- Alta luz y agua c. 10.000

- (Seguro de incendios, etc) ?

- Mobiliario mínimo (salvo donaciones) 120.000

- Fondo de reserva 35.000



2. Gastos mensuales aproximados:

- Alquiler + 16% IVA 35.000

- Luz y agua 5.000

- Suministros ?



3. TOTAL GASTOS PRIMER MES: c. 252.500

4. TOTAL GASTOS MESES SUCESIVOS: c. 40.000



5. Medios necesarios:

- Cuotas mensuales: al menos 40.000

- Ingresos por consumición ?



Son necesarias entre 10 y 15 personas dispuestas a pagar entre 3.000 y 4.000 pesetas mensuales, y a hacer un desembolso inicial de unas 20.000 ó 25.000 pesetas.





Conclusión global: un “local social”



Es preciso no dejarse cegar por el deseo de hacer: aunque pueda sostenerse un local, éste es un medio, no un fin; ha de seguirse adelante si con él pueden lograrse fines y abrirse caminos que de otro modo seguirían cerrados, y si el esfuerzo económico y personal no puede encauzarse de otro modo más eficaz.

a) Es necesaria una reflexión previa y colectiva sobre la situación general y sobre los fines de la lucha (no sólo de la lucha que nos empeñamos en llamar “política”).

b) Tal vez sea conveniente además un período de integración PREVIO (actividades conjuntas de varios tipos, implicando a todos), que demuestre no sólo nuestra voluntad real de actuar conjuntamente, sino nuestra capacidad efectiva de hacerlo y de hacerlo en unas líneas precisas que tengan futuro y que no sean la simple reiteración de un ya largo camino sin meta y sin esperanza. Así, el proyectado concierto, actividades culturales y de aire libre, determinadas campañas de agitación y propaganda, podrían hacerse ANTES de dar un paso más estable.

lunes, 19 de abril de 2010

Reflexiones del 2000


1. Dispersión, discrepancia, desorientación y desmoralización parecen definir de nuevo buena parte de nuestro pequeño mundo. No solo aquí, sino sobre todo en el resto de España. Estábamos acostumbrados a esto, aunque pensamos que era posible salir de este círculo vicioso.

2. Conviene analizar la situación, valorar nuestros aciertos y nuestros fallos personales y colectivos, plantear los cambios que puedan ser necesarios, debatir con sinceridad los varios caminos posibles y, sean cuales sean estos, empezar a caminar. No proceder así supondría un regreso quien sabe si definitivo- a la autocomplaciente felicidad sectaria de los distintos caminos fáciles y estériles (nacional-hostelería, fascioturismo, purismo retorico, folclorismo, historicismo, hiperactivismo suicida y demás variantes ciegas o hipócritas).

3. Vivimos en una sociedad que ha cambiado, que sigue cambiando, y debemos ofrecer con coraje una alternativa eficaz, desde nuestros valores esenciales, que pueda comprenderse y que pueda ser atractiva, ha habido concesiones lamentables a nuestros traumas colectivos, a cierta estética, a cierta retorica, a la llamada del pasado, al personalismo, y demás.

4. Proponer en la España de 2000 la acción directa urbana, la política de la nostalgia, el izquierdismo infantil, y demás zarandajas, es una perdida de tiempo o de dinero, salvo que nuestra meta sea seguir felices y contentos en este micro mundo demencial.

5. Queda de hecho en nuestras manos nuestra futura orientación social, moral y cultural aquí, que es tanto como decir nuestra selección de instrumentos y de objetivos a largo plazo. Sea cual sea el horizonte político, si nos falta esto (un mensaje sustancial, unos auditorios mas amplios, unas formas no ya aceptables sino incluso atractivas), no haremos nada de provecho.

6. Tenemos una inmensa ventaja: social y culturalmente prácticamente no hemos existido durante décadas, nuestros valores no se han defendido seriamente en la sociedad, y por lo tanto no tenemos que cargar con demasiados errores propios. Todo esta por hacer.

7. La lógica imponía que empezásemos por el principio, es decir, agrupándonos para desarrollar una acción social realista, para defender valores, ideas y propuestas (lo esencial) y no recuerdos, formas y palabrería huera (lo accesorio). No lo hemos hecho así: ni hemos querido agruparnos para esto (por razones variadas y respetables decisiones personales: pero lo cierto es que ha faltado la voluntad), ni hemos renunciado a los lastres que hacen aun mas difícil "vender" nuestro producto.

8. Es cierto que pueden cometerse errores al abrirnos a la sociedad honestamente y al integrarnos en ella con normalidad. La única manera de no errar es no actuar; incluso puede que así nos sintiésemos mejor: pero es también la manera más segura de condenar al olvido los valores que decimos defender. La ironía, el sarcasmo y la crítica son en este terreno muy fáciles, pero recordemos que solo será aceptable la crítica de quien tenga algo pretendidamente mejor que ofrecer. Del resto, solo son tolerables el silencio o la colaboración.

9. Hay cuatro tipos principales de discrepancia: 1) la de quien se niega a analizar la realidad, 2) la de quien realiza un análisis erróneo, 3) la de quien admite la situación como es pero no acepta las soluciones posibles, y 4) la de quien sabe cual es el camino y la solución pero no quiere actuar en consecuencia. En el fondo, todo se reduce a un solo problema: en España hay camaradas que quieren avanzar y están dispuestos a seguir el camino que exista (mirando adelante, no atrás:), y hay otras personas, que aunque proclamándose camaradas y ostentando incluso formulas y formas históricas, no están dispuestos a los sacrificios de la lucha real (genuinos antifascistas).

10. En lo político, debemos apoyar con energía cualquier solución que pueda hacer llegar lo esencial de nuestros valores al pueblo español. En lo social, lo cultural y lo personal, todos los sacrificios son exigibles en la medida en que se trate de llevar a la práctica esos valores y las soluciones que en cada momento se deriven de ellos.

Hoy como ayer, a un lado de la línea están las dificultades, y esta el único futuro posible; al otro, están las comodidades, y con ellas la marginalidad y la inexistencia a muy corto plazo. Hemos de hablar claro, todos los que tengan algo que decir, brevemente y de una vez por todas. Podemos discrepar en el análisis, y en las propuestas: eso es aceptable; pero no es ni será aceptable la deshonestidad de quien sea perfectamente consciente de que se puede y no se puede hacer, y se niegue a hacerlo alegando cualquier tipo de razones. Hemos perdido demasiado tiempo. Podemos ser incluso buenos amigos si seguimos caminos separados, pero ciertamente no mientras no se aclare esta turbia situación.

Pizarro


Fue entonces que Pizarro se mostró valiente. En medio de sus hombres dio un paso adelante. Con su espada, de un gesto arrogante, trazó una línea sobre la arena de este a oeste. Indicando el sur, declaró: "Camaradas y amigos, de este lado se encuentran la muerte, las penas y el hambre". Después indicó el norte, pisándolo: "Del otro, el placer. Sean testigos de que he sido el primero en la necesidad, el primero en el ataque y el último en la retirada. De este lado se va a España, permaneciendo pobre. Del otro lado, hacia el Perú para volverse rico y llevar la palabra de Cristo. Ustedes eligen".

Pizarro franqueó entonces primero la línea hacia el sur, seguido de 13 de sus hombres. Los otros embarcaron con Tafur.


Esos trece y Pizarro conquistaron Peru.

jueves, 15 de abril de 2010

¿Impunidad para el genocida? No nunca






¿Qué quiere el viento de encono
que baja por el barranco
y violenta las ventanas
mientras te visto de abrazos?

Derribarnos, arrastrarnos.

Derribadas, arrastradas,
las dos sangres se alejaron.
¿Qué sigue queriendo el viento
cada vez más enconado?

Separarnos.

Miguel Hernandez

miércoles, 14 de abril de 2010

Bases para un Proyecto de Asociación y Local Social I


Proyecto de constitución de una Asociación cultural
Propuesta de noviembre de 1998

Premisa

Podemos considerar demostrado que mediante la acción política no conseguiremos el poder a corto o medio plazo; hay que admitir, además, que en general no estaríamos en condiciones de gestionarlo. Deben seguirse, sin abandonar la política, otras vías, que pasan todas por una cierta concordia y unidad de acción frente a los problemas fundamentales, aunque persistan otras graves diferencias. Al margen de otras consideraciones, una de nuestras debilidades es la permanente e incurable división de fuerzas. Este mal no puede ser solucionado desde aqui, pero si pueden limitarse sus efectos.

En esta provincia, existen militantes con una trayectoria más que meritoria, y hay ya, a ese nivel, una cierta comunidad entre muchos de los mismos, prescindiendo de su afiliación concreta y de sus diferencias ideológicas y/o personales.

Aunque puede parecer marginal, ése es un capital indiscutible, una fuente de fuerza. Todos sabemos que la lucha del militante aislado es menos productiva que esa misma actividad con el respaldo, aunque sea moral, de un grupo. Además, ......, las circunstancias son especialmente hostiles, y somos realmente pocos, incluso siendo muy generosos en los límites de ese “grupo” indefinido.

Planteamiento
Se trata de constituir una Asociación que agrupe a todos los militantes “nacionalistas o derecha social” de la provincia, o al menos de la ciudad . Esa agrupación nunca ejercería una actividad política, que seguiría en manos de cada persona y de cada grupo, sino que aspiraría sólo a convertirse en un lugar permanente de encuentro, de camaradería, incluso de diálogo. No es sensato seguir recordando resentimientos viejos o recientes, y este nuevo proyecto podría ser positivo, en concreto, para la lucha política, social o cultural que cada uno desarrolle por su lado.

Objetivos

1. Dar un “hogar” común, moral y también físico, al Area, que ha carecido de él, al menos, desde 1982.
2. Permitir un contacto fluido entre todos , respetando las diferencias pero admitiendo las coincidencias.
3. Servir de alimento y de soporte a las distintas formas de combate, presentes y futuras, permitiendo el apoyo recíproco.
4. Dar mayores facilidades a la formación y enriquecimiento personal que se incorporen a cada grupo, y que con frecuencia pierden con rapidez su ilusión ante el desarraigo y la soledad de la lucha.
5. Proponerse como foro de diálogo en todo nuestro espacio social y político; la asociación no tendría actividades públicas como tal, pero estaría abierta a la pluralidad de alternativas existentes dentro de nuestro mundo.

Medios y fases de realización

1. Definición de las personas dispuestas a participar en una iniciativa de este tipo (la asociación sería, en todo caso, entre personas, no entre grupos).
2. Constitución legal de la Asociación, en primer lugar como Asociación cultural, después, tal vez, con la forma más compleja de sociedad deportivo-recreativa.
3. Definición de los recursos económicos disponibles y, si es posible, alquiler de un local para su uso interno (no sería, en ese sentido, una “sede” política).
4. Gestión y mejora de ese posible local como sede de las actividades propias de la Asociación.
5. Establecimiento de un calendario periódico y serio de actividades en ese sentido.
6. Apoyo a las iniciativas, aunque sean de grupos diversos, en las que todos los militantes coincidan.

ROLDANUS

Hogar “.......”
Propuesta de julio de 1999
1. Objetivos: COHESIÓN, ATRACCIÓN, FORMACIÓN, DIFUSIÓN
a) Desde el punto de vista de los grupos preexistentes
- Cohesionar cada grupo en su interior y todos entre sí
- Mediante una actividad ininterrumpida, e ininterrumpidamente variada, evitar las “jubilaciones” de unos y “reactivar” a otros
b) Desde el punto de vista de la acción social/cultural
- Permitir actividades de todo tipo que atraigan, afiancen y conserven voluntades y personas que de otro modo no podrían ser atraídas, afianzadas y/o conservadas en nuestro entorno
c) Con una perspectiva política
- La actividad social/cultural, con o sin local de este tipo, es el único camino posible para atraer, formar y no perder recursos humanos
- Esas personas serán las llamadas a la tarea política, sea en el plano militante actual sea en un plano de política “real” futura
2. Medios
a) Económicos
- El esfuerzo no puede hacerse restando recursos a los grupos ya existentes. Se trata de obtener aportaciones extraordinarias (pero con un cierto compromiso temporal). No parecen necesarios lujos, sino un lugar conveniente para empezar a trabajar.
- En un segundo momento, que puede ser a muy corto plazo, la actividad podría autofinanciarse, si las actividades realizadas reúnen el suficiente número de personas. Sin embargo, esto no puede darse por supuesto al establecer el presupuesto inicial.
b) Humanos: seriedad colectiva y compromiso individual.
- El local debe tener en todo momento un responsable a su cargo. Sólo con un compromiso de seriedad se puede plantear el proyecto.
- Supone un sacrificio duradero para todos, ya que implica en parte una renuncia al propio tiempo, hasta ahora libre y desde ese punto dedicado a la comunidad; bien es cierto que no son actividades siempre o mayoritariamente políticas, y que estarán en buena medida abiertas al resto de nuestra vida social, pero esto no puede ignorarse.
3. Organización
- Se dispondrá con antelación más que suficiente de un calendario de actividades y propuestas. Podrán añadirse otras, sin más límites que la capacidad colectiva y el respeto a las actividades ya señaladas, que salvo fuerza mayor, y por pequeño que sea el número de participantes, siempre se realizarán.
- La gestión ha de ser clara y sencilla, confiada a personas de común confianza, que dispondrán del presupuesto inicialmente aprobado y podrán autorizar variaciones dentro de esos recursos.
- Cada propuesta y actividad concreta tendrá un responsable, que dará cuentas de la misma.
4. Consideraciones en contra
- Quita tiempo y recursos para la política.
a) No los quita, son recursos económicos y humanos distintos.
b) La política es sólo una parte de nuestra tarea (y esto se ha olvidado demasiado a menudo, con los resultados que conocemos).

- El local supone una carga, las actividades podrían hacerse sin él. Tal vez, pero la experiencia demuestra que no se han hecho. Desde el punto de vista de la dinámica reclutamiento/formación/ilusión, en otros lugares ha demostrado ser útil.

- Nos aisla y convierte en secta, impide que mantengamos una relación normal con el resto de la sociedad. No somos una parte normal de la sociedad actual. Si limitamos nuestros ideales a la fe individual, o si sólo los expresamos en las pocas horas a la semana que convivimos, lo normal es que primero se pierda la ilusión, después se reduzca al mínimo la actividad, y por último se pierdan los ideales. “Liberando” para nosotros una parte de la sociedad podemos aumentar nuestras posibilidades futuras, y si somos sensatos no se dará ese aislamiento.

- Mi grupo es lo único importante, no tengo necesidad de relacionarme o colaborar con gente de la que disiento en temas esenciales. Este sí es un camino sectario, por desgracia mil veces recorrido, y en el que han muerto muchas esperanzas. ¿Existe de verdad algo más que una cuestión de matiz? ¿De verdad es esencial la diferencia? Sobre todo ¿encubrimos diferencias y debilidades personales con diferencias ideológicas?

5. Límite

Las consideraciones en contra no carecen de sentido. Pero ésto no se ha intentado, y puede ser un camino interesante, aunque no sea el camino definitivo hacia la victoria total... Debería fijarse un término temporal al experimento. Si, por ejemplo, en el plazo de un año de esfuerzos rigurosos y coordinados el balance resulta ser negativo, se dará por terminado el intento y se estudiarán otras opciones.

Roldanus

lunes, 12 de abril de 2010

Cree y espera


Katyn, la maldicion de Polonia ¿Accidente o seguimos con la estela del 11 M, Pim Fortuim, Haider...?



Katyn, la matanza que manipuló la izquierda durante 50 años
José Antonio Gundín


La muerte del presidente polaco, Lech Kaczynski, y de casi cien personalidades y dirigentes del país que le acompañaban al estrellarse el avión que les llevaba a la ciudad rusa de Smolensk para rendir homenaje a los veinte mil compatriotas asesinados en los bosques de Katyn, ha causado una gran conmoción internacional no sólo por la dimensión de la tragedia, sino también por la maldición que parece ejercer sobre Polonia aquel episodio histórico, el cual ha marcado de manera indeleble la vida del país durante los últimos 70 años. Sin Katyn y la barbarie que encierran sus fosas no se entendería a la Polonia actual, el prolongado sufrimiento de su pueblo, su obstinada lucha contra el comunismo, su abrazo de la fe católica y su permanente desconfianza hacia sus vecinos europeos que le dieron la espalda.

No les falta razón a los polacos para esa suspica. Katyn apenas si existe para los historiadores europeos, ya no digamos para los libros escolares. A pesar de situarse al mismo nivel de ignominia que otras matanzas del siglo XX, desde Auschwitz hasta los gulag, pasando por la Revolución Cultural, en Europa no se le ha prestado atención alguna y la inmensa mayoría de la gente jamás ha oído hablar de ella. Ni que decir tiene que España no es una excepción. Una película reciente, dirigida por el conocido director polaco Andrzej Wajda, ha permitido a los más jóvenes descubrir, con estupor, la existencia de esta barbarie del siglo XX que fue celosamente ocultada durante 50 años.

Y aquí es donde los intelectuales, los mandarines culturales y los guardianes del canon ideológico entran en escena, para vergüenza general. Al mismo Stalin que ordenaba a su policía secreta masacrar a veinte mil personas indefensas, prisioneras del Ejército Rojo, los poetas occidentales, con Neruda, Alberti y Sartre a la cabeza, componía himnos en loor del dirigente soviético. Por supuesto, cuanto el Ejército nazi descubrió la masacre, nadie creyó a los alemanes y todos dieron por buena la versión del tirano soviético: que los autores habían sido los esbirros de Hitler.

Esta ha sido la versión oficial, universalmente aceptaba por nuestros intelectuales e historiadores, de la masacre de Katyn hasta que en 1990, tras la caída del Muro de Berlín, quedó al descubierto la verdad que tan celosamente se había intentado ocultar y que sólo los polacos sabía sin ningún género de dudas. Fue el propio Gorbachov, con motivo del 50 aniversario de la masacre, quien públicamente reconoció la culpabilidad de Moscú. Veinte años después, hace apenas unos días, Putin pidió perdón por aquell crimen masivo.

Pero, ¿quiénes de nuestra intelectualidad, de nuestros historiadores, de nuestros mandarines cuturales serán capaces de admitir su ominoso silencio? Eso también es memoria histórica. Es lamentable que la tragedia del sábado haya actuado como triste recordatorio de que en Katyn yacen, además de veinte mil polacos salvajemente asesinados, la dignidad de la mayoría de los intelectuales europeos, empezando por los españoles.

http://www.elsemanaldigital.com/blog.asp?idarticulo=106304

jueves, 8 de abril de 2010

¡Ya están aquí!


http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=3410


Moros procedentes de... Austria intentan reconquistar la catedral-mezquita de Córdoba

¡Ya están aquí!






RODOLFO VARGAS RUBIO

Como se sabe, el pasado miércoles santo un grupo de “turistas” musulmanes procedentes de Austria intentaron rezar según sus creencias en el interior de la mezquita-catedral de Córdoba, provocando un altercado con las fuerzas de seguridad al desobedecer las indicaciones de éstas y ser, en consecuencia, expulsados del templo católico. Eran 118, aunque sólo un puñado de ellos se mostró violento. Parece ser que la acción estaba planificada de antemano, ya que fueron penetrando en la catedral por diversas entradas en una acción coordinada mediante walkie-talkies.
Los implicados en el incidente alegaron, sin embargo, que todo fue una reacción espontánea al hallarse en un recinto “en el que se respira espiritualidad”. Pero es muy significativo que esto no haya ocurrido en la catedral de la Almudena, ni en la Sagrada Familia de Barcelona, sino en la catedral cordobesa, que efectivamente fue mezquita, de lo cual es innegable testimonio su estilo arquitectónico predominante. No es, pues, casual este hecho que comentamos y que pone de manifiesto una vez más la pretensión musulmana de que España (o Al-Andalus) pertenece de derecho al Islam.

Puntualicemos de entrada que, si bien es verdad que la actual catedral de Córdoba fue mezquita, no es menos verdad que ésta había sido previamente una basílica cristiana visigoda dedicada al diácono español san Vicente y destruida en 786. Es decir que cuando, tras la conquista de la capital del antiguo califato por Fernando III el Santo en 1236, este rey convirtió la mezquita en catedral, no hizo con ello sino devolver el lugar al culto original para el que fue destinado. Si hubo una usurpación, ésa fue la que realizaron los invasores árabes.

En la actualidad organizaciones musulmanas reclaman que se ceda un espacio de la catedral para el rezo coránico y se comparta así el templo que tantas reminiscencias tiene de su pasado islámico. El obispado ya ha respondido que tal uso compartido de la mezquita-catedral no contribuiría a la pacífica convivencia de cristianos y musulmanes, sino que sembraría confusión y favorecería el indiferentismo religioso. Y no le falta razón. Tal uso compartido ya se dio en el siglo VIII, cuando el moro Muza repartió en 714 el recinto basilical de san Vicente entre musulmanes y cristianos para que pudieran practicar su culto en la parte que les tocó. Se garantizó a los cristianos que serían tolerados mientras pagaran el tributo, pero fueron los seguidores de Mahoma los que en varias ocasiones no respetaron lo establecido y violaron el espacio sagrado de los cristianos, hasta que finalmente se les quitó, siendo demolida la basílica para construir la mezquita, íntegramente consagrada al culto islámico.

También conviene observar que, como en otros capítulos de las relaciones interreligiosas y de la tan cacareada “alianza de civilizaciones” no se da la recíproca de las pretensiones de los musulmanes. Cualquiera les dice, por poner un ejemplo, que se erija un altar para decir misa en la Mezquita Azul de Estambul o en la que Hassan II hizo construir en Rabat. Que un grupo de cristianos se ponga a rezar el rosario en público en cualquier mezquita del mundo islámico y se verá cómo no se van tan de rositas como los “turistas” austro-coránicos. Pruébese a hacer manifestaciones o sentadas ante la Santa Sofía de Estambul para pedir que el gobierno turco restituya esa antigua basílica bizantina a los cristianos, a los que les fue arrebatada a sangre y fuego en 1453, al caer Constantinopla. La policía no tardaría en disolverlas con mucha más contundencia que en Córdoba. Esto pone el dedo en la llaga de la espinosa cuestión de la universalidad de ciertos principios. En el mundo occidental se reconoce plenamente la libertad religiosa, la cual ha adquirido la categoría de un principio inviolable. Pero resulta que los países musulmanes son confesionales, la mayoría de ellos con la prohibición del ejercicio público de cualquier otro culto.¿Por qué la confesionalidad está mal vista en Occidente y, sin embargo se tolera sin chistar que en el mundo islámico sea la norma?

Otro punto preocupante es que los protagonistas del incidente de la catedral de Córdoba no han sido magrebíes o árabes recién llegados de sus tierras de origen. Por el contrario, se trata de jóvenes de la segunda y tercera generación de inmigrantes, que se supone que deberían haberse integrado a las sociedades de los países en europeos en los que han nacido y cuya nacionalidad ostentan. En el caso que nos ocupa se trataba de austríacos, pero éstos, lejos de asimilar los fundamentos de la convivencia sobre los que se asientan las sociedades occidentales, mantienen la mentalidad autóctona de sus mayores. Nadie les dice, por supuesto, que por el hecho de ser austriacos (o franceses o alemanes) tengan que abandonar la religión y las tradiciones en las que han sido criados, pero sí se tiene derecho a esperar de ellos que conformen sus actitudes al modo de ser y vivir nuestro, a nuestras reglas de sociabilidad. No puede permitirse que se perpetúen guetos étnico-religiosos que constituyen focos de desestabilización y de conflicto en nuestra gran comunidad occidental. Sin embargo, es lo que fatalmente ocurre cuando los hijos y nietos de los inmigrantes musulmanes parece que sólo han asimilado algunos aspectos materiales de la cultura occidental (forma de vestir, adelantos técnicos, etc.), pero guardan intacta la repulsión por sus aspectos más substanciales. Ciudades europeas importantes como París, Viena, Amsterdam y Berlín ya cuentan con cinturones de extrarradio en los que este fenómeno se muestra peligrosamente evidente.

No deja de ser irónico que los invasores de la catedral de Córdoba hayan venido de Austria: un país históricamente definido, en contraste con el Islam, como baluarte del cristianismo. Sus señores naturales acabaron siendo los soberanos del Sacro Imperio heredero de la antigua Roma, custodios de la civilización occidental, defensores de la Cristiandad contra la Media Luna. La liberación de Viena en 1683, gracias a la intervención combinada del rey polaco Juan III Sobiesky y del príncipe Eugenio de Saboya, marcó un hito determinante no sólo para Austria, sino para toda Europa, ya que salvó a ésta de ser avasallada por los turcos otomanos y posibilitó la ventajosa paz de Carlowitz (1699), por la que éstos hubieron de renunciar a sus afanes expansionistas y reconocer su derrota definitiva, devolviendo Hungría, Transilvania, Croacia y Eslovenia a Europa. No se olvide tampoco que los Habsburgo eran los campeones del catolicismo e hicieron de Austria una nación cuya identidad se basaba en la fe de Roma.

El problema es que cada vez hay más musulmanes nacidos en Europa y menos europeos. Aquéllos no abortan ni controlan la natalidad. Hoy entran en la mezquita de Córdoba porque la consideran suya; mañana pedirán que se retiren las cruces porque su visión les ofende; pasado mañana exigirán la retirada de los monumentos de los héroes de Mohács, Belgrado, Lepanto: Juan Hunyadi, Skanderbeg, Matías Corvino, Don Juan de Austria, enemigos irreconciliables del Islam; y acabarán acampando en el Vaticano para decirle al Papa que les construya un minarete en la Plaza de San Pedro en lugar del obelisco de Diocleciano. Desgraciadamente, ya cualquier cosa es posible. Por cierto y para terminar: la terminología híbrida “mezquita-catedral” de Córdoba se presta a equívocos, aunque es claro que aquí “mezquita” designa la forma y estilo arquitectónicos del edificio, mientras “catedral” expresa su carácter religioso como sede del obispo cordubense.

martes, 6 de abril de 2010

La cruz de ser blanco en Africa






Los medios locales han recordado que, desde el final del 'apartheid', con la elección de Nelson Mandela como primer presidente negro de Sudáfrica en 1994, unos 3.000 granjeros blancos han sido asesinados en el país, de ellos cuatro desde principios de este año, incluido Terreblanche


Un joven negro de 15 años, que cuidaba el ganado del supremacista blanco más notorio de Sudáfrica, le confesó a su madre que él y otro jornalero lo mataron a golpes porque no les había pagado desde hacía meses y que el homicidio no se inspiró en una canción de la era del apartheid, que instaba a los negros a matar a los agricultores blancos. El secretario general del grupo, Andre Visagie, proclamó que la brutal muerte de Terreblanche fue "una declaración de guerra" de los negros contra los blancos.


Un joven de 15 años le confesó a su madre que él y otro jornalero negro de 28, mataron a golpes a Eugene Terreblanche - APUno tiene 15 y el otro, 28 años. Ambos trabajaban para el supremacista Eugene Terreblanche y juntos confesaron haberlo matado usando un hierro porque no les había pagado desde hacía meses.

La confesión, detallada en una entrevista exclusiva con AP Television News, puso en duda las especulaciones de que el homicidio se había inspirado en una canción de la era del apartheid, que instaba a los negros a matar a los agricultores blancos.

La madre del joven aclaró que su hijo golpeó a Eugene Terreblanche con un hierro, un asesinato brutal que podría elevar las tensiones raciales en Sudáfrica mientras el país se prepara para ser anfitrión de la Copa Mundial de Fútbol.

Eugene Terreblanche, de 69 años, era líder del movimiento de extrema derecha Afrikaner Weerstandsbeweging. La policía dijo que el joven y un hombre de 28 años fueron acusados de asesinato y comparecerán ante la corte el martes.

"Mi hijo admitió que ellos lo mataron", aseguró la madre en su casa, en el municipio Tshing, en las afueras de Ventersdorp.

Indicó que habló con el adolescente en la estación de policía el sábado después de que el joven se entregara junto con el supuesto cómplice. La policía se negó a identificar a los sospechosos por nombre.

El movimiento Afrikaner aseguró que planea manifestarse fuera de la estación policial.

"Esto fue algo innecesario", dijo a The Associated Press el hermano de Terreblanche, Andries Terreblance, mientras estaba sentado en una tumba de mármol gris.

El reducido pero activo movimiento supremacista Afrikaner Weerstandsbeweging se mostró más conciliatorio, al retractarse de las amenazas de vengar la muerte de Terreblanche que había hecho en la víspera.

Un líder regional de AWB, Pieter Steyn, agregó en una rueda de prensa que el grupo rechazaba toda forma de violencia.

El secretario general del grupo, Andre Visagie, le advirtió a los países que participarán en la Copa Mundial que se abstengan de enviar a sus equipos de fútbol a "una tierra de asesinatos".

Miembros del grupo han culpado al líder del Congreso Juvenil Nacional Africano Julius Malema, al mencionar que ofreció un discurso que llevó al asesinato de Terreblanche.

Malema despertó la controversia el mes pasado en la que se incluye la frase "mata al Boer". Boer significa granjero en Afrikaans, el lenguaje de los primeros colonos holandeses, pero que también es un término despectivo usado para referirse a los blancos.

"La muerte de Terreblanche no tiene nada que ver con la canción. Sabemos quién era Terreclanche, su personalidad y cómo se relacionaba con sus empleados. Por lo tanto, la policía debe investigar y buscar a la persona que lo mató", dijo Malema desde Zimbabué.

Terreblanche había sido declarado culpable por un ataque brutal a dos trabajadores negros y fue sentenciado a seis años de cárcel.


El genocidio blanco en Sudáfrica continua: "Kill the boer", "Kill the farmer"

Pretoria, Sudáfrica - El genocidio contra el afrikaans blanco en el sur de África es continuo. Personas brutalmente asesinadas, algunos incluso no tenían nada para ser robado, por bandas armadas de negros, este es el destino de los blancos en Sudáfrica.

En primer lugar el CNA quiere cambiar el nombre de Pretoria por Tswane, Pretoria es una de las últimas ciudades afrikaans que no han cambiado el nombre, lo que es demasiado para el CNA. El nombre de Pretoria dicen que debe cambiarse por Tswane.

Luego está el caso de que la gente de la "Unión de Jóvenes Comunistas", grita "matar a los boer, mata a los agricultores" fuera del Estado Libre afrikaans Voortrekker. Este descarado racismo sigue en Sudáfrica bajo el disfraz de la "transformación".

El discurso de odio más grande proviene directamente del CNA, es decir, de Julius Malema, la juventud del CNA, líder de la liga que diatriba casi a diario contra la minoría blanca de Sudáfrica.

De acuerdo con Julius Malema:

"Ellos no participan en nada que sea de importancia nacional, no observan los días nacionales, no apoyar las iniciativas nacionales,"

"... Ellos no se preocupan por el desarrollo de este país, siempre están obsesionados con el hecho de que van a ser atacados o robados."

Así piensa toda la gente blanca, personas de edad avanzada en su mayoría son torturados hasta la muerte con hierros candentes, la gente es estrangulada con sus propios cables de teléfono, y hay un ataque total contra la cultura del afrikaans y el pueblo afrikaans de Sudáfrica.

Tal vez Julius Malema debe pensar por qué la gente blanca, mientras fue desarmada con las leyes de armas nuevas, tiene miedo de ser atacada. Eso es probablemente porque están bajo la amenaza constante de que Sudáfrica sea la próxima Zimbabwe.

HISTORIA DE LOS BOER




En el siglo XVII, es decir hace más de 300 años, los primeros colonos blancos se asentaron en la parte sur del país. Eran holandeses que buscaban nuevas tierras para establecerse. En aquella época apenas si había nativos en la zona, debido a la dificultad para la emigración de los pueblos negros para poder atravesar los desiertos del norte del país y las bandas de la mosca tse-tse. Los pocos nativos existentes aceptaron fácilmente la dominación blanca, e incluso se fueron mestizando poco a poco durante el transcurso de los siglos, dando lugar al grupo que se denomina hoy "coloreados", que en realidad son los verdaderos nativos de Sudádfrica y no los negros. Los sudáfricanos de color negro son en un 90% descendientes de los negros que emigraron al Sur tras vencer el hombre blanco la plaga de la mosca tse-tse y colonizar el desierto.

Tras un siglo de dominio holandés en el que se había convertido en un paraiso de libertad para los refugiados de las guerras de religión que asolaban Europa (llegaron hugonotes franceses, alemanes, escandinavos conformando un remanso de paz y de tranquilidad espiritual y democrática así como de desarrollo intelectual y empresarial), los británicos asumieron la dirección de la colonia provocando un resentimiento entre ambas comunidades que hizo que un grupo amplio de colonos campesinos ("Boer" significa campesino en holandés) decidieran, a principios del siglo XIX, iniciar una nueva segunda emigración en busca de la tan ansiada libertad, fuera del dominio británico. Es lo que se llamó el "Gran Trekk", donde los líderes boers como Pretorius o Potgieter se convirtieron en míticos caudillos de un pequeño pueblo de apenas unas miles de almas.

Durante décadas pudieron vivir en libertad, manteniendo sus costumbres religiosas y tradiciones morales de honestidad, trabajo, familia y la lengua hasta que el imperialismo británico, volvió nuevamente a atentar contra el pueblo Boer mandando un ejército de medio millón de hombres para doblegar a unas decenas de miles de campesinos con armamento ligero. Tras dos guerras, en las que los británicos incluso utilizaron métodos como el asesinato de mujeres y niños (uno de cada dos niños fueron asesinados y una de cada tres mujeres) para doblegar a los invictos campesinos boers, se impuso la Pax Británica, pero se habían ya sentado las bases para un odio eterno hacia el mundo anglosajón por parte de los boers, que jamás podrán perdonar el genocidio infringido por los británicos.

A principios de este siglo, gracias al esfuerzo colectivo de los boers, el país era un lugar próspero, donde la economía florecía. Los británicos habían tendido que aceptar que los boers cada vez más asumieran el control de su país y para poder dirigirlo se ideó un sistema político basado en la igualdad de las razas pero con un desarrollo por separado, que se le llamó Apartheid. Gracias a este sistema, durante décadas, mientras el resto de Africa se hundía en luchas tribales y hambre, Sudafrica emergía como un coloso entre los paises del mundo, no sólo en Africa.
Pero nuevamente la envidia y la codicia de los grandes capitales decidieron acabar con este pequeño pueblo boer que no participaba de las premisas impuestas por la ONU y no se sentía parte de ningún "Orden internacional" pues sus preocupaciones se reducían a sacar adelante a su familia, a su pueblo y labrar el futuro de los que vendrían. El Capitalismo inició una serie de reformas en los años 70 y 80 que llevaron a la creación de guettos obreros, como cualquier suburbio obrero europeo, donde la droga y la pobreza eran caldo de cultivo para el radicalismo negro, algo que jamás había sucedido mientras los negros estaban en sus zonas tribales, trabajando para ellos mismos o para los colonos blancos.
Es curioso comprobar como, aun habiendo recibido una incesante propaganda, los periodistas que viajaron o los turistas que visitaron Sudáfrica siempre terminaron aceptando que la situación del Apartheid no era del todo mala. Y es que la mayoría de los críticos contra el Apartheid jamás estuvieron en el país ni lo han conocido. Un caso concreto es el del periodista español Alfonso Rojo, nada sospechoso de filoracista, que visitó Sudáfrica durante varias semanas justo antes de ceder De Klerk el gobierno a Mandela y sus secuaces. Sus crónicas terminaron por reflejar una clara simpatía por el pueblo Boer, y su libro ""La odisea de la tribu blanca" es claramente proboer.