jueves, 9 de diciembre de 2010

Juan Ignacio asesinado por la oscuridad




Muerte de voluntad. Ésta sí que es bella, camarada Eugenio, porque la buscas tú y te la impones con voluntad. Mueres bajo el sol o bajo las estrellas. Pero mueres en combate y tu sangre se hace fértil como un primavera. Nadie dice nada. Sólo tus camaradas alzan el brazo, escriben tu nombre en letras de oro y gritan: PRESENTE
Tienen los ojos brillantes y no lloran porque han de honrarte con fiestas de pólvora y asalto.
Media hora después cantan un himno.
Y en las estrofas del himno estás tú - PRESENTE-.
Dos horas después están encarcelados.
Y tú con ellos - PRESENTE -.
Y siempre tú - PRESENTE -
Con tú último gesto - PRESENTE -,
con tú última y eterna sangre - PRESENTE.

Rafael García Serrano

No hay comentarios: