miércoles, 9 de junio de 2010

Progresismo y Judaismo Internacional frente a Estado-Nacion Israeli






El Conflicto de Oriente Medio entre judíos y palestinos esta desembocando en un enfrentamiento real que desde hace décadas se lleva larvando. La quiebra de la propia idiosincrasia del pueblo judío como pueblo internacional por mandato divino (Diáspora) o por convicciones internacionalistas progresistas frente a aquellos que pretenden el establecimiento real, y definido del estado de Israel, hogar obligado de todos los judíos según la reivindicación sionista nacionalista . El enfrentamiento en principio, para el lector no leído, puede parecer una incoherencia, pero quien conozca un poco la historia del pueblo judío estimara la lógica de este enfrentamiento. Cuando no existía un estado que físicamente delimitara los dominios del pueblo judío el sionismo no era tomado como una amenaza para algunos judios, la propia realización de ese objetivo unía al pueblo desde el punto de vista internacional, hoy día aunque siguen existiendo esos lazos internacionales, Israel es un problema para aquellos que siguen influyendo de manera internacional y que consideran que la diáspora y el internacionalismo judío es un mandato de Iahvé y que el propio Estado Judío delimitado por fronteras reales y físicas es una blasfemia (judíos ortodoxos), y una atrocidad para los judíos liberales-progresistas que les perjudica en su vida diaria y como colectivo integrado en diversas naciones. Existen opiniones enfrentadas presentamos algunos ejemplos:


"Puede parecer una paradoja que judíos estén en contra del sionismo y tengo que aclarar que no todos los judíos son sionistas, esto es una mancha sobre el judaísmo. Sionismo y judaísmo no son sinónimos"

“Aquí no tenemos que fundar nuestro estado, sino que llevarnos bien en el estado donde vivimos, si tratamos de hacer un estado propio entramos en rebelión con los valores divinos y las consecuencias serán terribles. No tenemos derecho a tener un régimen propio en Palestina y el Sionismo es un movimiento reciente y antirreligioso que no acepta que el exilio sea producto de la voluntad divina y con esto se están rebelando ante Dios”,

Rabino Ahron Cohen

"Israel actúa en nombre de todos los judíos del mundo, pero muchísimos consideramos un error tremendo su política: por la violencia que genera y porque nos perjudica gravemente", explica, en conversación telefónica desde Montreal, Yakov Rabkin, catedrático de Historia de la Universidad de Montreal y autor de La amenaza interior. Historia de la oposición judía al sionismo, publicada en España por Hiru.

"Muchos de los autoproclamados portavoces de la comunidad judía en el mundo son en realidad portavoces del Estado de Israel pero, en los países democráticos, las comunidades culturales o religiosas no necesitamos portavoces", añade Rabkin. Y agrega: "Los demás somos gente corriente y no nos organizamos tanto ni tenemos tanto dinero, pero somos la mayoría".

"Creo que hay una mayoría silenciosa de judíos en el mundo que apoya la aplicación de los derechos humanos para toda la gente", recalca CecilieSurasky, portavoz de Voz Judía para la Paz, organización con sede en California. "El problema es que una minoría de extrema derecha ha logrado imponer su agenda mientras los judíos no militantes están en los márgenes. Sucesos como los de estos días en Gaza convencen a los judíos que hasta ahora han estado callados de que deben levantarse y decir basta".

Más de 340 profesionales judíos han firmado un manifiesto que pretenden publicar como "carta abierta a los soldados israelíes" en periódicos de este país contra la campaña militar en curso y los "crímenes de guerra" y las "atrocidades".

"Un Estado judío es intrínsecamente racista y no puede ser democrático porque por definición discrimina a todos los que no son judíos"

"Esta actividad criminal no hace nada para mejorar el bienestar y la salud de los judíos. Al contrario: desde Sderot hasta Sidney, pasando por Ashkelon y Amsterdam, todos nos beneficiaremos de que haya justicia para los palestinos", recalca este llamamiento a la insumisión impulsado, entre otros, por Judíos Americanos por una Paz Justa.

"Un Estado judío es intrínsecamente racista y no puede ser democrático porque por definición discrimina a todos los que no son judíos", opina desde Canadá Diana Ralph, coordinadora de Voces Independientes Judías. "El sionismo es desde su inicio un proyecto imperalista y racista condenado al fracaso si no fuera por el apoyo masivo de EEUU y sus aliados"

Jonathan Ben-Artzi, sobrino del halcón Benjamin Netanyahu, que ha hecho un llamamiento al Gobierno de EEUU: "Hablo como un israelí que apela a los estadounidenses para decirles que no tienen que apoyar ciegamente a Israel. Las acciones de Israel no son todas santas (...) A veces es necesario que se dirijan con firmeza a Israel y nos digan, le digan a nuestro Gobierno, que ponga fin a sus acciones."

Abraham Burg, ex presidente del Parlamento de Israel, de la Agencia Judía y de la Organización Sionista Mundial, ha abjurado de manera estruendosa del sionismo y trata de agitar a la sociedad israelí para que empuje hacia un cambio de rumbo radical. De lo contrario, advierte, Israel no tiene ningún futuro.
La crítica de Burg va a la raíz del sionismo mismo: ha llegado a decir que la presión que observa en Israel contra los árabes tiene paralelismos con la que sufrieron los judíos en los regímenes nacional-socialistas antes de la Segunda Guerra Mundial. Su tesis es que Israel, en su actual formato que privilegia a los judíos, sólo puede sostenerse a través de la violencia y augura que esta será cada vez más brutal.

"¡Hannah Arendt tenía razón! Ella advirtió exactamente qué iba a pasar: es imposible que este Estado viva en paz. Y los judíos de todo el mundo pagamos las consecuencias", concluye Rabkin. La consecuencias, aclara, es el aumento de ataques e intimidación contra los judíos en todo el mundo y la minimización del Holocausto.
"Hay una gran confusión entre los términos israelí, judío y sionista. El propio Estado de Israel la fomenta, pero es muy peligrosa", lamenta. Y concluye: "El antisemitismo tradicional sigue existiendo, pero ya no es la mayor causa de acoso a los judíos. Ahora, el principal riesgo de sufrir una agresión son represalias por la política de Israel".


“¿Algo que decir sobre Israel? –pregunta el rabino a la veterana periodista.
-“Dígales que se vayan de una vez de Palestina” -responde Helen.
-“¿Algún comentario mejor?”-insiste Nesenoff.
-“Recuerde: esa gente está siendo ocupada. Y es su tierra. No es Alemania, no es Polonia” –contesta crispada la corresponsal.
-“Entonces, ¿a dónde deberían ir?” –cuestiona el rabino.
-“A casa” –dice la señora Helen.
-¿Y dónde está su casa”- inquiere el rabino.
-“En Alemania, Polonia, América, el resto del mundo” –finaliza la periodista.

HELEN THOMAS

Rubén Kaplan El embuste de la “flotilla de la libertad”

El sofisma de llamar “Flotilla de la libertad” a las naves que intentaron desafiar en una actitud nítidamente provocadora, el bloqueo de Gaza impuesto oportunamente por Israel para evitar el contrabando de armas destinadas al movimiento terrorista Hamas, quedó evidenciado, cuando efectivos de la Fuerza Naval israelí, al intentar abordar desde helicópteros “Iansuf”, (Búho) el navío de bandera turca “Mavi Marmara” para su inspección, fueron brutalmente agredidos con barras metálicas, cachiporras y cuchillos por los “pacifistas” que integraban la nutrida delegación de activistas pro-palestinos. Según el Acuerdo Interino firmado por la Autoridad Palestina e Israel, refrendado por la comunidad internacional, el mar frente a la costa de la Franja de Gaza está sometido al control naval israelí y el Estado judío está encargado de mantener la seguridad en el área.

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