lunes, 14 de junio de 2010

Disculpas de Eduardo Garcia Serrano y articulo




Eduardo García Serrano | Rosa Díez seduce a la derecha
Redacción | Minuto Digital

Decía Angel Ganivet que “España es un país absurdo y metafísicamente imposible”. Tenía razón mi maestro y colega regeneracionista. La prueba empírica de su definición nos la ofrece hoy la fascinación electoral de la derecha sociológica con Rosa Díez. Mientras ella estará sintiendo el estremecimiento de placer que se experimenta al dominar la inteligencia de otros en pos de sus propios intereses, yo barrunto ante ella la cómica sensación que se experimenta siempre ante el peligro de lo absurdo. Porque absurdo es que Rosa Díez se haya convertido en la gran esperanza electoral de la derecha sociológica española.

Si la sociedad española fuera lógica y España un país metafísicamente posible, Rosa Díez sería la opción electoral racional y natural del socialismo jacobino legítimamente desencantado y cabreado con el PSOE de ZP. Pero no, en España es la derecha sociológica la que cuelga sus esperanzas electorales, como una vela sin viento, de la raquítica figura de Rosa Díez.

La génesis de la pérdida del mapa y de la brújula, del GPS y de los puntos cardinales de la derecha sociológica data de la podredumbre ideológica del PP y de la ruptura de la relación entre la necesidad y la cosa o persona necesitada. De ahí que la derecha española lleve muchos años ofreciéndose, como Ifigenia en Aulide, para ser sacrificada, hasta ahora en los altares del PP, y a partir de ahora en los de Rosa Díez.

Lo más difícil es hacer evidente lo que nos pasa, y lo que le pasa a la derecha sociológica española es que se ha convertido en una marioneta electoral porque lleva muchos años proclamando aquello en lo que, de verdad, no cree y actuando como si deseara creerlo. Claro que todo depende de la actitud interior, y cuando la voluntad no es fuerte en lugar de empujarte te detiene. Por eso ahora la derecha sociológica se detiene ante los altares de UPy D para ofrecerle a Rosa Díez su desencanto y el estrago de sus ilusiones perdidas en el PP sin querer, no ya ver, ni siquiera oír que Rosa Díez nace del mismo semen envenenado que engendró la alianza de separatistas y socialistas en Vascongadas, donde ella sirvió como ministrilla/consejera de un gobierno autonómico traidor a España y que, después de aquella gloriosa servidumbre a lo que más detesta la derecha sociológica española, el separatismo, Rosa Díez se deslizó siempre por los pasillos del PSOE sin más compañía que su intrigante interés hasta conseguir ser eurodiputada. Y allí, en el Parlamento Europeo, de súbito, le entraron unas irrefrenables ganas de hacer pipí justo a la hora en la que la Eurocámara votaba en sesión solemne la internacionalización de las aspiraciones políticias de ETA, que habían sido llevadas hasta allí por su partido, el PSOE. Con lo cual Rosa Díez se abstuvo. Se abstuvo no de hacer pipí, sino de votar NO porque su partido, o sea el PSOE, le había ordenado que si no quería votar SI, se desmayase o se fuese al water. Cualquier cosa antes que romper la disciplina de voto socialista, y Rosa Díez es muy disciplinada a la hora de proteger sus intereses.

La derecha sociológica abomina, por ejemplo, de lo que un par de lesbianas murcianas le acaba de hacer al juez Ferrín Calamita por negarse a satisfacer de inmediato la adopción de una niña por parte de estas dos amiguitas de los placeres sáficos. Pues bien, una de estas lesbianas es Vanesa de las Heras Hermosilla, candidata al Congreso de los Diputados por la lista de Rosa Díez en Murcia. Es sólo un ejemplo de la absurda fascinación de la derecha sociológica española con Rosa Díez. Pero hay más, muchos más. Tantos que un servidor barrunta ante Rosa Díez la cómica sensación que se experimenta siempre ante el peligro de lo absurdo.

No hay comentarios: