martes, 6 de abril de 2010

La cruz de ser blanco en Africa






Los medios locales han recordado que, desde el final del 'apartheid', con la elección de Nelson Mandela como primer presidente negro de Sudáfrica en 1994, unos 3.000 granjeros blancos han sido asesinados en el país, de ellos cuatro desde principios de este año, incluido Terreblanche


Un joven negro de 15 años, que cuidaba el ganado del supremacista blanco más notorio de Sudáfrica, le confesó a su madre que él y otro jornalero lo mataron a golpes porque no les había pagado desde hacía meses y que el homicidio no se inspiró en una canción de la era del apartheid, que instaba a los negros a matar a los agricultores blancos. El secretario general del grupo, Andre Visagie, proclamó que la brutal muerte de Terreblanche fue "una declaración de guerra" de los negros contra los blancos.


Un joven de 15 años le confesó a su madre que él y otro jornalero negro de 28, mataron a golpes a Eugene Terreblanche - APUno tiene 15 y el otro, 28 años. Ambos trabajaban para el supremacista Eugene Terreblanche y juntos confesaron haberlo matado usando un hierro porque no les había pagado desde hacía meses.

La confesión, detallada en una entrevista exclusiva con AP Television News, puso en duda las especulaciones de que el homicidio se había inspirado en una canción de la era del apartheid, que instaba a los negros a matar a los agricultores blancos.

La madre del joven aclaró que su hijo golpeó a Eugene Terreblanche con un hierro, un asesinato brutal que podría elevar las tensiones raciales en Sudáfrica mientras el país se prepara para ser anfitrión de la Copa Mundial de Fútbol.

Eugene Terreblanche, de 69 años, era líder del movimiento de extrema derecha Afrikaner Weerstandsbeweging. La policía dijo que el joven y un hombre de 28 años fueron acusados de asesinato y comparecerán ante la corte el martes.

"Mi hijo admitió que ellos lo mataron", aseguró la madre en su casa, en el municipio Tshing, en las afueras de Ventersdorp.

Indicó que habló con el adolescente en la estación de policía el sábado después de que el joven se entregara junto con el supuesto cómplice. La policía se negó a identificar a los sospechosos por nombre.

El movimiento Afrikaner aseguró que planea manifestarse fuera de la estación policial.

"Esto fue algo innecesario", dijo a The Associated Press el hermano de Terreblanche, Andries Terreblance, mientras estaba sentado en una tumba de mármol gris.

El reducido pero activo movimiento supremacista Afrikaner Weerstandsbeweging se mostró más conciliatorio, al retractarse de las amenazas de vengar la muerte de Terreblanche que había hecho en la víspera.

Un líder regional de AWB, Pieter Steyn, agregó en una rueda de prensa que el grupo rechazaba toda forma de violencia.

El secretario general del grupo, Andre Visagie, le advirtió a los países que participarán en la Copa Mundial que se abstengan de enviar a sus equipos de fútbol a "una tierra de asesinatos".

Miembros del grupo han culpado al líder del Congreso Juvenil Nacional Africano Julius Malema, al mencionar que ofreció un discurso que llevó al asesinato de Terreblanche.

Malema despertó la controversia el mes pasado en la que se incluye la frase "mata al Boer". Boer significa granjero en Afrikaans, el lenguaje de los primeros colonos holandeses, pero que también es un término despectivo usado para referirse a los blancos.

"La muerte de Terreblanche no tiene nada que ver con la canción. Sabemos quién era Terreclanche, su personalidad y cómo se relacionaba con sus empleados. Por lo tanto, la policía debe investigar y buscar a la persona que lo mató", dijo Malema desde Zimbabué.

Terreblanche había sido declarado culpable por un ataque brutal a dos trabajadores negros y fue sentenciado a seis años de cárcel.


El genocidio blanco en Sudáfrica continua: "Kill the boer", "Kill the farmer"

Pretoria, Sudáfrica - El genocidio contra el afrikaans blanco en el sur de África es continuo. Personas brutalmente asesinadas, algunos incluso no tenían nada para ser robado, por bandas armadas de negros, este es el destino de los blancos en Sudáfrica.

En primer lugar el CNA quiere cambiar el nombre de Pretoria por Tswane, Pretoria es una de las últimas ciudades afrikaans que no han cambiado el nombre, lo que es demasiado para el CNA. El nombre de Pretoria dicen que debe cambiarse por Tswane.

Luego está el caso de que la gente de la "Unión de Jóvenes Comunistas", grita "matar a los boer, mata a los agricultores" fuera del Estado Libre afrikaans Voortrekker. Este descarado racismo sigue en Sudáfrica bajo el disfraz de la "transformación".

El discurso de odio más grande proviene directamente del CNA, es decir, de Julius Malema, la juventud del CNA, líder de la liga que diatriba casi a diario contra la minoría blanca de Sudáfrica.

De acuerdo con Julius Malema:

"Ellos no participan en nada que sea de importancia nacional, no observan los días nacionales, no apoyar las iniciativas nacionales,"

"... Ellos no se preocupan por el desarrollo de este país, siempre están obsesionados con el hecho de que van a ser atacados o robados."

Así piensa toda la gente blanca, personas de edad avanzada en su mayoría son torturados hasta la muerte con hierros candentes, la gente es estrangulada con sus propios cables de teléfono, y hay un ataque total contra la cultura del afrikaans y el pueblo afrikaans de Sudáfrica.

Tal vez Julius Malema debe pensar por qué la gente blanca, mientras fue desarmada con las leyes de armas nuevas, tiene miedo de ser atacada. Eso es probablemente porque están bajo la amenaza constante de que Sudáfrica sea la próxima Zimbabwe.

HISTORIA DE LOS BOER




En el siglo XVII, es decir hace más de 300 años, los primeros colonos blancos se asentaron en la parte sur del país. Eran holandeses que buscaban nuevas tierras para establecerse. En aquella época apenas si había nativos en la zona, debido a la dificultad para la emigración de los pueblos negros para poder atravesar los desiertos del norte del país y las bandas de la mosca tse-tse. Los pocos nativos existentes aceptaron fácilmente la dominación blanca, e incluso se fueron mestizando poco a poco durante el transcurso de los siglos, dando lugar al grupo que se denomina hoy "coloreados", que en realidad son los verdaderos nativos de Sudádfrica y no los negros. Los sudáfricanos de color negro son en un 90% descendientes de los negros que emigraron al Sur tras vencer el hombre blanco la plaga de la mosca tse-tse y colonizar el desierto.

Tras un siglo de dominio holandés en el que se había convertido en un paraiso de libertad para los refugiados de las guerras de religión que asolaban Europa (llegaron hugonotes franceses, alemanes, escandinavos conformando un remanso de paz y de tranquilidad espiritual y democrática así como de desarrollo intelectual y empresarial), los británicos asumieron la dirección de la colonia provocando un resentimiento entre ambas comunidades que hizo que un grupo amplio de colonos campesinos ("Boer" significa campesino en holandés) decidieran, a principios del siglo XIX, iniciar una nueva segunda emigración en busca de la tan ansiada libertad, fuera del dominio británico. Es lo que se llamó el "Gran Trekk", donde los líderes boers como Pretorius o Potgieter se convirtieron en míticos caudillos de un pequeño pueblo de apenas unas miles de almas.

Durante décadas pudieron vivir en libertad, manteniendo sus costumbres religiosas y tradiciones morales de honestidad, trabajo, familia y la lengua hasta que el imperialismo británico, volvió nuevamente a atentar contra el pueblo Boer mandando un ejército de medio millón de hombres para doblegar a unas decenas de miles de campesinos con armamento ligero. Tras dos guerras, en las que los británicos incluso utilizaron métodos como el asesinato de mujeres y niños (uno de cada dos niños fueron asesinados y una de cada tres mujeres) para doblegar a los invictos campesinos boers, se impuso la Pax Británica, pero se habían ya sentado las bases para un odio eterno hacia el mundo anglosajón por parte de los boers, que jamás podrán perdonar el genocidio infringido por los británicos.

A principios de este siglo, gracias al esfuerzo colectivo de los boers, el país era un lugar próspero, donde la economía florecía. Los británicos habían tendido que aceptar que los boers cada vez más asumieran el control de su país y para poder dirigirlo se ideó un sistema político basado en la igualdad de las razas pero con un desarrollo por separado, que se le llamó Apartheid. Gracias a este sistema, durante décadas, mientras el resto de Africa se hundía en luchas tribales y hambre, Sudafrica emergía como un coloso entre los paises del mundo, no sólo en Africa.
Pero nuevamente la envidia y la codicia de los grandes capitales decidieron acabar con este pequeño pueblo boer que no participaba de las premisas impuestas por la ONU y no se sentía parte de ningún "Orden internacional" pues sus preocupaciones se reducían a sacar adelante a su familia, a su pueblo y labrar el futuro de los que vendrían. El Capitalismo inició una serie de reformas en los años 70 y 80 que llevaron a la creación de guettos obreros, como cualquier suburbio obrero europeo, donde la droga y la pobreza eran caldo de cultivo para el radicalismo negro, algo que jamás había sucedido mientras los negros estaban en sus zonas tribales, trabajando para ellos mismos o para los colonos blancos.
Es curioso comprobar como, aun habiendo recibido una incesante propaganda, los periodistas que viajaron o los turistas que visitaron Sudáfrica siempre terminaron aceptando que la situación del Apartheid no era del todo mala. Y es que la mayoría de los críticos contra el Apartheid jamás estuvieron en el país ni lo han conocido. Un caso concreto es el del periodista español Alfonso Rojo, nada sospechoso de filoracista, que visitó Sudáfrica durante varias semanas justo antes de ceder De Klerk el gobierno a Mandela y sus secuaces. Sus crónicas terminaron por reflejar una clara simpatía por el pueblo Boer, y su libro ""La odisea de la tribu blanca" es claramente proboer.

3 comentarios:

Uno Di Noi dijo...

Es curioso negros en un país de blancos; Ayudas sociales, una infinidad de organismos de ayuda, una preocupación constante sobre su estado.
Blancos en un país de negros; Hay que matarlos por que este no es su país no se merecen nada y en caso de que les permitamos vivir, que se adapten al 100% y por supuesto no tienen derecho a nada.

Anónimo dijo...

Me gustaría aportar un hilo con mucha información respecto al genocidio afrikáner. Actualizada diariamente.

http://www.mediavida.com/foro/6/genocidio-afrikaner-sudafrica-382158/

Muchas gracias.

Drake dijo...

Les aseguro que los negros nunca han tenido ni tendran el control de sudafrica. Les aseguro que estos negros tontos estan siendo utilizados por otros blancos que canalizan el resentimiento y la frustracion para destruir al afrikaner y de ese modo poseer sus tierras. Yo personalmente veo detras de esto,la mano destructora del socialismo.