sábado, 15 de agosto de 2009

Reflexiones, presentacion en Alicante. Hasta septiembre


Gracias a los organizadores de las jornadas, Asociacion Alfonso X, por su hospitalidad, afabilidad y buen hacer.

Relación y resumen de antiguos textos en respuesta a las cuestiones de debate.

http://exromalux.blogspot.com/

Ideas, valores y principios de una derecha social en un mundo en crisis

La preexistencia de un substrato cultural diferenciado y de una comunidad que lo haga suyo es necesario y fundamental para el desarrollo de un movimiento político viable.

“la peor combinación posible es una imagen pública radical o poco tranquilizadora acompañada por una marginación política y unida a un desempeño ineficaz, cuando no catastrófico, de los eventuales cargos públicos obtenidos.” Ex Roma Lux. Una derecha social, una opcion politica

DIEZ REFLEXIONES PRÁCTICAS

1. La primera regla de la acción es el análisis luminoso, objetivo, sereno y sincero de la realidad, es decir tanto de las fuerzas enemigas como de los recursos propios. Si los objetivos no responden a los medios, el resultado inevitable es la frustración.

2. La segunda regla de la acción es la definición de los objetivos reales de la lucha y su asunción por el grupo. Los objetivos no pueden quedar en un nivel teórico, sino que deben ser su plasmación efectiva en un momento y un lugar concretos. Aspiramos siempre al máximo bien para nuestra patria, pero ese objetivo se expresa de manera diferente en cada momento, y confundir los ideales y sus formas pasadas con su aplicación posible es un error, o la primera trinchera de la cobardía.

3. La tercera regla de la acción revolucionaria es la flexibilidad: si cambia la realidad o si los medios disponibles no aseguran los objetivos previstos, debe replantearse íntegramente la tarea. Solo los aficionados ignoran la realidad.

4. Lo mejor es enemigo de lo bueno. Si se ha de hacer política, encerrarse en posiciones ideológicamente seguras pero socialmente impracticables lleva a la catástrofe, y es una muestra de debilidad y de una defectuosa formación moral y política. Hay que saber distinguir lo esencial de lo accesorio, o en todo caso hay que seguir a quien sepa distinguirlo.

5. Puede existir una opción política, una opción social, una opción cultural. Conviene saber que estamos haciendo en cada momento, y no confundir las verdaderas tareas con los gustos personales, el placer con el deber. Si logramos asumir el deber como placer, y evitamos fingir que determinados placeres individuales son deberes colectivos, estaremos más cerca del triunfo.

6. La preexistencia de un substrato cultural diferenciado y de una comunidad que lo haga suyo es necesario y fundamental para el desarrollo de un movimiento político viable.

7. Antes de aspirar a dirigir un país, debemos ser capaces de gestionar una pequeña comunidad; y antes de eso cada uno ha de ser capaz de gestionar con seriedad su propia vida, sin dejarse llevar por el sistema, por impulsos caprichosos o por una indigestión doctrinal. Hacer, hablar, saber o pensar es importante, pero es más importante vivir ocupando un lugar correcto.

8. Hay tres vías de lucha: participación política, lucha cultural y radicación social. Todo descansa sobre la lucha interior, la manera en que cada militante vive efectivamente con lo que dice creer. No podemos disociar nuestra vida privada del compromiso con la comunidad.

9. Comunidad militante implica camaradería, y ambas son armas de las que el sistema no dispone y nosotros si. La fidelidad a esta visión del mundo no es posible en quien sea incapaz de rigor y fidelidad personal.

10. Es necesarios huir de la mundializacion-modernidad, es decir, de sus valores éticos, creando así zonas de calma en un mar social adverso. Hay que conocer la sociedad y no cerrar los ojos a la realidad: para cambiarla. Si la comunidad militante reproduce de nuevo defectos de la sociedad, todo éxito será estéril. Nada es posible hoy fuera del hiriente realismo, basado en la coherencia personal. Cerrar los ojos a la realidad es fácil pero inútil.



VISION DEL MUNDO RESUMEN


Una visión del mundo: los valores propios de nuestra civilización en sus momentos de vigor, es decir

- El hombre, ser espiritual, trascendente, único. Negación del materialismo.
- El hombre, ser esencialmente comunitario. Comunidad natural como paradigma de la justicia social; negación del individualismo
- España como nación en el contexto de Europa, como producto histórico de nuestra cultura milenaria, de sus factores materiales y espirituales, de la tradición que forma parte de nuestra identidad individual y colectiva.

VALORES


Nuestro camino de futuro es el realismo -político, social, cultural, económico. Cambiaremos la realidad haciendo vivos en nosotros los valores que consideramos positivos, superiores, naturales.

Pero no lo haremos si
a) negamos la realidad o b) carecemos nosotros, como élite alternativa, de esos valores.

No hablo de ideas políticas ni de gilipolleces historicistas. hablo de valores.


Los primeros, necesarios para hacernos eficaces en este mundo de mediocres, los que nos deben distinguir, con 1) el espíritu comunitario, 2) la lealtad y la disciplina, basadas en la jerarquía, y 3) una organización antiburguesa, antimaterialista, radicalmente espiritualmente de cada una de nuestras vidas.

Comunidad implica convivencia, familia y entrega.

Disciplina, lealtad y jerarquía implica aceptación total de una mutua subordinación. Aparte de los problemas tradicionales del facherío, yo ya se que esto va en contra del espíritu espontáneo, individual, atrevido y disperso de la ESO. pero es lo que hay.

Una vida antiburguesa, para un futuro dirigente de nuestro pueblo, implica entrega total y sacrificio total de las propias y míseras codicias.




1. ANALISIS ELECTORAL

• Aumento de votos de los diferentes partidos y del “área” en general.

• ¿Han calado realmente entre el electorado las campañas realizadas por los partidos?

• ¿Es posible continuar con esta tendencia al alza?

• ¿Perspectivas de unidad o triunfo de un proyecto?

¿QUIENES SOMOS?

1) La mirada en el pasado: nuestros abuelos crearon alternativas a la realidad de su presente, nosotros hemos preferido mirarlos a ellos y no a nuestro presente.

2) El irrealismo cultural: Hemos sobrevivido con los restos de lo que fue una alternativa cultural, sin considerar su total alejamiento de la cultura real de hoy.

3) El irrealismo social: seguimos repitiendo formulas de hace 80 años.

4) El irrealismo político seguimos creyendo que nos falta solo llegar al pueblo, y que con medios de comunicación nuestro mensaje convencería a las masas. Pero no es cierto, también el mensaje político responde al pasado.

5) La unidad no ha existido nunca. En ocasiones. La dispersión de fuerzas, debido a patrañas retóricas, ha impedido la eficacia.

6) cuando se ha actuado con realismo político, social y cultural, sin complejos históricos y acumulando todas las fuerzas hemos triunfado, pero a continuación lo hemos estropeado con:

• Escisiones ideológicas
• Purismos “históricos” o “estéticos”
• Divisiones personales
• Crisis de imagen por actitudes ilegales o impresentables.




POLITICA DE DERECHA NACIONAL DESDE 1975


Marginalidad: vivir al margen de las demandas sociales, políticas y culturales, al margen de la realidad. Somos marginales, y sin dejar de serlo iremos hacia atrás.

MARGINALIDAD

IMPUESTA POR EL SISTEMA

• Silencio en los medios
• Desprestigio
• No Financiación
• Represión activa

ES CIERTO; pero fue hecha posible apoyada, favorecida por la marginalidad.

BUSCADA POR NOSOTROS

- Errores

Políticos: División, imagen, pasividad, Golpismo
Sociales: pensar única y exclusivamente en la política
Culturales: Abandono casi total

- Historia: Referencia exclusiva

- Ilegalismo

- Estética violenta

- Comodidad: un problema silenciado—Es mas fácil militar en la marginalidad que dar la cara y responder a los problemas sociales reales.










LA MARGINALIDAD UN CIRCULO VICIOSO PERFECTO.
UN POZO SIN FONDO


- CIEGOS A LA REALIDAD
- APLICAR FORMULAS IRREALES
- USAR FORMAS/EXPRESIONES CONTRAPRODUCENTES
- EFECTOS NULOS O NEGATIVOS
- LA CULPA ES DEL SISTEMA
- IRREALISMO MAS RADICAL
- MENOS CONTACTO CON LA SOCIEDAD
- MAS FRACASOS
- ……


LA PIRAMIDE DEL ÉXITO


2. ANALISIS DE LA REALIDAD
3. AUTOCRITICA errores, debilidades
4. POSIBLES SOLUCIONES
5. CONCENTRAR MEDIOS
6. PRIMEROS EXITOS
7. SOCIEDAD
8. CULTURA
9. POLITICA (Ultimo peldaño)






UNA ESTRATEGIA

Que acerque a los portadores de la doctrina al control de la sociedad, la cultura, la economía y el poder político. REALISMO es la palabra clave. Se trata de AVANZAR y el horizonte final es la política.

HACIA EL ÉXITO

-Una meta
- Un camino
- Medios:

Unidad de acción política, de pensamiento, de vida.
Organización
Actividad de difusión



La unidad es necesaria para:

• Funcionar con eficacia
• Dar imagen coherente
• Dar imagen atractiva a la mayor cantidad posible de gente

PREMISAS DE LA UNIDAD

• CONOCERSE: Hablar claro, actuar con publicidad y honestidad
• ACEPTARSE: Autocrítica
• TRABAJAR: Buscar camino común y eficacia, ser coherentes al empezarlo






RESUMEN DE ESTRATEGIA


LO BUENO—Todo lo que acerca nuestros valores y nuestras ideas tener mas fuerza política, social, económica y cultural.

VALORES Visión del mundo + IDEAS doctrina, ideología: Esencia del Movimiento

LO MALO—Todo lo que impide que nuestros valores y nuestras ideas tengan fuerza política, social, económica y cultural.


Para evitar LO MALO, es decir para salvar la ESENCIA hay que encontrar las FORMAS mas aceptables en la actual situación social.

El resto, es decir, creer que otras FORMAS históricas son mejores o son parte de la ESENCIA nos lleva al SUICIDIO.



CAMINO DE LA EFICACIA

• Difícil
• Largo
• Con muchas paradas

Eficacia social primero----- Después eficacia política


A) Empezar por el trabajo social

Necesitamos hacer útiles y atractivos:

Medios
Asociaciones
Contactos
Locales
Y sobre todo personas que compartan nuestros valores e ideas y se unan en una estrategia

B) Después llegara la verdadera política.

Necesitamos un camino, un modo de expresarlo, medios y personas

EL TRABAJO SOCIAL-----LAS PERSONAS

• Base de la lucha política
• Base de la lucha cultural

META: Existir como grupo fuera de la marginalidad


PASOS---Acción de cada uno de sus ambientes

• Con el ejemplo
• Con la palabra
• Con la propaganda

LOCAL SOCIAL: No local político, sino centro de acción, animación, vida, difusión, movimiento. Sin vida no tiene sentido

ASOCIACIONISMO Y PRESENCIA DIFUSA

FINANCIACION

Publicidad de Gastos e Ingresos
Cada uno según sus posibilidades: No todos podemos igual pero todos podemos,


2. Papel de las asociaciones

• ¿Cuál es el rol de las asociaciones en el “área”?

• ¿Complementan a los partidos? ¿Existe incompatibilidad entre partidos y asociaciones?

• ¿Coordinación autónoma o unidad de asociaciones?

• ¿Es preferible para las asociaciones el plano social y cultural al político?

• ¿Qué modelo de alternativa queremos?

• ¿Hay que romper los esquemas actuales (línea política, imagen, formas, organización, bagaje ideológico)?

• ¿Es posible contribuir a crear una alternativa seria y organizada desde las asociaciones?

Es necesario crear una base social sólida, resistente como comunidad humana, unida mas allá de la política, que sirva de protección a los militantes, que genere una dinámica atractiva para al menos una parte de la sociedad y que alimente con medios, personas e ideas la tarea política.

¿Por qué es necesaria la protección del grupo? Porque la sociedad es hostil en si misma, y si hemos de representar abiertamente una alternativa vamos a sufrir esa hostilidad. Ya no vale emboscarse, y hay que prepararse para resistir.

¿Por qué utilizar la proyección comunitaria para crear atracción en la sociedad? Porque una comunidad unida y sólida es una garantía para quien se acerque a nosotros, y porque nos dará una respetabilidad colectiva, no solo individual como hasta ahora.

Podemos considerar demostrado que mediante la acción política no conseguiremos el poder a corto o medio plazo; hay que admitir, además, que en general no estaríamos en condiciones de gestionarlo. Deben seguirse, otras vías, que pasan todas por una cierta concordia y unidad de acción frente a los problemas fundamentales, aunque persistan otras graves diferencias. Al margen de otras consideraciones, una de nuestras debilidades es la permanente e incurable división de fuerzas.

En España, existen militantes con una trayectoria más que meritoria, y hay ya, a ese nivel, una cierta comunidad entre muchos de los mismos, prescindiendo de su afiliación concreta y de sus diferencias ideológicas y/o personales.

Aunque puede parecer marginal, ése es un capital indiscutible, una fuente de fuerza. Todos sabemos que la lucha del militante aislado es menos productiva que esa misma actividad con el respaldo, aunque sea moral, de un grupo.

REFLEXION Y ASPECTOS POSITIVOS DE LA VIA COMUNITARIA SOCIAL

1. Dispersión, discrepancia, desorientación y desmoralización parecen definir de nuevo buena parte de nuestro pequeño mundo.

2. Conviene analizar la situación, valorar nuestros aciertos y nuestros fallos personales y colectivos, plantear los cambios que puedan ser necesarios, debatir con sinceridad los varios caminos posibles y, sean cuales sean estos, empezar a caminar. No proceder así supondrá un regreso -quien sabe si definitivo- a la autocomplaciente felicidad sectaria de los distintos caminos fáciles y estériles (nacional-hostelera, fascioturismo, purismo retórico, folclorismo, historicismo, hiperactivismo suicida y demás variantes ciegas o hipócritas).

3. Tenemos una inmensa ventaja: social y culturalmente prácticamente no hemos existido durante décadas, nuestros valores no se han defendido seriamente en la sociedad, y por lo tanto no tenemos que cargar con demasiados errores propios. Todo está por hacer.

4. La lógica impondrá que empecemos por el principio, es decir, agrupándonos para desarrollar una acción social realista, para defender valores, ideas y propuestas (lo esencial) y no recuerdos, formas y palabrería huera (lo accesorio). No lo hemos hecho así: ni hemos querido agruparnos para esto , ni hemos renunciado a los lastres que hacen aun más difícil "vender" nuestro producto.

5. Es cierto que pueden cometerse errores al abrirnos a la sociedad honestamente y al integrarnos en ella con normalidad. La única manera de no errar es no actuar; incluso puede que así nos sintiésemos mejor: pero es también la manera más segura de condenar al olvido los valores que decimos defender. La ironía, el sarcasmo y la crítica son en este terreno muy fáciles, pero recordemos que solo será aceptable la crítica de quien tenga algo pretendidamente mejor que ofrecer. Del resto, solo son tolerables el silencio o la colaboración.

6. Hay cuatro tipos principales de discrepancia: 1) la de quien se niega a analizar la realidad, 2) la de quien realiza un análisis erróneo, 3) la de quien admite la situación como es pero no acepta las soluciones posibles, y 4) la de quien sabe cual es el camino y la solución pero no quiere actuar en consecuencia. En el fondo, todo se reduce a un solo problema: en España hay camaradas que quieren avanzar y están dispuestos a seguir el camino que exista, y hay otras personas, que aunque proclamándose camaradas y ostentando incluso formulas y formas históricas, no están dispuestos a los sacrificios de la lucha real (genuinos antifascistas).

7. En lo político, debemos apoyar con energía cualquier solución que pueda hacer llegar lo esencial de nuestros valores al pueblo español. En lo social, lo cultural y lo personal, todos los sacrificios son exigibles en la medida en que se trate de llevar a la práctica esos valores y las soluciones que en cada momento se deriven de ellos.

8. Libertad de acción

• Los que estamos, somos seguros
• No estamos atados a ninguna disciplina exterior rígida
• Por edad y formación, podemos adaptarnos a las opciones que surjan
• Podemos apoyarnos unos a otros

9. Modelo en funcionamiento. ITALIA

Hoy como ayer, a un lado de la línea están las dificultades, y está el único futuro posible; al otro, están las comodidades, y con ellas la marginalidad y la inexistencia a muy corto plazo. Hemos de hablar claro, todos los que tengan algo que decir, brevemente y de una vez por todas. Podemos discrepar en el análisis, y en las propuestas: eso es aceptable; pero no es ni será aceptable la deshonestidad de quien sea perfectamente consciente de que se puede y no se puede hacer, y se niegue a hacerlo alegando cualquier tipo de razones. Hemos perdido demasiado tiempo.

OBJETIVOS

• Consolidar nuestro embrión de comunidad militante y abrirlo con generosidad a quien se pueda acercar: variedad de personas, variedad de actividades, pero unidad de vida y unidad de criterio. Si vamos a trabajar con un programa mínimo debemos ser consecuentes y ofrecer respuestas amplias y accesibles.

• Las iniciativas de la comunidad militante deben convertirse en focos de atracción, además de mantener la cohesión. Será necesario ampliar nuestra presencia social y geográfica, e insistir a través de conferencias, actividades de aire libre, celebraciones, música, local….

• En ultimo momento podrá plantearse hacer apariciones o participar en política publica, buscando el momento, el espacio y el tema adecuado. Para entonces seria condición obligada disponer ya de una cierta capacidad social de resistencia.
Objetivos posibles y visibles

1. Consolidar lo que existe: crear lazos permanentes entre los camaradas, más fuertes que las discrepancias políticas; no ocultar ni ocultarnos esas diferencias, que siempre son menores
2. Abrirnos a los que deberían estar ya con nosotros
3. Abrir espacios hacia la sociedad "normal”
4. Estar dispuestos a intervenir unidos ante posibles crisis nacionales

Medios disponibles

1. Crear un grupo humano que funcione por sí mismo, que no se base sólo en la llamada y reunión semanales; para ello

a) Actividades no políticas (aparentemente): deporte, viajes, cultura
b) Fomentar gustos, costumbres y aficiones comunes

2. Aprovechar los espacios posibles dentro del sistema (asociaciones juveniles, etc)

3. Sentirnos orgullosos de lo que somos, y precisamente por serlo "en grupo", vencer en lo posible el temor a ser conocidos como patriotas (respetuosos de la legalidad vigente, no repudiables esteticamente eso sí)



*La lucha comunitaria. Extracto de un articulo de Roldanus 1994.
TODOS LOS POST DE ROLDANUS

Voy a permitirme utilizar una expresión que a algunos les resultará familiar.

Nuestro objetivo es la formación -o el restablecimiento, sobre esto habría mucho que decir- de una verdadera comunidad popular … en Europa. …

Creo que sería, no ya inútil, sino contraproducente, caer en el maquiavelismo y separar los distintos niveles de la lucha. Si aspiramos a la comunidad popular no hemos de esperar a conseguir el poder político, la influencia social, el predominio cultural necesarios para triunfar. Tenemos que empezar a vivir ya esa comunidad popular; fijaos sin embargo que digo vivir, y no construir: porque una característica reseñable del concepto de comunidad es su naturalidad. No estamos hablando de una construcción intelectual ni de una organización burocrática, sino de grupos de hombres y de mujeres surgidos espontáneamente, en torno a momentos comunes de sus vidas -el origen, la residencia, el trabajo, el otium,...- que intentan preservar y conquistar una identidad. La gran comunidad popular final será la articulación de todas esas comunidades que, humildemente, podemos empezar a construir, y la portadora de su identidad colectiva. Atención: del mismo modo que la simple adición de individuos no da lugar a la comunidad, la suma de pequeñas comunidades no tiene como resultado la comunidad popular: es fundamental la integración orgánica, natural, espontánea, jerárquica. Entrando en una dinámica de lucha popular-comunitaria garantizamos la fabricación de ladrillos, pero no estamos en posición de ver el conjunto del edificio.

Vivimos en una sociedad inorgánica, desestructurada y carente de jerarquías naturales. La naturaleza humana exige otra cosa; pues bien, comencemos a verla hecha realidad. En un mar social adverso tienen que empezar a aparecer, como de hecho ya existen, zonas de calma. Entendedme bien, no propongo un repliegue general sobre posiciones cómodas y tranquilas. Me parece oportuno, simplemente, recordar que no sólo existe la pura política o la más elevada cultura. Los cuatro elementos -política, cultura, sociedad, valores- viven unos de otros y, como acabo de decir, es poco valiosa una victoria en uno de ellos si va seguida de derrotas en todos los demás. La interconexión debe tenerse en cuenta, y aprovecharse para nuestros fines.

En el caso español actual, por otra parte, las carencias son enormes a todos los niveles. No existe una alternativa política al Sistema; no existe todavía una cultura alternativa…; no existe una base social activa y consciente que no haga suyo el Sistema; no existen en la sociedad valores alternativos a los del Sistema. Todos estos problemas están relacionados, y es posible solucionarlos sólo si se coordinan las soluciones específicas de cada uno de ellos. Os he hablado de un proyecto popular-comunitario y, para concluir, me gustaría analizar brevísimamente sus ventajas, en las que creo, y sus inconvenientes, que no niego.

A la comunidad popular por la comunidad popular.

La principal virtud de una lucha social realizada a través de pequeñas células comunitarias es su vigor intrínseco, la facilidad con la que esas células se insertan naturalmente en el tejido social podrido y son capaces de darle nueva vida. La compacidad así lograda supera con mucho a la de cualquier organización jerarquizada tradicional, en cuanto que, desde estas posiciones, sería posible resistir al medio y ganar, muy poco a poco, terreno.

Una segunda virtud de este modelo de lucha es que representaría potencialmente un modelo y un objetivo. Me explico: el ideal de vida no quedaría relegado a después de la victoria política, sino que ya antes de ella sería una realidad a la escala de las pequeñas comunidades, dedicadas o no, en todo en parte, a la política convencional.

En tercer lugar, la lucha comunitaria podría alimentar otros tipos de lucha, no sólo idealmente, como acabo de decir, sino también de manera más concreta y directa. Por una parte, la existencia de comunidades de vida y de valores garantizaría siquiera biológicamente para el futuro la existencia de militantes para los otros tipos de lucha. Por otro lado, esas comunidades, miembros de la sociedad pero a la vez radicalmente opuestas a ella, aliviarían la tensión soportada por los militantes de otros frentes, al no estar sometidos ya permanentemente a un medio en todo hostil.

También existen potenciales dificultades. La principal es el riesgo de sectarismo, que nos llevaría a una excesiva autocontemplación y a una renuncia a la actividad exterior para centrarnos en nuestro pequeño mundo, satisfactorio en sí mismo, pero limitado. No hay que olvidar que el objetivo es la comunidad popular a todos los niveles: si perdiésemos esa meta el proyecto comunitario no sólo habría sido inútil, sino que habría hecho estériles muchos esfuerzos.

En resumen, sería deseable que se abriese una reflexión sobre la oportunidad de diversificar la lucha en esta dirección. Rechazamos todos, me parece, la sociedad materialista e inorgánica en la que vivimos; creo que coincidiremos en la necesidad de una comunidad orgánica, jerárquica, natural y tradicional, sin olvidar que tres siglos no han pasado en vano8. Tanto tácticamente como a gran escala, parece oportuno un proyecto de lucha comunitario, apoyándonos en los mejores valores y personas existentes.


CONCLUSION

a) Es necesaria una reflexión previa y colectiva sobre la situación general y sobre los fines de la lucha (no sólo de la lucha que nos empeñamos en llamar “política”).

b) Tal vez sea conveniente además un período de integración PREVIO (actividades conjuntas de varios tipos, implicando a todos), que demuestre no sólo nuestra voluntad real de actuar conjuntamente, sino nuestra capacidad efectiva de hacerlo y de hacerlo en unas líneas precisas que tengan futuro y que no sean la simple reiteración de un ya largo camino sin meta y sin esperanza. Así, actividades culturales y de aire libre, podrían hacerse ANTES de dar un paso más estable.



3. PATRIOTISMO SOCIAL AUTONOMIA HISTORICA


• ¿Es de aplicación la idea de autonomía histórica para el modelo asociacionista? ¿En qué medida?

• ¿Estamos hipotecados por los referentes históricos? ¿Es compatible la utilización de iconos históricos con la acción política actual?



No se qué nos traerá el futuro. Sí estoy seguro de que la reacción revolucionara contra la decadencia materialista e individualista y contra el caos multicultural, en el siglo XXI, no se llamará como se llamó.

Será Esparta, y será Roma, y será Hispania, y será la Cristiandad, y será Europa. Pero será futuro.

Y será, como fue, futuro y realidad. Las sectas pueden crear realidades virtuales para sus miembros, alejarlos de la realidad. Es una manera de ser felices, de tener buenos ratos, pero no una manera de cambiar el mundo.


El hombre es un animal social. Lo dijo Platón, y además es verdad. Si hay que elegir un error del liberalismo el primero es éste: que el hombre no está solo, que no puede estar solo, que forma necesariamente parte de comunidades, de una vida plural, y que si está solo -de una soledad no buscada- está enfermo. Y si busca la soledad en exceso corre el mismo riesgo.

La enfermedad del Occidente moderno es, pues, una enfermedad individualista, un afán loco de autodeterminación, en sí mismo ciego y estéril.

Nosotros somos parte de ese Occidente, y tenemos en parte ese problema. Unos más y otros menos, pero todos lo tenemos.

La mentalidad del francotirador es la de los privilegiados del Antiguo Régimen: "yo estoy por encima de la realidad, yo se cómo actuar, yo puedo vivir y actuar solo". ¿Es posible luchar así contra el caos? Durante un breve período, personas muy fuertes y muy formadas pueden lograrlo. Los santos pueden lograrlo incluso hasta su muerte. Pero los que no somos ni santos, ni fuertes, ni rigurosamente formados, no podemos. Yo no creo conocer a nadie que pueda. Y por consiguiente la mentalidad del francotirador es, desde nuestro punto de vista, tan estéril como la de los marqueses que en 1789 danzaban despreocupadamente sus minués mientras la chusma -sin verdaderos aristócratas- se disponía a la subversión.

La reconstrucción de las comunidades de hombres, después del caos, será sólo posible a partir de pequeñas comunidades en las que los valores se hayan encarnado. Esos valores no viven por sí mismos, ni viven en los libros, ni viven en el pasado, ni viven en hipotéticos francotiradores espléndidamente y jüngerianamente aislados. El aislamiento es una tentación evidente si se contempla la degeneración del mundo, incluyendo la degeneración de quienes teóricamente están a nuestro lado. Pero esa tentación es una excelente arma del sistema, que no teme a los francotiradores, como no temió a un Jünger.

Existe también la tentación inversa (pero no siempre excluyente): ¿por qué no vivir una vida "normal"? Esa tentación es la más evidente para todos, ya que todo nos llama a ello, a una vida social, profesional y moral normal. Pero ¿qué es "normal"? La normalidad posible en el mundo de hoy es la normalidad del sistema (o sea, que no es una normalidad sana y aceptable, hoy imposible), y está perfectamente diseñada para aplastar indoloramente cualquier veleidad revolucionaria. Así ha sido, y así será: ¿cuántos conservan su modo-de-ser-y-de-vivir después de centrarse en los estudios, de encontrar novia, de casarse, de hipotecarse, de trabajar, si lo hacen fuera de una comunidad de vida? Sólo los que rehuyen la aparente normalidad, porque los demás terminan siendo pasto de las hienas y esto sin excepciones notables y con extremos de abyección que no todos los jóvenes podéis imaginar.

Todo esto lo sabemos ya.

Tal vez sea además el momento de plantear algo esencial sobre tales comunidades, y sobre tal vida no-normal-y-no-aislada. ¿El rasgo de no-normalidad debe ser la nostalgia histórica? NO. La nostalgia histórico-estética -que no debe confundirse con la lealtad esencial a quienes nos precedieron en la vivencia de los valores- es castrante y esterilizante. Es una deformación de la realidad, negativa como lo es el individualismo o como lo es la rendición ante los altares de la "normalidad". Es una deformación de la que procedemos en cierto modo y que en cierta medida nos rodea, y que algunos han renunciado a combatir; sin embargo, debe ser combatida porque nuestra batalla -que es atemporal y en nombre de principios perdurables- debe ser combatida aquí y ahora, en este mundo y en esta realidad, que conocemos y aceptamos pero que combatimos. Ciertamente por "familias" o nidos de gente diferente a la "normalidad" y no por exquisitos intelectuales aislados ni por siervos del modo-de-vivir moderno; pero tampoco por nostálgicos de algo que no conocieron, que no vive y a lo que no pertenecen. La única virtud indudable de este nostalgismo -nunca confundir nostalgia con lealtad, porque la única nostalgia aceptable desde la lealtad es la nostalgia del futuro- es que preserva durante un tiempo el grupo de combatientes frente al mundo; pero es precisa una reelaboración actual de formas y mitos que evite la artrosis pasadista.

Tres caminos equivocados por consiguiente:

1) Creer que es posible luchar solo, sin el calor de la camaradería. Puede creerse desde un mal entendido sentido de la superioridad (porque jerarquía implica precisamente comunidad), y lleva necesariamente al agotamiento, al hastío, al escepticismo, a la ironía sangrante, a la presbicia intelectual y al abandono.

2) Creer que es posible luchar desde la normalidad contemporánea. Puede creerse desde un temor reverencial y paradójico a la soledad y a la firmeza, y lleva necesariamente a la asimilación, a la entrega a plazos de la fortaleza del alma, a la conservación sólo de cierta retórica y de ciertos tics, a la palabrería, a la ficción, a la degeneración y al abandono.

3) Creer que es posible luchar desde la nostalgia formal o material. Puede creerse desde una profunda negativa a buscar formas nuevas para injertar los valores en el mundo de hoy, y lleva necesariamente a la sectarización -ésa sí, en el peor sentido-, a la negación de la realidad, a la desconexión del mundo y por consiguiente a la renuncia a hacer operativos nuestros valores, a trabajar y a imaginar, a la traición a lo que realmente representó en su tiempo el objeto de tal nostalgia, al coleccionismo y al abandono.


Un solo camino:

1) Luchar en equipo, en comunidad, en grupo, y esto tanto por razones morales como prácticas.

2) Luchar sin aceptar nada de la normalidad moderna, aunque evidentemente la inmensa mayoría de quienes nos ayuden en la lucha, de quienes luchen con nosotros, van a ser gentes empapadas en esa normalidad que en la vanguardia de la lucha no puede penetrar.

3) Luchar con la vista puesta en el presente y en el futuro de la parte de mundo que nos toca vivir, ya que la lealtad se cifra en valores, no en soluciones concretas ni en apariencias determinadas.


La amalgama necesaria de estas tres necesidades: el trabajo compartido, el genuino socialismo del esfuerzo, de la abnegación y de la disciplina. Ahí encuentran su explicación las tres renuncias y las tres exigencias, y ahí -en el camino, en el dolor, en la alegría del deber cumplido, en el seguimiento de órdenes netas- está el resumen también de nuestra propuesta. Porque nosotros no tenemos un programa, sino unos valores, que no es necesario escribir de otra manera que no sea en nuestra manera de vivir; a cierto nivel, nosotros no tenemos una solución, sino que nosotros debemos ser la solución. De esta precisa manera y no de otra.


CONCLUSION

Llegará un día en el que haya un amplio movimiento político, social y cultural; y ese movimiento tendrá como cuadros intermedios a personas a las que hoy ni conocemos. Y debe tener en su nivel directivo a personas que vivan conforme a nuestro estilo, que formen una comunidad aristocrática y antiburguesa de total fidelidad y de total dedicación.

Saludaremos por el camino a quienes no quieran o no puedan vivir en este siglo con nuestro estilo eterno. Los caballeros no pueden detenerse eternamente a llorar la comodidad, el individualismo, la ceguera, la cobardía o los complejos de inferioridad de los que en otro tiempo compartieron con ellos vivac. El pueblo necesita guías, no traficantes de chapitas ni masturbadores de distintos tipos.


Volvamos, pues, a los primeros principios, dejemos las lágrimas por lo que nunca volverá a ser, dejemos el egoísmo de lo que nuestro ego nos pide o de lo que el mundo trata de ofrecer, seductor. Confiemos, trabajemos, perseveremos, creamos, creemos; unidos con los que son y con los que fueron, ajenos a los que ni son ni fueron -aunque puedan parecer-, leales al pueblo que vive y a los Muertos que señalan el camino, camino áspero del futuro, no camino del pasado.

viernes, 14 de agosto de 2009

Ayuda al necesitado español. Solidaridad y patriotismo





Ayuda al necesitado español

EX ROMA LUX en su afán de colaborar con iniciativas sociales en beneficio de nuestro pueblo, se hace participe y colaborador en la parrillada benéfica que se realizara en Talavera el próximo 5 de septiembre. En momentos de crisis, como la vivida actualmente, aquellos que tenemos inquietudes sociales y patrióticas debemos demostrar con hechos nuestra voluntad de servicio a nuestro pueblo.

Los organizadores y participantes llevan tiempo dedicándose a la recogida y el reparto de alimentos a españoles con necesidades. La iniciativa pretende apoyar la creación de un albergue para necesitados españoles llamado PUEBLO ESPAÑOL y el apoyo a la obra social de Cottolengo, asi como conocernos, coordinarnos e informarnos para la realización de iniciativas sociales en el sentido comunitario-patriotico.

Muchos admiramos las iniciativas sociales de áreas patrióticas extranjeras, existe hoy la posibilidad de empezar la marcha hacia una realidad social de colaboración en servicio de nuestro pueblo, necesitamos brazos y personas, no carteles, ni programas.

EX ROMA LUX hace un llamamiento a todos los simpatizantes y lectores de su blog para que colaboren en esta iniciativa y la difundan.

Para colaborar o reservar tu plaza en la parrillada contactar con hpdelpulgar@gmail.com o con el organizador info@poesiaquepromete.es
o llamar al telefono 650 81 69 19



http://iskander-iskkander.blogspot.com/


No hemos desaparecido, no hemos cesado en nuestra misión ni hemos abandonado, muy al contrario cada vez estamos más al pie del cañón porque nosotros hacemos, no decimos y nos quedamos sentados en el sofá viendo el balompié.

Tenemos problemas con el nuevo local, lo esperábamos y lo sabiamos, pero hasta que no te dan la colleja no te quieres dar cuenta de la realidad y nuestra realidad es que no cedemos a la multiculturalidad mientras un solo español pase necesidad.

Saldremos adelante, y saldremos gracias a personas anónimas como nuestro amigo Carlos que desde Frankfurt me acaba de enviar 400 euros (y no es la primera vez ni será la última) de su bolsillo. Y no sólo hace eso, sino que organiza paellas entre sus conocidos para recaudarnos fondos. Esta es la verdadera colaboración, y no hablo por el dinero, porque sé positivamente que se ofendería Carlos, sino por la entrega, por la preocupación real de sus compatriotas. Si Carlos estuviese en Madrid otro gallo cantaría.

La parrillada benéfica sigue adelante aunque nos veamos los de siempre, la intención está ahí y la celebraremos porque Poesía que Promete y Ex Roma Lux se están molestando en organizar un evento que todo el mundo apoya pero nadie participa. Mucha taberna chillona con ideas y bravuconadas y a la hora de la verdad los de siempre, los que hacen en lugar de simplemente hablar. Y quiero insistir que no reprocho nada a nadie, que no me siento molesto con la falta de colaboración y respuesta porque cada cual sabe lo que hay en su casa, pero al menos y por favor que no vayan pidiendo acciones si cuando se les ofrecen las rechazan.

Nosotros seguiremos, mejor o peor, más rápido o más lento, pero seguiremos y pondremos la lista de donantes y colaboradores porque ellos son realmente quienes hacen de esta obra una misión fructífera donde comen ya 65 personas diariamente y con tres comidas. Y eso, eso desde el bar o el sofá no se logra.


http://iskander-iskkander.blogspot.com/

viernes, 7 de agosto de 2009

DESPEDIDA ESTIVAL Y REFLEXION




Articulo escrito en el 2004
Una derecha social, una opción política

por Aurelio Padovani

http://www.arbil.org/(86)roma.htm

Reflexiones en torno a la trayectoria y el papel político jugado por Alianza Nacional en Italia. ¿Un modelo exportable a España?

José Luis Orella, en el número 65 de Arbil (“Italia, la formación de una Derecha Nacional del MSI a la Alianza Nacional”) ha descrito, por primera vez en español y para españoles del siglo XXI, la historia de la derecha italiana desde la Segunda Guerra Mundial. La apasionante aventura de un Movimiento político nacido de la derrota militar del Fascismo concluye, o culmina –según se quiera ver- con la normalización política de Alianza Nacional, su definición como “contenedor amplio” de una Derecha plural,

Conocemos ya la “Trayectoria política e ideológica de un movimiento”. Tras el Movimiento, o junto a él, o dentro de él –lo veremos- queda una inmensa realidad política, social, cultural, juvenil y económica: Alleanza Nazionale.

En las siguientes páginas, que tratarán de ser breves, se intentará exponer un análisis español sobre la trayectoria de AN en el marco del centro derecha italiano, y específicamente de su dimensión más popular o nacional – popular, programáticamente abierta a un catolicismo social como expresión hoy privilegiada. A continuación se valorarán los puntos de fuerza y de debilidad del proyecto de fondo, y se expondrá la razón de su actual aplicabilidad (o inaplicabilidad) en España. Pero permítasenos empezar con una necesaria digresión general sobre el estado actual de la derecha europea.

1. La derecha europea, entra la marginalidad y la realidad

La sombra de Jean Marie Le Pen es alargada. No nos corresponde aquí hacer una crítica ideológica de su partido y de quienes lo imitan. Pero sí es necesario, al hablar de Italia (con una derecha de origen fascista plenamente legitimada en las urnas y en las instituciones), entender por qué no ha sucedido lo mismo en otros lugares.

No se trata de una cuestión de votos. Votos, en número y en porcentaje, los tiene Le Pen como Fini, o más. Sin embargo, no gobierna, y por consiguiente carece de influencia en las decisiones públicas. En un peculiar círculo vicioso, el Front National no participa en el poder, por no hacerlo no se legitima, y por no legitimarse es inviable como alternativa de Gobierno o como parte de una coalición alternativa de fuerzas. Su única opción es la mayoría absoluta en primera persona, meta problemática, enajenándose así de antemano toda intervención previa en los problemas de Francia. Le Pen denuncia problemas reales y tal vez propone soluciones posibles, pero ha elegido un camino muy difícil: el aislamiento y la marginalidad.

El FN renuncia a hacer política, se mantiene "puro", y por la misma razón se aleja de la realidad social. Incluso si un día lejano llegase a obtener el poder, lo haría en una sociedad irreversiblemente cambiada en muchos sentidos; y esto como alternativa a una acción realista que, sin renunciar al poder futuro, ofrezca soluciones desde ahora.

Le Pen, sin embargo, es tomado por modelo en casi toda Europa. En parte de buena fe, por su indudable éxito electoral. En otra parte por atavismos tribales y doctrinales mal curados, que ven en ese sectarismo, aislamiento y marginalidad la única posible vacuna para defender la “pureza”. ¿Qué pureza? La doctrinal. ¿De qué doctrina? No se sabe bien, o se sabe demasiado bien: una equívoca confusión salpimentada de nazifascismo nostálgico y ciego. ¿Frente a qué enemigos? Frente a las exigencias de la realidad política cotidiana. Le Pen apuesta por este irrealismo con un quinto de los votos de Francia y un remotísimo horizonte de victoria. Sus imitadores, sin ni siquiera eso.

Las últimas noticias nos confirman en estas impresiones. El NPD alemán obtuvo un éxito electoral en el Sarre, y casi entró en el Landtag. En Sajonia lo ha hecho, con el 9% de los votos, y la DVU en Brandenburgo con más del 6%. De vez en cuando la prensa se escandaliza con “amenazas” del mismo tipo, que sólo atemorizan a los nostálgicos de la izquierda y sólo regocijan a un puñado de miopes nostálgicos de la extrema derecha del pasado. Porque, en muchos de estos casos, se ha entrado en la dinámica Le Pen, y por buenas que fuesen las propuestas políticas se colocan automáticamente fuera del juego, sus defensores no pueden (y a menudo no quieren) acceder a responsabilidades compartidas de gobierno. Mantendrán, efectivamente, su pureza ideológica y su virginidad democrática. Pero si esperan, como Le Pen, que se repita para ellos el caso de Hitler en 1933 es que ni conocen la historia real del movimiento nazi ni, en realidad, desean otra cosa que vegetar en la irrealidad.

Dos pruebas pueden aducirse para fundamentar este análisis crítico. Una, el éxito real de quienes, partiendo de premisas similares, se han acercado al realismo político de Fiuggi y han aceptado jugar el juego de la política. Así, Pym Fortuyn en Holanda y Georg Haider en Austria han implicado más cambios reales en sus países y mayores amenazas para el establishment que un cuarto de siglo de Front National. Y la segunda prueba, la diferente percepción del poder local y regional según los casos. En Italia, para Alleanza Nazionale la conquista de alcaldías y regiones y la eficaz gestión desde ellas ha sido decisiva para la legitimación irreversible; en Francia y en otros países o se ha evitado esa tarea o se han dado pruebas de escasa capacidad para el gobierno real. Es el mismo error que Blas Piñar cometió en España al no presentarse a las elecciones municipales de 1979.

Como decía hace unos meses una de las más jóvenes promesas de la vida pública española, “¿Qué es más importante? ¿Una manifestación de CUATRO personas o una corriente dentro de un partido con miles de votos capaz de influir en el rumbo ideológico de éste?“. De hecho, AN influye más en las políticas de su país, en coalición y con menos votos (aunque más movimiento), que el FN. La inoperancia nunca es un camino atractivo para quien quiere hacer algo positivo, y la incapacidad de intervenir en política -léase aislamiento- sólo es una política cuando se aspira con fundamento al poder total. Desde el punto de vista pragmático –el de la Alleanza Nazionale que gobierna con Berlusconi- no hay dudas. Tampoco entre los que opinan lo contrario, alimentados en su camino a la marginalidad por una cierta tendencia suicida a parecer incluso peores de lo que realmente son. Como ha dicho la Süddeutsche Zeitung, Göbbels recomendaba en 1933 a los diputados nazis ser lobos con piel de cordero para destruir el régimen de Weimar; y en cambio los representantes electos de la ultraderecha suelen resultar ovejas (y borregos) con piel de lobo. No sólo en Alemania: la peor combinación posible es una imagen pública radical o poco tranquilizadora acompañada por una marginación política y unida a un desempeño ineficaz, cuando no catastrófico, de los eventuales cargos públicos obtenidos.

En definitiva, como dijo un pensador de referencia del área de la Derecha italiana, "... noi non vogliamo esser mummie perennemente immobili con la faccia rivolta allo stesso orizzonte ... No queremos ser momias con el rostro permanentemente vuelto al mismo horizonte (y a la misma impotencia fáctica, cabría añadir). Está por ver en qué lado están los incoherentes, los apóstatas y los desertores ... Si mañana hay un poco más de libertad en Europa ... desertores y apóstatas habrán sido quienes, en el momento en que se trataba de actuar, se hicieron displicentemente a un lado." Es toda una declaración de intenciones, casi se diría de “centro reformista” o de puro “patriotismo constitucional”, en todo caso un llamamiento al pragmatismo y al realismo, y a la política real del tiempo que corre. Pero este autor no es un peligroso neoconservador yanqui, ni Gianfranco Fini –el amigo del Likud- ni Gianni Alemanno –en “escandaloso” diálogo abierto con el mundo democristiano-. Son las ideas y las palabras de un hombre ya muerto cuando ellos nacieron, y sin embargo tan pragmático en política como puedan serlo ellos. Benito Mussolini.....CONTINUA http://www.arbil.org/%2886%29roma.htm

miércoles, 5 de agosto de 2009

NIETZSCHE, EL PRECURSOR


LECTURA RECOMENDADA

Filosofan a martillazos porque la razón no basta en el mundo de ZP

Pascual Tamburri Bariain

Ilustración, liberalismo y marxismo pretendieron convertir todo lo real en material y todo lo humano en racional. El resultado fue un siglo inhumano que Nietzsche previó y Heidegger vivió.



31 de julio de 2009



NIETZSCHE, EL PRECURSOR


Pavel Kouba, El mundo según Nietzsche. Interpretación filosófica. Traducción de Juan A. Sánchez Fernández. Herder, Barcelona, 2009. 424 pp. 29,80 €

LA RAZÓN NO BASTA



Michel Henry, Fenomenología material. Ensayo preliminar de Miguel García Baró. Traducción de Javier Teira y Roberto Ranz. Encuentro, Madrid, 2009. 240 pp. 30 €



El filósofo checo Pavel Kouba ha dado un paso que a muchos otros ha hecho dudar: se ha adentrado en la comprensión de la obra de Federico Nietzsche. Extraño, asistemático y por definición contradictorio, el gran hereje del siglo XIX anticipó la crisis del pensamiento y de la civilización occidentales que llega hasta nuestros días. Si él no se entendería nuestra historia intelectual. Casi un siglo después de Nietzsche y hace ya dos generaciones Michel Henry exploró sus propias soluciones a la situación que el alemán había planteado.

Dice el muy popular Enrique Rojas (en El hombre «light») que "el ocaso de los valores supremos es uno de los dramas del hombre actual, pero como éste necesita del misterio y de la trascendencia, crea otros que, de alguna manera, llenen ese vacío en que se encuentra. Aparecen así los ya mencionados en el curso de estas páginas: hedonismo y su brazo más directo: consumismo; permisividad y su prolongación: subjetivismo y todos ellos unidos por el materialismo". El verdadero problema es que todas esas verdades ya eran apreciables en el siglo XIX. Los sistemas filosóficos materialistas (todos los ilustrados) no podían ser parte la solución por ser el núcleo del problema; y la solución no estaba, en opinión de Nietzsche, en una restauración del pasado. Sólo un nuevo impulso devuelve la vida a una civilización decadente, porque nadie apuesta su vida por un pasado fósil.

Nietzsche tuvo la genial intuición de señalar no sólo el problema sino sus causas. Mal entendido desde el pensamiento cristiano oficial, hay en él una gran fe latente, negada eso sí por las incoherencias que toda ortodoxia inmanente ofrece al cabo de unos años o unos siglos de predominio. Nietzsche no fue anticristiano más que en el mismo sentido en que fue antiplatónico: consideró liquidados por la realidad contemporánea los modos de hacer y de pensar del pasado. No las verdades subyacentes en aquel pasado, sino su expresión actual. Era necesario un giro radical, o la aceptación de la muerte.

Spengler y Toynbee explicarían unas décadas después cómo no se trataba ya de la muerte de una persona, de una escuela o de una tradición filosófica concreta: desde el siglo XIX Occidente agoniza y muere, y antes de que millones muriesen físicamente en campos de batalla y en gulags ya antes la tradición filosófica que había vertebrados sus países había muerto. Desde ese punto de vista los distintos existencialismos encuentran su explicación: hace falta que la vida y la verdad se reencuentren, no sólo en la revelación sino en la vida del pensamiento, porque en otro caso Europa porirá por brillante que sea su carcasa. Y ya ni siquiera lo es.

Kouba explora todas las dimensiones del pensamiento nietzscheano, gran planteador de preguntas más que de respuestas. Polémico, odiado y difamado, pero sobre todo desconocido. Kouba nos lleva a través de Husserl y Heidegger a entender cómo podemos acceder a la verdad si ya no hay trascendencia y si, como liberalismo y marxismo han demostrado, lo material no la sustituye con éxito. No es el menor mérito de esta edición española de Herder la calidad de su traducción, que hace accesible y grato un texto denso en conceptos que habitualmente se convierten en un tormento para el lector. No en este caso.

Entender el mundo actual exige vivirlo sin creer en él

La fenomenología material del francés Michel Henry entra de lleno en el debate postnietzscheano, que por lo demás es el postmoderno: ¿cómo es posible conocer el mundo si ha dejado de haber verdades objetivas? La reducción de lo humano y real primero a lo racional y después a lo simplemente tangible no ha hecho al hombre más libre ni más dueño del mundo. Al revés, como Nietzsche anticipaba, lo ha convertido en esclavo, ha privado de sentido a la vida y en definitiva ha hecho intrascendente la vida misma. Así, el occidente dueño de todo el poder y la gloria terrenos navega sin rumbo y se enfrenta sin convicción a quien sí cree y sí vive.

El mundo tal y como lo hemos heredado de los tres siglos pasados se deshace. Las soluciones del pasado han dejado de valer, porque todas las grandes ficciones han dejado de estar en vigor. Henry trabaja de una manera en cierto modo parecida a la de Nietzsche, no rehuyendo las paradojas y las contradicciones, creyendo que en ellas más que en un nuevo intento de aplicar esquemas pasados puede estar la respuesta. Henry no da una respuesta, pero la busca, vive. Y puede aceptarse o no su modo de entender las cosas –que ciertamente es compatible con el cristianismo siempre que no se reduzca éste a algunos de sus instrumentos filosóficos- pero no discutirse que el mundo de hoy exige respuestas que hasta ahora no se han dado o no han encontrado su expresión.

El semanal digital

martes, 4 de agosto de 2009

¿Quién fue Eva Perón?


¿Quién fue Eva Perón? Esa mujer surgida de las profundidades del Sur, en la última frontera, donde todavía se respiraba la memoria de los gauchos, donde Europa enviaba sus millones de inmigrantes. Lejos, muy lejos de izquierdas y derechas, lejos, muy lejos del sentido del mundo, pero cerca de la injusticia.
Hay momentos históricos en los que la magia acude. Quizá por eso se hacen difíciles de explicar. El paso por el mundo de Eva Perón fue uno de esos momentos. Fueron pocos años, menos de diez. Ocurrió en el marco de un proceso político, pero dentro de él, significó un fenómeno metapolítico.

Una niña desterrada al olvido, en un pueblo pequeño y somnoliento de la provincia de Buenos Aires, navega la pampa interminable. La gran llanura la lleva hacia el puerto, donde van también las riquezas en los ferrocarriles ingleses. ¿Dónde guarda esa niña la fuerza de una revolución, la identidad de un pueblo, la rebelión, esa voz única que se escucha una vez y se recuerda para siempre?

Todos quieren adjudicarse ahora el mito. Las derechas y las izquierdas. Algunos prefieren imaginarla como un hada benefactora; otros, como las izquierdas latinoamericanas, pretenden asimilarla a sus luchas e ideologías. ¿Es tan difícil aceptar la identidad de un mito, de una revolución? En el fondo, parece imposible para los hombres y mujeres de hoy “sentir” las profundas y mágicas fuerzas que antaño eran fáciles de percibir.

Alrededor de Eva Perón, trabajaron personas provenientes de distintas ideologías. La convergencia fue mágica. La fuerza y el empeño para avanzar y defender la revolución, estaba más allá del análisis político común y corriente de las izquierdas y las derechas.

Mientras una hermosa joven se quemaba en su propia hoguera revolucionaria, un pueblo moría con ella y un líder se quedaba solo, porque sabía que la rueda de la revolución había dejado de girar.

¿Cuál fue el sentido de esa revolución? Quizá mostrar al mundo que una mujer, quemada en cáncer y en morfina, puede sobrevivir al “capitalismo foráneo” y al “marxismo apátrida” y a todos sus hijos putativos.

Hasta no hace mucho, siempre había un altar y una vela encendida como señal de lealtad y como símbolo de fe en los lejanos caseríos. Así se soportaba un tiempo amargo, sin nada ni nadie en quien respaldarse.

Eva Perón es un mito. El tiempo no mata los mitos. Es cierto que a veces se esconden y esperan sin apuro que la rueda gire, que todo se apague, para poner a prueba la existencia de la luz. Luego vuelven de su silencio. Hubo que morir con ella para resucitar un día del olvido, en las muchedumbres de América y de Europa, que un día vieron la llama fugaz de nuestra revolución y que hoy están a la deriva.

Con ella murió su furia revolucionaria, disciplinada e inocente. Con su amor extraño, inmenso, con su tragedia de niña griega desterrada, olvidada en los últimos campos de la tierra. Quizá todavía haya pequeños altares, en los lejanos pueblos.

La nuestra fue una revolución de ruinas, de espacios sin tiempo, de sentimientos esenciales, de una identidad furiosa. Sólo tierra sublevada, girando, renaciendo, sin izquierda ni derecha, una sangre circular, un viento sagrado, un sudeste primordial. Una revolución vertical. La nuestra, fue la última revolución con identidad del Occidente. Ya no hubo otra. Las demás tuvieron que pedir prestadas sus banderas.

Ahora dicen amarla los que le decían puta en las reuniones sociales, temiendo que los escuche la servidumbre. Ahora todos, absolutamente todos los que la odiaron: los teóricos del marxismo, los del capitalismo, Hollywood, las estrellas de cine, los hipócritas de sacristía, los empresarios, los extremistas, los financieros, los imperialistas, todos los que la odiaron dicen amarla. También los que escribieron “viva el cáncer” en las paredes de Buenos Aires. Pero son los mismos.

http://www.elmanifiesto.com

Memoria de jovenes airados