lunes, 21 de diciembre de 2009

Buscando en el baul de los recuerdos. 15 años atras



¿Cómo os definiríais ideológicamente? …..
No vamos a poder satisfacerte en lo que a definiciones ideológicas se refiere. El mundo de 1994 ha superado los dogmas de los año 20-30, al igual que estos superaron los del siglo XIX y así sucesivamente. La preocupación por encasillar en parámetros históricos solo pueden tenerla quienes no poseen una visión actual de los problemas del mundo (….)

Nosotros tenemos hoy, a finales del siglo XX, una convicción ética de “lo español”, una razón española que nos lleva a afirmar que los pueblos no son iguales (del mismo modo que tampoco lo son los individuos) y que existe una jerarquía terrestre entre los pueblos que no se establece por azar o por capricho. En tal establecimiento juegan factores como la potencia demográfica, la raza, las aptitudes espirituales, la evolución histórica, la localización geográfica, la capacidad productiva… ¿Qué defendemos?: todo aquello que contribuya a ponernos a la cabeza de esta jerarquía. ¿Qué combatimos?: todo aquello que nos lleve a puestos de retaguardia.

Nuestro concepto de pueblo, de Nación, de Patria, no queda reducido a los límites mezquinos del presente. Nuestra idea animadora en estos momentos en que nuestra supervivencia como nación independiente se ve amenazada con la excusa del bienestar material, de mercados únicos y de democratización universal, el concepto definitivo que las Bases tienen de España es el de la Nación como organismo vivo semejante a lo que es un cuerpo humano, regido por la ley de la renovación constante que hace desaparecer las células que lo constituyen pero que garantiza la permanencia del alma espiritual que se manifiesta en la perpetuidad del recuerdo y en la unidad de conciencia; y por eso en las generaciones que se van sucediendo sobre el suelo nacional vemos también un alma, una actividad vital que lo anima todo y que resulta de la suma de creencias, sentimientos, aspiraciones, intereses, recuerdos, y esperanzas que forman el caudal que los genes y la tradición van transmitiendo de una a otra generación, como si se tratase de un cofre y estuviese en el encerrada la esencia viva de la Patria. Entre lo aprendido y lo innato, entre la tradición y la raza se forja la solidaridad entre las distintas generaciones que forman las ondas de un inmenso rio que un día reflejan los cielos estrellados y serenos y otro día las tempestades sombrías; que un día reproduce la grandeza de Covadonga y otro la desgracia de Guadalete; un día la sombra de Alarcos y otro el esplendor de las Navas, la gloria de Lepanto o la desventura sublime de Trafalgar; pero que siempre va discurriendo por el cauce de la Historia, señalado en la marcha de los siglos por la tradición de un Pueblo.

Cuando la voluntad de una nación surge, no como la obra fugaz y pasajera de un día, no como una voluntad efímera, sino como la voluntad constante y permanente revelada en una persistencia histórica todo lo que se desvía de ese espíritu nacional merece nuestro reproche.


La postura expuesta puede ser calificada por un político, por un periodista o por cualquiera de los nuestros como desee; a esta postura puede darse cualquier definición con mejor o peor fe…Esta postura sin embargo, es la única que puede garantizar nuestra persistencia como Nación viva y la que, en España, en 1994, nos lleva a expresar nuestra discrepancia con una política que esta desviando la vida nacional de sus cauces naturales.


20 de Abril de 1994 A por ellos!

No hay comentarios: