miércoles, 9 de septiembre de 2009

Debate histórico de "El Mundo"






Debate histórico de "El Mundo"
08-09-09
Alberto Abello
Columnista


En España se publican, en ocasión de los 70 años del inicio de la II Guerra Mundial, numerosos escritos, ensayos y comentarios generales o de interpretación. El solo anuncio de la publicación de un reportaje al historiador inglés David Irving, en El Mundo de Madrid, desata apasionadas y ásperas críticas. Yo condeno en cualquier lugar del planeta el asesinato de un ser humano por cuestiones raciales, con mayor razón el eventual intento de aniquilar una raza. Se critica a El Mundo, uno de los diarios más respetables de Europa, que se esfuerza de los primeros por llevar a sus lectores la mejor información, en este caso la de reputados historiadores consagrados sobre la II Guerra Mundial. Hasta ahora la Academia de Historia de España guarda silencio al respecto…
Es sorprendente, hasta el ministro de Relaciones Exteriores, Moratinos, se suma a los nuevos inquisidores y condena que se conozca la opinión de Irving. Los intelectuales disidentes tienen problemas donde el oficialismo intenta imponer su verdad, por lo que suelen ser perseguidos, ni qué decir de los periodistas muertos por cumplir su misión de informar.

Mas en la España democrática actual es extravagante combatir la libertad de expresión. Lo que ocurre es que se supone que las opiniones libres se debaten públicamente, no con la censura, ni presiones indebidas. Una fórmula matemática errada se rebate demostrando la equivocación. ¿Cuántas verdades científicas hoy son noticias de museo?

Vale la pena transcribir algunos pasajes del Editorial de El Mundo, para conocer de la polémica y la postura del famoso diario, según su director D. Pedro J. Ramírez: “Sigue habiendo distintas interpretaciones sobre muchos aspectos esenciales de la II Guerra, cuya visión varía en función de la ideología o la nacionalidad desde la que se aborda un conflicto en el que perdieron la vida más de 60 millones de personas. Sin ir más lejos, hemos sido testigos esta semana de las diferentes concepciones de los dirigentes europeos, que han valorado los mismos hechos históricos desde prismas bien diferentes. Sus manifestaciones revelan que sigue existiendo un larvado negacionismo sobre acontecimientos que incomodan las conciencias y cuya responsabilidad resulta muy difícil de asumir”.

Y agrega: ”Es imposible comprender el mundo actual sin conocer las causas y el desarrollo de este conflicto, del que emergió esa Europa dividida en bloques con EE.UU. y la extinta Unión Soviética como grandes potencias mundiales. Irving ha sido entrevistado este año por el diario británico The Independent y anteriormente por The Observer y The Guardian. Nadie acusó a estos medios de hacer de altavoz de sus tesis, como nadie pensó que El Mundo fuera franquista por entrevistar a Utrera Molina”

Para terminar aduce: “El debate sobre los asuntos públicos debe ser desinhibido, robusto y completamente abierto y, por ello, puede muy bien incluir ataques vehementes, cáusticos e hirientes”, afirmaba el juez Brennan en su famosa sentencia Sullivan versus The New York Times. “La defensa de la libertad de expresión incluye también que Irving pueda opinar sin ser sometido a censura, lo cual no debería escandalizar a nadie”.

elnuevosiglo.com y Cope.es



El embajador de Israel, sobre Irving
Madrid, 31 de agosto de 2009

Sr. D. Pedro J. Ramírez
Director
El Mundo
Madrid

Estimado Sr. D. Pedro J. Ramírez,

En la edición de El Mundo del 30 de agosto se anunciaba la publicación esta semana de una serie de entrevistas a varios destacados especialistas conmemorando el 70 aniversario del inicio de la segunda guerra mundial. Lamentablemente, han encontrado apropiado incluir entre los entrevistados al negacionista del Holocausto David Irving. Es cierto que indicaban que sus opiniones “ofenderán a muchos” pero el problema no es la ofensa o la polémica, sino la ausencia de cualquier referente moral, histórico y ético por parte de quien ha tomado la decisión de entrevistar a Irving junto a importantes expertos en la materia. La decisión responde a una postura que pone al mismo nivel las palabras de acreditados historiadores e intelectuales y las de un charlatán falsificador criminal que cumplió una pena de prisión en Austria.

Uno de los fenómenos perversos relacionados con el llamado post-modernismo es la falta de voluntad, que lleva a la pérdida de la capacidad de diferenciar entre la verdad y la mentira, lo importante y lo superfluo, lo alto y lo bajo. Ya no hay una verdad, solamente existen narrativas. No hay jerarquía, todo está al mismo nivel moral. Todo está en el mismo nivel ético: el asesino y su víctima, el sabio y el ignorante, la ópera de Mozart y el último engendro de la música pop. No ha de extrañar, pues, que desde esta perspectiva, los valores éticos fundamentales se tambaleen y resulte difícil identificar los valores auténticos en el océano de basura que los rodea.

Un acompañante de este clima venenoso es la estereotipada multiculturalidad; puesto que si no hay jerarquía, estaremos obligados a aceptar lo diferente, “el otro” (término cliché en este contexto). Ya sabemos de azafatas de líneas aéreas europeas obligadas a cubrirse el rostro en algunos aeropuertos, y no parece lejano el día –o quizás ya ha llegado– en que algún “liberal” se levante exigiéndonos aceptar la poligamia, la ablación del clítoris o la lapidación de las adúlteras. ¿Quiénes somos nosotros para fijar qué es bueno y qué es malo?

No. Aquí no estamos ante un caso en el que pueda invocarse el derecho a la libertad de expresión. El único derecho que no está limitado es el derecho a la vida. Para la libertad de expresión hay (y debe de haber límites). Estoy convencido de que para usted también los hay, y que ciertas cosas no las publicaría.

Por lo tanto, la desafortunada decisión de entrevistar al criminal Irving no puede justificarse en nombre de la libertad de expresión; sólo es reflejo de la falta de ética por parte de su responsable, de su desprecio a los lectores, a los otros entrevistados y, obviamente, al propio diario. No es más que una provocación barata en la línea del peor sensacionalismo.

Le agradecería que anulara la decisión de publicarla.

Atentamente,

Raphael Schutz
Embajador de Israel

N. de la R.

Efectivamente, nuestro periódico publicará el próximo sábado una entrevista con David Irving. Nuestra línea editorial ha sido siempre consecuente con la condena de la barbarie nazi y del Holocausto que provocó Hitler. No estamos de acuerdo con las tesis negacionistas. Los historiadores más serios han demostrado con pruebas y datos irrefutables el exterminio del pueblo judío llevado a cabo por el Tercer Reich. Nuestro periódico publica artículos y entrevistas de interés para el público, siempre que en ellos no se incite a cometer delitos. Es lo que hemos hecho con Irving. Entendemos que al embajador Schultz no le guste, pero sus valoraciones sobre la decisión de publicarla reflejan una visión de la realidad maniquea e intransigente que poco ayuda a la causa de la defensa de los intereses de su país y de su pueblo.

Algunas de las declaraciones de David Irving en la entrevista a EL MUNDO aparecida el pasado sábado

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