sábado, 15 de agosto de 2009

Reflexiones, presentacion en Alicante. Hasta septiembre


Gracias a los organizadores de las jornadas, Asociacion Alfonso X, por su hospitalidad, afabilidad y buen hacer.

Relación y resumen de antiguos textos en respuesta a las cuestiones de debate.

http://exromalux.blogspot.com/

Ideas, valores y principios de una derecha social en un mundo en crisis

La preexistencia de un substrato cultural diferenciado y de una comunidad que lo haga suyo es necesario y fundamental para el desarrollo de un movimiento político viable.

“la peor combinación posible es una imagen pública radical o poco tranquilizadora acompañada por una marginación política y unida a un desempeño ineficaz, cuando no catastrófico, de los eventuales cargos públicos obtenidos.” Ex Roma Lux. Una derecha social, una opcion politica

DIEZ REFLEXIONES PRÁCTICAS

1. La primera regla de la acción es el análisis luminoso, objetivo, sereno y sincero de la realidad, es decir tanto de las fuerzas enemigas como de los recursos propios. Si los objetivos no responden a los medios, el resultado inevitable es la frustración.

2. La segunda regla de la acción es la definición de los objetivos reales de la lucha y su asunción por el grupo. Los objetivos no pueden quedar en un nivel teórico, sino que deben ser su plasmación efectiva en un momento y un lugar concretos. Aspiramos siempre al máximo bien para nuestra patria, pero ese objetivo se expresa de manera diferente en cada momento, y confundir los ideales y sus formas pasadas con su aplicación posible es un error, o la primera trinchera de la cobardía.

3. La tercera regla de la acción revolucionaria es la flexibilidad: si cambia la realidad o si los medios disponibles no aseguran los objetivos previstos, debe replantearse íntegramente la tarea. Solo los aficionados ignoran la realidad.

4. Lo mejor es enemigo de lo bueno. Si se ha de hacer política, encerrarse en posiciones ideológicamente seguras pero socialmente impracticables lleva a la catástrofe, y es una muestra de debilidad y de una defectuosa formación moral y política. Hay que saber distinguir lo esencial de lo accesorio, o en todo caso hay que seguir a quien sepa distinguirlo.

5. Puede existir una opción política, una opción social, una opción cultural. Conviene saber que estamos haciendo en cada momento, y no confundir las verdaderas tareas con los gustos personales, el placer con el deber. Si logramos asumir el deber como placer, y evitamos fingir que determinados placeres individuales son deberes colectivos, estaremos más cerca del triunfo.

6. La preexistencia de un substrato cultural diferenciado y de una comunidad que lo haga suyo es necesario y fundamental para el desarrollo de un movimiento político viable.

7. Antes de aspirar a dirigir un país, debemos ser capaces de gestionar una pequeña comunidad; y antes de eso cada uno ha de ser capaz de gestionar con seriedad su propia vida, sin dejarse llevar por el sistema, por impulsos caprichosos o por una indigestión doctrinal. Hacer, hablar, saber o pensar es importante, pero es más importante vivir ocupando un lugar correcto.

8. Hay tres vías de lucha: participación política, lucha cultural y radicación social. Todo descansa sobre la lucha interior, la manera en que cada militante vive efectivamente con lo que dice creer. No podemos disociar nuestra vida privada del compromiso con la comunidad.

9. Comunidad militante implica camaradería, y ambas son armas de las que el sistema no dispone y nosotros si. La fidelidad a esta visión del mundo no es posible en quien sea incapaz de rigor y fidelidad personal.

10. Es necesarios huir de la mundializacion-modernidad, es decir, de sus valores éticos, creando así zonas de calma en un mar social adverso. Hay que conocer la sociedad y no cerrar los ojos a la realidad: para cambiarla. Si la comunidad militante reproduce de nuevo defectos de la sociedad, todo éxito será estéril. Nada es posible hoy fuera del hiriente realismo, basado en la coherencia personal. Cerrar los ojos a la realidad es fácil pero inútil.



VISION DEL MUNDO RESUMEN


Una visión del mundo: los valores propios de nuestra civilización en sus momentos de vigor, es decir

- El hombre, ser espiritual, trascendente, único. Negación del materialismo.
- El hombre, ser esencialmente comunitario. Comunidad natural como paradigma de la justicia social; negación del individualismo
- España como nación en el contexto de Europa, como producto histórico de nuestra cultura milenaria, de sus factores materiales y espirituales, de la tradición que forma parte de nuestra identidad individual y colectiva.

VALORES


Nuestro camino de futuro es el realismo -político, social, cultural, económico. Cambiaremos la realidad haciendo vivos en nosotros los valores que consideramos positivos, superiores, naturales.

Pero no lo haremos si
a) negamos la realidad o b) carecemos nosotros, como élite alternativa, de esos valores.

No hablo de ideas políticas ni de gilipolleces historicistas. hablo de valores.


Los primeros, necesarios para hacernos eficaces en este mundo de mediocres, los que nos deben distinguir, con 1) el espíritu comunitario, 2) la lealtad y la disciplina, basadas en la jerarquía, y 3) una organización antiburguesa, antimaterialista, radicalmente espiritualmente de cada una de nuestras vidas.

Comunidad implica convivencia, familia y entrega.

Disciplina, lealtad y jerarquía implica aceptación total de una mutua subordinación. Aparte de los problemas tradicionales del facherío, yo ya se que esto va en contra del espíritu espontáneo, individual, atrevido y disperso de la ESO. pero es lo que hay.

Una vida antiburguesa, para un futuro dirigente de nuestro pueblo, implica entrega total y sacrificio total de las propias y míseras codicias.




1. ANALISIS ELECTORAL

• Aumento de votos de los diferentes partidos y del “área” en general.

• ¿Han calado realmente entre el electorado las campañas realizadas por los partidos?

• ¿Es posible continuar con esta tendencia al alza?

• ¿Perspectivas de unidad o triunfo de un proyecto?

¿QUIENES SOMOS?

1) La mirada en el pasado: nuestros abuelos crearon alternativas a la realidad de su presente, nosotros hemos preferido mirarlos a ellos y no a nuestro presente.

2) El irrealismo cultural: Hemos sobrevivido con los restos de lo que fue una alternativa cultural, sin considerar su total alejamiento de la cultura real de hoy.

3) El irrealismo social: seguimos repitiendo formulas de hace 80 años.

4) El irrealismo político seguimos creyendo que nos falta solo llegar al pueblo, y que con medios de comunicación nuestro mensaje convencería a las masas. Pero no es cierto, también el mensaje político responde al pasado.

5) La unidad no ha existido nunca. En ocasiones. La dispersión de fuerzas, debido a patrañas retóricas, ha impedido la eficacia.

6) cuando se ha actuado con realismo político, social y cultural, sin complejos históricos y acumulando todas las fuerzas hemos triunfado, pero a continuación lo hemos estropeado con:

• Escisiones ideológicas
• Purismos “históricos” o “estéticos”
• Divisiones personales
• Crisis de imagen por actitudes ilegales o impresentables.




POLITICA DE DERECHA NACIONAL DESDE 1975


Marginalidad: vivir al margen de las demandas sociales, políticas y culturales, al margen de la realidad. Somos marginales, y sin dejar de serlo iremos hacia atrás.

MARGINALIDAD

IMPUESTA POR EL SISTEMA

• Silencio en los medios
• Desprestigio
• No Financiación
• Represión activa

ES CIERTO; pero fue hecha posible apoyada, favorecida por la marginalidad.

BUSCADA POR NOSOTROS

- Errores

Políticos: División, imagen, pasividad, Golpismo
Sociales: pensar única y exclusivamente en la política
Culturales: Abandono casi total

- Historia: Referencia exclusiva

- Ilegalismo

- Estética violenta

- Comodidad: un problema silenciado—Es mas fácil militar en la marginalidad que dar la cara y responder a los problemas sociales reales.










LA MARGINALIDAD UN CIRCULO VICIOSO PERFECTO.
UN POZO SIN FONDO


- CIEGOS A LA REALIDAD
- APLICAR FORMULAS IRREALES
- USAR FORMAS/EXPRESIONES CONTRAPRODUCENTES
- EFECTOS NULOS O NEGATIVOS
- LA CULPA ES DEL SISTEMA
- IRREALISMO MAS RADICAL
- MENOS CONTACTO CON LA SOCIEDAD
- MAS FRACASOS
- ……


LA PIRAMIDE DEL ÉXITO


2. ANALISIS DE LA REALIDAD
3. AUTOCRITICA errores, debilidades
4. POSIBLES SOLUCIONES
5. CONCENTRAR MEDIOS
6. PRIMEROS EXITOS
7. SOCIEDAD
8. CULTURA
9. POLITICA (Ultimo peldaño)






UNA ESTRATEGIA

Que acerque a los portadores de la doctrina al control de la sociedad, la cultura, la economía y el poder político. REALISMO es la palabra clave. Se trata de AVANZAR y el horizonte final es la política.

HACIA EL ÉXITO

-Una meta
- Un camino
- Medios:

Unidad de acción política, de pensamiento, de vida.
Organización
Actividad de difusión



La unidad es necesaria para:

• Funcionar con eficacia
• Dar imagen coherente
• Dar imagen atractiva a la mayor cantidad posible de gente

PREMISAS DE LA UNIDAD

• CONOCERSE: Hablar claro, actuar con publicidad y honestidad
• ACEPTARSE: Autocrítica
• TRABAJAR: Buscar camino común y eficacia, ser coherentes al empezarlo






RESUMEN DE ESTRATEGIA


LO BUENO—Todo lo que acerca nuestros valores y nuestras ideas tener mas fuerza política, social, económica y cultural.

VALORES Visión del mundo + IDEAS doctrina, ideología: Esencia del Movimiento

LO MALO—Todo lo que impide que nuestros valores y nuestras ideas tengan fuerza política, social, económica y cultural.


Para evitar LO MALO, es decir para salvar la ESENCIA hay que encontrar las FORMAS mas aceptables en la actual situación social.

El resto, es decir, creer que otras FORMAS históricas son mejores o son parte de la ESENCIA nos lleva al SUICIDIO.



CAMINO DE LA EFICACIA

• Difícil
• Largo
• Con muchas paradas

Eficacia social primero----- Después eficacia política


A) Empezar por el trabajo social

Necesitamos hacer útiles y atractivos:

Medios
Asociaciones
Contactos
Locales
Y sobre todo personas que compartan nuestros valores e ideas y se unan en una estrategia

B) Después llegara la verdadera política.

Necesitamos un camino, un modo de expresarlo, medios y personas

EL TRABAJO SOCIAL-----LAS PERSONAS

• Base de la lucha política
• Base de la lucha cultural

META: Existir como grupo fuera de la marginalidad


PASOS---Acción de cada uno de sus ambientes

• Con el ejemplo
• Con la palabra
• Con la propaganda

LOCAL SOCIAL: No local político, sino centro de acción, animación, vida, difusión, movimiento. Sin vida no tiene sentido

ASOCIACIONISMO Y PRESENCIA DIFUSA

FINANCIACION

Publicidad de Gastos e Ingresos
Cada uno según sus posibilidades: No todos podemos igual pero todos podemos,


2. Papel de las asociaciones

• ¿Cuál es el rol de las asociaciones en el “área”?

• ¿Complementan a los partidos? ¿Existe incompatibilidad entre partidos y asociaciones?

• ¿Coordinación autónoma o unidad de asociaciones?

• ¿Es preferible para las asociaciones el plano social y cultural al político?

• ¿Qué modelo de alternativa queremos?

• ¿Hay que romper los esquemas actuales (línea política, imagen, formas, organización, bagaje ideológico)?

• ¿Es posible contribuir a crear una alternativa seria y organizada desde las asociaciones?

Es necesario crear una base social sólida, resistente como comunidad humana, unida mas allá de la política, que sirva de protección a los militantes, que genere una dinámica atractiva para al menos una parte de la sociedad y que alimente con medios, personas e ideas la tarea política.

¿Por qué es necesaria la protección del grupo? Porque la sociedad es hostil en si misma, y si hemos de representar abiertamente una alternativa vamos a sufrir esa hostilidad. Ya no vale emboscarse, y hay que prepararse para resistir.

¿Por qué utilizar la proyección comunitaria para crear atracción en la sociedad? Porque una comunidad unida y sólida es una garantía para quien se acerque a nosotros, y porque nos dará una respetabilidad colectiva, no solo individual como hasta ahora.

Podemos considerar demostrado que mediante la acción política no conseguiremos el poder a corto o medio plazo; hay que admitir, además, que en general no estaríamos en condiciones de gestionarlo. Deben seguirse, otras vías, que pasan todas por una cierta concordia y unidad de acción frente a los problemas fundamentales, aunque persistan otras graves diferencias. Al margen de otras consideraciones, una de nuestras debilidades es la permanente e incurable división de fuerzas.

En España, existen militantes con una trayectoria más que meritoria, y hay ya, a ese nivel, una cierta comunidad entre muchos de los mismos, prescindiendo de su afiliación concreta y de sus diferencias ideológicas y/o personales.

Aunque puede parecer marginal, ése es un capital indiscutible, una fuente de fuerza. Todos sabemos que la lucha del militante aislado es menos productiva que esa misma actividad con el respaldo, aunque sea moral, de un grupo.

REFLEXION Y ASPECTOS POSITIVOS DE LA VIA COMUNITARIA SOCIAL

1. Dispersión, discrepancia, desorientación y desmoralización parecen definir de nuevo buena parte de nuestro pequeño mundo.

2. Conviene analizar la situación, valorar nuestros aciertos y nuestros fallos personales y colectivos, plantear los cambios que puedan ser necesarios, debatir con sinceridad los varios caminos posibles y, sean cuales sean estos, empezar a caminar. No proceder así supondrá un regreso -quien sabe si definitivo- a la autocomplaciente felicidad sectaria de los distintos caminos fáciles y estériles (nacional-hostelera, fascioturismo, purismo retórico, folclorismo, historicismo, hiperactivismo suicida y demás variantes ciegas o hipócritas).

3. Tenemos una inmensa ventaja: social y culturalmente prácticamente no hemos existido durante décadas, nuestros valores no se han defendido seriamente en la sociedad, y por lo tanto no tenemos que cargar con demasiados errores propios. Todo está por hacer.

4. La lógica impondrá que empecemos por el principio, es decir, agrupándonos para desarrollar una acción social realista, para defender valores, ideas y propuestas (lo esencial) y no recuerdos, formas y palabrería huera (lo accesorio). No lo hemos hecho así: ni hemos querido agruparnos para esto , ni hemos renunciado a los lastres que hacen aun más difícil "vender" nuestro producto.

5. Es cierto que pueden cometerse errores al abrirnos a la sociedad honestamente y al integrarnos en ella con normalidad. La única manera de no errar es no actuar; incluso puede que así nos sintiésemos mejor: pero es también la manera más segura de condenar al olvido los valores que decimos defender. La ironía, el sarcasmo y la crítica son en este terreno muy fáciles, pero recordemos que solo será aceptable la crítica de quien tenga algo pretendidamente mejor que ofrecer. Del resto, solo son tolerables el silencio o la colaboración.

6. Hay cuatro tipos principales de discrepancia: 1) la de quien se niega a analizar la realidad, 2) la de quien realiza un análisis erróneo, 3) la de quien admite la situación como es pero no acepta las soluciones posibles, y 4) la de quien sabe cual es el camino y la solución pero no quiere actuar en consecuencia. En el fondo, todo se reduce a un solo problema: en España hay camaradas que quieren avanzar y están dispuestos a seguir el camino que exista, y hay otras personas, que aunque proclamándose camaradas y ostentando incluso formulas y formas históricas, no están dispuestos a los sacrificios de la lucha real (genuinos antifascistas).

7. En lo político, debemos apoyar con energía cualquier solución que pueda hacer llegar lo esencial de nuestros valores al pueblo español. En lo social, lo cultural y lo personal, todos los sacrificios son exigibles en la medida en que se trate de llevar a la práctica esos valores y las soluciones que en cada momento se deriven de ellos.

8. Libertad de acción

• Los que estamos, somos seguros
• No estamos atados a ninguna disciplina exterior rígida
• Por edad y formación, podemos adaptarnos a las opciones que surjan
• Podemos apoyarnos unos a otros

9. Modelo en funcionamiento. ITALIA

Hoy como ayer, a un lado de la línea están las dificultades, y está el único futuro posible; al otro, están las comodidades, y con ellas la marginalidad y la inexistencia a muy corto plazo. Hemos de hablar claro, todos los que tengan algo que decir, brevemente y de una vez por todas. Podemos discrepar en el análisis, y en las propuestas: eso es aceptable; pero no es ni será aceptable la deshonestidad de quien sea perfectamente consciente de que se puede y no se puede hacer, y se niegue a hacerlo alegando cualquier tipo de razones. Hemos perdido demasiado tiempo.

OBJETIVOS

• Consolidar nuestro embrión de comunidad militante y abrirlo con generosidad a quien se pueda acercar: variedad de personas, variedad de actividades, pero unidad de vida y unidad de criterio. Si vamos a trabajar con un programa mínimo debemos ser consecuentes y ofrecer respuestas amplias y accesibles.

• Las iniciativas de la comunidad militante deben convertirse en focos de atracción, además de mantener la cohesión. Será necesario ampliar nuestra presencia social y geográfica, e insistir a través de conferencias, actividades de aire libre, celebraciones, música, local….

• En ultimo momento podrá plantearse hacer apariciones o participar en política publica, buscando el momento, el espacio y el tema adecuado. Para entonces seria condición obligada disponer ya de una cierta capacidad social de resistencia.
Objetivos posibles y visibles

1. Consolidar lo que existe: crear lazos permanentes entre los camaradas, más fuertes que las discrepancias políticas; no ocultar ni ocultarnos esas diferencias, que siempre son menores
2. Abrirnos a los que deberían estar ya con nosotros
3. Abrir espacios hacia la sociedad "normal”
4. Estar dispuestos a intervenir unidos ante posibles crisis nacionales

Medios disponibles

1. Crear un grupo humano que funcione por sí mismo, que no se base sólo en la llamada y reunión semanales; para ello

a) Actividades no políticas (aparentemente): deporte, viajes, cultura
b) Fomentar gustos, costumbres y aficiones comunes

2. Aprovechar los espacios posibles dentro del sistema (asociaciones juveniles, etc)

3. Sentirnos orgullosos de lo que somos, y precisamente por serlo "en grupo", vencer en lo posible el temor a ser conocidos como patriotas (respetuosos de la legalidad vigente, no repudiables esteticamente eso sí)



*La lucha comunitaria. Extracto de un articulo de Roldanus 1994.
TODOS LOS POST DE ROLDANUS

Voy a permitirme utilizar una expresión que a algunos les resultará familiar.

Nuestro objetivo es la formación -o el restablecimiento, sobre esto habría mucho que decir- de una verdadera comunidad popular … en Europa. …

Creo que sería, no ya inútil, sino contraproducente, caer en el maquiavelismo y separar los distintos niveles de la lucha. Si aspiramos a la comunidad popular no hemos de esperar a conseguir el poder político, la influencia social, el predominio cultural necesarios para triunfar. Tenemos que empezar a vivir ya esa comunidad popular; fijaos sin embargo que digo vivir, y no construir: porque una característica reseñable del concepto de comunidad es su naturalidad. No estamos hablando de una construcción intelectual ni de una organización burocrática, sino de grupos de hombres y de mujeres surgidos espontáneamente, en torno a momentos comunes de sus vidas -el origen, la residencia, el trabajo, el otium,...- que intentan preservar y conquistar una identidad. La gran comunidad popular final será la articulación de todas esas comunidades que, humildemente, podemos empezar a construir, y la portadora de su identidad colectiva. Atención: del mismo modo que la simple adición de individuos no da lugar a la comunidad, la suma de pequeñas comunidades no tiene como resultado la comunidad popular: es fundamental la integración orgánica, natural, espontánea, jerárquica. Entrando en una dinámica de lucha popular-comunitaria garantizamos la fabricación de ladrillos, pero no estamos en posición de ver el conjunto del edificio.

Vivimos en una sociedad inorgánica, desestructurada y carente de jerarquías naturales. La naturaleza humana exige otra cosa; pues bien, comencemos a verla hecha realidad. En un mar social adverso tienen que empezar a aparecer, como de hecho ya existen, zonas de calma. Entendedme bien, no propongo un repliegue general sobre posiciones cómodas y tranquilas. Me parece oportuno, simplemente, recordar que no sólo existe la pura política o la más elevada cultura. Los cuatro elementos -política, cultura, sociedad, valores- viven unos de otros y, como acabo de decir, es poco valiosa una victoria en uno de ellos si va seguida de derrotas en todos los demás. La interconexión debe tenerse en cuenta, y aprovecharse para nuestros fines.

En el caso español actual, por otra parte, las carencias son enormes a todos los niveles. No existe una alternativa política al Sistema; no existe todavía una cultura alternativa…; no existe una base social activa y consciente que no haga suyo el Sistema; no existen en la sociedad valores alternativos a los del Sistema. Todos estos problemas están relacionados, y es posible solucionarlos sólo si se coordinan las soluciones específicas de cada uno de ellos. Os he hablado de un proyecto popular-comunitario y, para concluir, me gustaría analizar brevísimamente sus ventajas, en las que creo, y sus inconvenientes, que no niego.

A la comunidad popular por la comunidad popular.

La principal virtud de una lucha social realizada a través de pequeñas células comunitarias es su vigor intrínseco, la facilidad con la que esas células se insertan naturalmente en el tejido social podrido y son capaces de darle nueva vida. La compacidad así lograda supera con mucho a la de cualquier organización jerarquizada tradicional, en cuanto que, desde estas posiciones, sería posible resistir al medio y ganar, muy poco a poco, terreno.

Una segunda virtud de este modelo de lucha es que representaría potencialmente un modelo y un objetivo. Me explico: el ideal de vida no quedaría relegado a después de la victoria política, sino que ya antes de ella sería una realidad a la escala de las pequeñas comunidades, dedicadas o no, en todo en parte, a la política convencional.

En tercer lugar, la lucha comunitaria podría alimentar otros tipos de lucha, no sólo idealmente, como acabo de decir, sino también de manera más concreta y directa. Por una parte, la existencia de comunidades de vida y de valores garantizaría siquiera biológicamente para el futuro la existencia de militantes para los otros tipos de lucha. Por otro lado, esas comunidades, miembros de la sociedad pero a la vez radicalmente opuestas a ella, aliviarían la tensión soportada por los militantes de otros frentes, al no estar sometidos ya permanentemente a un medio en todo hostil.

También existen potenciales dificultades. La principal es el riesgo de sectarismo, que nos llevaría a una excesiva autocontemplación y a una renuncia a la actividad exterior para centrarnos en nuestro pequeño mundo, satisfactorio en sí mismo, pero limitado. No hay que olvidar que el objetivo es la comunidad popular a todos los niveles: si perdiésemos esa meta el proyecto comunitario no sólo habría sido inútil, sino que habría hecho estériles muchos esfuerzos.

En resumen, sería deseable que se abriese una reflexión sobre la oportunidad de diversificar la lucha en esta dirección. Rechazamos todos, me parece, la sociedad materialista e inorgánica en la que vivimos; creo que coincidiremos en la necesidad de una comunidad orgánica, jerárquica, natural y tradicional, sin olvidar que tres siglos no han pasado en vano8. Tanto tácticamente como a gran escala, parece oportuno un proyecto de lucha comunitario, apoyándonos en los mejores valores y personas existentes.


CONCLUSION

a) Es necesaria una reflexión previa y colectiva sobre la situación general y sobre los fines de la lucha (no sólo de la lucha que nos empeñamos en llamar “política”).

b) Tal vez sea conveniente además un período de integración PREVIO (actividades conjuntas de varios tipos, implicando a todos), que demuestre no sólo nuestra voluntad real de actuar conjuntamente, sino nuestra capacidad efectiva de hacerlo y de hacerlo en unas líneas precisas que tengan futuro y que no sean la simple reiteración de un ya largo camino sin meta y sin esperanza. Así, actividades culturales y de aire libre, podrían hacerse ANTES de dar un paso más estable.



3. PATRIOTISMO SOCIAL AUTONOMIA HISTORICA


• ¿Es de aplicación la idea de autonomía histórica para el modelo asociacionista? ¿En qué medida?

• ¿Estamos hipotecados por los referentes históricos? ¿Es compatible la utilización de iconos históricos con la acción política actual?



No se qué nos traerá el futuro. Sí estoy seguro de que la reacción revolucionara contra la decadencia materialista e individualista y contra el caos multicultural, en el siglo XXI, no se llamará como se llamó.

Será Esparta, y será Roma, y será Hispania, y será la Cristiandad, y será Europa. Pero será futuro.

Y será, como fue, futuro y realidad. Las sectas pueden crear realidades virtuales para sus miembros, alejarlos de la realidad. Es una manera de ser felices, de tener buenos ratos, pero no una manera de cambiar el mundo.


El hombre es un animal social. Lo dijo Platón, y además es verdad. Si hay que elegir un error del liberalismo el primero es éste: que el hombre no está solo, que no puede estar solo, que forma necesariamente parte de comunidades, de una vida plural, y que si está solo -de una soledad no buscada- está enfermo. Y si busca la soledad en exceso corre el mismo riesgo.

La enfermedad del Occidente moderno es, pues, una enfermedad individualista, un afán loco de autodeterminación, en sí mismo ciego y estéril.

Nosotros somos parte de ese Occidente, y tenemos en parte ese problema. Unos más y otros menos, pero todos lo tenemos.

La mentalidad del francotirador es la de los privilegiados del Antiguo Régimen: "yo estoy por encima de la realidad, yo se cómo actuar, yo puedo vivir y actuar solo". ¿Es posible luchar así contra el caos? Durante un breve período, personas muy fuertes y muy formadas pueden lograrlo. Los santos pueden lograrlo incluso hasta su muerte. Pero los que no somos ni santos, ni fuertes, ni rigurosamente formados, no podemos. Yo no creo conocer a nadie que pueda. Y por consiguiente la mentalidad del francotirador es, desde nuestro punto de vista, tan estéril como la de los marqueses que en 1789 danzaban despreocupadamente sus minués mientras la chusma -sin verdaderos aristócratas- se disponía a la subversión.

La reconstrucción de las comunidades de hombres, después del caos, será sólo posible a partir de pequeñas comunidades en las que los valores se hayan encarnado. Esos valores no viven por sí mismos, ni viven en los libros, ni viven en el pasado, ni viven en hipotéticos francotiradores espléndidamente y jüngerianamente aislados. El aislamiento es una tentación evidente si se contempla la degeneración del mundo, incluyendo la degeneración de quienes teóricamente están a nuestro lado. Pero esa tentación es una excelente arma del sistema, que no teme a los francotiradores, como no temió a un Jünger.

Existe también la tentación inversa (pero no siempre excluyente): ¿por qué no vivir una vida "normal"? Esa tentación es la más evidente para todos, ya que todo nos llama a ello, a una vida social, profesional y moral normal. Pero ¿qué es "normal"? La normalidad posible en el mundo de hoy es la normalidad del sistema (o sea, que no es una normalidad sana y aceptable, hoy imposible), y está perfectamente diseñada para aplastar indoloramente cualquier veleidad revolucionaria. Así ha sido, y así será: ¿cuántos conservan su modo-de-ser-y-de-vivir después de centrarse en los estudios, de encontrar novia, de casarse, de hipotecarse, de trabajar, si lo hacen fuera de una comunidad de vida? Sólo los que rehuyen la aparente normalidad, porque los demás terminan siendo pasto de las hienas y esto sin excepciones notables y con extremos de abyección que no todos los jóvenes podéis imaginar.

Todo esto lo sabemos ya.

Tal vez sea además el momento de plantear algo esencial sobre tales comunidades, y sobre tal vida no-normal-y-no-aislada. ¿El rasgo de no-normalidad debe ser la nostalgia histórica? NO. La nostalgia histórico-estética -que no debe confundirse con la lealtad esencial a quienes nos precedieron en la vivencia de los valores- es castrante y esterilizante. Es una deformación de la realidad, negativa como lo es el individualismo o como lo es la rendición ante los altares de la "normalidad". Es una deformación de la que procedemos en cierto modo y que en cierta medida nos rodea, y que algunos han renunciado a combatir; sin embargo, debe ser combatida porque nuestra batalla -que es atemporal y en nombre de principios perdurables- debe ser combatida aquí y ahora, en este mundo y en esta realidad, que conocemos y aceptamos pero que combatimos. Ciertamente por "familias" o nidos de gente diferente a la "normalidad" y no por exquisitos intelectuales aislados ni por siervos del modo-de-vivir moderno; pero tampoco por nostálgicos de algo que no conocieron, que no vive y a lo que no pertenecen. La única virtud indudable de este nostalgismo -nunca confundir nostalgia con lealtad, porque la única nostalgia aceptable desde la lealtad es la nostalgia del futuro- es que preserva durante un tiempo el grupo de combatientes frente al mundo; pero es precisa una reelaboración actual de formas y mitos que evite la artrosis pasadista.

Tres caminos equivocados por consiguiente:

1) Creer que es posible luchar solo, sin el calor de la camaradería. Puede creerse desde un mal entendido sentido de la superioridad (porque jerarquía implica precisamente comunidad), y lleva necesariamente al agotamiento, al hastío, al escepticismo, a la ironía sangrante, a la presbicia intelectual y al abandono.

2) Creer que es posible luchar desde la normalidad contemporánea. Puede creerse desde un temor reverencial y paradójico a la soledad y a la firmeza, y lleva necesariamente a la asimilación, a la entrega a plazos de la fortaleza del alma, a la conservación sólo de cierta retórica y de ciertos tics, a la palabrería, a la ficción, a la degeneración y al abandono.

3) Creer que es posible luchar desde la nostalgia formal o material. Puede creerse desde una profunda negativa a buscar formas nuevas para injertar los valores en el mundo de hoy, y lleva necesariamente a la sectarización -ésa sí, en el peor sentido-, a la negación de la realidad, a la desconexión del mundo y por consiguiente a la renuncia a hacer operativos nuestros valores, a trabajar y a imaginar, a la traición a lo que realmente representó en su tiempo el objeto de tal nostalgia, al coleccionismo y al abandono.


Un solo camino:

1) Luchar en equipo, en comunidad, en grupo, y esto tanto por razones morales como prácticas.

2) Luchar sin aceptar nada de la normalidad moderna, aunque evidentemente la inmensa mayoría de quienes nos ayuden en la lucha, de quienes luchen con nosotros, van a ser gentes empapadas en esa normalidad que en la vanguardia de la lucha no puede penetrar.

3) Luchar con la vista puesta en el presente y en el futuro de la parte de mundo que nos toca vivir, ya que la lealtad se cifra en valores, no en soluciones concretas ni en apariencias determinadas.


La amalgama necesaria de estas tres necesidades: el trabajo compartido, el genuino socialismo del esfuerzo, de la abnegación y de la disciplina. Ahí encuentran su explicación las tres renuncias y las tres exigencias, y ahí -en el camino, en el dolor, en la alegría del deber cumplido, en el seguimiento de órdenes netas- está el resumen también de nuestra propuesta. Porque nosotros no tenemos un programa, sino unos valores, que no es necesario escribir de otra manera que no sea en nuestra manera de vivir; a cierto nivel, nosotros no tenemos una solución, sino que nosotros debemos ser la solución. De esta precisa manera y no de otra.


CONCLUSION

Llegará un día en el que haya un amplio movimiento político, social y cultural; y ese movimiento tendrá como cuadros intermedios a personas a las que hoy ni conocemos. Y debe tener en su nivel directivo a personas que vivan conforme a nuestro estilo, que formen una comunidad aristocrática y antiburguesa de total fidelidad y de total dedicación.

Saludaremos por el camino a quienes no quieran o no puedan vivir en este siglo con nuestro estilo eterno. Los caballeros no pueden detenerse eternamente a llorar la comodidad, el individualismo, la ceguera, la cobardía o los complejos de inferioridad de los que en otro tiempo compartieron con ellos vivac. El pueblo necesita guías, no traficantes de chapitas ni masturbadores de distintos tipos.


Volvamos, pues, a los primeros principios, dejemos las lágrimas por lo que nunca volverá a ser, dejemos el egoísmo de lo que nuestro ego nos pide o de lo que el mundo trata de ofrecer, seductor. Confiemos, trabajemos, perseveremos, creamos, creemos; unidos con los que son y con los que fueron, ajenos a los que ni son ni fueron -aunque puedan parecer-, leales al pueblo que vive y a los Muertos que señalan el camino, camino áspero del futuro, no camino del pasado.

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