miércoles, 8 de julio de 2009

Socialismo Nacional







El socialismo es el socialismo y añadirle el adjetivo "nacional" no es más que un disfraz en forma de "caballo de Troya". El "socialismo nacional" en la hipótesis de que fuera realizado (con la inevitable eliminación de todos los valores y todas las jerarquías incompatibles con él), se pasaría, casi inevitablemente, al socialismo, y así progresivamente, por que no es posible detenerse a medio camino en un plano inclinado...el corporativismo del ventenio, en lo que el mismo tiene de válido debe interpretarse esencialmente en el marco de una idea orgánica antimarxista, por lo tanto fuera de todo lo que legítimamente se puede llamar socialismo...

Y con esta cita que cierta extraña gente no releerá nunca lo suficiente, cerramos el examen de esta obra.

(Sacado del Prologo de Adriano Romualdi a la Edición italiana de El Fascismo visto desde la derecha de Julius Evola Il Secolo d´Italia, Roma, 7 de noviembre de 1964)

...No sin relación con esto, nuestro radicalismo de la reconstrucción exige que no se transija no sólo con ninguna de las variedades de la ideología marxista o socialista, sino tampoco con aquello que en general se puede llamar la alucinación o el demonismo de la economía. Se trata aquí de la idea de que en la vida individual y colectiva el factor económico sea lo más importante, real, decisivo; que la concentración de los valores e intereses en el plano económico y productivo no sea la aberración sin precedentes del hombre occidental moderno, sino algo normal, no una brutal y eventual necesidad, sino algo que se desea y se exalta. En este círculo cerrado y oscuro se encuentran atrapados tanto el capitalismo como el marxismo. Debemos romper este círculo. Mientras no se sepa hablar más que de clases económicas, de trabajo, de salarios, de producción, mientras se piense que el verdadero progreso humano, la verdadera elevación del individuo, está solamente condicionado por un particular sistema de distribución de la riqueza y de los bienes y tenga relación con la pobreza y el bienestar, con el estado de la prosperity o con el socialismo utópico, se permanecerá siempre en el mismo plano de lo que debe combatirse. Nosotros afirmamos que todo aquello que es economía e interés económico como mera satisfacción de la necesidad animal ha tenido, tiene y siempre tendrá una función subordinada en una humanidad normal; que más allá de esta esfera debe diferenciarse un orden de valores superiores, políticos, espirituales y heroicos, un orden que -como ya hemos dicho- no conoce y ni siquiera admite “proletarios” o “capitalistas” y que sólo en función de dicho orden se deben definir aquellas cosas por las que vale la pena vivir y morir; un orden que debe establecer una verdadera jerarquía, diferenciar nuevas dignidades y, en la cumbre, entronizar la superior función del mando, del Imperium.

Así, a este respecto, van a desarraigarse muchas malas hierbas que han crecido también en nuestras filas. ¿Qué significa, si no, ese discurso del “Estado del Trabajo”, del “socialismo nacional”, del “humanismo del trabajo” y similares? ¿qué significan esas llamadas más o menos explícitas a una involución de la política dentro de la economía, recogiendo así una de esas tendencias problemáticas hacia un “corporativismo integral” y, en el fondo, acéfalo, que en el fascismo ya encontró, afortunadamente, el paso obstruido? ¿Qué es eso de considerar la formula de la “socialización” como una especie de fármaco universal y elevar la “idea social” a símbolo de una nueva civilización que, quién sabe cómo, debería estar más allá tanto del “Este” como del “Oeste”?

Éstos -es necesario reconocerlo- son puntos oscuros presentes en no pocos espíritus que, también, por otra parte, se encuentran en nuestro mismo frente. Con lo cual ellos piensan que se mantienen fieles a una consigna “revolucionaria”, mientras que en realidad obedecen sólo a sugestiones más fuertes que ellos mismos, de las que está saturado un ambiente político degradado. Y entre tales sugestiones se encuentra la misma “cuestión social”. ¿Cuándo se tomará conciencia de la verdad, es decir, de que el marxismo no ha surgido porque haya existido una cuestión social objetiva, sino que la cuestión social surge -en numerosísimos casos- sólo porque existe un marxismo, vale decir, artificialmente, y sin embargo, en términos casi siempre insolubles, por obra de los agitadores, de los famosos “excitadores de la conciencia de clase”, sobre los que Lenin se ha expresado muy claramente, puesto que ha refutado el carácter espontáneo de los movimientos revolucionarios proletarios?

Es partiendo de esta premisa desde donde se debería actuar, en el sentido antes mencionado de la desproletarización ideológica, de la desinfección de las partes aún sanas del pueblo del virus político socialista. Sólo entonces, una y otra reforma podrá ser estudiada y realizada sin peligro, según la verdadera justicia.
"Orientaciones" de Julius Evola

2 comentarios:

Atreides dijo...

El socialismo nacional es nacionalsocialismo, la extrema izquierda nacionalista. Entre uno y otro no hay más diferencia que los nombres que usan, el marxismo-leninismo se sustituye por la nación o lo que Chávez llama bolivarianismo. Lo de Chávez es un caso curioso de mezcla de totalitarismos de izquierdas.

Leonardo Cisneros dijo...

LatinoAmerica es halla sumido en una crisis en dónde la derecha ha empezado a perder popularidad, en gran parte por que la docencia universitaria y escolar es hegemonia d ela izquierda en sus diferentes vertientes, pensar de forma diestra en un lugar de educacion significa tener en contra al profesor y a los estudiantes mediocres que se alimentan de estas fracasadas resultantes del Marxismo y de la cuna de toda decadencia la revolución francesa hoy en lainoamerica no hay un partido de derecha fuerte y es en ese punto un individuo como chavez tiene poder avalado por los sectores intelectuales y pobres de la sociedad, llevando a los valores y la dignidad humana hacia piso, si no vease los discursos de chavez en la situciacion con Honduras, siempre usando un lenguaje tosco y vulgar, solo por que hubo un pais que tuvo el suficiente valor para impedir que el socialismo del siglo XXI que no es mas que una rama de la ideologia bolchevique lograda mediante votacion de masa ignorante, segun estos payasos Cuba es el ejemplo de latinoamerica , Cuba acaso no es el gran burdel de Europa y los Estados Unidos, en mi paracer no hay socialismo nacional en el caso de latinoamerica hay mas bien un socialismo chavista, ya que estos supuestos lideres del socialismo del siglo XXI no son mas que instrumentos de chavez para poder llevar su programa dictatorial a nivle continental, de ahi su gran amargura por que le hallan quitado su peon de centroamerica.