miércoles, 20 de mayo de 2009


No habías venido para ver esto, no; te llamaban otras cosas: el aire, la luz de las altas cimas...

Respiras ya mejor. Ahora espera, en paz, la verdadera alegría, las grandes nieves de la conciencia, blancas, brillantes, sin la mancha de una sola pisada, mudas en un dulce silencio... No pienses sino en ellas, no mires mas que a ellas, apresúrate y llega, ligero, puro, lleno de sol.

Siente tus debilidades y tus faltas; arrepiéntete de ellas, y solo de ellas. Tu orgullo, tu renombre, los ímpetus de la vanidad de las horas, ya lejanas, de la partida, todo esto arrójalo mas allá de las rocas...

¿No has oído como se rompían, rebotando...? ¡ Bien muerto esta todo ello! La amargura y el abandono, en lugar de indignarte, serán tu sostén por el camino que se abre; esos perros que aúllan guardaran el rebaño de tus pensamientos; sin ellos, que seria de ti?: tendrías que detenerte, te perderías, sin rumbo. No pierdas ni un instante. Estas, aun, muy lejos. Y debes llegar hasta arriba...

Cuando alcances esas inmensidades puras, se hará un gran silencio detrás de ti. Todos los que gritaban apostrofandote, los que te odiaban, los que querían aniquilarte a pesar de sus sonrisas, todos los que te seguían por el camino, pero para golpearte, se darán cuenta, bruscamente, de que detrás de ti. Ellos también han llegado arriba, a las nieves puras, al aire nuevo, a los horizontes recortados sobre el cielo...

Entonces olvidaran su odio y te miraran con ojos maravillados de niño. Habrán descubierto lo esencial.

Sus almas se habrán alzado hasta cimas que jamas se hubieran atrevido a aceptar como meta, si las hubieran visto. Pero se lo impedía tu espalda, la espalda que ellos golpeaban.

Entonces la victoria será tuya... Podrás, después de haber dado hasta tu ultimo esfuerzo, caer, con los brazos en cruz, desde la gran cima, y rodar, con los guijarros, hasta el fondo lejano del abismo.

Todo habrá terminado. La victoria será tuya. Volver a bajar ya no tendrá importancia; habrás dejado la vida con el ultimo esfuerzo, pero los otros estarán allí, al borde de las inmensidades, virginales, de su redención......

Sabes que ahí esta la única, la verdadera felicidad.

¡Canta! ¡Que tu voz resuene en los valles profundos!

No te arrepientas de tus lagrimas.

Lo mas duro esta ya hecho. ¡Ahora, resiste y resiste! ¡Aprieta los dientes y pon una mordaza a tu corazón! ¡Y sube!

No hay comentarios: