miércoles, 31 de diciembre de 2008

Gente joven, altiva, facciosa...


Nosotros somos superiores a los que nos precedieron, porque ellos decían diputado, correligionario y descanso, y nosotros decimos capitán, camarada y maniobra. Ellos decían estúpido fanatismo y nosotros fe. Ellos, yo, y nosotros, nosotros... Nosotros bandera y ellos pancarta, nosotros guardia y ellos incomodidad, nosotros camisa y ellos levita. Ellos rey o presidente y nosotros Patria. Ellos cantaban seguidillas canallas en sus ratos alegres y nosotros marchas. Da gusto sentirse superior.

Gente joven, altiva, facciosa, acostumbrada a tirar los pies por alto, sin respeto a las mil costumbres del tiempo podrido que combatían, guardaban para sus ceremonias una reconcentrada seriedad de catacumba. Se burlaban de cosas grandes, de enormes ideas declinantes, y en cambio una fe elemental y alegre les devolvía al viejo lugar de los primeros símbolos. Despreciando al mundo, encontraron la Patria. Eran sencillos, creyentes y pecadores. Adoraban a Dios, servían al César, y porque se dejaban mandar de un solo hombre desconfiaban de la Humanidad. Pastores armados de un tiempo nuevo, sus confusos rebaños se esparcían por distintos pastos, pero en el caos que precede a toda creación una fuerza dominaba, augusta, sobre las deás: la de la unidad rabiosa, augusta, la de la revolución implacable por la que morían a miles, cantando.

La guerra calibró a las gentes: unos salimos y otros no. Aquel día se jugaba España definitivamente y mientras nosotros marchábamos al choque cubiertos de rosas, ellos nos lanzaban rosas desde el cielo de su indiferencia o de su cobardía. ... veían pasar la Patria en mangas de camisa, ronca y brava, un poco callejera para su británica elegancia. Sin los que entonces salimos a dar un paseo militar, como después han dicho los rencorosos, los mariquitas y los tacaños, nada hubiera sido posible.

Rafael García Serrano

En forma


martes, 30 de diciembre de 2008

Toma de Granada


Estimados amigos,


El 2 de Enero se conmemora la Toma de la ciudad de Granada por parte de las tropas castellanas en 1492. Este acontecimiento supuso un hecho fundamental en la historia de España: la finalización de la Reconquista del territorio peninsular al invasor musulmán y el origen de España cómo Estado-Nación, el más antiguo de Europa.


Para los granadinos el 2 de Enero supone una de nuestras fiestas grandes, quizás con una mayor carga de emotividad y simbolismo que la festividad del Corpus Christi. “ La Toma ”, cómo se conoce popularmente en Granada, es una festividad cultural, un acto cívico de un enorme valor cultural e histórico que rinde tributo a nuestros antepasados castellanos y que reafirma la indisoluble unión de Granada al destino de España.


La conmemoración de la Toma de Granada no es un acto de revancha ni demostración de odio o xenofobia alguno. No puede ser el tributo y el homenaje a nuestros antepasados, a nuestra historia y a nuestra cultura entendido cómo una ofensa a los musulmanes, quienes por otro lado llegaron a estas tierras a través de un ejército invasor e impusieron su cultura, religión y leyes sojuzgando a los pueblos peninsulares durante largo tiempo.


No es la Toma de Granada un acto político en sí, no es un acto que deba convertirse en un mercadeo de ideas políticas o una ocasión para lucir viejas galas. No es eso lo que necesita el pueblo de Granada ni mucho menos el acto de la Toma. La politización innecesaria y artificial de un acto cultural sólo repercute negativamente en él, tal y cómo viene ocurriendo con las últimas celebraciones del día de la Toma.


La Toma de Granada es la conmemoración de la incorporación del Reino de Granada a la corona de Castilla, a España y a la cultura europea. Así se ha entendido desde su origen y así debe ser. La Toma de Granada es un acto muy ligado a la vida festiva de los granadinos, de gran tradición. Y así debe seguir siendo.


A la Toma deben asistir niños y mayores; abuelos y nietos; madres e hijas. Granadinos y visitantes que quieran asistir a la celebración y rendir tributo con su presencia a los Martínez, Sánchez, Hernández, Rodríguez, Ganivet, Calatayud, Legaza, Rojas… que llegaron a Granada tras la Reconquista procedentes de Castilla en su mayoría, pero también de Aragón, de Navarra, de Galicia, de Vascongadas, de Cataluña…


Evidentemente la Toma de Granada puede entenderse cómo una muestra de amor y aprecio a nuestra Patria, a España. Y es por ello que todos aquellos que aman a España, con independencia de su posicionamiento político, siglas y origen, están invitados a dicha celebración.


Por ello es precisamente obligación de todos aquellos que más hondo sentimos a España, es precisamente obligación de todos aquellos que nos consideramos comprometidos con la lucha por una España mejor y más justa la de dar el mejor ejemplo en este acto cívico-cultural. Por lo tanto, pedimos a todos los patriotas de bien que asistan a la celebración de la Toma de Granada con el mejor de los comportamientos. Recordad que nuestros actos condicionan la imagen de nuestras ideas. Y son los enemigos de España los que están aprovechando toda la polémica artificial generada en torno al acto de la Toma para atacar al acto en sí e intentar su erradicación (tal y cómo ha sucedido en otras ciudades españolas).



Desde la “Asociación 2 de Enero por Granada” invitamos a asistir a todos los patriotas, con independencia de sus siglas, para hacer del acto de la toma un acto de amor a España, un acto que nos una al pueblo y que no nos distancie de él. Tenemos otros 364 días en el año para salir a la calle a exponer nuestras ideas sobre cuestiones políticas, fechas en las que seguro nuestras proclamas serán mejor entendidas por el pueblo de Granada.



Esperamos que el próximo 2 de Enero suponga un punto de inflexión para convertir esta fecha en una jornada cívico-cultural de un mayor calado para todos los patriotas españoles y que en un futuro podamos contar, aparte de con el acto tradicional, con diversas actividades de interés para todos vosotros. Esperamos un acto repleto de banderas españolas hermanadas entre sí, en lugar de una amalgama de siglas políticas rivalizando entre ellas para ver quien consigue más resonancia mediática. Hagamos honor al sentido último de la celebración de la Toma : la unión de todos los españoles en pos de una causa, la Reconquista de Granada.



Agradeciendo vuestra asistencia y comprensión con estas líneas nos despedimos. Recibid un cordial saludo.



Asociación 2 de Enero por Granada





http://asociacion2enero.blogspot.com/



asociacion2enero@yahoo.es

Franco Tirador- Francesco Mancinelli

¿Que nos gusta?


Nos gusta lo grande, lo claro, lo bello y transparente. Nos gustan las montañas con sus inmensos espacios abiertos, su aire fresco y puro y la soledad con lo esencial. Nos gustan los niños, las chicas femeninas y bonitas, la sensibilidad en el arte, la tensión del deportista y la fortaleza del guerrero. Nos gustan los campesinos que cuidan y aman la tierra. Nos gusta el trabajo bien hecho y las virtudes que todo un pueblo debe conseguir día a día. Nos gusta la puntualidad, el bien hacer y la gente que trabaja cantando. Nos gusta la Navidad, celebrada con recogimiento e intimidad alrededor de lo más sagrado. Nos gustan los rostros nobles y sanos de una juventud emprendedora con corazones fuertes y cuerpos espléndidos. Nos gusta la nobleza transparente de nuestro fiel perro. Nos gusta la gente amable y ayudar a los demas. Nos gusta en fin, todo aquello que de uno u otro modo forma parte de la identidad de Dios. Porque, ¿Cómo podemos definir sino tantas y tantas cosas importantes cuyo aprecio nos viene directamente del sentimiento y la intuición?

lunes, 29 de diciembre de 2008

Tiembla mundo injusto!



Llegamos al mundo y este tembló y nos subestimo. Paga tu osadía! Tiembla mundo injusto! Que denuevo han venido los hombres de las tierras altas para saquear tus palacios y templos donde adoráis a débiles dioses dignos de salón; ya es hora de salir a escena, e irrumpir en la sosa opereta de la opresión, dad paso al drama ¡ grandioso y majestuoso como una montaña!, el se encargara de enviarles con las voces de su coro como un torbellino a las cloacas de donde salisteis, porque nuevamente el Sol nace libre cada mañana en el albergue, ahí han estado los mejores y su aroma nos ha inundado a los mas jóvenes, lanzándonos desde allí arriba a cazar la victoria que nos prometieron, y es que la revolución corre como el viento y arde como la pólvora en nuestros corazones.

La corneta llama, desgarrando el aire, a ti joven. Hay problemas que solucionar, tierras que defender, hermosos lugares que conquistar. El viento da de cara, pequeñas gotas frías como hielo, golpean tu cara. Otros duermen, tu vigilas. Los músculos tensos, los puños prietos. Siempre preparado para avanzar, pues aquella tarde del paso al frente te ha marcado para siempre.

Y aquí estoy yo! Uno mas para luchar, uno mas para caer justo hoy, cuando el enemigo, a ti joven, quiere aplastar.

Pero nada ya importa cuando el frío recorre tu espalda. Mucho que dar, poco que recibir.
Y banderas ondean cuando la corneta llama. Y tambores retumban cuando el sonido del hierro reclama para él, tu juventud.
Pies ligeros, sin pesos ni ataduras, marcan el camino y con manos vacías dispuestas a entregar lo único que tu, guerrero, llevas en tu mochila de aventurero: la vida. Hasta la vida por los demás.

Sueños de libertad calan tu cuerpo en espera del amanecer.

Y ahí estas, joven, defendiendo en la oscuridad a los que duermen en sueños de agonía. Esperando el amanecer cuando la noche parece aun más cerrada. Gotas frías golpean tu cara. El clamor de antiguas batallas te aseveran: ni un paso atrás, la victoria esta asegurada.

Es el momento decisivo, no importa lo que antes haya ocurrido o los que ya no estén entre nosotros, por todos los que un día nos entregaron su vida y consiguieron arrancar nuestros corazones de las tinieblas y los que ahora, recién llegados, han confiado en los jóvenes veteranos, no podemos defraudarles ni desfallecer, atrapemos la victoria final, no queda otra elección, vencer por España, vencer por EUROPA

1994

sábado, 27 de diciembre de 2008

jueves, 25 de diciembre de 2008

Cancion de Navidad


-¡Oh, cautivo, atado y doblemente aherrojado! –gritó el Fantasma-. ¡No saber que han de pasar a la eternidad siglos de incesante labor hecha por criaturas inmortales en la tierra, antes de que el bien de que es susceptible esté desarrollado por completo! ¡No saber que todo espíritu cristiano que obra rectamente en su reducida esfera. sea cual fuere, encontrará su vida mortal demasiado corta para compensar las buenas ocasiones perdidas! ¡No saber que ningún arrepentimiento puede evitar lo pasado! ¡Sin embargo. eso hice yo! ¡Oh, eso hice yo!

Charles Dickens "Cancion de Navidad"

¡Qué bello es vivir! dirigida por Frank Capra

Navidad

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Conferencia sobre Tolkien


Dos palabras revolucionarias contra neuras y "hippismos" de diseño

Eduardo Arroyo
Dos palabras revolucionarias contra neuras y "hippismos" de diseño
Hoy en día, cuando proliferan quienes quieren acabar con su verdadero sentido, dos simples palabras sirven para unir a todos que están en la Resistencia espiritual: Feliz Navidad.

TIEMPO DE ESPÍRITU

Desde siglos remotos, el hombre europeo ha vivido las fiestas de esta época, paganas o cristianas, como una introspección a sí mismo y un recuerdo a los antepasados y semejantes. Ambos sentidos, hoy día, se ven amenazados.




Hace años que sigo la costumbre de enviar tarjetas de Navidad. Primero elijo un motivo religioso porque estas fiestas son religiosas. No tendría sentido un Ramadán puramente mercantil o lúdico y no se por qué han de tenerlo unas Navidades reducidas a una especie de fiesta de larga duración. De hecho, cuando el odio a la Navidad, ejercido por quienes proponen alternativas lamentables, es cada vez menos disimulado, yo reconozco que ello me motiva sobremanera en la batalla contraria.

Así las cosas, desde hace doce años, hacia noviembre, elijo una imagen navideña –en este caso una vieja ilustración de la Anunciación de los pastores- y un texto como motivo de reflexión. Por ultimo, tras dedicar un tiempo al diseño de la tarjeta, dedico más tiempo aún a escribir personalmente a cada uno de mis destinatarios. Para unos es tan solo una breve frase, una anécdota o un suceso de esos que suceden entre buenos amigos. Para otros es una reflexión más elaborada y ninguna es igual a las demás. Por supuesto siempre se acompaña del inevitable "Feliz Navidad" que distingue lo que de otro modo no sería más que un recordatorio extravagante.

Así, en la época del e-mail y de los terabytes que circulan a velocidad de vértigo, a algunos nos parece un tiempo bien invertido el parar la frenética actividad de la vida moderna y canjear ese tiempo –que dicen que es oro- por la dedicación a un círculo de amistades que en este caso concreto asciende a unas cuarenta personas. El resultado es que esos destinatarios, modestamente honrados con una sencilla tarjeta, reciben un poco de dedicación, de afecto y de sincero deseo de que la Navidad ilumine sus vidas. La deliberada sobriedad de esa tarjeta ha ido acompañada este año de una frase del doctor Josep Torras i Bages, obispo de Vic, que en su obra El Rosario y su mística filosofía (parte III, capítulo III) nos explica que "los sabios de Grecia y Roma andaban discutiendo en sus academias, sus hombres de Estado peroraban con magnífica elocuencia en sus asambleas, sus poetas escribían exquisitos versos, y no obstante no alcanzaron la luz de la verdad y la verdad de la Vida, que los inocentes pastores vieron que iluminaba la cueva de Belén". El párrafo acaba coronado con una interpelación directa al lector del genial intelectual católico en la que dice: "Dios se complace en manifestarse a los humildes y sencillos. Si quieres ver a Dios y sentirle, debes empezar por hacerte pequeño. ¿No ves cómo Él mismo se hace?"

No es la Navidad tiempo de recriminaciones y de ataques pero, cuando leo y releo el pensamiento de nuestro obispo, me pregunto qué es lo que tienen que ofrecer todas esas personas que de una manera o de otra combaten la Navidad. Desde el alcalde de Madrid y sus concejales, capaces de idear la ridícula iluminación de nuestra capital, plagada de símbolos hippies y de palabras absurdas en el contexto navideño -como "serenidad", "calor" o "sosiego"-, hasta esa fiscal que ha montado la marimorena para que retiraran un Belén de la Audiencia Nacional de Madrid, me pregunto, decía, si esta gente tiene realmente algo que ofrecer a sus semejantes, salvo sus virulentas neuras personales.

La pregunta es algo similar a la duda expresada por un indígena natural de Tonga, en Micronesia, ante las cámaras de una televisión neoyorquina, al ateo profesional Christopher Hitchens, en el curso de un debate con el pensador conservador norteamericano Dinesh D´Souza. Ante el ateísmo militante de Hitchens, el micronesio le espetó la pregunta crucial: "Entonces, ¿qué tiene usted que ofrecernos?". Según dijo, antes de la llegada de los misioneros cristianos, Tonga era un caos y el canibalismo estaba ampliamente extendido. Cuando llegaron los misioneros acabaron con el canibalismo e instauraron la creencia en la dignidad de la persona y en que todo hombre tiene un alma inmortal que es capaz de condenarse o salvarse. Como respuesta, Hitchens se perdió en una disquisición erudita sobre el canibalismo en las diferentes culturas.

Si se les preguntara a todos esos que combaten la Navidad qué es lo que tienen que ofrecernos, aparecería que, unos y otros, tras la panoplia de sus argumentaciones en realidad sofísticas, ocultan una buena dosis de orgullo personal; esa misma que, como explicaba hace cien años el obispo Torras, impide sentir realmente a Dios.

Frente a ese orgullo, transmutado en pura soberbia de buenos modales (aunque no siempre), la Navidad nos dice que Dios se encarna hombre por amor al género humano y que es ese conocimiento, esa vivencia del amor de Dios lo que minimiza el mal moral y físico de este mundo. A la inversa, nuestro combate contra ese mal moral y físico es lo que hace que nuestros actos y, en suma, nuestra vida misma cobren valor y se llenen de plenitud. La elección del Bien frente al mal y la lucha contra éste mismo a favor de lo Bueno es lo que hace que Bien y Mal se complementen en el plan cósmico de Dios. Así que en una época de caos por pérdida evidente de referencias, la Navidad, lejos de ser ese mensaje hostil que sus detractores pretenden porque precisamente ellos sí que son hostiles, se eleva sobre la basura de la época como una luz de esperanza para toda la humanidad.

En el genial drama wagneriano de Lohengrin, Elsa, princesa de Brabante e injustamente acusada del asesinato de su hermano, espera inútilmente que un caballero se apreste a defenderla de la terrible acusación. Ante el silencio cobarde y en cierto modo cómplice de la masa, cuando parece que no existe esperanza y que no hay siquiera un hombro en el que poder llorar, se abre paso por el río Escalda la legendaria figura del caballero Lohengrin, enviado desde lo alto para defender el bien y la justicia. El genial artista de Leipzig inmortalizó en páginas de belleza singular la esperanza en Dios como característica real del mundo y enseñó a las generaciones venideras que la intervención de lo divino siempre puede ser esperada.

Lamentablemente, la vaciedad de la vida moderna, pródiga en bienes materiales y yerma de lo esencial, nos oculta precisamente el hecho fulgurante de la esperanza en Dios. El gran teólogo ortodoxo ruso Paul Evdokimov nos ha explicado recientemente en su genial obra Las edades de la vida espiritual su idea de que "es posible que el mundo este hoy más cerca que nunca de la fe religiosa. La ciencia ya no presenta ninguna dificultad; el ateísmo es incapaz de ofrecer ningún argumento serio. Sin embargo, hay un obstáculo notable que procede de la misma cristiandad. Se trata del ateísmo latente del creyente medio, adormilado en su tontorrona buena conciencia que se ahorra la conversión del corazón". Según Evdokimov, "esta forma poco actual de vivir una fe abstracta, profana el nombre de Dios". En otras palabras, es el apoltronamiento de la vida muelle y cómoda, de la reducción de horizontes hasta el mero bienestar material, lo que atenaza al hombre en la creencia de que no hay nada mejor que la vida burguesa. Es, en definitiva, un mundo sin esperanza en el que la Navidad, por su misma esencia, resulta discordante.

Por el contrario, la propuesta afirmativa de la Navidad y esa llamada misteriosa que nos pide ser un poco mejores, aunque sea por unos momentos, es una demostración clara del poder renovador de la Navidad. En el Apocalipsis Dios dice "he aquí, yo hago nuevas todas las cosas", una afirmación extrapolable a la totalidad del mundo. Por eso cada flor que brota, cada rayo de sol naciente y, en definitiva, cada vida que se afirma y abre paso es también un poco Navidad como esperanza viva de que todo puede ser de otra manera. Quizás no haya nada más confortante sobre la faz de la tierra y quizás sea ésta la razón por la que la Navidad nace para todos, también para esos a los que ciega su soberbia y que la combaten con denuedo.

Así que hoy no hay lugar para la recriminación ni la enemistad porque todos, absolutamente todos, anhelamos en lo más profundo de nuestro corazón la esperanza de que lo bueno y lo verdadero siempre triunfen en este mundo, como testimonió hace dos mil años Dios mismo encarnado en el humilde hijo de un carpintero de Galilea. Hagámonos pues humildes y deseemos hoy a todos una muy feliz Navidad.

El Semanal Digital

lunes, 22 de diciembre de 2008

Cantico. Que paseis una ¡Feliz Navidad!




«TRIUM PUERORUM CANTEMUS HYMNUM»
De los tres muchachos, el himno cantemos,
Que ellos entonaban, camino del fuego,
Al Señor bendiciendo.

1. Al Señor bendiga, cuanto de Él es hecho,
Por días de días, por tiempos de tiempos;
Bendíganle la voz y el silencio.

2. Ángeles bendíganle. Que su compañía,
En todos los grados de la Jerarquía,
Al Señor bendiga.

3. Bendigan las aguas de encima las nubes
Y aquellas que en tierra descienden o fluyen
Bendíganle todas las Virtudes.

4. Al Señor bendigan el sol y la luna
Y tropas de estrellas en la noche oscura,
A coro, todas juntas.

5. Y los aguaceros y el tenue rocío
Bendigan también al Dios que los hizo
Y al Espíritu, los espíritus.

6. Invierno y verano loen al Señor
Y el áspero frío y el rojo calor
Y el fuego purificador.

7. Bendiga al Señor la nieve y la escarcha,
La noche y el día, la tarde y el alba
Canten su alabanza.

8. La luz le bendiga, como las tinieblas,
El tiempo sereno, la torva tormenta
El trueno y la centella.

9. Por toda la tierra sea bendecido
De la tierra toda, elévese el himno
Oiganlo, compactos, los siglos.

10. Montes y laderas, valles y colinas
Y cuanto, sembrado, o al vuelo, germina
También al Señor bendiga.

11. Bendigan las fuentes y los manantiales
Ríos y corrientes y lagos y mares
Bendigan y alaben.

12. Los peces y cuanto se mueve en el agua
Las aves, y cuanto al aire se lanza
Canten sus alabanzas.

13. Al Señor bendigan bestias y rebaños,
Fieras del desierto, rampantes gusanos
Y, erectos, los humanos.

14. País de Israel, gentes y naciones,
Cuerpo de la Iglesia, tendido en el orbe,
Santamente, el himno entonen.

15. Y tus sacerdotes, y cuantos te sirven,
Señor, te bendigan, como te bendicen,
Desde los orígenes.

16. Y el alma de los justos del Señor
Y el alma de los pobres del Señor
Bendigan al Señor.

17. Ananías, Azarías, Misael,
Víctor y Juan-Pablo, Álvaro también
Fieles a su fé.

18. Bendicen al Padre, al Hijo, al Espíritu
Santo, a Dios uno y trino,
Por los siglos de los siglos.

19. Así te bendicen, como te bendigo
Yo, Padre, a tí, Padre, de gloria vestido
Por los siglos de los siglos

Traduccion de Eugenio D´ors

Comunidad







Alianza de civilizaciones

domingo, 21 de diciembre de 2008

Crisis

La familia, gracia de Dios


El ataque a la familia es un ataque a toda la sociedad, un cataclismo que nos desvincula de la sociedad, una ruptura que socava los cimientos de la civilización y un derroche del capital social y personal cuya solidez ha hecho posible en gran parte, la civilización occidental. Chesterton

jueves, 18 de diciembre de 2008


¿Quieres ser uno de estos "caballeros de pálida tez" de la madrugada burguesa?
¿O quieres ser -pese a todo, pese a todos- uno de los que madrugan para encontrarse?


El domingo por la mañana, sobre las siete, podía verse habitualmente a un par de policías andar por las calles del barrio de Steglitz, a los repartidores de la leche, a mujeres tiritando de frío vendiendo el pan de puerta en puerta, e incluso a muchachas que, después de una noche de juerga, volvían acompañadas a casa por caballeros de pálida tez. Todo, mientras tanto seguía dormitando a pesar de los tañidos de las campanas de la iglesia.

Todo, menos ... a lo lejos se advierten unos pasos a través de las silenciosas calles, se oye un silbido y otro más ... un par de sombreros de color, un pardo sombrero deformado, un jovencito con un pañuelo de color rojo al cuello ... más tarde algunos jóvenes de aspecto tímido con sus mochilas y los ojos aún somnolientos. Otro llega de improviso y saluda.

Casi todos ellos acaban de discutir con sus madres y han sido amenazados de que no habría una próxima ocasión.

Hans Blüher (1912)

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Construyendo comunidad y libertad






"Poca gente es capaz de prever hacia donde les lleva el camino hasta que llegan a su fin" Tolkien

martes, 16 de diciembre de 2008

Caminos de Europa. Agosto en Santiago y Calatrava












El "hombre diferenciado", rodeado por un mundo hostil, pero dispuesto de todos modos a empeñarse en luchar por una causa que sabe justa, está convencido de poseer una verdad que le consiente afrontar incluso una total marginación respecto a todo lo que le rodea. Hay una conciencia de ser diferentes respecto a un mundo que tiende a perder formas netas y colores diferenciados: la conciencia de empezar a realizar en el interior de cada uno lo que los demás, hacia afuera, nunca conseguirán ni entrever. La certeza de tener firmes cimientos, mientras alrededor todo se hunde.

"Uno de los nuestros... ha de terminar con la rutina burguesa, desde las vacaciones habituales, desde la sumisión al simulacro de vida familiar hasta la rebeldía desahogada en las discotecas. Es hora de acabar con todo esto. Hay muchos caminos diferentes, que no cuestan dinero, que nadie recorre, que podemos emprender juntos, para fundirnos en comunidad (...). No ha vivido quien no ha vivido con sus camaradas sus veranos y sus vacaciones, mochila al hombro. (...)".

M. Angella, La nuova Destra.

lunes, 15 de diciembre de 2008

domingo, 14 de diciembre de 2008

San Francisco de Asís

Contea - La Vandeana



Rebelión religiosa frente al feroz volterianismo ideológico que se imponía a sangre y fuego desde París desde 1789. Una insurrección en defensa del cristianismo, que constituye un hecho único en la historia por sus proporciones y el alcance de su brutal represión y exterminio, siendo sin duda el "Primer Genocidio de la Modernidad".

Las cifras más conservadoras —en relación con el programa de exterminio establecido en París y realizado por los oficiales revolucionarios— llevan a los siguientes resultados: en dieciocho meses, en un territorio de sólo 10.000 km2 , fueron eliminadas 120.000 personas, por lo menos el 15% de la población total; diez mil edificios fueron completamente destruidos, el 20% de los de La Vendée.

sábado, 13 de diciembre de 2008

viernes, 12 de diciembre de 2008

Viento de Castilla


Si yo andaba por Castilla,

se andaba tras mío el viento.

Era en el tiempo de mayo,

que es tiempo que muda el tiempo.

Hogaño los campos van, que Dios se gloria de verlos,

Por las miesecicas nuevas, vestidos de terciopelo,

Por las miesecicas verdes, con ese verde tan tierno;

Y el viento allí levantaba tornasoles al repelo.

De lo alto correr los vimos, los tornasoles ligeros,

Procesión interminable, tierras de Castilla adentro.

Yo corría de Castilla, castillos, villas y pueblos.

Me acompañaban amigos. Mañana eran otros nuevos.

Pero, éste, no me dejaba. Éste, infatigable, el viento.

Eugenio dórs

Iniciativa comun por los niños italianos de Serbia y Beslan

Sangre española

jueves, 11 de diciembre de 2008

Crisis

Compagnia dell anello



Giovedì 11 dicembre 2008
ore 20.45
VICENZA
Teatro Spazio Bixio
via Mameli 4

presentazione
con parole e musica
del libro
ALTRE STORIE
della Compagnia dell'Anello

Mario Bortoluzzi voce
Marinella Di Nunzio chitarra
Alessandro Chiarelli violino

introduzione di
Michele Bonanno
responsabile dell'associazione culturale
"Strade d'Europa"
per la conoscenza delle radici culturali europee.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

60 aniversario de la declaracion de Derechos Humanos

Santiago y cierra España

CRISIS


La crisis existía en nuestra civilización desde que empezó el siglo XX. La crisis existe desde el instante en que el hombre ha dejado de ser interesante para una sociedad atenta solo a mantener sus rígidos esquemas de producción y consumo, incluso por encima de las vidas de los ciudadanos; la crisis existe desde que los hombres ya no cuentan y la vida comunitaria se rige exclusivamente por el numero, desde que la individualidad se pisotea, desde que el estado puede actuar según sus propios intereses (en nombre del pueblo) sin que mecanismo social alguno sea capaz de oponerse; la crisis existe desde que el gran capital manipula el arte a su antojo convirtiéndolo en simple operación financiera, desde que una minoría puede controlar los mecanismos de formación de toda la opinión publica y convertirlos en infalibles herramientas de poder. Y, sobre todo, la crisis existe desde que el hombre pierde su sentido de responsabilidad social, se vuelve egoísta y su vida en el seno de la sociedad no la concibe como tarea de servicio sino como posibilidad de lucha para mejorar mas y mas su propia situación personal frente a los demás.

El ciudadano ideal de esa sociedad moderna no será precisamente el hombre libre, consciente y responsable, rebelde y personal, sino el pobre esclavo en el que se ha creado unas necesidades de consumo que, para llenar , debe compensar con un trabajo absorbente de producción, incapaz de rebelarse e, incluso, incapaz de concebir la posibilidad de rebelión. El ciudadano ideal es el que acepta sumisamente las formulas que le presentan, el demócrata mediocre cuyas metas se acaban ante la pequeña pantalla de su televisor, el hilo que le mantiene permanentemente conectado con sus señores. Así, el moderno esclavo no tiene ya cadenas, pero las ondas le mantienen en el mismo permanente estado de dependencia de su señor. Como concluye Evoca, el individuo ha conquistado así toda su libertad, y la cadena no le es medida, a fin de que sus ilusiones de marioneta agitada no conozcan limites.

La crisis es, pues, absoluta, antes o incluso al margen del caos económico. El desastre de la economía es la ultima consecuencia del desastre humano, personal y social. Cuando el arte hace ya casi un siglo que ha fracasado estrepitosamente sin ser capaz de generar un nuevo gran estilo de la altura de siglos pasados; cuando los sistemas políticos han demostrado su incapacidad por traer al planeta la paz, el orden y el progreso que tanto pregonaban; cuando los pensadores han confirmado la esterilidad de sus ideas, le toca el turno, el ultimo turno, a la economía. Y ahora es cuando, de repente, todos se rasgan las vestiduras asustados: ¡Crisis!

Esa crisis, nacida dentro del sistema, abarca por su naturaleza propia a cuantos se han integrado en ese sistema: ante el caos actual , poca diferencia encontraremos entre los métodos de oriente y de occidente, entre los partidos socialistas, comunistas o liberal demócratas, entre las soluciones teóricas marxistas y las liberales, como no sean los nombres de los que han de mandar. Todo forma parte de ese inmenso timo que ha sido la política del siglo XX. El problema básico ha radicado, como afirmara Ezra Pound en “Paris Review”, en conservar una cultura especifica en medio de este horrible remolino, de esta horrible avalancha hacia la uniformidad. Por eso, la solución de la crisis no será la repetición de los tópicos antinatura de la igualdad, el poder supremo de la economía o el mantenimiento de los enfrentamientos de clase. La solución de la crisis solo podrá venir de fuera del sistema, solo podrá lograrse derrumbando el sistema. “No queremos-decía Drieu- una victoria electoral ni un éxito académico: ¡Queremos una revolución!”. La solución de la crisis solo podrá traerla una revolución que haga del esclavo moderno de la sociedad tecnocratizada, el hombre libre del siglo futuro, que desenmascare a los grandes manipuladores de la economía, que devuelva el arte al pueblo y amontone las mamarrachadas oportunistas producida por los estériles de nuestra época, que nos devuelva a las leyes de la naturaleza- nuestra propia naturaleza-, que elimine el imperio absoluto de la gran ciudad….Esa revolución vendrá por si sola, como lógica evolución, cuando los esclavos modernos se hallen ya exhaustos y sus propios amos desconcertados ante el caos al que ellos mismos han precipitado a la civilización. Es necesario que las tinieblas acaben de inundarlo todo para que, de la desesperación, el esclavo moderno saque fuerzas para romper sus cadenas, esas hondas invisibles que le mantienen drogado, incluso contra toda lógica y todo instinto natural. “Creo en la revolución -concluía Drieu- en la medida en que no creo ni en la duración ni en el valor de la sociedad que me rodea”.

Pronto o tarde, dolorosamente, terriblemente, la revolución acabara triunfando, y entonces el siervo liberado se volverá hacia atrás y vera el siglo XX como una época de tinieblas, de represión y vació, que no entenderá siquiera como pudo soportar. Y solo entonces, lejos de las modernas ciudades, entre los cánticos de las nuevas juventudes, llenas del idealismo de la vida en la naturaleza, este hombre se sentirá al fin libre y vera en los otros hombres, al fin libres ya con el, una razón para crear ese nexo de solidaridad y de camaradería que hace que un grupo de hombres se llame Pueblo.

Y ese Pueblo, el pueblo que habremos forjado, es el único que de verdad podrá llamarse libre. La economía será la base que regulara sus medios para subsistir y crecer, la Naturaleza le dará el criterio de lo conveniente y lo falso, la cultura será su preocupación constante, y el arte será su manifestación suprema.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Bushido la via del guerrero


Robin Williams, acusado de fascista por una película de hace 18 años
Los límites entre izquierda y derecha no son tan claros como parece. Sobre todo porque la derecha contiene cosas muy variadas, por mucho que sorprenda a unos y moleste a otros.

¿DE EXTREMA DERECHA?

Robin Williams es un actor. Que sea de izquierdas en mayor o menor medida dependerá de qué consideremos "izquierda", pero lo cierto es que ha apoyado a Barack Obama, y que hace más de diez años que estaba dispuesto a protagonizar una película sobre el activista homosexual y demócrata Harvey Milk, bajo la dirección de Oliver Stone. Ahora Sean Penn llevará a cabo el proyecto, pero tomémoslo como una indicación de que Williams no es y nunca ha sido un peligroso conservador. Aunque haya actuado en los festejos británicos por los 60 años del Príncipe de Gales es complicado asociar a Williams con el fascismo. ¿O no?

Jonah Goldberg, en su libro Liberal fascism. The Secret History of the American Left, explica desde un punto de vista liberal cuáles son los pecados originales de la izquierda norteamericana. Para él, el enemigo es siempre y sin duda un Gobierno que establezca la seguridad social, limite los beneficios empresariales, controle la propiedad privada, niegue el derecho universal a llevar armas, establezca cuotas raciales en las Universidades y en la Administración, cuide el medio ambiente, limite la caza, se plantee prohibir el tabaco y favorezca el vegetarianismo contra el consumo de carne, fomente creencias semipaganas, se lance al déficit y al gasto públicos, construya enormes obras, cree un sector económico público masivo, limite el mercado y el comercio, proteja a los débiles, cree pensiones y salud públicos, estimule la libertad de la juventud y prefiera utilizar esa libertad en vez de respetar totalmente la educación cristiana y familiar, a parte de reducir lo cristiano a las simples ceremonias religiosas, mal vistas, mientras que en las escuelas se enseñan doctrinas contrarias a la fe, o en último extremo en ciertos casos utilice el aborto, la eutanasia y la experimentación genética.

Goldberg señala la contradicción de que los políticos liberales crean o aspiran a crear Gobiernos de ese tipo, con el apoyo de hombres públicos como Williams, mientras que el Gobierno más conocido que ha hecho todas esas cosas es el de la Alemania nazi. ¿Y entonces? ¿Quién es de derechas y quién de izquierdas, quién es malo y quién es bueno?

El liberal Goldberg pone como ejemplo de esa curiosa situación al profesor Keating, de El Club de los Poetas Muertos (Dead Poets´ Society, 1990), al que dio vida en la pantalla el mismo Robin Williams. Un profesor contrario al orden imperante, que introduce en sus alumnos inquietudes contrarias al orden social liberal-capitalista; un divulgador de los ideales neorrománticos más opuestos al liberalismo político y económico, al materialismo y a la rutina habitualmente considerada "tradicional". Durante dieciocho años la película de Williams ha sido considerada, en todo caso, un ejemplo de rebeldía antiburguesa. Ahora, gracias a Goldberg, sabemos que era un caso de coincidencia de los ideales izquierdistas con la praxis fascista. Pobre Robin.

Quizás Goldberg necesite aprender –como muchos otros, a los dos lados del Océano- que la única alternativa a la izquierda no es el liberalismo. Y que éste, con ser a su manera parte de la derecha, es eso, sólo una parte, porque además de liberales en una derecha que gana elecciones hay sensibilidades sociales, tradicionales, populares, por qué no románticas, cristianas, sociales y patrióticas, por ejemplo. Convertir el liberalismo inmanentista, individualista y progresista en la única identidad posible de la derecha obra el milagro de hacer de Robin Williams un fascista, o un izquierdista, qué más da.

El Semanal Digital

sábado, 6 de diciembre de 2008

20 de noviembre





Pío Moa

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El mismo 20 de noviembre de 1936 murieron José Antonio y Durruti, el uno fusilado en Alicante, el otro en un incidente oscuro ante la Ciudad Universitaria de Madrid. En Federica Montseny o las dificultades del anarquismo, recojo algunos datos de interés sobre ambas muertes. El líder anarquista no estaba muy contento. A su compañero García Oliver le habría comentado: «Parece que Federica (Montseny) se colgó del teléfono en una crisis nerviosa, tocó a rebato y dio a entender que mi presencia en Madrid podría salvar Madrid y desplazar a los comunistas en el protagonismo de la batalla». Furioso, García le había replicado: «No sé cómo podríamos relegar al gineceo a esa mujer. Va, viene, se mezcla en todo, no aporta ninguna solución…».

Durruti marchó a Madrid, pues, «como revulsivo frente a la propaganda comunista». Su papel no fue muy lucido y desde el primer momento los comunistas hicieron a su columna varias faenas para desprestigiarla. Así, propalaron el rumor de que no quería combatir. En realidad fue un asesor comunista quien aconsejó al líder ácrata dar a sus tropas un día de descanso, celada en la que cayó el recién llegado ingenuamente. Por lo demás, recuerda Montseny, «los libertarios catalanes estaban convencidos de que en Madrid los comunistas se las arreglarían para llevarlos al sitio de mayor peligro, para que fueran aniquilados».

Y aquel 20 de noviembre, Durruti «cayó frente al enemigo, víctima de su valor personal y de su sentido de la responsabilidad», asegura Montseny con cierta infidelidad a los hechos, y arguye, con revelador sofisma: «Esta es la verdad histórica. Todas las otras versiones, consciente o inconscientemente, solo pueden favorecer al franquismo y disminuir el prestigio de la CNT». Corrieron rumores de que había sido asesinado por la espalda [práctica no infrecuente en el Frente Popular], o bien víctima de un accidente al disparársele su propia arma. Esta última versión parece la más verosímil».

García Oliver y Montseny no congeniaban y se achacaban mutuamente la responsabilidad por haber entrado como ministros en el gobierno de Largo Caballero. Montseny ofrece un testimonio interesante sobre la muerte de José Antonio: «García Oliver vivió siempre con la idea de que la Falange (…) le hacía responsable de un hecho en el que, en realidad, no tuvo otra intervención que la de ostentar la cartera de Justicia». En el consejo ministerial del 19 de noviembre se recibió la notificación de la pena de muerte impuesta a José Antonio. Según Montseny, el ministro Álvarez del Vayo propuso negociar un canje con el hijo de Largo Caballero, preso por los franquistas. Pero Largo se había negado en redondo: «Ni hablar. Que la justicia siga su curso». Y así fue. El hijo de Largo se salvaría.

Treinta y nueve años después fallecía Franco, también un 20 de noviembre. En Franco, un balance histórico, observé: «En estos años ha predominado una opinión muy negativa sobre el general gallego, y han sido denunciados a todos los vientos los males y desequilibrios de la sociedad franquista (…) Debe relativizarse asimismo el cargo principal hecho a su régimen: su carácter dictatorial. La realidad demostró que no había alternativa a él, tanto porque, tras la experiencia republicana, muy poca gente añoraba un sistema de partidos, como porque quienes invocaban las libertades contra Franco eran en realidad mucho más totalitarios que él, y los pocos que eran sinceramente demócratas prefirieron, por diversas razones, no causarle problemas».

Algunos críticos pretenden, con dudosa ingenuidad, que «todas las dictaduras son iguales». Nada más erróneo. Notamos a primera vista las diferencias entre unas y otras con sólo comparar la de Franco con la de Fidel Castro, tan popular en los ambientes «progresistas» del mundo entero. El castrismo descansa en un aparato policial realmente monstruoso, ha arruinado materialmente al país y lo dejará profundamente dividido. Las dificultades de Cuba para democratizarse serán enormes, como lo han sido o siguen siendo las de Rusia y los países del este de Europa, mientras que la democratización en España llegó como una consecuencia natural, sin más fricciones y riesgos que los ocasionados por las izquierdas extremistas y los separatismos, y las reacciones de una débil extrema derecha a la violencia de aquellas.

Quiero decir con esto que las acusaciones deben ponerse en relación con las circunstancias de la época y no contrastarlas con exigencias éticas absolutas, incumplibles también, por supuesto, para los acusadores. Así pues, dada la sobreabundancia de críticas y ataques, no todos falsos o calumniosos, recibidos por el Caudillo en los últimos treinta años, podría entenderse este ensayo como un intento de restablecer el equilibrio a base de rescatar aspectos más positivos e injustamente omitidos. En parte es así, pero quisiera llamar la atención sobre la envergadura de estos aspectos positivos, que, a mi juicio, opacan a los negativos.

A lo largo del libro he mencionado unos cuantos de ellos, desde su disciplina ante la república a su conducta con los judíos. Sin embargo considerando la cuestión en conjunto, cabe destacar tres hechos por encima de cualquier opinión:

a) Franco derrotó la revolución en tres ocasiones, en 1934, cuando la insurrección socialista-nacionalista catalana; en 1936-39; y en 1944-49, cuando el maquis y el aislamiento internacional.

b) En circunstancias sumamente adversas libró a España de la guerra mundial, que hubiera causado devastaciones y víctimas sin cuento, y seguramente un golpe durísimo a los Aliados.

c) Dejó un país próspero y, más importante aún, políticamente moderado, donde las exaltaciones del pasado estaban superadas. Gracias a lo cual han sido posibles casi treinta años de democracia.

Estas tres hazañas, pues son auténticas hazañas, entre otras menores, dejan forzosamente muy en segundo término los defectos y fechorías achacables a su régimen. Tan es así que sus detractores han debido recurrir a especulaciones psicológicas increíblemente retorcidas, amén de incomprobables, para hurtarle el mérito de ellas. Si hubiéramos de dar crédito a esas versiones, el Caudillo, zoquete incapaz de ganar una guerra, habría querido prolongarla por gusto de la sangre, habría querido entrar en la guerra mundial, habría querido mantener al pueblo en la incultura, el atraso y la miseria, etc. Y sin embargo, misteriosamente, todo le salía al revés, a pesar de ser un brutal tirano absoluto, personalmente un hombrecillo cruel, gris y mediocre. En fin, esos métodos irracionales de analizar la historia nos remiten a las primeras páginas de este ensayo: el odio, a menudo feroz, con que ha sido distinguido en medios amplios e influyentes, y que ciega a quienes lo profesan.

Cae de su peso que los logros de Franco no son sólo suyos. Dispuso de la adhesión y la labor inteligente de buen número de políticos, diplomáticos, intelectuales y militares. La memoria de esas personas ha sido harto maltratada por otras que, siéndoles inferiores, se erigen en jueces implacables desde el estrado de unas autoatribuidas virtudes democráticas, nunca demostradas en tiempos de la dictadura.

Sólo gentes muy frívolas o muy ignorantes de las dificultades políticas experimentadas por la sociedad española desde la invasión napoleónica, minimizarán el alcance de las realizaciones franquistas. A mi juicio esos tres logros cruciales del Caudillo lo convierten en el personaje político de mayor envergadura en la historia de España de los dos últimos siglos, en rivalidad, si acaso, con Cánovas.

Otro tópico sin fundamento asimila a Franco con Hitler o Mussolini. Ya es un abuso la habitual identificación entre el poco sanguinario fascismo y la terrible crueldad nacionalsocialista. Ello aparte, Hitler y Mussolini condujeron a sus patrias a la catástrofe, exactamente al revés que el español. Y éste, si bien recibió ayuda de ellos, mantuvo su independencia, al contrario que el Frente Popular en relación con Stalin Y tampoco sus regímenes se parecieron mucho. El franquismo tomó algunos rasgos del alemán y el italiano, pero rechazó siempre el carácter paganoide de éstos, se mantuvo católico y no alentó la presencia o movilización de las masas en la política, salvo casos especiales. Por tales razones no puede ser calificado de fascista, como ha reconocido hace tiempo la mayor parte de la historiografía seria, incluso de izquierdas. Fue más bien una dictadura autolimitada y autoritaria, no totalitaria como las de Hitler, Stalin, Castro o las del este europeo.

A mi juicio la comparación correcta podría establecerse con la dictadura polaca de Pilsudski. Éste preservó la independencia de su país y derrotó a la revolución, y por ello sus compatriotas le honran como un héroe nacional. Me parecen razones suficientes, y opino que Franco tiene las mismas y varias más para recibir la gratitud y el reconocimiento de la mayoría de los españoles. En otras palabras: una sociedad que no sepa reconocer y apreciar los méritos de quien la ha beneficiado, está condenada a seguir a demagogos enterradores de Montesquieu, infinitamente ansiosos de paz con los terroristas y de buen rollito con los separatistas y con los dictadores que más amenazan a su país. Está condenada a la convulsión o la descomposición y, muy posiblemente, a perder la libertad.