domingo, 31 de agosto de 2008

Menéndez y Pelayo




Historia de los Heterodoxos Españoles

(Fragmento)

Dios nos conservó la victoria, y premió el esfuerzo perseverante dándonos el destino más alto entre todos los destinos de la historia humana: el de completar el planeta, el de borrar los antiguos linderos del mundo. Un ramal de nuestra raza forzó el cabo de las Tormentas, interrumpiendo el sueño secular de Adamastor, y reveló los misterios del sagrado Ganges, trayendo por despojos los aromas de Ceilán y las perlas que adornaban la cuna del sol y el tálamo de la aurora. Y el otro ramal fué a prender en tierra intacta aún de caricias humanas, donde los ríos eran como mares, los montes, veneros de plata, y en cuyo hemisferio brillaban estrellas nunca imaginadas por Tolomeo ni por Hiparco.

Dichosa edad aquélla, de prestigios y maravillas, edad de juventud y de robusta vida. España era o se creía el pueblo de Dios, y cada español, cual otro Josué, sentía en sí fe y aleinto bastante para derrocar los muros al son de las trompetas o para atajar al sol en su carrera. Nada parecía ni resultaba imposible; la fe de aquellos hombres, que parecian guarnecidos de triple lámina de bronce, era la fe, que mueve de su lugar las montañas. Por eso en los arcanos de Dios les estaba guardado el hacer sonar la palabra de Cristo en las más bárbaras gentilidades; el hundir en el golfo de Corinto las soberbias naves del tirano de Grecia, y salvar, por ministerio del joven de Austria, la Europa occidental del segundo y postrer amago del islamismo; el romper las huestes luteranas en las marismas bátavas con la espada en la boca y el agua a la cintura y el entregar a la Iglesia romana cien pueblos por cada uno que le arrebataba la herejía.

España, evangelizadora de la mitad del orbe; España, martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio...;


sábado, 30 de agosto de 2008

Eva Peron


VOCACIÓN Y DESTINO

No, no fue el azar la causa de todo esto que soy, en mi país y para mi pueblo. Creo firmemente que he sido forjada para el trabajo que realizo y la vida que llevo.

Cuando analizo, en la intimidad de mi alma, el caso que me ha tocado vivir, más y más me convenzo de la mentira que son el azar y la casualidad.

Si el azar y la casualidad gobernaran el mundo todo sería un grotesco caos; y no podríamos vivir en un escenario tan variable. No, el azar no gobierna al mundo ni a los hombres. Por fortuna, gracias a Dios las cosas suceden de otra manera que unos llaman Destino y otros Providencia y casi todos atribuimos a Dios.

Yo creo firmemente que, en verdad, existe una fuerza desconocida que prepara a los hombres y a las mujeres para el cumplimiento de la misión particular que cada uno debe realizar.

Si esa fuerza es maravillosamente divina o ha sido puesta por Dios en la naturaleza de la sociedad o del alma humana, yo no lo sé ni pretendo averiguarlo, pero creo que existe y que nos conduce sin forzarnos con tal que nosotros no le neguemos nuestra generosidad.
Lo indudable es que esta solución espiritual es también mas fecunda que a otra del azar: el que se cree hijo de la suerte no se siente obligado a nada, puesto que el azar no tiene personalidad ni puede tener exigencias de ninguna clase: pero el que sabe hijo de un Destino o dela Providencia o de una fuerza desconocida pero de un origen superior a su vida y a su naturaleza, tiene que sentirse responsable de la misión que le ha sido encomendada.

Perdónense estas explicaciones que, sin quererlo, casi han venido a dar con cierto tono de filosofía que no entiendo y no deseo hacer.

Sin embargo pienso que debí decir todo cuanto he dicho en primer lugar porque así lo siento y en segundo lugar porque me parece una cosa de simple sentido común.
Mi vida es una prueba de todo lo que he dicho. Si no hubiese llegado a ser lo que soy, toda mi vida hubiese quedado sin explicación.

¿ Por qué yo he sufrido siempre ante la injusticia? ¿Por qué yo no me resigné jamás a ver pobres y ricos como una cosa natural y lógica? ¿ Por qué siempre sentí indignación ante los dueños del poder y del dinero que explotaban a los humildes y a los pobres?
¿ Por qué no pude librarme nunca de aquella angustia íntima que me ahogaba?
¿ Por qué hasta "mi día maravilloso"me sentí sola, desconcertada, como si mi vida no tuviese sentido, ni razón?

Demasiadas preguntas hubiesen quedado sin respuesta si no hubiese encontrado a Perón en mi camino, y en él, la causa de mi pueblo.

No, no es el azar lo que pone a los hombres y a las mujeres al frente de las grandes causas.

Por el contrario, parece como que las grandes causas preparasen el alma de sus hombres y de sus mujeres. Esto en parte puede ser vocación, pero además hay evidentemente otra cuya explicación no está en nosotros, ni está librada a la suerte del azar.

Por eso yo me permito insistir todavía en este tema con dos palabras más, que quisieran ser de humilde consejo.

Creo que alguien se ve, de pronto, llevado a un puesto de responsabilidad en la lucha por una gran causa, debe buscar, en su vida y en sus recuerdos, la explicación de su caso; y la hallará sin duda.

Así sentirá todo el peso de su responsabilidad y trabajará lealmente por la causa que sirve.
Y pienso también que los que sean espectadores de un hecho tal no deben atribuirlo sin más trámite al azar. ¿ No sería más sensato aceptar la presencia de algo más?
Y conste que yo no digo que sea directamente Dios quien determine todas estas cosas, pero sí que en su magnífico ordenamiento de todas las leyes y de todas las fuerzas habrá creado alguna ley o alguna fuerza que conduce a quienes libremente y generosamente quieran dejarse conducir.

Esta es la humilde explicación que yo doy de mi vida y de mi caso.

Guardo entre los manuscritos de Perón uno que escribió sobre un tema parecido poco tiempo después de asumir la Presidencia.

En este borrador, él abordó, con su franqueza habitual, este rato asunto de la vocación y del destino.

Nada me ha parecido mejor que reproducirlo tal como él lo escribió; y como allí aparece toda su alma, en su sencillez y en su grandeza o sea en su genialidad, yo me ahorro el grave compromiso de presentarlo...cosa que lo confieso sería tarea imposible para mí.
Para saber cómo es el sol no basta ni su descripción ni su pintura, y nadie, si no es loco, intenta ni pintarlo ni describirlo. Para saber cómo es, hay que salir a mirarlo y aun mirándolo no se le puede ver sin deslumbrarse.

Aquí están sus palabras y su pensamiento, su alma y su corazón.

¡ Yo me limito a invitar que salgamos a verlo!

ALBA


ALBA

Fresca como las pálidas hojas húmedas
de los lirios del valle
al alba yace ella junto a mí

Ezra Pound

viernes, 29 de agosto de 2008

Irlandeses






España e Irlanda:una amistad histórica
Los irlandeses del ejército nacional


El batallón de O'Duffy fue una de las pocas unidades de este tipo que combatió en las filas nacionales (donde los batallones solían recibir el nombre de "tercios" o "banderas"), y también fue el único batallón de carácter íntegramente irlandés de toda la Guerra Civil española, ya que también hubo una sección de voluntarios comunistas irlandeses en el bando republicano (dirigida por Frank Ryan, miembro del ala radical del IRA), pero debido a su escaso número, fueron integrados en los batallones ingleses o norteamericanos de las Brigadas Internacionales.


En agosto de 1936, apenas un mes después del alzamiento español, empezó la aventura de los voluntarios irlandeses. El general O'Duffy, líder de la derecha irlandesa, es invitado por un amigo carlista a que reclute una brigada de combatientes que se una a los Requetés. Tal gesto -escribe el español- tendría valor ejemplar en el mundo católico; también tendría muy buen impacto sobre la moral de los nacionales.
No resulta muy difícil convencer al general. Como la mayor parte de sus compatriotras, Eoin O'Duffy ya es partidario de la causa nacional. Entre todas las personalidades de primer plano, es el mejor capacitado para una operación militar. Nacido en 1892 y veterano de la guerra de independencia, durante la cual se destacó al lado del legendario Michael Collins, ha sido jefe del Estado Mayor antes de mandar la policía nacional (An Garda Siochana) durante diez años. Destituido en 1933 a petición de la izquierda, dirigió la «National Guard» y presidió el «Fine Gael», o sea, el principal partido de la derecha irlandesa. Desde 1935, está al frente del «National Corporate Party», una pequeña formación cuyas ideas se parecen mucho a las de Salazar y Dollfuss, y cuyas «camisas azules» disputan la calle a los peleones del IRA.
Atraido por la idea de contribuir directamente a la lucha contra el comunismo, O'Duffy escribe a varios periódicos para expresar su convicción de que Franco «está defendiendo las trincheras de la Cristianidad» Y, de paso, sugiere la posibilidad de reclutar un cuerpo de voluntarios. El eco es inmediato y de todos los condados afluyen cartas de aprobación por centenares. Muchos jóvenes se declaran dispuestos a marchar. También son numerosos los ciudadanos «instalados» -granjeros, tenderos, obreros, profesores, etc- que contestan afirmativamente, como el comandante O'Malley, caballero de Malta, o el teniente-coronel P. R. Butler, hijo del general Sir W. Butler.
La participación irlandesa en la guerra española deriva naturalmente de la vieja amistad que une a las dos naciones. Al general le gusta referirse a los soldados de la Invencible que vinieron a prestar socorro a Irlanda y también a los innumerables irlandeses que sirvieron al Reino de España. Asi el marino O'Flaherty, el compañero de Colón, los generales O'Donnell, O'Shea y O'Reilly, sin olvidar al arzobispo de Cashel, el Colegio irlandés de Salamanca y la Iglesia de los Irlandeses en Madrid. Los simpatizantes de la Cruzada pueden remitirse a una auténtica tradición histórica. Por estereotipado y sentimental que sea, este lenguaje no deja al público irlandés indiferente.


«Veo el espíritu de una gran nación que se alza tan duro como el acero templado, para defender de nuevo, como España tantas veces lo hizó en el pasado, la gloria de la civilización cristiana frente a los asaltos de bárbaros y paganos (…) Irlanda hará todo lo que pueda para ayudar a su amiga y aliada histórica en la Cruzada gloriosa que conduce con tanto éxito»
«En la España nacional la vida sigue de nuevo su curso normal. Los hombres cultivan sus tierras para alimentar a sus familias extenuadas y a los soldados que estan en el frente. Los pastores llevan sus rebaños a pacer, y en las ciudades, los negocios se hacen casi normalmente. La paz reina sobre las colinas y llanuras, solamente turbada a lo lejos por el ruido de un cañoneo que recuerda la próxima tormenta»
Eoin O'Duffy

"Nuestra venganza será la risa de nuestros niños." Bobby Sands

Murió de hambre en una cárcel británica porque quería una Irlanda unida y católica.

jueves, 28 de agosto de 2008

El séptimo sello dirigida por Ingmar Bergman

Heraldos de España


El capitán de Artillería Julio Ruiz de Alda y Miguélez (copiloto, de Estella, Navarra)

El miércoles 10 de febrero de 1926, poco después del mediodía, a las 12.27, acuatizaba en aguas del Río de la Plata, en el puerto de Buenos Aires, el hidroavión Dornier Wal, "Plus Ultra", de la Aeronaútica Militar Española, que había realizado la hazaña de unir en un vuelo transatlántico la onubense ciudad portuaria de Palos de la Frontera, con la capital argentina. Curiosamente, desde el punto inicial del viaje también habían partido las carabelas de Cristóbal Colón, que llegaran a América en 1492.




Heraldos de España

(De "La Nación"-Buenos Aires, 11 de febrero de 1926)

El pueblo de la metrópoli ha salido al encuentro de los mensajeros de España con un grito de inmenso júbilo. El avión que descendió sobre el río con tan gallarda naturalidad de pájaro que va en lo alto del firmamento, sobre los anchos océanos cuyas brumas esconden los pliegues obscuros de la muerte, desencadenó en todos los pechos la fuerza del mismo latido y movió todas las manos en el mismo frenesí.
De este modo la ciudad nuestra, imantada por el uniforme sentimiento de alegría, acogió a los héroes y les expresó, con los rostros radiantes, con las voces estalladas en el espacio luminoso, lo que significa para la comunidad argentina la hazaña española, en el claro esplendor de su belleza heroica y en la severa esbeltez de su dignidad humana. Así repiten los hombres de la raza descubridora los hechos insignes que flamean en su historia, y en su historia se nos imponen con la ruda y gloriosa rotundez de una canción de gesta.
¿Quién no ha evocado en estos días de albricias triunfales a aquellos otros varones que surgieron del largo silencio de la meditación para lanzarse hacia las aguas tenebrosas, en el siglo en que el mundo tenía por límite un abismo de pavores? ¿Quién no ha pensado en las legiones que siguieron las huellas de las carabelas temerarias y débiles y se dispersaron por el Continente oculto en el misterio y le infundieron su espíritu y le dieron por acento la sonora potencia de su idioma? Y de nuevo, de la costa de Palos de Moguer, donde se yergue el campanario tímido que plañió en su lengua de bronce el augurio de buena ventura en la eterna mañana de la partida, donde vaga todavía la sombra doliente del que veía en lo ignoto, de Palos de Moguer, sumida en la austera melancolía de su soledad provinciana, han venido, cernidos sobre la ruta inmortal, para traer en sus alas obstinadas el saludo materno de España.
Y han venido para decirnos con su actitud maravillosamente sencilla lo que es el alma profunda y fértil de España.

Esa España de poesía en la acción, de la fantasía gigantesca en los propósitos, del don de lo desmesurado, del amor a lo inabarcable, de la mirada en lo imposible, para domar así lo inabarcable y para vencer así lo imposible, esa España que midió la tierra, es la que hemos recibido ayer con el corazón estremecido en los que llegaron del otro lado del Atlántico alucinando de visiones. Y al encontrarse en Buenos Aires, enguirnaldada y empavesada, los navegantes magníficos podrán creer que están en su propio solar porque les hablamos con sus palabras, los proclamamos en el ritmo recio y melodioso en el que se meció su vida y les envolvemos en el arrebato de una ternura fraternal que revela la honda intimidad de la progenie hispánica.
Son los bienvenidos en el seno de esta familia cordial, que sueña los sueños del caballero errante de la justicia, que ama en el verso español, que canta su regocijo en el cantar castellano y que ahora enarbola, bajo el cielo feliz, el pabellón de la Reina Católica, que flameó en el mástil de la Santa María y animó con su sangre y con su oro el ágil cuerpo del Plus Ultra.

Cara Amica

miércoles, 27 de agosto de 2008

El retorno del Rey: algo más que una gran aventura


El retorno del Rey: algo más que una gran aventura

Por fin llega la película que cerrará la trilogía creada por Tolkien. Por el trepidante desenlace de la novela y por las escenas adelantadas de “El retorno del Rey” se puede intuir que este último episodio no defraudará las expectativas creadas por los dos anteriores.


Pero desgraciadamente, todo terminará en algún momento. Se encenderán las luces, se abrirán las puertas, y muchos saldrán en tropel, con prisa. Porque todo sigue, mañana hay que trabajar, se acerca un examen como no ha habido otro en la historia o se celebra una reunión trascendental para el futuro del negocio. Habrá sido un buen rato, como una sesión de fuegos artificiales o un buen partido de fútbol en la tele.


Pero, además de la acción a borbotones y de los espectaculares efectos especiales, que están garantizados ¿es posible ver algo más en este “cuento de elfos, enanos y princesas”? Algunos creen que así es. Serán los que se queden quietos cuando las luces se enciendan. Sonarán los primeros teléfonos móviles y los primeros chistes, pero ellos permanecerán mudos, y mudos se irán hacia sus casas. No hay mejor señal de una impresión fuerte que el silencio.


En primer lugar, encontraremos en esta película –y en toda la trilogía-, una muestra excepcional de música romántica del siglo XXI, motivo de esperanza para sus amantes y razón más que suficiente para ir al cine.

También está la ambientación: los paisajes inenarrables en que se desarrolla la acción y la sensibilidad del director para captarlos en toda su grandeza aportan una belleza estética poco habitual en el cine actual.


Además, Tolkien nos dejó una profunda moraleja ecologista y antiurbana que Peter Jackson ha sabido transmitir a la perfección: Saruman, el ángel caído, no tiene ningún escrúpulo para arrasar hasta la última astilla del último bosque con el fin de llevar a cabo la Revolución Industrial que debe permitirle satisfacer su ambición de poder. Los propios árboles y todos aquellos que los aprecian sufren por ello. Los malos destruyen los árboles. Los buenos, los cuidan.


Pero por encima de todo lo anterior, podemos encontrar en “El Señor de los Anillos” todo un manual de ética a través de las actitudes ejemplares de sus múltiples protagonistas. Y por encima de todas ellas, quizá, está el heroísmo de Frodo. El hobbit resulta especialmente interesante porque es para nosotros un ejemplo cercano. No es ningún superhéroe cortado por el patrón de Hollywood, sino un personaje sencillo y humilde que podría ser perfectamente nuestro compañero de trabajo o nuestro vecino. Al principio de la historia es simplemente un Bolsón, es decir, un campesino con espíritu burgués. Aspira a una vida plácida, en la que el mayor acontecimiento sean las meriendas con sus amigos.


Pero los hechos se desencadenan de forma sorprendente y le sitúan en el ojo del huracán. Frodo se convierte en el responsable de una misión de cuyo éxito depende el futuro del mundo en el que vive. El portador del anillo muestra grandes debilidades. Es atraído una vez tras otra por la tentación, se cansa, y más de una vez se deja llevar por la desesperación. Pero finalmente logra reunir las características del verdadero héroe: la valentía y la entrega. La valentía, porque es capaz de superar todas esas debilidades y otra más, el miedo, y afrontar los peligros más extremos. Y la entrega, porque no sólo arriesga su vida una vez tras otra, sino que la pone al servicio de una causa superior a su propia pequeñez individual.


Así es como Frodo se convierte en héroe. Al final, su victoria más importante no consiste en vencer a Sauron, pues al fin y al cabo todo ello forma parte del argumento de una aventura de ficción. Lo esencial es que Frodo vence al burgués que lleva dentro. Se vence a sí mismo para alcanzar un estado de conciencia algo más elevado.


Éste es el guante que Tolkien nos lanza a través de Frodo. Podemos apartar la vista o recogerlo. En el primer caso, disfrutaremos sin ninguna duda de la aventura y aspiraremos a una vida cómoda y agradable. En el segundo, habrá que afrontar renuncias y asumir sacrificios y asperezas dentro de un mundo en el que hay muchos anillos que destruir. Se contará eso sí, con la satisfacción de una vida dura y recta. Y quién sabe, quizá algún día sea posible hacerse digno del elogio que Gandalf, el ángel bueno, dirige a Frodo al final de su viaje: “has crecido, mediano”.

Francisco Olmedo

Elsemanal digital 2003

Wandervögel




"Yo quiero que resuene la libertad
Este es el más alto sonido
De la libertad yo quiero cantar
A lo largo y ancho de mi vida
Que ese potente sonido
Pueda despertar vuestros fríos corazones
Y para lo mejores botines
Se expanda el alma de la juventud"
Ernst Moritz Arndt.

"Ser joven significa cambiar al hombre.
Ser joven significa cambiar al pueblo.
Ser joven significa renovar el mundo.
¡Con un nuevo espíritu y un nuevo destino! La juventud es impetuosa pero al mismo tiempo humilde en el servicio a la eternidad. El movimiento juvenil cambiará el rumbo de la vida."

Los Wandervögel grupos juveniles que surgieron en Alemania a finales del siglo XIX (Guillermo II), frente a la decadencia producida por el sistema liberal y los dogmas del racionalismo y el mecanicismo.

Unos grupos con una gran base cultural y espiritual que ofrecieron a la juventud lo que andaban buscando, una vía de escape para poder huir de las sucias ciudades y reencontrarse con la naturaleza y la tradición. Unos grupos que tenían un fin muy claro, conseguir una revolución espiritual y lograr el "hombre nuevo".

martes, 26 de agosto de 2008

Molina de Aragon


"No es el martillo el que deja
perfectos los guijarros, sino el
agua con su danza y su canción"
Tagore

Infanteria


"Alguien escribió: "La española Infantería es valiente por que sí". ¡Por qué! Mal había entendido a la Infantería española quien escribió aquello. Era valiente porque servía a un gran destino, porque realizaba un gran destino, estaba sosteniendo el impero de Occidente, la unidad espiritual de Europa, el rigor de los mejores principios. ¡Pues si que no tenía razones la Infantería para ser valiente!"

García Serrano

Rusa Blanca

lunes, 25 de agosto de 2008

Pequeño Atila

Rammstein

Estilo. España


"¿Quién ha dicho que nuestro pueblo sólo entiende lo zafio? En el Teatro de Calderón están toda la Teología y toda la Metafísica contenidas en la forma más disciplinada, y, sin embargo, fue bien popular. Bien popular somos nosotros, y bien nos entendemos. Precisamente porque lo somos, no somos "castizos", no estamos como el pez en el agua en esta España que nos tocó vivir. Al contrario, andamos por los caminos sin reposo, ¡porque España no nos gusta nada, porque lo que nos gusta es la otra, la exacta, la difícil!¡Cuidado, muchachos, con los que ensalzan la virtud adivinadora del instinto, que es la barbarie!

Sanchez Mazas


Escalera de fines es la que subimos. Para subirla debemos a la vez llenarnos de paciencia e impaciencia. Demos además al imperio el carácter que ha de tener. Desde Roma hasta Carlos V el Imperio recibía el nombre de piadoso". Los que por él morían, morían por aquellos mismos que les mofaban. Así, en aquella época en la que aún no había venido Jesucristo, su Imperio, Roma, luchaba con unos numantinos a los que quería dar una cultura, una legislación, una vida nueva. La nación corre siempre el peligro de sentirse numantina e invertir los términos. El Imperio es piadoso, los que contra él luchan, luchan contra sí mismos, contra su bien. En realidad, nuestro Matías Montero moría para redimir a aquellos mismos que le mataban, y en los escritos que nos legó cantaba el Imperio." (Rafael Sánchez Mazas, " Fundación, Hermandad y Destino". Madrid, 1957, p. 265)

jueves, 21 de agosto de 2008

Oliver Goldsmith


Nuestra mayor gloria no está en no haber caído nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos.

Oliver Goldsmith

FE



Hay un problema de fe. Un problema muy general, muy propio de estos tiempos.
Al pueblo se le ha enseñado a guiarse por sus sensaciones, y se entrega lógicamente a los placeres sensuales.
A los mejores, además, se les enseña a guiarse por la razón, por el cálculo en términos matemáticos (materiales, pero no sólo).
A unos y a otros se les niega, se nos ha negado desde la infancia, el más excelso método de conocimiento, que es el del espíritu, el conocimiento por fe, que es el único que nos permite acceder a la parte superior, extrasensorial y extraracional, de la realidad. Y la fe, además, en nuestro caso, es una potencia del alma que podemos ejercer colectivamente.
Fe y amor, unidos siempre. Todo lo demás, por bueno que sea, nos hace escépticos, pesimistas, tristes, nos atormenta. La fe, con su connatural alegría de vivir, no se vende, no se compra, se tiene o no se tiene, pero lo que sí se puede hacer es ponerse en disposición de recibirla. Nada en esta vida es tan grave como para que dejemos de sonreir.
La dimensión "camarada" es la manera más eficaz de transmitir unos valores y un modo de vivir que son la esencia de todo. La palabra puede estar resobada pero si la consideras en ella se resume todo: un camarada es más que un amigo, porque tú amas a tu amigo y darías por él la vida tras haber compartido con él tiempo y experiencias. Amigos hay muy pocos. El camarada en cambio es la persona por la que darías la vida sabiendo de él sólo que comparte contigo una trinchera. Es la metafísica del guerrero encarnada, es la plasmación de todos los principios por los que vivimos y por los que sin duda moriremos algunos o todos. Yo no lucho por unos libros, por un programa, por unos símbolos o por unos nombres, aunque sea el nombre sagrado de la Patria. Yo lucho por esa parte de Patria encarnada, por esa parte de doctrina hecha persona que es mi camarada. Y más aún: aunque las decepciones sean muchas, eso no empaña la existencia del tipo eterno e ideal de camarada. No arriemos esa bandera. Y os lo dice una víctima de mil decepciones. Como dice san Pablo, traduciendo libremente, "ama y déjate llevar".

............................................................................................................................................


No critiques tanto con la palabra cuanto con las obras. Es mejor que vean en tí algo diferente a que tú propongas algo diferente para después comportarte como ellos. Puedes hablar de política, déjate llevar por nosotros en eso, y verás que muchos te dan la razón. Pero eso no es importante. Lo importante es que seas un ejemplo vivo de que se puede vivir una juventud más plena de otra manera. Vívela con nosotros, no lo ocultes porque casi nada hay de secreto, y espera. No sólo no hacemos muchas cosas que hoy son normales (desde intoxicaciones de todo tipo hasta desmanes sexuales, pasando por toda clase de bajezas y egoísmos) sino que además vivimos con la mirada puesta en un estilo mejor de vida. Que esa luz se vea en tus ojos...

Yo nunca te he dicho, y nunca diré, que esto sea fácil. Por el contrario es una empresa difícil y hermosa, en la que te pido todo y no te ofrezco nada. Esta comunidad, si ha de florecer, pide de todos todo nuestro tiempo, todo nuestro amor, toda nuestra persona. A cambio sólo se nos ofrece la satisfacción imperial del deber cumplido y la certeza de hacer que el el mundo vuelva a resplandecer la luz de nuestros antepasados. Somos una familia, date cuenta de que esto es algo trascendente. Y cuando hayas entrado un poco más te darás cuenta de qué compromiso y que honor es este, si lo aceptas.
Tu tarea es ser. Ser tú mismo, dentro de esta familia, ante el mundo. Seguir a tus mayores donde la lucha sea más difícil y menos agradable, en estos tiempos sórdidos. Tener fe y seguir aunque la razón se niegue y tus fuerzas flaqueen. No esperamos por tu parte más recompensa o satisfacción que ésa. Yo te doy todo lo que tengo, te pido lo que tienes. Y además para siempre. Es un compromiso solemne que empiezas a intuir. Me alegro. Dentro de un tiempo estarás dispuesto para pronunciar con fuerza, además de la palabra "nosotros", la palabra "siempre". Persevera, no hagas concesiones, y merecerás ese honor.

Roldanus

miércoles, 20 de agosto de 2008

El Arte de la Prudencia


Como los brillos interiores y profundos del diamante, lo interior del hombre siempre debe valer el doble que lo exterior. Hay sujetos que sólo son fachada, como casas sin acabar porque faltó caudal: tiene la entrada de palacio y de choza las habitaciones. No hay en estos donde descansar, o todo descansa, porque tras el saludo se acabó la conversación.


La prudencia se conoce en la seriedad, que está más acreditada que el ingenio. El que siempre está de burlas no es hombre de veras. A éstos los igualamos con los mentirosos al no creerlos; a los unos por recelo de la mentira, a los otros de su burla. Nunca se sabe cuándo hablan con juicio, lo que es tanto como no tenerlo. No hay mayor desaire que el continuo donaire. Otros ganan fama de chistosos y pierden el crédito de prudentes. Lo jovial debe tener su momento, y la seriedad todos los demás.

Baltasar Gracian

Cristianismo positivo



En cierta Iglesia de hoy prevalece un puro espíritu individual, protestante, de "religión del desierto" y anticatólico en el fondo (y en la forma, por desgracia), ya que se afirma un "Yo" patológico y absoluto, como si de verdad importase la felicidad individual e inmanente, la pura caridad material ... empezada por uno mismo, o la exclusiva salvación individual. Y todo eso implica, según Max Weber, capitalismo, y según Carl Schmitt democracia. Es la revolución francesa en el Vaticano, es el "humo de Satanás" del que habló en su amarga vejez el papa Montini.

Capitalismo y democracia son hijos bastardos de la modernidad y de la sinagoga, hermanos si se quiere del peor Lutero, pero están en las antípodas de nuestra fe cristiana, católica, apostólica, romana, europea e imperial. El cristianismo positivo que vivimos y defendemos es afortunadamente mucho más que las pías y egoístas consideraciones de catequistas marxistas, curas mezquinos, monjas frustradas, obispos dudosos y pastores sin fe.
La milicia de Cristo prevalecerá. Es precisa la fe arrolladora de los grandes momentos, una fe cruzada y fresca, la de san Bernardo y san Ignacio, una fe vivida como entrega. No sólo tenemos a nuestra espalda un pasado glorioso, sino que tenemos la certeza de que nuestra comunidad vencerá. Godofredo de Bouillon pertenece tanto al siglo XI como al XXI.

martes, 19 de agosto de 2008

Fantasía (1940) Walt Disney


Lee los clasicos


"Ya nadie lee los clásicos. Son citados, pero no leídos. Tampocos se entienden. La innovación permanente, como condición posmoderna, termina por ignorar el pasado. A veces incluso lo niega y lo desprecia. Nos hemos vuelto ciegos a fuerza de ignorar a quienes nos han precedido"

"Si la mirada es una acto usual que selecciona imágenes de manera inconsciente y que no presta atención al entorno más que para sortearlo, la contemplación es un acto consciente en el que la mirada se concentra en un punto y elimina a todos los demás. Contemplar la realidad, significa dejarse penetrar por la imagen. Contemplar es poner al servicio de la imagen todos los sentidos hasta el punto de ser de ser uno con aquello que se mira. Contemplar supone ir más allá de la imagen, implica superar los sentidos y dar paso al sentimiento. Es así como puede mirarse un paisaje, un cuadro, una escultura; así es como los místicos de la meseta pretendían fundirse con Dios"

Óscar GUASCH, Cuadernos Metodológicos. Observación participante, CIS,1997, Madrid.

lunes, 18 de agosto de 2008

camaraderia



Decían antes que "camarada es la persona por la que darías la vida sabiendo de ella sólo que comparte contigo una trinchera". Bueno, pues más claro agua: camaradería es lo que hace automáticamente sentirse hermanos a dos sujetos distantes por origen, idioma, edad, formación y preferencias. Algo muy delicado de conocer y de manejar, pero muy grande cuando de verdad se da. Camaradería es la certeza instintiva que esas dos personas adquieren mutuamente de que en el momento decisivo, y en todos los anteriores, sabrán luchar y morir compartiendo todo.

Monumentos condenados por la Ley




domingo, 17 de agosto de 2008

Numancia

Juan Pablo II

Maestro Eckhart


Tenéis que saber que en todo hombre bueno está Dios totalmente. Hay un algo en el alma, donde vive Dios, y hay un algo en el alma por lo que el alma vive en Dios. Pero si el alma se aparta de ello y se vuelve a cosas exteriores, muere, y Dios muere para el alma. No por esto muere Dios, ciertamente, en sí mismo, y en sí mismo permanece igualmente vivo. Cuando el alma se separa del cuerpo, el cuerpo está muerto y el alma en sí misma permanece viva; del mismo modo puede también Dios estar muerto para el alma, pero permanecer vivo en sí mismo. Ahora, sabed, hay una fuerza en el alma que es más grande que el ancho cielo, el cual, sin embargo, es inabarcablemente grande, tan grande, que no se puede expresar, ¡y esa fuerza es mucho más grande aún! (...)

sábado, 16 de agosto de 2008

Ortega y Gasset


Esto revela, sin más, que todo aquello en que nos ponemos a pensar tiene ipso facto para nosotros una realidad problemática y ocupa en nuestra vida un lugar secundario si se le compara con nuestras creencias auténticas. En éstas no pensamos ahora o luego: nuestra relación con ellas consiste en algo mucho más eficiente; consiste en... contar con ellas, siempre, sin pausa.

Rienzi



"Debemos contar la suma total de los sacrificios hechos antes de nosotros, no para que una generación capitule ante el destino y se extingan las de los tiempos futuros, sino en la esperanza de que cada generación cumpla, por su parte, con su deber en esta eterna sucesión de generaciones."

Mandamientos de Ibarretxe

viernes, 15 de agosto de 2008

Nuestra Señora del Prado


Allá por el año 1013, Mosen Ramón Floraz, caballero aragonés, gran servidor y privado del rey don Sancho el Mayor, de Navarra, al llegar a las cercanías de Velilla de Jiloca, lugar de Aragón, el caballo en donde venía, se le hundió una pata junto a una fuente en donde había llegado a beber. Queriendo Mosen Ramón ayudar a su brioso corcel, vió cómo el caballo con sus patas había dejado a descubierto un gran hueco. Extrañado el caballero, quitando con su daga las piedras de alrededor descubrió una gran cueva como edificio antiguo. Atraído por la curiosidad penetró en el subterráneo encontrándose, en un nicho en la pared, una preciosa imagen de la Virgen María, sentada a forma de matrona romana, con un Niño sobra las rodillas y con un pergamino escrito en latín antiquísimo en donde se decía qué imagen era aquella y en qué tiempo se había puesto en aquel lugar. Se trataba de la imagen de la Virgen de los Torneos que había sido soterrada, tres siglos antes, por devotos cristianos, para librarla de la invasión agarena.

Con la admiración natural por el feliz hallazgo, postrado de rodillas en fervorosa oración, nuestro afortunado caballero estuvo un buen rato sin atreverse a tomar la venerada Imagen. Repuesto, y considerando que el suceso no carecía de misterio, y movido, quizás, por una gracia celestial, determinó sacar la imagen de aquel lugar y llevarla al rey don Sancho, su señor, por considerar estaría más reverenciada en el poder del Monarca. Sacó Fioraz la santa efigie lo mejor que pudo y la puso encima de su caballo con intención de dirigirse hacia Velilla y preparar allí su viaje. El caballo se niega a caminar en esta dirección, no sirviendo de nada ni las espuelas del caballero, ni la fusta que maneja con la diestra. Ante el temor de que con el castigo se encabrite el noble animal y ocasione a la imagen algún mal, lo deja en plena libertad, y entonces, manso el corcel, conduce al caballero hacia un lugar llamado Daroca en donde manda construir una valiosa caja que sirva de estuche a tan preciada joya y poderla así transportar con más decoro y comodidad.


Grandes dificultades tiene que vencer nuestro caballero antes de llegar a Navarra. Por los caminos más recónditos atraviesa tierra de moros siempre con el temor de encontrarse en algún lance en el que pudiera perder su divino tesoro. Gracias a la protección del Cielo llega felizmente a campamento cristiano y desde allí envía a su rey un emisario con el anuncio del feliz acontecimiento.


Con mucha alegría recibe don Sancho la grata noticia y se prepara con gran regocijo el recibimiento a la Excelsa Soberana.


Los reyes cristianos, al heredar la corona real y demás atributos reales de sus mayores, recibían, al mismo tiempo, la imagen santísima de la Virgen llamada entonces Nuestra Señora de los Reyes, que era venerada en los oratorios reales.


A la muerte de don Sancho hereda la santa imagen, su hilo don Fernando, primer rey castellano, quien la lleva a su corte de Burgos. Mucho debe este Monarca a la protección de la Virgen del Prado.

Cuando Alfonso VI ocupa el trono de Castilla, después de la Jura de Santa Gadea, realiza, de triunfo en triunfo, varias empresas guerreras contra los infieles, llevando consigo la venerada imagen, llamada entonces la Virgen de las Batallas.


El rey castellano, como dice Fr. Diego de Jesús, "intentó más conquistas de ciudades y reinos, no con la ambición o avaricia de añadirlos a su corona, sino con piadoso celo de volverlos a introducir a la religión cristiana, sacándolos de la tiranía de los moros". Así sucedió con la nobilísima ciudad de Toledo, empresa de las más gloriosas y célebres de aquella época.


Triunfante -- prosigue el P. Carmelita - entró el rey en Toledo con la imagen de la Virgen y sus soldados, los cuales iban haciendo amorosas salvas a la protectora de sus armas. En hombros de príncipes cristianos, en medio de los batallones victoriosos y seguida de ocho obispos, encargados de rendirle culto, entró la Stma. Virgen en la imperial ciudad del Tajo. Al cristiano Monarca le valió esta victoria el título de Conquistador y a la Soberana Señora el de Fundadora y Restauradora de las dos Castillas; glorioso homenaje bien merecido, ya que el reino de la vieja Castilla salió debajo del manto protector de esta santa imagen, y el núcleo de Castilla la Nueva, la imperial Toledo, salió también de los usurpadores, a la vista y con el reflejo celestial de la misma Señora, Santa María del Prado.


Aparición milagrosa de la Santa Imagen de la Virgen en el prado de Pozuelo Seco, hoy Ciudad Real. Interesante documento conservado en el archivo parroquial de Santa María del Prado

El rey don Alfonso VI, para vengar un ultraje de su suegro, rey de Sevilla, organiza una expedición guerrera contra la morisma y marcha con su ejército hacia Andalucía. Al llegar a Zalanca, provincia de Badajoz, el ejército cristiano es sorprendido por los almohades, sufriendo espantosa derrota las huestes de don Alfonso. Tan grande fue el desastre para los cristianos en esta batalla, que, incluso, la vida del rey estuvo en grave peligro.


Los caballeros que peleaban al lado del rey -relata Mendoza- sacaron a don Alfonso de la refriega de Badajoz muy mal herido de un lanzazo. Debilitado el Monarca por la fatiga con que saliera de los duros trances que había corrido, .v casi muerto o aletargado por el efecto de la pérdida de sangre, fue conducido a Coria, ciudad recientemente conquistada. Repuesto don Alfonso de sus heridas se propone seguir adelante, hacia la frontera de Córdoba, y entendiendo que la causa de la derrota de Zalanca fue, sin duda, el olvido que tuvo de la imagen de la Virgen Protectora, ya que en esta ocasión la había dejado en su oratorio Real en Toledo; inmediatamente ordena a su capellán Marcelo Colino vaya a la ciudad imperial, recoja la venerada imagen y la traslade al campamento cristiano.


Es de suponer que haría el capellán la jornada con la diligencia exigida por el rey. Al llegar a Toledo, acomoda en una caja la santa imagen y con el acompañamiento de criados y caballeros vuelve hacia Córdoba en donde, deseoso e impaciente espera el Monarca.


A mediodía del día 25 de mayo, año 1088, festividad de San Urbano, llega la comitiva real a un pequeño caserío, llamado Pozuelo Seco, término de Alarcos, situado en el camino que une la ciudad del Tajo con Andalucía. El calor sofocante, la sombra 3e las encinas de un prado próximo y el cansancio de los viajeros, obliga a Marcelo Colino y compañía a tomarse un pequeño descanso y pasar allí las horas calurosas del día.

¡Qué suavemente dispone Dios las cosas rara que se ejerciten los decretos de su Divina Providencia! Quería, Dios Nuestro Señor, que la viajera imagen de su Augusta Madre, a su paso por este humilde caserío, se quedara allí, erigiendo, bajo su protección y amparo, los cimientos de una insigne ciudad.

Viendo la gente del cortijo la calidad de los viajeros, el cuidado que todos ponían en la caja que conducían, la cual por su riqueza exterior publicaba el tesoro que guardaba, preguntaron los labriegos y el capellán mostró la imagen que transportaba.

Abierta la caja, retiradas las ricas telas en las que venía envuelta la imagen, emocionados los pozueleños por el resplandor de tanta belleza y movidos de un gran amor hacia la Virgen María, suplican a Marcelo la deje en el lugar en donde ellos prometen levantar un templo digno a tan Excelsa Señora. El fervor de estos humildes labriegos, primeros pobladores de Ciudad Real. conmueve a los de la comitiva real. En gran aprieto se ve el capellán ante la imposibilidad de no poder ceder a los fervientes deseos de los moradores de Pozuelo Seco. Entre alabanzas y súplicas de los lugareños y las razonables negativas de Colino llegó la hora de partir. Los viajeros se llevan con la imagen la ilusión de los del lugar que quedan apenados por la pérdida del tesoro que no han podido lograr.


Es cierto que estos rústicos y humildes labriegos humanamente no tienen derecho a solicitar la posesión de la imagen del rey, pero no es menos cierto que, aquello que es imposible para los hombres es posible para Dios, y como a continuación veremos, los designios de Dios eran muy diferentes a los deseos del rey.

Muy afligidos quedaron los pozueleños con la marcha de los caballeros que habían sesteado en el prado de la aldea, portadores de la bellísima imagen de la Virgen María. Hasta que los perdieron de vista no dejaron de mirar a la caravana real, unos con lágrimas en sus ojos y los más en oración de súplica a la Madre Celestial.


Llegada la noche cada cual se retira a su choza a descansar. Un anciano, llamado Blas el trovador, por su facilidad de hacer versos, compuso algunas coplas,-primeras -manchegas"-, que su hijo Antón cantó a la Virgen.


Sabemos, por tradición, que este garrido mozo no se movió del prado donde siguió cantando y rezando a la Virgen y cuando más entusiasmado se hallaba en su oración vió que una blanca paloma se posaba en la encina en donde unas horas antes había estado la imagen de la Virgen. Deseoso de cazar la bella paloma le tiró una piedra y, al instante quedó convertida en la imagen de la Stma. Virgen, rodeada de brillantes ráfagas de resplandores. Atónito queda nuestro afortunado mozo ante visión tan maravillosa, y una vez repuesto del natural sobresalto, corre loco de alegría a dar la nueva a sus convecinos, gritando: ¡Milagro! ¡Milagro! ¡La Virgen ha vuelto!


Es de suponer que el alborozo y alegría de aquellos afortunados labriegos de Pozuelo Seco sería indescriptible al verso favorecidos por tan singular don del cielo. Locos de alegría corren «a postrarse a los pies de la Soberana Señora que llamaron desde aquel feliz momento, Santa María del Prado.


Alrededor de la milagrosa imagen, lloran de emoción y rezan con fervor los aldeanos, agradeciendo y celebrando a lo rústico tan prodigioso acontecimiento.

Así pudo ocurrir o pudo ocurrir de forma diferente. Nada hay imposible para el creyente. Lo realmente cierto, lo que no podemos negar ni poner en duda es la maravillosa realidad de la protección amorosa de cerca de nueve siglos de Nuestra Excelsa Patrona, Santa María del Prado. De forma sobrenatural o por medios naturales, la venerada imagen de la Virgen quedó en este lugar, donde alrededor suyo, bajo su protección y amparo, el caserío se fue convirtiendo en puebla, la puebla en villa y la villa en ciudad; con el nombre de Real, nombre, que si es cierto fue dado por privilegios y favores de reyes, éstos fueron instrumentos de los que Ella se valió, ya que lo real nos viene de la Reina Celestial, Fundadora y Patrona de la ciudad de Ciudad Real.

tradicion y ruinas


"El día en que nuestras catedrales- o la acrópolis de Atenas- resulten para nosotros tan extrañas como las pirámides para los actuales pobladores de Egipto, se habrá extinguido en sus raíces nuestra civilización."
Rafael Gambra

miércoles, 13 de agosto de 2008

"El libro de Merlin"


"Los méritos y capacidad de los seres humanos son tan diferentes entre sí como sus estaturas y sus rasgos faciales. Es lo mismo que si te empeñas en que toda la gente del mundo utilizara zapatos del mismo número. Esta ridícula idea de la igualdad fue adoptada por las hormigas hace treinta millones de años, y solo porque se han pasado todo este tiempo creyendo que era una idea verdadera han logrado al final conseguir que lo fuera. Y fíjate en qué embrollo se han metido."

T.H. White
"El libro de Merlin"

Beowulf dirigida por Robert Zemeckis

Solzhenitsin,


"Supone un retroceso atarse uno mismo a las esclerotizadas fórmulas de la Ilustración. El dogmatismo social nos deja completamente indefensos ante el juicio de nuestra época. Incluso si nos salvamos de ser destruidos en una guerra, nuestras vidas tendrán que cambiar si queremos salvar nuestra vida de la autodestrucción. Nos resulta inevitable revisar las definiciones fundamentales de la vida y de las sociedad humanas. ¿Es verdad que el hombre está por encima de todo? ¿Es verdad que no hay espíritu superior por encima de él? ¿Es cierto que la vida del hombre y las actividades sociales se ven determinadas, en primer lugar, por el crecimiento material? ¿Se puede permitir promover tal expansión a expensas de nuestra integridad espiritual?"

martes, 12 de agosto de 2008