viernes, 11 de julio de 2008

rebuffat



"En nuestros días, pocas cosas siguen siendo como eran; ya no existe ni la noche, ni el frío, ni el viento, ni las estrellas.
Todo se ha neutralizado.¿Dónde está el ritmo de la vida? ¡Todo va tan aprisa y hace tanto ruido! El hombre con prisa ignora la hierba de los caminos, su color, su olor, sus reflejos cuando el viento la acaricia."

"Algunos alpinistas se sienten orgullosos de haber realizado todas sus ascensiones sin vivac. ¡No saben lo que se pierden! Lo mismo que aquellos a los que sólo les gustan las ascensiones sobre roca, o sobre hielo, o únicamente las aristas o las paredes. No, no hay que rechazar ninguna de las mil y una maravillas que la montaña nos brinda, ni limitar o apartarse de nada. Tener sed, tener hambre, poder ir muy deprisa, saber también avanzar lentamente o incluso detenerse a meditar. ¡Vivir!

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