martes 20 de marzo de 2012
lunes 19 de marzo de 2012
domingo 18 de marzo de 2012
Lucha por la libertad en la universidad!!!


Dimision del Rector por prohibir un acto de Aula Inconformista
Queremos hace llegar nuestra indignación y protesta ante la censura y prohibición que el sr. Antonio García Gómez, Decano de la Facultad de Geografía e Historia ha realizado sobre el acto que se quería realizar este viernes 16 de marzo sobre "La Reforma Laboral y su impacto en el empleo joven" en la facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Sevilla.
Nos consta que el sr. Decano ha prohibido dicho acto en su Facultad sin motivación y a un día de llevarse a cabo, habiendo sido autorizada desde que se le solicitó, sin duda detrás de esta censura de última hora se encuentra las amenazas y coacciones de elementos de extrema izquierda violenta que pululan por esa facultad, amenazas y coacciones a las que el sr. Decano ha hecho caso y ha cedido, atropellando los derechos y libertades fundamentales de un grupo de estudiantes de la US que tenían el "peligroso" objetivo de realizar una charla sobre la Reforma Laboral, además impartida por un prestigioso laboralista sevillano.
Por los derechos de los estudiantes, contra los chantajes de la extrema izquierda y contra la censura:
¡DECANO DIMISIÓN
viernes 16 de marzo de 2012
¿Qué Queda del Falangismo?

Por José Javier Esparza
El caso de José Antonio Primo de Rivera es completamente singular.
Su vida pública se reduce a cinco años; su jefatura de Falange, a tres. Después, la muerte se lo llevó. Desde el punto de vista de la política práctica, su peso fue irrelevante: balsa a la deriva en las aguas turbulentas de la II República, a la izquierda no le costó gran cosa aplastarlo ante la pasividad de una derecha a la que el hijo del dictador le resultaba más bien incómodo. José Antonio careció por completo de la garra y la ambición que caracteriza a los grandes revolucionarios: Lenin, Mussolini, Hitler, capaces de establecer una estrategia implacable de conquista. Como político, no nos engañemos, fue un fracaso.
Sin embargo, todo lo que José Antonio pensó, escribió y proclamó durante aquellos breves años, en la tribuna parlamentaria o en el mitin de calle, posee una altura y una profundidad excepcionales. En ese sentido, su figura forma parte eminente de la historia del siglo XX en España. Más intelectual que hombre de acción, José Antonio debe ser juzgado antes por sus ideas, por sus escritos, que por su “balance” político. Más revolucionario que conservador, pero también más conservador que fascista, el lugar del fundador de la Falange debe inscribirse en la historia de la derecha española. Podríamos resumir así su lugar: José Antonio recuperó algunos de los grandes temas del nacionalismo revolucionario europeo y los insertó en la tradición intelectual de la derecha española, sometiéndola a una fuerte convulsión. La mixtura, bastante singular, es lo que da toda su personalidad al pensamiento joseantoniano, que no puede definirse exactamente como pensamiento “nacionalsindicalista”, sino que desborda las etiquetas estrictamente políticas.
Un pensamiento original
En efecto, en las muchas páginas dejadas por Primo de Rivera saltan con idéntica frecuencia –contradictoria- Ortega y Menéndez Pelayo, D’Ors y Maeztu, y ese es el filtro a través del cual adquieren color propio las ideas importadas del fascismo italiano y su corporativismo. Crítico de la modernidad, sin embargo la asume al considerar prioritaria la cuestión social y el mundo del trabajo. Nacionalista por temperamento, sin embargo supera el nacionalismo al hacer propia la idea de imperio, que tanto debe a Eugenio D’Ors. Católico por profunda convicción personal, sin embargo rehuye cualquier confesionalismo político, lo cual le aleja de los ámbitos tradicionalistas. Lejos también del espíritu romántico –tan consustancial a los fascismos y especialmente al nacionalsocialismo-, José Antonio opta por una visión clásica del Estado, por una idea arquitectónica de la comunidad nacional. Pero no sucumbe a la divinización del Estado, sino que trata de hacer a éste compatible con el protagonismo de las personas encuadradas en sus formas “naturales” de organización (familia, municipio, sindicato). El conjunto, el cuerpo teórico, adquiere una consistencia muy superior tanto a su traslación programática –los 27 puntos de Falange- como a sus posteriores desarrollos políticos.
José Antonio, un símbolo
Todo eso quedó prácticamente congelado desde aquel 20 de noviembre de 1936, bajo las balas del Frente Popular. A partir de esa fecha, José Antonio fue más una figura que un hombre. Se ha escrito mucho sobre la instrumentalización posterior de la figura del Ausente por el régimen de Franco: la transformación de un programa revolucionario en coartada retórica para un régimen autoritario y ultraconservador. Esto es, en general, verdad, pero conviene establecer unos cuantos matices de la mayor importancia. Primero, que tal instrumentalización sólo fue posible porque el grupo dominante de la propia Falange así lo quiso. Este grupo fue el vencedor de una violenta querella interna entre facciones falangistas enfrentadas; los derrotados en la pugna podrán resultarnos más o menos simpáticos, pero es aventurado suponer que estuvieran en condiciones reales de ofrecer un modelo viable de organización del Estado. Después, el grupo vencedor –franquista, conservador- no dejó de aplicar buena parte del programa falangista en la España de posguerra. La construcción de viviendas sociales, la alfabetización de las mujeres a través de la Sección Femenina (una tarea sobre la que demasiado apresuradamente se lanzan hoy desdenes) o la mejora progresiva de las condiciones laborales son sólo unos pocos ejemplos.
¿Y hoy? Hoy el mundo es enteramente distinto al que José Antonio conoció. Por eso sus ideas políticas son necesariamente inactuales. En ese sentido, tan absurdo es imaginarle como un señoritingo aficionado a las pistolas y a las juergas –la caricatura izquierdista- como presuponerle un genio inmarcesible capaz de cabalgar por encima de los siglos. El pensamiento de José Antonio Primo de Rivera es tributario de su tiempo y sólo en él puede ser plenamente entendido. Ahora bien, sus páginas siguen dejándonos reflexiones de indudable brillantez y perspectivas que, por bien fundadas, no pasan de moda.
Hoy el lugar de José Antonio no debería estar en carteles pegados en las paredes de la ciudad, sino en los programas de estudio de las universidades.
jueves 15 de marzo de 2012
No nos dejemos engañar, su revolucion es basura!!!
Es, pues, una substancia nueva la que debe afirmarse, en sustitución de aquella, podrida y desviada, creada en el clima de la traición y de la derrota, mediante un lento avance más allá de los esquemas, de los rangos y de las posiciones sociales del pasado. Se trata de una figura nueva que debemos tener ante los ojos para poder medir la propia fuerza y la propia vocación. Esta figura, es importante y fundamental reconocerlo, no tiene nada que ver con las clases en tanto que categorías sociales y económicas, ni con los antagonismos que les son relativos. Dicha figura podrá manifestase tanto bajo la forma del rico como del pobre, del obrero como del aristócrata, del empresario como del investigador, del técnico, del teólogo, del agricultor, del hombre político en sentido estricto. Pero esta nueva substancia conocerá una diferenciación interna, la cual será perfecta cuando, de nuevo, no quepan dudas acerca de las vocaciones a las que seguir y sobre las funciones de la obediencia y del mando, cuando un prístino símbolo de autoridad absoluta reine en el centro de las nuevas estructuras jerárquicas.
Esto define una dirección tan antiburguesa como antiproletaria, una dirección totalmente liberada de las contaminaciones democráticas y de las mentiras “sociales” y, por consiguiente, dirigida hacia un mundo claro, viril, articulado, hecho por hombres y por jefes de hombres. Despreciamos el mito burgués de la “seguridad”, de la mezquina vida estandarizada, conformista, domesticada y “moralizada”. Despreciamos el vínculo anodino propio de todo sistema colectivista y mecanicista y de todas las ideologías que confieren a los confusos valores “sociales” primacía sobre los valores heroicos y espirituales, por medio de los cuales se debe definir, para nosotros, en todos los dominios, el tipo del hombre verdadero, de la persona absoluta. Algo esencial será conseguido cuando se despierte nuevamente el amor por un estilo de impersonalidad activa, en el que lo que cuenta es la obra y no el individuo, por el cual seamos capaces de considerar como algo importante no a nosotros mismos, sino a la función, la responsabilidad, la tarea que se acepta, el objetivo perseguido. Allí donde este espíritu se afirme se simplificarán muchos problemas de orden también económico y social, los cuales quedarían sin solución si se afrontaran desde el exterior, sin la previa eliminación de la infección ideológica que ya, de partida, perjudica todo retorno a la normalidad e incluso la misma percepción de lo que significa normalidad.
miércoles 14 de marzo de 2012
El emboscado

Miseria del Antisitema
Por José Javier Esparza
Es enternecedor escuchar cómo los portavoces del desorden establecido reprueban los altercados de los “antisistema”, en Grecia o en otros lugares. En el fondo, los severos amonestadores no dejan de sentir cierta inclinación hacia los iconoclastas: no en vano ellos fueron cocineros antes que frailes, pirómanos antes que bomberos, velocidad antes que tocino. Los turbulentos abuelos que en su juventud incendiaron el mundo, apelan ahora a la sensatez de los nietos (la sensatez que ellos no tuvieron). Es la esencia misma del liberalismo, por otro lado. Pero hablemos de cosas serias.
Abandonemos por un momento a los vigilantes del orden y escuchemos a los autodenominados “antisistema”, esos muchachos que salen a la calle para romperlo todo. ¿Qué dicen? ¿Qué quieren? Es casi cómico: envueltos en una vetusta retórica aprendida en alguna web demencial, hablan de hundir el capitalismo y el “fascismo” para devolver el poder al pueblo. Juego de rol: me pido Trotski o, mejor, Bakunin; del mismo modo que hace algunos años, en la otra orilla, uno podía “pedirse” Mussolini o Himmler. Si cada sistema tiene el enemigo que se merece, al nuestro, tan ruin, no podía corresponderle otro que estos miserables espíritus atiborrados de porros y rap, con pelos rastafari y lecturas fragmentarias de fanáticos hoy olvidados.
Pero no creamos que todo esto carece de significado. Del mismo modo que hubo una vez un lumpenproletariado, indeseable casta paria de la clase obrera, hoy ha crecido una lumpenburguesía expulsada del paraíso de la prosperidad y que clama venganza. Esa generación es hija del optimismo desbocado de los “treinta años gloriosos” (1950-1980, más o menos) y ha crecido en un mundo que, a falta de esperanzas, multiplicaba las expectativas (de riqueza, de bienestar, de democracia, de prosperidad). Mas he aquí que el mundo se cierra, las expectativas se esfuman y, entonces, ¿qué? Nada. Y contra la nada oficial, se despierta otra nada subversiva. Lo decía Jünger: la frase “la propiedad es un robo” tiene un sabor singular cuando la pronuncian no los expoliadores, sino los expoliados. Pero no dejamos de movernos en el mundo del nihilismo, a ambos lados del campo de batalla.
El Emboscado tampoco está a gusto en el sistema. No acepta que la función social de las personas se reduzca a ser una pieza de la Gran Máquina, no acepta que lo económico sea el único horizonte de nuestras vidas, no acepta que las cosas del espíritu se hayan reducido a una suerte de vicio privado que el (des)Orden Establecido ha de extirpar (“por nuestro bien”), ni acepta tampoco que las relaciones entre los sexos se conciban como si el prójimo fuera simplemente una muñeca hinchable destinada (y destinado) a darnos placer, ni que la democracia se reduzca a esta farsa de caciques partitocráticos y banqueros plutocráticos, ni que nuestras identidades personales y colectivas se disuelvan en el magma fofo de una cosmópolis sin alma, ni que…
Pero el Emboscado no es un “antisistema” como estos orcos que queman contenedores y vehículos y tiendas, esta horda necia que hace pagar al pueblo la incompetencia y la corrupción de quienes exprimen la buena fe o la pereza de ese mismo pueblo –al final siempre es el pueblo el que paga: esto ha sido así en todas las revoluciones, revueltas, algaradas y fervorines que en el mundo han sido, incendiados todos ellos en nombre, precisamente, de la liberación del pueblo. El Emboscado, digo, no es un antisistema porque percibe con toda claridad la trampa, a saber: el antisistema termina siendo exactamente lo que el sistema necesita para sobrevivir. Ningún orden puede sobrevivir sin enemigos. Cuanto más primario y elemental sea ese enemigo, mejor. Y el enemigo ideal es aquel que sólo aspira a romperlo todo para sustituirlo por el vacío –un enemigo que se hace necesariamente despreciable tanto por sus medios como por sus fines.
El antisistema es un tipo que, cuando el sistema reparte las cartas, rompe la baraja y escupe sobre el tablero. Con ello se gana la animadversión de la concurrencia, da razones a la policía para que intervenga y, lo que es peor, deja las cosas como estaban. El antisistema de la lumpenburguesía, descerebrado por definición, no daña al Desorden Establecido, sino que lo fortalece. Ha entrado en el juego.
El Emboscado es otro tipo de temperamento. Para empezar, no acude a la timba. Y después, cuando el sistema reparte cartas, el Emboscado las desdeña. El Emboscado construye su propio juego fuera, en el exterior, reedificando la vida desde el principio, lo más lejos posible de las imposiciones de los vigilantes. ¿Dónde? En todas partes: en la vida familiar, en la educación de los hijos, en las lecturas que elige o las músicas que escucha, en las ropas que viste y en las oraciones que reza, incluso en su forma de hacer el amor.
Vivir en el bosque significa reconstruir la propia vida en un acto soberano de libertad personal. No es posible vivir como si el sistema no existiera, por supuesto; tampoco es cómodo vivir contracorriente. Sin embargo, es posible sentir de otra manera y plasmar todo eso en un orden propio y más digno.
Cuanto más crezca el bosque, menos temible será el sistema.
martes 13 de marzo de 2012
11-M LUTO NACIONAL, ¡SINDICATOS INFAMES!
Cuando la izquierda no quiere justicia y prefiere revolver una guerra fratricida de hace más de 70 años ignorando a la vez las falsedades de un atentado brutal de hace 8 años, las partes sanas que aún quedan en el pueblo español nos revolvemos frente a la ignominia.
LA IZQUIERDA, UNA VEZ MAS, TRAICIONA A ESPAÑA!!
Dia de luto y de recuerdo por las víctimas del peor atentado de la historia pese a estos despreciables sindicatos sin escrúpulos que jamás se han acordado de ellas excepto cuando les ha convenido.
IN MEMORIAM
LA IZQUIERDA, UNA VEZ MAS, TRAICIONA A ESPAÑA!!
Dia de luto y de recuerdo por las víctimas del peor atentado de la historia pese a estos despreciables sindicatos sin escrúpulos que jamás se han acordado de ellas excepto cuando les ha convenido.
IN MEMORIAM
domingo 11 de marzo de 2012
"Gritaran las piedras"
"En la misma arquitectura, la más material de las Bellas Artes, veréis ese espíritu brillar en los primitivos templos románicos, que todavía no han podido levantar la bóveda circular sobre sus muros, que tienen pobres techumbres y aquella ornamentación lineal y rígida como las espadas de los guerrilleros de la Reconquista, pero que irán multiplicando y enriqueciendo la arquivolta ajedrezada sobre las columnas que se agrupan en sus portadas, embelleciéndolas con tímpanos hasta convertirlas en arcos triunfales del Arte, como el Pórtico de la Gloria, que parece levantado por la fe para recibir el arte ojival, que llega con las magníficas catedrales que son como la materia idealizada y arrodillada ante la cruz; inmensas custodias de granito, que hacen dudar al ánimo absorto si las atraviesa el sol para concentrar en ellas todos sus rayos y besar humillado el altar del que es foco de la eterna luz, o si es el foco mismo del amor el que irradia luces para inflamar al mundo a través de las vidrieras de colores, rojas como la sangre y verdes como la esperanza." Vázquez de Mella (El catolicismo en nuestro arte)
"El Cristo profetizó todo el plan de la arquitectura gótica aquel día en que las gentes sensibles y respetables -como las que ahora se incomodan con los organillos de la calle- protestaban contra la algazara de los haraganes de Jerusalén. "El día que éstos callen -dijo- gritarán las piedras". A impulso de su espíritu inmenso se alzaron, cual ecos clamorosos, las fachadas de las catedrales en la Edad Media, pobladas de caras chillonas y de bocas abiertas. Y así, gritando las piedras, se pudo cumplir la profecía." G. K. Chesterton (Ortodoxia)
sábado 10 de marzo de 2012
La Tierra Media y la Roma eterna
La Tierra Media y la Roma eterna
"Auden ha afirmado que para mí "el Norte es una dirección sagrada". Eso no es cierto. El Noroeste de Europa, donde yo (y la mayoría de mis antepasados) he vivido, tiene mi afecto como es propio que lo tenga el hogar de un hombre. Amo su atmósfera y sé más de sus historias y sus lenguas que de otras partes, pero no es "sagrado" ni agota mis afectos. Por ejemplo, siento un particular amor por la lengua latina, y entre sus descendientes, por la española. Que no es verdad en relación con mi historia, debería demostrarlo la mera lectura de las sinopsis. El Norte era el asiento de la fortaleza del Diablo. El avance de la historia culmina con lo que se parece mucho más al restablecimiento de un Sacro Imperio Romano eficaz con su asiento en Roma que a nada que hubiera sido concebido por un "nórdico"". (J.R.R. Tolkien, Cartas, Carpenter ed., pp. 436-437)
"Moribus antiquis stat res romana virisque"
"Gracias a sus antiguas costumbres y a la virilidad de los romanos se mantiene la causa de Roma" Ennio
viernes 9 de marzo de 2012
Contra la usura
Contra la usura
"Recibir interés por un préstamo monetario es injusto en sí mismo, porque implica la venta de lo que no existe, con lo que manifiestamente se produce una desigualdad que es contraria a la justicia. Para su evidencia, debe recordarse que hay ciertos objetos cuyo uso consiste en su propia consumición; así consumimos el vino utilizándolo para la bebida y el trigo al emplearlo para la comida. De ahí que en estos casos no deban computarse separadamente el uso de la cosa y la cosa misma, sino que a todo aquel a quien se concede el uso se le concede también la cosa misma. De ahí que, tratándose de tales objetos, el préstamo transfiere la propiedad de los mismos. Luego si alguien quisiera vender de una parte el vino y de otra el uso del vino, vendería dos veces la misma cosa o vendería lo que no existe; y por esta razón cometería manifiestamente un pecado de injusticia. Por igual motivo comete una injusticia el que presta vino o trigo y exige dos pagos: uno, la restitución del equivalente de la cosa, y otro, el precio de su uso, de donde el nombre de usura.
Hay, por el contrario, otros objetos cuyo uso no implica su propia consumición; así, la utilización de una casa es habitar en ella, no destruirla, y, por consiguiente, tratándose de esta clase de cosas, se pueden conceder por separado ambos elementos, como cuando se cede a otra persona la propiedad de una casa, reservándose para sí el uso durante un cierto tiempo; o a la inversa, cuando se le concede el uso de la casa, reservándose para sí su dominio. De ahí que se pueda lícitamente recibir un pago por el uso de un inmueble y reclamar después la devolución del edificio prestado, como ocurre en el alquiler y arrendamiento de casas.
Mas el dinero, según el Filósofo, en V Ethic. y en I Polit., se ha inventado principalmente para realizar los cambios; y así, el uso propio y principal del dinero es su consumo o inversión, puesto que se gasta en las transacciones. Por consiguiente, es en sí ilícito percibir un precio por el uso del dinero prestado, que es lo que se denomina la usura. Y del mismo modo que el hombre ha de restituir las demás cosas injustamente adquiridas, también ha de hacerlo con el dinero que recibió en calidad de interés." (SANTO TOMÁS DE AQUINO, Suma Teológica, II-IIae, q. 78, a. 1)
miércoles 7 de marzo de 2012
lunes 5 de marzo de 2012
nosotros aún aún más arriba planeando sobre bosques de brazos extendidos
La colina de los cerezos - Lucio Battisti
Y si de verdad quieres vivir
una vida luminosa y más fragante
borra con coraje esa súplica de los ojos
Demasiado a menudo la sabiduría
es solamente la prudencia más estancada
y casi siempre detrás de la colina está el sol
Pero por qué no quieres ser azul y reluciente
pero por qué no quieres vagar conmigo
volando en torno a la tradición
como una paloma en torno a un globo cautivo
y con un golpe de pico
bien ajustado pincharlo y él abajo abajo abajo
y nosotros aún aún más arriba
planeando sobre bosques de brazos extendidos
una sonrisa que no tiene ya ni una cara ni una edad
Y respirando brisas que se propagan
sobre tierras sin límites ni confines
nos alejamos y luego nos reencontramos más cercanos
y más en alto y más allá
si cierras los ojos un instante
ahora hijos de la inmensidad
Si sigues mi mente, si sigues mi mente
abandonas fácilmente los antiguos celos
pero no te das cuenta de que es sólo el miedo
el que contamina y mata a los sentimientos
las almas no tienen sexo ni son mías
No no temas, tú no serás presa de los vientos
pero por qué no me das tu mano, por qué
podríamos correr sobre la colina
y entre los cerezos ver la mañana, y el día
Y dando una patada a una piedra
residuo de infierno, hacerla rodar abajo abajo abajo
y nosotros aún aún más arriba
planeando sobre bosques de brazos extendidos
una sonrisa que no tiene ya ni una cara ni una edad
Y respirando brisas que se propagan
sobre tierras sin límites ni confines
nos alejamos y luego nos reencontramos más cercanos
y más en alto y más allá
ahora hijos de la inmensidad
jueves 1 de marzo de 2012
Infanteria de Marina Celebración del 475º Aniversario de este Cuerpo de élite de la Armada española

Para la Infantería de Marina todo empezó el 27 de febrero de 1537 cuando el Rey Carlos I asignó de forma permanente a las escuadras de Galeras del Mediterráneo las Compañías Viejas del Mar de Nápoles. Los antiguos arcabuceros, que en número de 30 guarnecían las galeras, fueron agrupados en un cuerpo especial y entrenados para combatir «por tierra y por mar».
Más tarde, en 1566 con Felipe II, se constituyó como verdadera fuerza de proyección de desembarco anfibio. La primera del mundo -le seguiría la inglesa- y 238 años antes que los «marines» estadounidenses copiaran este Cuerpo de élite de la Armada
Hoy se conmemora en Cartagena el 475º Aniversario de un Cuerpo que, ligado a la Casa Real (de ahí la franja roja del pantalón de su uniforme), ha estado en los principales escenarios de la Historia militar de España. He aquí las 10 principales gestas de la Infantería de Marina, cuyo lema es «Valientes por Tierra y por Mar».
1. Argel (1545 y 1575)
Proyectada en las galeras para pelear el dominio del «Mare Nostrum» al Imperio Otomano, los infantes de Marina tienen actuaciones destacadas en las expediciones militares en Árgel, que tenían el objetivo de castigar el puerto desde donde partían los barcos berberiscos para imponer su ley.
El número de hombres de guarnición por buque quedó establecido en un total de 125, incluidos el capitán, el alférez, el sargento, un pífano y un tambor.
2. Lepanto (1571)
El 7 de octubre de 1571 la Santa Alianza vencía a la flota turca en la batalla de Lepanto. Fue «la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros», tal y como plasmó Don Miguel de Cervantes, uno de los infantes de Marina insignes que participaron en la batalla. La Infantería de Marina fue la primera en abordar la galera «Sultana» del almirante otomano Alí Pachá. Hoy día el pendón de la galera se conserva en la Catedral de Toledo.
3. Conquista de las Azores y Tercera (1582)
Fue el primer gran desembarco de una fuerza naval. Sucedió en la isla Tercera del archipiélago de las Azores, donde la Marina española frenó a Francia en sus pretensiones en esa parte del Atlántico. Esta batalla se situaba en el contexto de sucesión al trono en Portugal tras la muerte del Rey Sebastián I. Se enfrentaron 25 naves españolas, comandadas por Don Álvaro de Bazán, contra 60 naves francesas, comandadas por el almirante Felipe Strozzi quien falleció en la batalla.
4. La Habana, defensa del Castillo del Morro (1763)
Una de las características del uniforme de los infantes de Marina es el pantalón de doble franja roja, distintivo de Cuerpo de Casa Real, (actualmente sólo la Guardia Real y la Infantería de Marina tienen derecho a usarlo en España). Dicha distinción se le dio tras la feroz defensa realizada del Castillo del Morro de La Habana en 1763.
5. Expedición a Pensacola (1770)
La batalla de Pensacola o Panzacola fue librada entre españoles, que apoyaron a los revolucionarios estadounidenses, contra los británicos por el dominio de La Florida, cedida siete años antes a Inglaterra a cambio de la devolución de La Habana y Manila.
6. Toulouse (1814)
Durante los primeros meses de 1814 los Batallones de Marina de Ferrol son las primeras fuerzas españolas que entran en Francia persiguiendo al ejercito napoleónico, y es en su propio país en donde el 10 de abril terminan una campaña de seis años contra el ejercito invasor, tomando la ciudad de Toulouse con demostración de gran bravura y arrojo, motivo por el cual la corona concede a los Batallones de Marina ferrolanos la «Corbata de Tolosa», en cuya cruz aparece la leyenda «Valor y disciplina».
7. Conchinchina (1858)
Un siglo antes que los «marines» estadounidenses pisaran Vietnam, los infantes de Marina españoles arribaron a la Cochinchina, junto con tropas francesas, para realizar una expedición de castigo contra los lugareños tras el asesinato de varios misioneros españoles y franceses. El militar español al frente de las tropas fue el Coronel Carlos Palanca. El 10 de febrero de 1859 las tropas aliadas atacaron Saigón y el 17 asaltaron la ciudad y se apoderaron de 100 cañones, gran cantidad de municiones y víveres que sirvieron para abastecer a 8.000 hombres durante un año.
8. San Pedro Abanto (1874)
Tras las Guerras Carlistas, el Reinado de Amadeo de Saboya y la efímera I República se restablece la dinastía Borbón en la persona de Alfonso XII. No obstante se recrudecen las hostilidades en 1874, comenzando la Tercera Guerra Carlista. Se ordena el alistamiento del 2º Batallón del 1º Regimiento de la Infantería de Marina sito en San Fernando, que al mando del teniente coronel Joaquín Albacete Fuster, comienza la campaña combatiendo en Cuenca y Guadalajara. Continúa en Bilbao, centro del poderío carlista, produciéndose en esta campaña las acciones de Somorrostro, San Pedro de Abanto y Caserío de Murrieta.
Esta época de duras campañas expedicionarias está jalonada de héroes del Cuerpo. De entre todos ellos destacan el teniente coronel Albacete Fuster, que tras duros combates con los carlistas rompió el frente en San Pedro Abanto llegando hasta Murrieta en una brillante carga a la bayoneta en 1874, acción por la que se concede al 2º Batallón la corbata Laureada de San Fernando. Hoy día la Escuela de Infantería de Marina de Cartagena se denomina «General Albacete y Fuster».
9. Larache (1911) y Alhucemas (1925)
En las primeras décadas del siglo XX las unidades del Cuerpo se distinguen en África en numerosas ocasiones, destacando el desembarco de Larache de 1911 y el de Alhucemas de 1925, en vanguardia de la columna del general Fernández Pérez. Además, fue la primera vez en la historia en la que las fuerzas de apoyo aéreo al desembarco, las fuerzas navales y las fuerzas de tierra actuaron bajo un mando unificado, (el de Miguel Primo de Rivera), creándose así el concepto moderno de desembarco anfibio, que se implantaría en la II Guerra Mundial.
10. Bosnia, Haití, Líbano y Afganistán
En la era de las misiones internacionales de finales del siglo XX y principios del XXI, la Infantería de Marina se ha desplegado en Bosnia y Herzegovina 1996-2010, Haití -en 2005 despliegue por los únicos medios de la Armada de casi 600 infantes durante año y medio-, Líbano en 2006 (casi 600 infantes de Marina en una semana embarcados y desplegados «en el fondo del saco del Mediterráneo») y en Afganistan desde 2008, con ocho infantes de Marina que conforman un equipo ACAF (Adquisición y Control de Apoyo de Fuegos), encargado de enlazar con Aire en caso de un hostigamiento o ataque enemigo.
miércoles 29 de febrero de 2012
Partir de nuevo desde cero

Las abejas y las flores (Gabriele Adinolfi)
Las abejas y las flores (1999)
Si en lugar de considerar la política desde el punto de vista ideológico, tratamos de hacerlo desde el punto de vista estructural, nos damos cuenta de que se reduce a un conjunto casi invariables elementos. En el límite, este conjunto se compone de un sujeto, de un objetivo (o una serie de objetivos) y de un camino a seguir para lograr el resultado pretendido. El primer imperativo que se surge para todos aquellos que, en lugar de contentarse con ir tirando, desea lograr algo, es de hecho, ser consciente de los elementos mencionados. Esta consciencia debe ser lo más conforme posible con la realidad, a fin de poder obrar con habilidad. Esta toma de conciencia está ausente en el seno de las oposiciones de tradición ideal y con pretensión identitaria.
Ahora, cuando no se tiene claramente consciencia de los elementos que intervienen, no podemos llegar a sus fines. Si no tenemos en cuenta los subalternos rampantes que obran exclusivamente para garantizarse un alto nivel de vida, podemos afirmar con toda tranquilidad que nadie llega a obtener éxitos estables y constructivos. Los raros resultados en este dominio son en efecto episódicas, vinculada a la personalidad y al entusiasmo de una o dos personas, circunscritos geográficamente; son obtenidos con un esfuerzo excesivo y no están relacionados de ninguna manera con ningún proyecto de gran envergadura.
¿Es decir que hay una ceguera total en el dominio de la acción política? ¿Y que todo el mundo la sufre?
En general, se tiene consciencia de este límite y, o bien se lo acepta con fatalismo, como si se tratara de un mal inevitable, o bien se atribuye a otros que cometen falta, que se superará cuando se sea el gran jefe. De hecho, todo joven entusiasta, antes o después, aspira a ser el protagonista de una nueva experiencia, su experiencia y se siente capaz, por una especie de gracia infusa, de cambiar de registro y de derribar los obstáculos. De hecho, después de una primera galopada entusiasta y la inicial cosecha de acuerdos, más de fachada que de sustancia, después de un periodo fluido y dinámico caracterizado por proyectos tan fantásticos como surrealistas, cada nueva aventura acaba por seguir el mismo curso que las anteriores y por agotarla; ha perdido su impulso y ha alcanzado sus límites físicos. Al final sus fracasos políticos y existenciales predominan de lejos sobre el capital humano adquirido. En cualquier caso, estará desmotivado.
Los más capaces y los más inteligente, o, en todo caso los más concretos, en efecto, terminan regularmente abandonado el circo, disgustado por el fracaso, pero sobre todo por la estupidez difusa que es incluso visualizada, como si se tratara de una virtud. Por consiguiente, aparte de unos pocos tercos de calidad, no queda sobre el terreno más que los menos brillantes, los que son psicológicamente frágiles y los parásitos; todos juntos forman una especie de sarro que se opone a cualquier espíritu innovador y en la que inevitablemente se encierran las generaciones jóvenes, rápidamente ganadas por la mismo atrofia.
¿Se trata de un destino inevitable, o es posible cambiar de registro?
Se tratará de un destino, siempre y cuando los protagonistas de una experiencia política no sean plenamente conscientes de lo que hacen y de lo que realmente son. Sobre el papel, esta anomalía puede parecer fácil de suprimir; por el contrario, es algo extremadamente difícil de resolver porque no hay nada más difícil de corregir que los defectos de aptitud. No es casualidad que el proceso inicial de asimilación de una disciplina marcial o un paso de danza es mucho más largo y doloroso que el dominio, una vez que aprendidos los gestos, de los movimientos más complejos. Y todo el mundo sabe que cuanto más viejo se es cuando se ensaya un arte marcial u otra clase de movimiento, se encontrarán más dificultades para asimilar las bases. Y esto es así no tanto porque con la edad, los músculos se oxidan que a causa de la esclerosis debida a una experiencia de larga duración en otras formas de expresión corporal. Una transformación tan radical se revela aún más difícil cuando se entra en el dominio de la mentalidad pura y simple, sobre todo si la presunción y la obstinación impiden ponerse en tela de juicio. Pues de lo que se trata verdaderamente, es ir al gimnasio para aprender los movimientos, los reflejos, partiendo de cero; de corregir la posición en la que se ha esclerosado, renunciando incluso a lo que nos parece efectivo a luz de una experiencia directa, pero desafortunadamente circunscrita a un dominio que nos es conocido y, por tanto, extremadamente limitado. En otras palabras, se trata de corregir, TODO, para aprender a utilizar el arte con una eficacia constante. Como se ve, nada se da por sentado. La humildad, la funcionalidad e impersonalidad necesarias para llegar a este punto, a despecho del hecho que se oye mucho hablar, son cualidades muy raras. Es preciso limpiar, intervenir resueltamente sobre el mental para ponerse en cuestión sin la menor indulgencia y poder partir de nuevo desde cero.
Gabriele Adinolfi Pensées corsairesLes Editios du Lore. 2008Pp 321-323
lunes 27 de febrero de 2012
domingo 26 de febrero de 2012
sábado 25 de febrero de 2012
Innovar

Innovar
Ligarse a los Principios y darles un segundo soplo; actualizar, hablar una lengua moderna; utilizar símbolos que no sean añejos, sino que sean idénticos a los que hacen vibrar el mundo. Es así como se renace.
No es colgándose del pasado como se puede regenerarlo; más vale quedar----- replegado sobre si mismo que innovar deformando. Los que, cuando innovan, abandonan los Principios, hablan la lengua de los otros, utilizan símbolos artificiales o falsos o no utilizan ninguno, no son innovadores, sino más bien miserables peones próximos al decline existencial y a la nada política.
Gabriele AdinolfiPensées corsairesLes Editios du Lore. 2008
viernes 24 de febrero de 2012
¿Qué concepción del mundo es la superior?

El resultado evidente de la fusión de las Civilizaciones será la creación de una nueva Civilización única que tomará el testigo de las desaparecidas por fusión. Lo que no se cuestiona, debido a los dogmas ideológicos y a la Inquisición de lo Políticamente Correcto, es si esta muerte de las Civilizaciones será un paso adelante de la Humanidad o si, por el contrario, representará un desastre humano de dimensiones planetarias. Pues es indudable que significará el fin de la posibilidad de que dichas Civilizaciones sigan existiendo como hasta el momento han existido y sigan creando todo lo bueno y lo menos bueno que han creado.
"La Humanidad sale más gananciosa consintiendo a cada cual vivir a su manera que obligándole a vivir a la manera de los demás", escribió Stuart Mill. Aunque los unmundistas siempre presuman de un absoluto respeto por la realidad multicultural de nuestro mundo, lo que en realidad demuestran es el más absoluto desprecio por ella, al pretender hacer pasar a todos por el aro de un único modelo que se ha establecido como aquél hacia el que toda nación en la Tierra debe tender: el modelo demo-liberal capitalista occidental. Además de que, según va pasando el tiempo, va quedando más claro que dicho modelo no es inmune a graves problemas (paro, droga, desigualdades sociales, crisis cíclicas, Estado orwelliano, media Humanidad muriéndose de hambre, ecocidio...), no es del todo comprensible que se quiera imponer dicho modelo a otros pueblos totalmente ajenos a él en su creación y desenvolvimiento, y por consiguiente en sus fundamentos sociales, ideológicos y religiosos.
Los defensores de las tesis unmundistas son conscientes de que las diferencias étnicas, culturales y religiosas son de tal entidad que hacen imposible la concreción de su utopía. De ahí la voluntad de pasar una apisonadora por encima de esas diferencias para allanar el camino hacia su objetivo. El modelo que se quiere universalizar es el demo-liberal capitalista occidental, lo cual no deja de ser una imposición del mundo rico occidental sobre el resto del mundo, llamado subdesarrollado por no haber adoptado aún con plenitud dicho modelo. Y para implantar dicho modelo económico-político en los pueblos que hoy siguen más o menos ajenos a él, se impone la formulación de un edificio moral que sirva de base ideológica para dicho modelo político. Y aquí nace la que llamaremos "teoría de los Derechos Humanos", una especie de tibio humanismo biempensante con voluntad de sustitución de las viejas construcciones religiosas, molestas para esta tarea unificadora. En la búsqueda de un común denominador que pudiese amalgamar las diferencias ideológicas que caracterizan a las diversas Civilizaciones de nuestro mundo, se ha echado mano de dicha teoría de los Derechos Humanos con la vana esperanza de conseguir con ella un consenso de obligado cumplimiento, fuera del cual se quedarían las visiones del mundo destinadas a desaparecer.
Nótese que es a los Derechos Humanos a lo que se apela para criticar la distancia ideológica que separa al mundo islámico de Occidente. Así pues, el ideario musulmán vulnera los Derechos Humanos puesto que, por ejemplo, no ha instaurado el principio de un hombre/un voto; o porque establece la desigualdad de la mujer en circunstancias muchas veces escandalosas; o porque no acepta el principio de libertad religiosa. Muchas voces en Occidente insisten en la necesidad de aprovechar la actual coyuntura bélica para empezar a derribar aquellos regímenes políticos que, al no respetar los Derechos Humanos tal como han sido pensados y construidos por la tradición jurídico-política occidental, podrían ser importantes factores de desestabilización del mundo del futuro y peligros para la paz mundial.
¿Oculta la inmediatez de la acción aliada contra el terrorismo un problema de fondo más importante y complejo?
¿Será el ataque contra Al Qaeda y sus aliados talibanes el primer acto de una larga contienda entre un Occidente globalizador y un Islam refractario a la globalización?
Hace unos parrafos atrás hablábamos de la "teoría de los Derechos Humanos" como común denominador que, para ojos occidentales, podría servir para corregir las viejas diferencias ideológicas entre Civilizaciones, en aras de la consecución de un mundo futuro más racional, próspero y seguro. Calificábamos también a dicha teoría como un corpus de obligado cumplimiento, estando destinadas a desparecer las visiones del mundo que lo rechazasen.
La conocida escritora y feminista Shere Hite nos brinda un valioso ejemplo de esta doctrina universalizadora en nombre de una supuesta superioridad moral del mundo democrático occidental al que ella pertenece. En un artículo en el que denunciaba hace ya varios años (1996) la intolerante ideología de los talibanes, aprovechaba para pontificar sobre la necesidad de que las viejas ideologías desaparezcan para dar paso a un "nuevo consenso moral y ético a nivel internacional" que respete los principios de Shere Hite.
De este modo, escribe:"La batalla religiosa y política que se está librando en muchos lugares del mundo no habla de las minorías étnicas, sino de una profunda división entre dos maneras de ver la vida. Una se basa en el sistema del antiguo patriarcado en el que los hombres son guerreros y cruzados que necesitan conquistar a los demás, y la otra es la que defiende los derechos humanos individuales y que permite y lucha por la existencia de una diversidad de creencias y opiniones. Pero no hay duda de que la tolerancia debe ir acompañada de un nuevo consenso moral y ético a nivel internacional. Sólo entonces los hombres podrán canalizar sus energías en empresas realmente positivas".
Aprovecha la autora astutamente la estulticia y la barbarie que siempre acompañan a los fundamentalismos religiosos de todo tipo para barrer su legitimidad de un plumazo y pretender universalizar un mismo concepto del hombre y la sociedad por encima de toda frontera étnica, ideológica o religiosa. Esto supone un fuerte prejuicio sobre la superioridad moral de un sistema frente a los demás, lo cual no es en absoluto indiscutible.
Efectivamente, el fundamentalismo islámico implica una serie de principios y actitudes que pueden ser calificados, al menos desde una óptica occidental, como bárbaros. Pero también implica una larga serie de principios que, o bien muy difícilmente podrían ser calificados de negativos, o bien podrían ser aceptados perfectamente por la mentalidad occidental como incluso superiores a los suyos. Por otro lado, del mismo modo que a los ojos de un occidental ciertos principios o actitudes del mundo musulmán (o de otras civilizaciones) son inaceptables, a los ojos de un musulmán son igualmente inaceptables y criminales otros principios aceptados con normalidad en Occidente. Por ejemplo, el aborto, hoy generalizado en el Occidente cristiano y cuya moralidad y bondad están lejos de poder ser consideradas objetivamente, no sólo por los musulmanes, sino también por cristianos o ateos.
¿Qué concepción del mundo es la superior: la que impide a las mujeres ir a la universidad y las obliga a ir completamente tapadas por la calle pero considera el aborto un crimen inaceptable, o la que declara la total igualdad entre los sexos pero acepta el aborto? ¿La que somete a la mujer a la autoridad del marido o la que declara pomposamente la igualdad y dignidad de la mujer pero la somete a esas ridículas y degradantes ferias de muestras de carne femenina llamados concursos de belleza? ¿La que proclama la libertad de expresión absoluta, incluso para la pornografía más enferma, o la que, no disfrutando de tal amplitud en su libertad de expresión, considera la pornografía una abominación atentatoria contra la dignidad de la mujer? ¿Qué concepción del mundo está autorizada para presentarse como la susceptible de ser consensuada a nivel internacional como principio de validez universal?
Por otro lado, la teoría de los derechos humanos como base de legitimación de un nuevo orden moral universal no está exenta de inexactitudes y problemas a la hora de intentar fijar su contenido. ¿No será la concepción de los Derechos Humanos de un norteafricano musulmán muy distinta, y no sólo debido a concepciones religiosas, de la de un ciudadano de San Francisco, un cazador centroafricano, un campesino ucraniano, un indio peruano, un comerciante de Hong-Kong o un ganadero australiano? Quizá fuese esto posible si existiese el Hombre, Un Hombre. Pero no existe uno, sino mil. La famosa frase de Joseph de Maistre "He visto polacos, rusos, italianos; pero al Hombre, declaro no haberlo visto jamás" tiene hoy más sentido que nunca.
Hasta las reliquias de la barbarie más estulta y de la más negra superstición -como la ablación del clítoris en ciertas áreas africanas u otras muchas actitudes inhumanas que salpican todas y cada una de las religiones de nuestro mundo-, atrocidades que, en principio, parecen susceptibles de condena por parte de no importa qué concepción religiosa o ideológica; hasta estas atrocidades son sin embargo dificilísimas de extirpar y siempre nos encontraremos con quienes las encuentran aceptables, justificables y defendibles.
No creemos que el Occidente cristiano o cualquier otra civilización esté moralmente legitimada para censurar ningún tipo de barbaridad de origen religioso o supersticioso, cuando el propio Occidente cristiano estuvo y está saturado de ellas. Por otro lado, nos sorprendería comprobar el número de mujeres musulmanas -en principio las más interesadas en acabar con estas prácticas- que las encuentran justificables y positivas. No es tan sencillo acabar, argumentos racionales en la mano, con actitudes e ideas cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos y que han venido siendo repetidas, de generación en generación, durante siglos. Y si esto es así en lo que se refiere al ejemplo extremo que hemos mencionado, ¿cómo no será en el caso de costumbres mucho menos agresivas, mucho más arraigadas y generalizadas, como la poligamia o ciertas costumbres alimentarias derivadas de concepciones religiosas? En cuanto a costumbres alimentarias ¿quién podrá convencer a musulmanes e hindúes que se dejen de matar por las vacas que unos querrían comer y que otros consideran una divinidad? En cuanto a la poligamia, lo que en el Oriente musulmán está permitido y bien visto, en el Occidente cristiano es un delito. ¿Quién tiene razón? ¿Quién está en posesión de la verdad -suponiendo que exista para este tema una verdad-? ¿Quién y en virtud de qué principio moral superior estará legitimado para imponer su verdad a los demás?
Las cosmovisiones de cada civilización -de orígenes culturales, económicos y religiosos-, están enraizadas en lo más profundo de las poblaciones de nuestro mundo. Es conveniente recordar que el Occidente laico, escéptico y librepensador es una diminuta isla en este mundo superpoblado (y no todo Occidente es laico, escéptico y librepensador, sino sólo una pequeña parte de su población urbana). Al resto del planeta la linda teoría de los Derechos Humanos le da risa, cuando no le parece blasfema. Y creer que esto puede dejar de ser así es no haber comprendido nada del Hombre.
jueves 23 de febrero de 2012
Contrapoder

Contrapoder
El espacio en el cual una autoridad espiritual, un modelo cultural, un organismo social, tienen la libertad de autodeterminarse y de asegurarse al mismo tiempo medios de ataque y de defensa. El paso de teoría de la ascensión al poder al programa de construcción del contrapoder caracteriza la diferencia entre las vanguardias de los años setenta y las vanguardias precedentes. En el estado actual de cosas, el contrapoder es un objetivo real, mientras que la ascensión al poder es una ilusión.
No es moco de pavo que el contrapoder puede influir mucho sobre el poder. El problema es que no es fácil de creer; en efecto debe crearse día a día, no se puede simular: existe o no existe, como lo muestran los balances. Inversamente, la fata morgana de una posible ascensión al poder de la Torre de Babel en el porvenir permite a los ociosos y los incapaces continuar a llevar su existencia ilusoria en la incoherencia cotidiana, esperando ganar la lotería, pues “hoy estamos fuera de juego, pero mañana…”
Gabriele Adinolfi
Pensées corsairesLes Editios du Lore. 2008
miércoles 22 de febrero de 2012
martes 21 de febrero de 2012
Parlamento.

Parlamento (Gabriele Adinolfi)
Parlamento.
En su origen, era el lugar en donde se amortiguan a fuego lento las tensiones espirituales y sociales para permitir a la oligarquía quedar al abrigo de las arremetidas revolucionarias. Con el tiempo ha ido perdiendo progresivamente su poder real, Hoy día es más o menos un consejo de copropiedad que decide la manera en que conviene ejecutar las órdenes de las oligarquías. La pérdida de soberanía nacional, incluso si estaba limitada antes, así como el alargamiento de la dimensión del programa oligárquico, ha hecho del parlamento una institución que no es casi más que formal.
Gabriele AdinolfiPensées corsairesLes Editios du Lore. 2008
p.211
lunes 20 de febrero de 2012
domingo 19 de febrero de 2012
COMUNIDAD

Comunidad
Término que sirve hoy día para definir un conjunto orgánico (como un clan o una tribu) que la uniformidad social querría ver definitivamente muerto. La Comunidad representa el lugar donde la persona, formándose y desarrollándose, adquiere y refuerza su consistencia política (de Polis) y conserva raíces sólidas en su humus específico. Pero atención a los falsos modelos. Un gueto no es una comunidad, sino una prisión común. Un pequeño partido o un pequeño movimiento no son una comunidad sino unas empresas ruinosas. Una banda urbana es una comunidad, pero antipolítico. A menudo se califica de comunidad lo que no es más que un grupo. Para que una comunidad pueda definirse como tal, debe estar fuertemente caracterizada, y al mismo tiempo, consciente de un destino común, que atenúa las rivalidades con los grupos vecinos, ya que no es el plano horizontal, sino el plano vertical, lo que la caracteriza. Y, en la verticalidad, está la idea de Lares, que hace de la comunidad una ventana constantemente abierta sobre el pasado, como también sobre el futuro.
Gabriele Adinolfi
Pensées corsaires Les Editios du Lore. 2008
sábado 18 de febrero de 2012
Canto a la Roma Imperial

De la mano tostada de Yugurta
se escapa una corona de marfiles.
Suena en el turbio bosque enmarañado
al ritmo exacto de los campamentos
y huyen los reyes bárbaros del Ponto,
los príncipes viciosos de Fenicia,
los galos y germanos de la selva,
ante la espada de los centuriones.
La tienda de Escipión huele a perfumes
y él, bañado en el Duero, unge de aceites
su torso, noblemente musculado
mientras en la meseta, arde Numancia.
¡No solloces, ciudad de Celtiberia!
Presidida por ásperos luceros,
abrasadora de cautivas tristes,
que bebes el licor en las vasijas,
cuyo “toten” solar es el caballo.
Por tu profunda noche neolítica,
llegan ya los calzados militares,
el verso de Virgilio a las abejas,
el mármol, la columna y el derecho,
la elipse dura del anfiteatro
y la dulzura clara de las Termas.
Salustio y Tito para tus campañas,
ecos de Cicerón en tus viñedos.
La Norma, la Medida, en los oscuros
Imperios de avestruces y elefantes
y por el claro mar deshabitado,
Diosas desnudas entre los delfines.
Tu ley, ¡oh Roma madre! el duro bronce
de tus tablas servidas por lictores
en la Britania que desdeña César
el la Hispania que sigue de Sertorio
la toga blanca y la celeste cierva
que interpreta los sueños misteriosos.
Hoy ¡Roma eterna! vibren de d'Annunzio
las estrofas en bocas abisinias.
Tu dulce lengua del Renacimiento
hablada por los papas entre mármoles
resuene en el Tigré, como un milagro.
Milenaria ciudad; leche de loba
tienen los labios que pronuncian firmes
la plenitud católica del Dogma.
Madre de Europa, Iberia que a tu trono
dio un Adriano viajero, y un Trajano
domeñador resuelto del Danubio
hoy saluda tu Imperio renacido
unida a tu destino y a tu César
contra los mercaderes de Cartago
y el Sanhedrín cobarde de Ginebra.
Agustín de Foxá
El almendro y la espada
viernes 17 de febrero de 2012
Sistema nacional

Sistema nacional
Al hilo del tiempo, la soberanía nacional se reduce, las instituciones pierden su valor y su eficacia, el estado deviene un organismo administrativo. Igualmente decir que ninguna transformación política importante puede producirse en la mediad que se permanezca en el cuadro de la sociedad de la política espectáculo y que se piense acceder al poder por vía electoral. Una acción política eficaz se reduce entonces a la constitución de lobbies, de centros de influencia y de fuertes anclajes locales; esto nos permitirá estar por encima de todo en posición de fuerza para negociar .
Si esta acción se acompaña de una gran fuerza de imaginación simbólica y de comunicación y de una estrategia de revolución cultural concerniente a la formación de elites (de la sociedad no del gueto…) en los próximos veinte años, todavía habría alguna cosa que decir, y sobre todo, mucho que hacer.
Gabriele AdinolfiPensées corsairesLes Editios du Lore. 2008
jueves 16 de febrero de 2012
PODERES OCULTOS DE ÁMBITO SUPRANACIONAL

Este domingo, día 19 de febrero, Lágrimas en la lluvia, atendiendo la petición de muchos de sus espectadores, nos propone como tema central del programa la posible existencia de PODERES OCULTOS DE ÁMBITO SUPRANACIONAL que tratan de imponer un NUEVO ORDEN MUNDIAL. Y para ilustrarlo podremos ver Los tres días del cóndor, película dirigida en 1975 por Sidney Pollack, que contó en el reparto con Robert Redford y Faye Dunaway como actores protagonistas. Un reparto que completaron, entre otros, nombres como los de Max Von Sydow o Cliff Robertson.
En esta ocasión, nuestros presentadores, Juan Manuel de Prada y María Cárcaba, contarán con las aportaciones de los siguientes invitados:
-- Carmelo López Arias, Editor, Traductor y Periodista. Dirigió la editorial Criterio Libros y ha sido redactor jefe del diario "El Semanal Digital", donde continúa ejerciendo como crítico literario. Colabora en el diario “La Gaceta” y en el semanario “Alba”. Ha publicado, junto con José Javier Esparza, Forjaron España, una recopilación comentada de grandes discursos de nuestra Historia. En la actualidad trabaja como director de proyectos en la editorial LibrosLibres.
-- José Luis González Quirós, Profesor de Filosofía en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y Profesor de la Escuela Contemporánea de Humanidades en Madrid. Miembro del consejo de redacción de "Nueva Revista", entre sus obras merecen destacarse Una apología del patriotismo, Repensar la cultura o El porvenir de la razón en la era digital.
-- Jesús Trillo-Figueroa, Abogado del Ilustre Colegio de Madrid, pertenece al cuerpo de Abogados del Estado. Es autor de numerosos estudios de asunto jurídico y de novelas como El Apocalipsis oculto. Entre sus ensayos merecen destacarse, por su proximidad al asunto que hoy abordamos, La ideología invisible, Una revolución silenciosa, Una tentación totalitaria: la educación para la ciudadanía o el más reciente, La ideología de género..
-- Eduardo Arroyo, Doctor en Ciencias Biológicas y socio fundador de "El Semanal Digital", donde escribe la sección titulada globalización desde hace 10 años. En ella se han abordado temas de todo tipo: históricos, científicos, políticos y económicos, desde una perspectiva que podríamos denominar "de ruptura profunda".
miércoles 15 de febrero de 2012
Espontaneidad

Espontaneidad (Gabriele Adinolfi)
Espontaneidad
Existen hombres y mujeres que viven rectamente; que han interpretado los principios; practican las artes marciales, el alpinismo, las artes figurativas, se comprometen a favor de los niños o hacen prueba de un gran altruismo, estas personas no viven en un ghetto, no hablan mediante fonemas ideológicos, no se expresan con eslóganes, no se limitan a frecuentar a los que hablan su dialecto. Estos , sobre todo cuando viven fuera de las grandes ciudades, son respetados por todos, conocen muchas gentes, expresan con palabras simples, claras, auténticas, lo que es esencial; y son escuchados. Hacen política, pero no lo saben y experimentan a veces un sentimiento de culpabilidad porque no frecuentan asiduamente los ghettos en los cuales piensan aún que reside la autoridad a la cual querrían obedecer. Se engañan. Pero son sobre todo los que se encierran en estos ghettos los que se engañan. Deberían por el contrario ponerse a disposición de estas gentes que obran espontáneamente, ofrecerles los medios y las ayudas y enviar a los jóvenes a aprender a sus casas , no solamente que se puede actualizar lo esencial sin hacer cursilerías, sino, sobre todo , como se vive verdaderamente y que la radicalidad no es sinónimo de neurosis y aislamiento.
Gabriele Adinolfi
martes 14 de febrero de 2012
Sobre la Reforma Laboral

Trabajo
Juan Manuel de Prada
Hace casi un siglo, Chesterton, analizando la obra de Aldous Huxley Un mundo feliz, donde se nos describe una sociedad futura sometida a un feroz proceso de alienación, escribía:
—Pero esta misma obra se está realizando en nuestro mundo. Son gente de otra clase quienes la llevan a cabo, en una conspiración de cobardes. (...) Nunca se dirá lo suficiente que lo que ha destruido a la familia en el mundo moderno ha sido el capitalismo. Sin duda podría haberlo hecho el comunismo, si hubiera tenido una oportunidad fuera de esa tierra salvaje y semimongólica en la que florece actualmente. Pero, en cuanto a lo que nos concierne, lo que ha destruido hogares, alentado divorcios y tratado las viejas virtudes domésticas cada vez con mayor deprecio, han sido la época y el poder del capitalismo. Es el capitalismo el que ha provocado una lucha moral y una competencia comercial entre los sexos; el que ha destruido la influencia de los padres a favor de la del empresario; el que ha sacado a los hombres de sus casas a la busca de trabajo; el que los ha forzado a vivir cerca de sus fábricas o de sus empresas en lugar de hacerlo cerca de sus familias; el que ha alentado por razones comerciales un desfile de publicidad y chillonas novedades que es por naturaleza la muerte de todo lo que nuestras madres y nuestros padres llamaban dignidad y modestia.
Chesterton definía el capitalismo como una «conspiración de cobardes», porque tal proceso de alienación social no lo desarrolla a las bravas, al modo del gélido cientifismo comunista, sino envolviéndolo en coartadas justificativas más o menos merengosas (pero con un parejo desprecio de la dignidad humana). Lo vemos en estos días, en los que se nos trata de convencer de que una reforma laboral que limita las garantías que asisten al trabajador en caso de despido o negociación de sus condiciones laborales... ¡favorece la contratación! Es algo tan ilógico (o cínicamente perverso) como afirmar que el divorcio exprés favorece el matrimonio, o que la retirada de vallas favorece la propiedad; pero el martilleo de la propaganda y la ofuscación ideológica pueden lograr que tales insensateces sean aceptadas como dogmas económicos. Lo que tal reforma laboral favorece es la conversión del trabajador en un instrumento del que se puede prescindir fácilmente, para ser sustituido por otro que esté dispuesto a trabajar —a modo de pieza de recambio más rentable— en condiciones más indignas, a cambio de un salario más miserable. Pero toda afirmación ilógica encierra una perversión cínica: del mismo modo que de un divorcio se pueden sacar dos matrimonios, de un despido también se pueden sacar dos puestos de trabajo (y hasta tres o cuatro); basta con desnaturalizar y rebajar la dignidad de la relación laboral que se ha roto, sustituyéndola por dos (y hasta tres o cuatro) relaciones degradadas, en las que el trabajador es defraudado en su jornal. Y defraudar al trabajador en su jornal es un pecado que clama al cielo; lo recordaba todavía Juan Pablo II en su encíclica Laborem exercens.
Lo que subyace en esta reforma laboral es la conversión del trabajo en un mero «instrumento de producción»; en donde se quiebra el principio medular de la justicia social, que establece que «el trabajo es siempre causa eficiente primaria, mientras el capital, siendo el conjunto de los medios de producción, es sólo un instrumento o causa instrumental» (Laborem exercens, 12). La quiebra del orden social del trabajo, la «conspiración de los cobardes» que avizorase Chesterton hace casi un siglo, prosigue implacable sus estrategias. Y llegará, más pronto que tarde, la venganza del cielo.
www.juanmanueldeprada.com
lunes 13 de febrero de 2012
Lobby

Lobby (Gabriele Adinolfi)
Lobby. Un grupo de personas ligadas por un interés común capaz de ejercer presiones sobre el mundo político para promover sus propios intereses. El sistema americano, sobre el que nos alineamos progresivamente, es un sistema lobbysta. La democracia, es decir la negación total de la participación , la disociación social, la dimensión espectacular y la estructura oligárquica , trazos característicos del sistema , hacen que hoy día los lobbyes sean el único medio de intervención política real. Sería necesario llegar a formar un lobby sacando provecho de la especificidad de la pertenencia comunitaria; es decir creando un circuito profesional, un sistema de inversiones y de manipulación sectorial de mercados de edición: para esto sería suficiente tener el método y la buena voluntad. Se podría entonces dar nacimiento a una realidad diferente de las otras, aun lobby que se encargara de la defensa de la socializad, de la libertad, de la participación, convirtiéndose tribuno moderno del pueblo. Un lobby del pueblo.
Este si se desdoblara en un ataque cultural y espiritual contra las elites y en una localización en espíritu Volk , suministraría la posibilidad de obrar sobre los tres niveles de poder real (organismos transnacionales de naturaleza privada, institución nacional, administración local) y de transformar un lugar de refugio como es la Tortuga (refugio de los piratas y corsarios) en una plataforma de contraataque.
Gabriele Adinolfi
Pensées corsaires
Les Editions du Lore. 2008
domingo 12 de febrero de 2012
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